Como muchos ya
sabéis suelo mirar con cierto recelo las novelas escritas por caras conocidas
de la televisión. Prejuicios que tiene una, pero que afortunadamente, aunque
sea con cuentagotas, no me impiden acercarme a algunas novelas que me llaman
mucho la atención. Así me ocurrió con La verdad está equivocada, primera novela
del conocido periodista y criminólogo Nacho Abad con la que me conquistó por
completo. Después vino Sé que estás viva y de ninguna forma iba a perderme su
última novela. Hoy os hablo de El candidato.
Mi opinión
Sorprendentemente
las encuestas dan como ganador de las próximas elecciones a Lázaro Arnau, rico
empresario y líder de Brotes Verdes, el partido ecologista que pretende dar un aire
nuevo a la política española, hasta que dos días antes de la cita con las urnas
la prensa destapa una acusación de un presunto abuso sexual cometido por Lázaro
diez años antes.
Así comienza una
novela en la que Nacho Abad vuelve a hacer gala de su buen hacer en el trazado
de personajes a los que sentir reales y creíbles, tanto para lo bueno como para
lo malo. Así, junto al ya mencionado protagonista Lázaro Arnau en El candidato
conoceremos a su abogado Jesús, una de esas personas que sientes turbias nada
más conocerlas. Y conoceremos también a Esther, inspectora de policía, y a
Silvia, periodista. Son especialmente ellas las que soportan el peso narrativo
y sirven, gracias a su investigación, como hilo conductor para este thriller que entretiene a la par que plantea
diversos temas de máxima actualidad.
El marketing político, la manipulación de
un electorado más emocional que racional y los juicios mediáticos
encabezados y promovidos por una prensa más interesada en los beneficios económicos
que en la rigurosidad de la noticia, son los grandes e interesantes temas que
nos plantea Nacho Abad en El candidato, un thriller político en el que la intriga está servida desde las primeras
páginas y en el que el ritmo, a pesar de algún altibajo en su desarrollo, por
lo general se mantiene en un nivel que invita a la lectura mientras las
preguntas se van sucediendo en el lector.
Una prosa fluida y un lenguaje claro
unido a temas de rabiosa actualidad hacen que la lectura de El candidato fluya
al tiempo que nos hace plantearnos qué hay detrás de muchas de las noticias que
a diario copan los medios comunicación para los cuales la manipulación, de una
forma más o menos consciente, es relativamente fácil, de forma que pueden
terminar influyendo en cuestiones fundamentales para el desarrollo y avance de
la sociedad en la que vivimos.
En definitiva, El candidato es un thriller político que
aúna entretenimiento y crítica social. Una novela que se lee con interés y
que a buen seguro os deparará unas agradables horas de lectura.
No
puedo evitar comenzar esta reseña sonriendo porque si hace unos días os
recomendaba, aunque no fuese imprescindible, leer una serie de libros en orden
ahora estoy aquí dispuesta a hablaros de la tercera entrega de una serie cuyos
dos primeros libros no he leído. Hoy os hablo de Los usurpadores.
Sinopsis
A punto
de concluir el mandato del presidente Prida, se desencadena una feroz lucha
entre los tres candidatos al puesto. Los aspirantes mueven fi cha, pero si bien
las estrategias políticas y sociales deberían ser el límite, uno de ellos, un
militar fanático arropado por algunos compañeros, traspasa todas las líneas
rojas orquestando una masacre en la Feria del Libro de Guadalajara con el
objetivo de desestabilizar el país.
De
nuevo Los Azules, el grupo de amigos de la infancia que ocupan cargos de poder,
serán parte involucrada en la trama tratando de averiguar quién está detrás del
atentado y qué relación guarda éste con el tenista de élite Sergio Franco, a
quien un sicario ha tratado de asesinar.
Mi opinión
La
sucesión del presidente de México, próximo a acabar su mandato, es el detonante
para que sus posibles sucesores comiencen una encarnizada lucha por el poder.
Cada cual con las armas que mejor los definen se pasearán por las páginas de
Los usurpadores enundespliegue de relaciones políticas en las
que hay cabida para todo salvo para el juego limpio. La novela comienza con un brutal
atentando en la ceremonia de inauguración de la Feria del Libro de Guadalajara
para rápidamente dar marcha atrás y situarnos unos meses antes de tan trágico
suceso y conocer cómo comenzó la partida y cuáles son los jugadores.
