18 de octubre de 2017

Rendición - Ray Loriga


¿Qué le vamos a hacer? A veces me equivoco y en este caso lo hice de principio a fin porque yo no tenía intención alguna de leer esta novela. Y no tenía ninguna razón de peso, la verdad sea dicha, ni siquiera una de esas manías tontas que sin ton ni son me entran a veces con algunos libros, simplemente no había leído nada del autor nunca y como la sinopsis tampoco es que me llamara especialmente la atención, casi lo dejo pasar. Pero casi, porque afortunadamente lectores de cuyo criterio me fío mucho la recomendaron encarecidamente y menos mal porque si no, tonta de mí, me la habría perdido. Hoy os hablo de Rendición.

Sinopsis 


¿Quiénes somos cuando nos cambian las circunstancias?

La guerra dura una década y nadie sabe a ciencia cierta cómo transcurre, qué bando fue el agresor y cuál el agredido. En la comarca, la vida ha continuado entre el temor a la delación y la añoranza de los que fueron al frente.

Cuando llega el momento de evacuar la zona por seguridad, él emprende camino junto a su mujer y al niño Julio, que ayuda a amortiguar el dolor por la ausencia de los hijos soldados. Un futuro protegido parece aguardarles en la ciudad transparente, donde todo es de dominio público y extrañamente alegre.

Allí los recuerdos desaparecen; no existe ninguna intimidad -ni siquiera la de sentir miedo- hasta el momento en que la conciencia despierta y se impone asumir las consecuencias.

«Una historia kafkiana y orwelliana sobre la autoridad y la manipulación colectiva, una parábola de nuestras sociedades expuestas a la mirada y al juicio de todos.»

Mi opinión


Me vais a permitir hoy que no haga mi habitual pequeño resumen sobre el argumento de la novela, casi mejor ir a ciegas o, como mucho, con la sinopsis tenéis suficiente. En cualquier caso creo que Rendición puede tener tantos argumentos como lectores. Ni de su protagonista ni del país en guerra en el que vive conocemos el nombre y con este anonimato nos adentramos, con la voz de un narrador protagonista, en una distopía que reivindica el derecho a dudar, el derecho a ser y pensar distinto y el derecho a la infelicidad, con una profunda reflexión sobre este mundo que nos hemos labrado, no sé si con pico y con pala, pero sí a conciencia buscando una ansiada felicidad que no siempre tiene por qué ser satisfactoria.

El desmoronamiento y la pérdida de todo aquello que había representado su vida y que una guerra, tan difusa que ni siquiera se sabe ya bien cómo comenzó, se ha llevado por delante, hacen que el protagonista de Rendición, junto a su mujer y el niño al que tienen acogido, emprenda la marcha hacia una ciudad de cristal en la que nada permanece oculto a los ojos del otro y así, con la seguridad añorada durante el largo tiempo del miedo y el desconocimiento, se ganan las voluntades de aquellos que ya despojados de lo intrínsecamente suyo solo aspiran a sobrevivir a costa de una carencia absoluta de la intimidad y usando sus propias emociones como moneda de pago a cambio de una felicidad absurda a la que no puede uno sustraerse.

Rendición nos habla de ausencias y de destierro, pero por encima de todo nos habla de manipulación social y de pérdida de la identidad. ¿Qué ocurre cuando nos despojan de todo lo que somos y aún así, mirando a nuestro alrededor, solo vemos gente satisfecha? Incluso nuestro protagonista se siente dichoso a pesar de tener en su mente aún un rescoldo que le recuerda que quizá no debería sentirse tan feliz y eso le crea un desasosiego que ya desde mucho antes comenzó a sentir el lector, cuando ya intuyó que Ray Loriga no tiene intención de despacharnos con un mundo distópico al uso con el que pasar un buen rato de entretenimiento, sino que quiere enfrentarnos a un futuro muy presente, poco probable en sus formas, pero muy posible en su fondo ¿o es que no son las redes sociales una forma más, voluntaria y solo impuesta por nosotros mismos para no ser distintos, de despojarnos de nuestros secretos?

