27 de enero de 2020

Esta semana leo... #308

Un lunes más os cuento mis planes lectores para una semana que comienzo leyendo La tierra esconde tu secreto de Lina Bengtsdotter, segunda entrega de una serie de novelas policíacas protagonizada por la inspectora Charlie Lager a la que conocimos el año pasado con Annabelle.

Y en esta ocasión sí que tengo claro qué leeré después y se trata de La casa del padre de Karmele Jaio. Me apetece muchísimo esta novela, llamó mi atención en cuanto la vi entre las novedades de Destino y, aunque me da un poco de cargo de conciencia porque hace tiempo que tengo pendiente de leer otro libro de la autora, voy a lanzarme a por ella ya.

Y vosotros ¿qué leéis?

23 de enero de 2020

Te encontraré en la oscuridad - Nathan Ripley


El pasado mes de diciembre andaba echando un vistazo a las distintas novedades que encontraríamos en enero en las librerías cuando un thriller, ya sabéis que no me resisto a ellos, llamó mi atención por lo macabro que me pareció su punto de partida, así que ni corta ni perezosa decidí hacerme con él y ha sido una de mis primeras lecturas de este año. Hoy os hablo de Te encontraré en la oscuridad.

Mi opinión

Martin Reese hizo fortuna con una empresa de tecnología cuya venta por una importante cifra le permitió retirarse joven y poder dedicarse a su familia y a su afición secreta: seguir pistas de crímenes de asesinos en serie hasta dar con los cadáveres de mujeres que nunca aparecieron. Tras los hallazgos realiza una llamada anónima a la policía para que esta sepa dónde se encuentra y echándoles en cara que no hicieran su trabajo y que sea él quien tenga que devolver a las familias sus seres queridos. La detective Sandra Whittal quiere darle caza ya que no tiene ninguna duda sobre cuál puede ser el siguiente paso de ese al que llaman El Buscador, pero este no solo ha llamado la atención de la policía, sino también el de alguien que no tiene ningún interés en que sigan apareciendo cuerpos.

Martin no es simplemente un ciudadano abnegado que quiere hacer el bien, esto le queda claro al lector en cuanto descubre que el siguiente cadáver que quiere encontrar es el de su cuñada, la hermana de su mujer, desaparecida hace años cuando aún eran universitarias, antes incluso de que ellos se conocieran. La evolución que va sufriendo el personaje a lo largo de las páginas conforme avanza la novela es uno de los puntos fuertes de una lectura que en todo momento me ha mantenido con la indecisión de posicionarme o no al lado del protagonista. Luces y sombras para un personaje lleno de aristas y trazado con acierto para conseguir que lo sintamos como un personaje real. Junto a él otros cuantos personajes, tanto policías como relacionados de una forma u otra con Martin, componen un elenco sólido y creíble con el que entrar de lleno en una novela que en algunos momentos me ha puesto los pelos de punta.

La maldad humana es el gran tema en torno al cual gira Te encontraré en la oscuridad. Nathan Ripley nos sumerge en una trama tan oscura como inquietante y nos lleva, con un ritmo sostenido y constante, retándonos en todo momento a tomar una decisión sobre la moralidad del protagonista, que siempre sentimos como un narrador poco fiable, hasta un desenlace efectivo, que cierra sin fisuras la trama y que nos deja con la misma indecisión sobre Martin que al principio.

El autor no se limita a narrar hechos, sino que encontramos también múltiples análisis y reflexiones sobre la maldad y la violencia encarnados en el asesino que ahora persigue a Martin y con el que el desprecio por la vida alcanza cotas que, en algunos momentos, vuelven la lectura una tarea ardua solo de imaginar que en realidad existen personas así para quienes la vida de otra no vale nada cuando se trata de satisfacer sus más oscuros deseos. Nathan Ripley retrata estos aspectos sin paños calientes a la vez que su asepsia en la narración resulta tan inquietante como lo narrado.

En definitiva, Te encontraré en la oscuridad es un thriller distinto que aporta novedades al género a través de una historia muy oscura e inteligente que gracias a la pluma de Nathan Ripley resulta muy real.


Ficha técnica

21 de enero de 2020

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes - Tatiana Tîbuleac


Hoy vengo con una de esas novelas de las que sé que, diga lo que diga, lo exprese como lo exprese, esta reseña no conseguirá hacerle justicia a una novela tan bella como dura y triste. Hoy os hablo de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes de Tatiana Tîbuleac.

Mi opinión

 
Con graves problemas mentales y arrastrando la pesada carga de la muerte temprana de su hermana pequeña, Aleksey fue un niño al que nadie supo querer y después fue un adolescente que no controlaba su ira, motivo por el que estuvo ingresado en una institución psiquiátrica, y que empleaba toda su rabia y dolor en odiar a su madre. Ya adulto, convertido en un pintor famoso, y por recomendación terapéutica, Aleksey se sumergirá en su pasado para rememorar el verano que pasó con su madre en Francia.

Estructurada en capítulos muy cortos entre los que se salpican algunos de una sola frase variante de la que da título al libro, El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes es una de esas lecturas que llegan para dejar una huella indeleble en el corazón de un lector que asiste, debatiéndose entre la incredulidad y la ternura, a la fragilidad de dos personajes rotos incapaces de gestionar su dolor mientras se dirigen, a veces sin saberlo, a un punto de encuentro en el que sus vidas cambiarán para siempre.

Una novela de crecimiento y reconciliación sobre las relaciones maternofiliales, sobre el perdón y la pérdida. Una novela sobre el amor que nunca muere y que crece y brota, cuando uno menos lo espera, incluso en los terrenos más áridos que todos dieron por muertos para siempre. Una novela de esperanza porque incluso cuando todo parece perdido hay alguien que nos ama y, lo más importante, hay alguien a quien amar.

Esta es la esencia de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, una lectura íntima e intimista que rebosa tanto dolor como amor a través de una narración casi poética llena de metáforas deliciosas. Una prosa lírica con la que Tatiana Tîbuleac dibuja imágenes llenas de fuerza y rebosantes de emociones, como las que nos regala en esos momentos en los que los papeles se intercambian (siento no poder decir más) y el hijo asume el papel de madre y viceversa. Un auténtico derroche de talento narrativo para vestir con tanta belleza una historia tan dura como la que encontramos en sus páginas.

Siempre es difícil hablar de las lecturas que nos llegan profundamente, de los libros que nos tocan el corazón, de esos que se leen con un permanente nudo en la garganta. Como os decía al principio no puedo hacer justicia a una novela tan desgarradora que me ha removido y emocionado hasta las lágrimas, por desgracia yo no tengo el don del que sí hace gala la autora para transformar sentimientos y emociones en palabras así que solo puedo recomendaros su lectura. No os arrepentiréis y no os dejará indiferentes.

Ficha técnica





20 de enero de 2020

Esta semana leo... #307

Lunes de nuevo y os cuento mis planes lectores para una semana que comienzo leyendo Nunca fuimos héroes de Fernando Benzo una novela que ya llevo muy avanzada y que os adelanto que me está gustando muchísimo.

Ya sabéis que estoy por no hacer muchos planes, pero esta semana sí que tengo un par de títulos en la cabezas como siguiente lectura. Que me decida por uno u otro dependerá de cuál me guiñe antes un ojo desde la estantería.

Y vosotros ¿qué leéis?