20 de junio de 2018

El bosque sabe tu nombre - Alaitz Leceaga


Es verdad que la editorial supo escoger las palabras adecuadas cuando me ofreció esta lectura, pero lo cierto es que ni siquiera hacía falta porque su fantástico título y su maravillosa portada ya me habían conquistado con solo echar la vista encima y no, mi intuición, de nuevo, había acertado porque hoy os hablo de una de mis mejores lecturas de este año, El bosque sabe tu nombre.

Mi opinión



En El bosque sabe tu nombre conocemos a Estrella y Alma, dos hermanas gemelas, idénticas salvo en el color de sus ojos, hijas de los marqueses de Zuloaga, que a finales de los años veinte del siglo pasado viven en la mansión indiana de su familia, Villa Soledad, en Basondo, un pueblo ficticio a orillas del Cantábrico, un lugar donde la mina de hierro propiedad de los Zuloaga, respetados, admirados y temidos a partes iguales, es el motor de la vida. Estrella y Alma son dos niñas muy especiales ya que tienen un don que acompaña a las mujeres de su familia generación tras generación y, además, conviven con una maldición: una de las dos morirá antes de cumplir los quince años.

Mitología y naturaleza son claves en una novela en la que esta última es una protagonista más, tan viva y fuerte como las mujeres que la protagonizan. El bosque insondable, lleno de secretos, nos provoca tanto atracción como miedo; y el mar bravo y poderoso, han labrado el carácter y han moldeado la vida de la protagonista en esta historia de mujeres fuertes y luchadoras, no dispuestas ni a conformarse ni a doblegarse a las convenciones sociales y que tienen que convivir, al mismo tiempo, con sus propios demonios y sus secretos. Sin necesidad de contárnoslo, la autora nos muestra con mimo y detalle el carácter de todos sus personajes, llenos de dobleces, de aristas, de sombras y luces. Brillan con fuerza las mujeres, a las que se contrapone el hombre como figura de poder frente a la mujer siempre relegada a un segundo plano, y brilla especialmente la protagonista, poseedora de un carácter ambiguo a los ojos de un lector que asiste, atónita en mi caso, a su evolución y crecimiento. Una protagonista que a lo largo de la novela ha despertado todo tipo de sentimientos en mí, la he detestado, la he adorado y, la mayor del tiempo, me ha tenido tan desconcertada, pero al mismo tiempo tan subyugada, que cuando he llegado con ella al final de la historia he sentido que su lucha contra lo socialmente aceptado y contra todo aquel que le intente imponer su criterio, su defensa de sus convicciones, sus raíces y su legado, ha sido también mi lucha. Junto a ella el elenco de personajes secundarios es tan amplio como rico porque nada sería de esta novela sin los marqueses de Zuloaga, sin Carmen, sin Tomás, sin Catalina, sin la abuela ausente pero siempre presente…

Si minucioso es el trazado de los protagonistas, la ambientación corre la misma suerte y es que, gracias al que sin duda ha sido un arduo trabajo de documentación, Alaitz Leceaga nos mete de lleno en una época fascinante y nos pasea no solo por ese pueblo ficticio del norte de España, sino que nos hace viajar hasta Inglaterra, California y el Madrid de la posguerra, ese en el que durante la Segunda Guerra Mundial, espías de uno y otro bando parecen haber tomado la ciudad. Combinando el verde y la exuberancia del bosque, el azul y la fuerza del mar y el dorado y la paz del desierto, El bosque sabe tu nombre se convierte en una fantástica novela de historias entrelazadas, plagada de referencias históricas y literarias, en la que Alaitz Leceaga nos deleita con una prosa cuidada y sugerente con la que consigue introducir al lector, desde la primera página, en esa atmósfera tan especial en la que lo más extraordinario, acercándose al realismo mágico, es aceptado con naturalidad por parte del lector. Con un estilo y un ritmo que parecen mecer al lector, la historia se desarrolla sin prisa, permitiendo que poco a poco nos sumerjamos en ella y la vivamos y sintamos como propia hasta un desenlace lleno de emoción y dramatismo, de esos a los que quieres y necesitas volver a leer solo por el pacer de revivir el final de una novela apasionante en la que late una clara reivindicación femenina y donde el tema principal es sin duda la opresión de la mujer y la fuerza y capacidad para reinventarse tras los reveses de la vida, pero también otros íntimamente unidos al principal como los celos y la violencia, sin olvidarnos nunca del amor, muy presente también en esta novela al igual que la venganza. Y es que El bosque sabe tu nombre es una novela en la que se dan cita las grandes pasiones humanas, esas que nos mueven, esas por las que muchos están dispuestos a arriesgar su vida, esas por las que muchos, matan.

No sé ya de qué forma transmitiros cuánto y cómo me ha gustado El bosque sabe tu nombre, una novela llena de magia que me ganó por la vista, me atrapó en sus primeras páginas y me conquistó con historia inolvidable, una saga familiar que no puedo ni quiero dejar de recomendaros. No lo dudéis y leed este debut de una autora a la que habrá que seguirle la pista porque a buen seguro nos deparará muchas alegrías literarias. 

Ficha técnica



18 de junio de 2018

Esta semana leo... #245

Lunes de vuelta a la rutina tras una semana de familia, playa y fiestas, algo de lectura y ningún descanso, así que como veis todo fenomenal. Y hoy os cuento que comienzo la semana con Las largas sombras de Elia Barceló, mi estreno con esta autora que tanto me habéis recomendado.

