1 de diciembre de 2020

Rey blanco - Juan Gómez-Jurado


Alguna duda tuve sobre si leer esta novela o no porque Reina roja me encantó, pero Loba negra supuso un pequeño chasco, mis expectativas eran altas y no las cumplió. Al final pudo más mi curiosidad y mi deseo de finiquitar la trilogía y hoy os hablo de Rey blanco.

Mi opinión

Rey blanco comienza en el punto exacto en el que terminó Loba negra. Un problemón que será el primer reto al que se enfrentará Antonia Scott en una novela que viene cargada de ellos para poner a prueba esas capacidades tan alucinantes que tiene la protagonista y que en ocasiones a mí me han parecido incluso artes adivinatorias. Y es que ella, no podía ser de otro modo, es el eje sobre el que gira una novela que de nuevo basa su agilidad y enganche en convertirse en una carrera contrarreloj para resolver varios asesinatos y cazar al malo entre los malos.

No se le puede negar al autor la capacidad para imprimir ritmo a la trama, sea cual sea esta, y para crear situaciones extremas desde las primeras páginas consiguiendo atrapar al lector en una lectura que se liquida tan rápido como se olvida una vez finalizada. Si buscáis acción a raudales Rey blanco es vuestra novela, junto a Antonia y Jon el lector va a correr de un lado para otro a ritmo de cronómetro porque en esta novela, más que nunca, el tiempo cuenta y, aunque el autor abusa un poco del efecto cuenta atrás, lo cierto es que cumple su cometido y hace que incluso los abundantes lugares comunes que encontramos rebosen tensión.

Tensión que no deja de crecer mientras avanzamos hacia un desenlace que se presenta complicado, demasiadas piezas que encajar y muy variadas, tanto que os confieso que miedo me estaba dando llegar al final y encontrarme con alguna vuelta de tuerca poco creíble, pero no, lo cierto es que el giro final de los acontecimientos es tan espectacular como coherente y el autor consigue que todas esas piezas terminen formando el engranaje perfecto.

Cierro esta trilogía, yo sinceramente lo de pentalogía que dice el autor no lo veo por ningún lado por más que he leído las cinco novelas, con un sentimiento agridulce y es que, como os decía al principio, Reina roja me gustó muchísimo, me pareció original y novedosa y la pareja protagonista me conquistó por completo. Pero las dos siguientes novelas, si bien las he leído con avidez, me parece que están muy lejos de aquella primera entrega y más cerca del tipo de producto de consumo rápido, e incluso Jon, que me parecía un personaje brutal, ha terminado agotándome con tanta zalamería.

Dicho todo esto solo me queda recordaros que esta es solo mi opinión, probablemente discrepante de la mayoría porque yo no veo aquí el novelón que otros apuntan. Sí veo, y eso no se le puede negar, puro entretenimiento y ritmo trepidante, ingredientes imprescindibles para una novela que se lee sin pausa y eso sin duda alguna ya es un gran punto a su favor.

Ficha técnica

30 de noviembre de 2020

Esta semana leo... #342

Último lunes de noviembre, otro mes que se acaba y os cuento que esta semana la comienzo leyendo las últimas páginas de El candidato de Nacho Abad, un thriller político que resultó ganador del Premio Letras del Mediterráneo 2020. 

Y no tengo nada claro qué lectura comenzaré mañana martes, tengo tres libros muy distintos haciéndome ojitos. Mejor dicho, tengo muchos más pendientes, pero esos tres son los que más me llaman así que según mi ánimo escogeré.

Y vosotros ¿qué leéis?

 

23 de noviembre de 2020

Esta semana leo... #341


Comienza una nueva semana y un lunes más aquí vengo dispuesta a contaros cuáles son mis planes lectores para esta semana que inicio leyendo Rey blanco de Juan Gómez-Jurado. Admito que tuve mis dudas por si bien Reina roja me gustó muchísimo, con Loba negra tuve mis más y mis menos, pero al final me he decidido.

Lo que no tengo decidido es cuál será mi siguiente lectura, pero creo que necesito un cambio de tercio porque últimamente parece que solo leo novela negra y thriller.

Y vosotros ¿qué leéis? 

17 de noviembre de 2020

La suerte del enano - César Pérez Gellida


Fiel a mi cita anual con César Pérez Gellida no he hecho esperar a su última novela y en cuanto la tuve en mis manos me lancé a por ella. Lo que sí me impuse fue no hacer como en el resto de citas anuales. A saber: leerla como las locas, rascando cada minuto libre y quitándome horas de sueño. Y no porque la novela no me lo pidiera, a gritos lo hacía, pero quería disfrutar de ella algo más de dos o tres días y vaya si he disfrutado. Hoy os hablo de La suerte del enano.

Mi opinión

El robo en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid estaba perfectamente planificado y, aún así, nada pudo salir peor de lo que salió. Y es que, si no hubiera sido así, otros se habrían encargado de su investigación, pero habiendo sangre de por medio la investigación recae en la inspectora Sara Robles que nunca creyó en la suerte, ni en la buena ni en la mala, hasta que se topó con este caso.

Ese robo es el hilo conductor de una novela en la que se dan cita ladrones con el guante más o menos blanco, mafia rusa, clanes gitanos y un sicario espeluznante para una trama sólida y bien hilada a la que acompañan diferentes subtramas que enriquecen un argumento muy bien pensado, perfectamente desarrollado y culminado con un final redondo. Una historia, además, habitada por personajes cercanos y reales en los que las luces y las sombras son las señas de identidad de un elenco potente en el que los viejos conocidos, con los que volver a pasear por una Valladolid más teñida de sangre que nunca, conviven con nuevos personajes perfilados con acierto.

Es difícil, cuando se tienen ya unas cuantas novelas a las espaldas, mantener un nivel y seguir sorprendiendo al lector, pero esto para César Pérez Gellida parece ser un juego de niños porque el autor, título tras título, va superándose a sí mismo poniendo cada vez más difícil a esta reseñadora elegir las palabras con las que contaros mis impresiones lectoras. Sí os diré que con La suerte del enano he sentido una vuelta a los inicios, a aquellas primeras novelas con las que el autor comenzó a hacerse un hueco en el panorama de la novela negra nacional. Desde entonces le hemos ido viendo crecer abordando cualquier temática, esta vez el tráfico de obras de arte, sin que le temblara el pulso y consiguiendo una calidad narrativa tal que hoy por hoy, para mí, es sin duda el mejor autor nacional del género.

Os confieso que siempre leo sus novelas, si no intentando pillarlo, sí intentando al menos que no me pille él. Sé que me va a sorprender, sé que va a llegar un momento en el que me voy a echar las manos a la cabeza y soltar como mínimo un “hay que joderse”, pero sé también que a lo largo de la lectura ha ido dejándome las miguitas necesarias para recorrer el camino que me va a llevar al giro, otra cosa es que yo haya pasado de largo por todas ellas sin enterarme, pero lo que está claro es que César Pérez Gellida nunca hace trampas y siempre sorprende. Por eso, por muy atenta y espabilada que intente estar es imposible pillar al autor que, además, se divierte salpicando la novela de guiños a sus anteriores publicaciones.

En definitiva, La suerte del enano es una magnífica novela negra escrita a ritmo de thriller que no dudo en recomendaros, muy especialmente a  los despistados que aún no se han estrenado con el autor. Buena trama, personajes potentes, calidad narrativa y disfrute asegurado, tanto como se nota que ha disfrutado el autor escribiendo esta novela que he sentido más gellidista que nunca. Tanto que a veces más me parecía estar escuchando al autor que leyéndolo. No os la perdáis.

Ficha técnica