Utiliza
el autor a lo largo de la novela un símil tenístico que servirá no solo para
nombrar con gran acierto a los distintos bloques en los que se divide la
lectura, sino para crear imágenes en el lector ya que abundan las comparaciones
entre el juego y la situación política, sin olvidar que algunos de sus
personajes son grandes aficionados a este deporte e incluso se dedican al
ejercicio profesional del mismo. Como amante del tenis este es un aspecto que
me ha agradado porque francamente nunca me hubiera parado a establecer ciertos
paralelismos que me han resultado muy acertados.
No
suelen gustarme ni los thrillers políticos ni las teorías conspiranoicas y
estos son justamente los dos ingredientes principales de Los usurpadores, una
novela que he disfrutado y que ha despertado en mí las ganas de conocer un poco
más, con las anteriores entregas, a esos cuatros amigos que desde la
adolescencia se hacen llamar Los Azules. Amelia, Tomás, Jaime y Mario nos
servirán de guías en estepaseo
por la corrupción y la falta de escrúpulosque
no se detiene ante nada para conseguir sus objetivos. Amelia es periodista y tras un pasado
político ha fundadoLa
Pizarra, líder en la prensa
digital de México; Tomás también es periodista y dirigeEl Mundo, uno de los grandes periódicos del país; Jaime es el
propietario de Lemlock, principal empresa de seguridad de Latinoamérica; y
Mario es profesor universitario, el único de los cuatro amigos con menos o
ninguna relevancia ni política ni social. De hecho, es el personaje en el que
menos se detiene el autor de modo que su relevancia en la novela tampoco es llamativa
y su perfil resulta un tanto anodino en comparación con la riqueza que presenta
el dibujo de sus tres compañeros, todos ellospersonajes perfilados con esmeroque podrán gustar más o menos al lector,
con los que se empatizará o no, pero a los que sin duda alguna conoceremos y
reconoceremos como personas reales con sus claroscuros.
Del
mismo modo que Jorge Zepeda dibuja con riqueza a Los Azules, salvo en el caso
de Mario,el autor se detiene en crear perfiles
reconocibles y realistaspara
el resto de personajes de Los usurpadores, tantos que nombrarlos a todos haría
eterna esta reseña de una novela que tiene tanto de thriller político como de
novela coral, pero entre los que no puedo dejar de destacar a Gamudio, asesor
de uno de los aspirantes, un hombre un tanto anodino que por miedo y por
mantener su lugar está dispuesto a cosas que jamás habría imaginado y a Sergio
Franco, tenista profesional que nos dejará reflexiones muy interesantes sobre
la vida en general a través de esos numerosos símiles tenísticos de los que
antes os hablaba.
A
través de un narrador omnisciente que dependiendo del capítulo enfoca la
narración desde el punto de vista de un personaje distinto, el autortraslada con realismo la vida política del
país, las miserias y la amoralidad que imperan en el sistemay traza una trama bien armada en la que
narración y diálogo se encuentran equilibrados de forma que la lectura es ágil
y fluida llegando hacia el final a resultar realmente trepidante.Luchas de poder, engaño, muerte, traición…son las armas de una novela narrada con un
estilo directo en la que el autor hace gala de un buen manejo del tempo
narrativo.
Y
sí, como os decía al principio se trata de la tercera entrega de una serie en
la que las dos primeras fueron Los corruptores y Milena o el fémur más bello
del mundo, pero os aseguro que se puede leer de forma totalmente independiente
ya que aunque comparten todas ellas protagonistas las tramas no están
relacionadas y a lo largo de la lectura se dan las claves suficientes para que
conozcamos lo necesario sobre el pasado de Los Azules.
En
definitiva, Los usurpadores me ha resultado una novela ágil y entretenida.Una novela muy bien escrita que paseará al
lector por los entresijos más sucios de la política y la corrupción. Una novela inquietante que hará plantear
al lector hasta dónde están dispuestas a llegar algunas personas por alcanzar
el poder. Un primer acercamiento a un autor al que sin duda volveré a leer.