Con esta metáfora la lectura de Rendición se convierte en un viaje incómodo, por momentos incluso desgarrador, de la mano de esa voz en primera persona que no solo es acertada, sino que resulta imprescindible y se me antoja la única posible para hacer llegar al lector a un fondo más profundo de lo que aparenta su desnudez narrativa. Un viaje que nos invita a reflexionar sobre nuestra exposición, a menudo de la forma más ilusa, al juicio de cualquiera y al que el autor nos invita con una prosa sencilla, salpicada de notas de humor, un tono aséptico y un estilo tan directo que en ocasiones resulta abrupto. Un viaje con última parada en un final que, aun siendo cerrado, invita de nuevo al lector a su libre interpretación porque en la búsqueda de la libertad en ocasiones la línea que separa la rendición de la victoria se vuelve difusa.

Es difícil, a mí por lo menos me lo resulta, hablar de Rendición. No sé si he sido capaz de transmitir un poco de todo lo que podemos encontrar en esta novela que, como os decía al principio, encierra tantas historias y tantas reflexiones como lectores se enfrenten a su lectura. Yo os la recomiendo aun a sabiendas de que no es una lectura ni fácil ni cómoda.

Ficha técnica

16 de octubre de 2017

Esta semana leo... #212

Supongo que alguna vez os ha pasado eso de hacer un montón de planes sin medir realmente el tiempo que te van a llevar y el que tienes disponible ¿a que sí? Pues justo eso me pasó a mí la semana pasada programando lecturas y es que, tras verme liberada de los quehaceres que tan ocupada me habían tenido y me habían impedido leer todo lo que me hubiera gustado, me vine arriba y como las locas me propuse leer justo los dos libros que esta semana ocuparán mi tiempo lector: Los pacientes del doctor García de Almudena Grandes, que tengo a punto de terminar, supongo que hoy mismo lo haré, y Pandemia de Franck Thilliez, que tengo que leer sí o sí antes del viernes porque tendré la oportunidad de charlar con el autor (estoy que no me lo puedo ni creer de la ilusión que me hace) y prefiero ir con la lectura terminada.

Os recuerdo que esta semana finaliza el plazo para apuntarse al sorteo conjunto de una novela que no me cansaré de recomendaros, Todos los días son nuestros de Catalina Aguilar Mastretta. Si pincháis sobre la imagen podréis ver las bases.


Y vosotros ¿qué leéis?

15 de octubre de 2017

Resumen de septiembre


Que en septiembre iba a bajar la fantástica media de lecturas que llevaba durante todo el año lo tenía claro, pero no siempre podemos mantener el mismo ritmo lector y determinadas circunstancias personales y profesionales me han impedido dedicar a la lectura tanto tiempo como me gusta y como suelo dedicarle y aún así no se ha dado mal del todo.

Libros leídos 

  1. Todos los días son nuestros. Catalina Aguilar Mastretta.
  2. El músico de la lluvia. Mar Mella.
  3. El faro del desierto. Antonio García Cazorla.
  4. ¿De quién te escondes? Charlotte Link.
  5. Por encima de la lluvia. Víctor del Árbol.

Queda claro que tampoco he tenido mucho tiempo para reseñar ¿verdad? Menos todavía que para leer pero iré poniendo remedio poco a poco, solo señalar que este mes, con solo cinco lecturas, se salda con dos novelas de cinco estrellas: Todos los días son nuestros y Por encima de la lluvia.

¡Vamos a por octubre!

13 de octubre de 2017

¿De quién te escondes? - Charlotte Link


No me resisto a los thrillers y menos a los que vienen con una carta de presentación que ponen a su autora por todo lo alto, la gran dama del suspense en Alemania, su país, donde con este último título desbancó del número uno de las listas de los más vendidos a autores como Elena Ferrante o Stephen King. Son muchas las novelas que tiene publicadas, todas ellas llevadas al cine, pero para mí ésta ha sido mi estreno. Hoy os hablo de ¿De quién te escondes?

Sinopsis 


«¿De quién te escondes?» Al final Simon tiene que hacer esa pregunta a Nathalie. Dos días atrás se tropezó con esta joven en la playa. Estaba demacrada y asustada, y él se ofreció a ayudarla. Una decisión impulsiva que se ha vuelto en su contra, pues desde entonces se han visto envueltos en una espiral creciente de violencia y muerte, que les ha convertido en blancos..., ¿de quién?