Tengo una semana muy complicada de trabajo y de obligaciones varias para las tardes y con el fin de semana ni cuento porque lo voy a tener muy ocupado, pero aún así me gustaría que me diera tiempo a comenzar La maldición de la Casa Grande de Juan Ramón Lucas, porque el próximo lunes tendré un encuentro con él y quisiera al menos haber leído algo.

Y vosotros ¿qué leéis?

15 de junio de 2018

Resumen de mayo

Un mes más estoy aquí para contaros cuáles han sido mis lecturas de mayo. Afortunadamente por fin hice el examen que me traía por la calle de la amargura (con unos resultados fantásticos, todo hay que decirlo) y eso se ha notado en mi ritmo lector, que poco a poco ha ido recuperándose.

Libros leídos

  1. Las Supervivientes. Riley Sager.
  2. Mañana te toca a ti. Stephan Ahnhem.
  3. Vientos de traición. Christine Mangan.
  4. Un hotel en Malmö. Marie Bennet.
  5. La tragedia del girasol. Benito Olmo.
  6. Un coro de almas. Wanda Marasco.
  7. El bosque sabe tu nombre. Alaitz Leceaga.

Como veis, siete han sido mis lecturas de este mes y no solo estoy contenta con el número, sino que la calidad de todas ellas ha sido fantástica y las he disfrutado muchísimo, con una mención especial a El bosque sabe tu nombre, novela con la que debuta Alaitz Leceaga y que me ha conquistado por completo. Se gana las cinco estrellas en Goodreads, y ya sabéis que las cinco me cuestan mucho, y se convierte en una de mis mejores lecturas de este año.

¡Vamos a por junio!

13 de junio de 2018

El monasterio - Luis Zueco


Hace ya unos cuantos que conocí la literatura de Luis Zueco con El escalón 33, una novela que disfruté mucho, pero fue sin duda con El castillo y La ciudad, las dos primeras entregas de su Trilogía Medieval, con las que me conquistó así que no os extrañará que estuviera deseando leer por fin la tercera novela. Tres novelas que se pueden leer de forma total independiente ya que ni trama, ni personajes, ni siquiera el siglo en el que se desarrollan coinciden, lo único que comparten es su ambientación en la Edad Media española, de la que nos da una visión de conjunto a través de sus tres escenarios arquitectónicos principales. Hoy os hablo de El monasterio.

Mi opinión


El Monasterio de Santa María de Veruela, perteneciente a la Orden del Císter y situado en el Moncayo, es el escenario en el que se desarrolla esta tercera entrega de la Trilogía Medieval de Luis Zueco. Hasta allí llegará Bizén de Ayerbe, ayudante de Notario real, para solicitar le sean entregados los restos del Infante Alfonso de Aragón, primogénito de Jaime I el Conquistador al que premurió, con el objeto de cumplir con su última voluntad y ser trasladado al monasterio oscense que designó en su testamento. Pero una muerte violenta entre los muros del monasterio, junto al sepulcro vacío del infante, aplazará esa misión y descubrir quién es el responsable del asesinato se convierte en la prioridad de Bizén, ya que de otro modo el abad no le entregará los restos que ha venido a buscar.

Como en ocasiones anteriores y fruto de la que sin duda ha sido una ardua labor de documentación, destaca en la novela la magnífica ambientación gracias a la cual el lector se encontrará viviendo en plena Edad Media y conociendo de primera mano no solo la vida entre los muros del monasterio de unos religiosos acogidos a la regla de San Benito, el voto de silencio, la oración y el trabajo, trasladándonos la envolvente atmósfera de recogimiento, sino todo el entramado en torno al mismo, con gran cantidad de siervos y con un extenso señorío en el que no faltaba de nada: tierras de cultivo, granjas, hospedería, molino… Todo ello en un enclave aislado, agreste y plagado de leyendas y magia, el Moncayo, frontera de los reinos de Castilla, Aragón y Navarra en una época convulsa en la que la crueldad de la guerra era el pan nuestro de cada día y es que Luis Zueco no escatima detalles a la hora de situar al lector en el contexto político y social de una época fascinante de la que, gracias a novelas como ésta, podemos conocer un poco más de forma fácil y amena.

Son muchos los personajes que se dan cita en El monasterio y afortunadamente el autor ha tenido el detalle de incluir un dramatis personae al inicio de la novela porque debo confesar que en algún momento he confundido a los distintos monjes y legos que en ella aparecen. A ello ha contribuido que, exceptuando a los personajes principales, el resto se encuentran meramente esbozados y las líneas que dibujan su personalidad resultan un tanto difusas. A través de un narrador omnisciente, con una prosa sencilla y funcional, y un estilo fluido, aunque en ocasiones el ritmo entra en valles en los que parecemos no avanzar, la narración se estructura a lo largo de siete grandes bloques, cada uno de ellos correspondiente a los siete días en los que se desarrolla la acción. Desde el inicio el autor nos sirve un misterio por el que el lector se sentirá inmediatamente intrigado. Un misterio que irá ramificándose de la mano de los múltiples personajes, llevándonos de sorpresa en sorpresa hasta un desenlace en el que quedarán al descubierto todos los secretos y mentiras que se esconden entre los muros del monasterio, saliendo a la luz los verdaderos intereses de unos monjes que por encima de todo son hombres que no son inmunes a la ambición, la envida, el amor…

En definitiva, El monasterio es un thriller de ficción histórica de lectura entretenida y agradable y con una magnífica ambientación gracias a la cual el lector se sumergirá en la Edad Media y en la vida monacal mientras aprende un poco más sobre la vida en aquella época. Una novela de fácil lectura que, al igual que en las anteriores entregas de la trilogía, vuelve a dejarme con ganas de visitar su escenario principal.

Ficha técnica