Nathalie no está simplemente perdida o desamparada, como él creyó. ¿Es una víctima? ¿Es culpable? ¿Qué está pasando?

¿De quién te escondes?, un suspense psicológico impecable, nos lleva a una decisión cuyas consecuencias, como sucede tantas veces, era imposible prever, al tiempo que va atrapándonos en una historia de secretos, mentiras, asesinatos y una sórdida red que trafica con los sueños y la vida de quienes tienen poco que perder.

Mi opinión


Simon se dispone a pasar la Navidad solo en la casa que su padre tiene en el sur de Francia. Lo que debían haber sido unas vacaciones junto a sus hijos se han convertido en el último momento en unos días solitarios porque ni siquiera su pareja ha querido finalmente pasarlos con él. Cuando una tarde, dando un paseo, auxilia a una joven con aspecto de vagabunda, Nathalie, a la que dos hombres están increpando, no sabe que su vida va a dar un cambio radical y que se verá inmerso en un entramado criminal que no logrará entender ante el silencio de Nathalie.

De forma paralela se desarrolla otra trama que nos llevará hasta Bulgaria. Allí, una madre desesperada está dispuesta a remover cielo y tierra para encontrar a su hija, de la que hace semanas no sabe nada. Los lazos que unen ambas tramas son fácilmente intuidos por el lector y aunque esto le resta cierta tensión a la narración ¿De quién te escondes? es un thriller un tanto atípico en este aspecto ya que le da más importancia a la caracterización de los personajes que al suspense, que lo tiene, y al ritmo, que es más pausado que el habitual en el género. Charlotte Link se revela en esta novela con una gran creadora de personajes, presentándonos a personas corrientes a las que la vida, por un motivo concreto, porque se lo han buscado o por simple casualidad como es el caso de Simon, pone en una situación excepcional y extrema y es ésta la gran baza de la novela porque ciertamente la autora dibuja unos personajes tan reales, tan humanos, que como lectora me ha sido imposible no vivir la trama casi en primera persona, preguntándome qué habría hecho yo de haberme encontrado en el lugar de alguno de ellos, especialmente en el de Simon, un personaje que comienza siendo tan normal que resulta hasta anodino, para terminar evolucionando hasta alguien más decidido y lleno de coraje, una evolución coherente con todo lo vivido en la novela.

Junto a un narrador en tercera persona, Charlotte Link alterna algunos capítulos en los que utiliza la voz de un narrador protagonista, Nathalie, para presentarnos al personaje desde su niñez, trazando así un minucioso trazado psicológico de este personaje con el que podremos compartir o no opiniones y actitudes, yo de hecho creo que no estaba de acuerdo con ella en nada, pero con la que es imposible no empatizar y a la que es inevitable entender porque es su pasado el que nos da las claves para comprender cómo y por qué se ha visto envuelta en unos hechos que amenazan su vida y nos da las claves también para entender por qué actúa de la forma en que lo hace cuando cualquier otra persona habría optado por algo muy diferente.

¿De quién te escondes? es un thriller psicológico que cuenta también con cierta acción sobre todo hacia el final de la novela.  A pesar de ello, y como os decía antes, no es una novela con un gran ritmo y la autora se toma su tiempo en descripciones tanto de ambientes como de perfiles psicológicos, aún así su lectura es muy fluida aunque en algún momento, dada su extensión, he tenido la sensación de que quizá se iba un poco por las ramas, alargando situaciones que ya habían aportado a la trama todo lo que daban de sí y, en cambio, acelerando justo en el final para llegar a un desenlace abrupto y con cierto matiz abierto que me ha dejado un regusto un tanto agridulce ya que deja ciertos aspectos inconclusos.

En definitiva, ¿De quién te escondes? es una novela entretenida que se lee con facilidad y fluidez a pesar de tratar un tema tan escabrosa, y por desgracia de tanta actualidad, como es la trata de blancas. Un thriller que a buen seguro os deparará unas cuantas horas de entretenimiento.

Ficha técnica