2 de julio de 2020

Resumen de junio


No me voy a quejar de mi ritmo lector en junio. Contra todo pronóstico, y a pesar de tener la cabeza en mil sitios a la vez, por fin encontré en la lectura el refugio que tanto me había faltado en meses anteriores y seis han sido los libros que me han acompañado.

Libros leídos

  1. El olor del bosque. Hélène Gestern.
  2. Mujeres que no perdonan. Camilla Läckberg.
  3. El beso del ángel. Andrés Pascual.
  4. La nena. Carmen Mola.
  5. El mal de Corcira. Lorenzo Silva.
  6. Malasangre. Helena Tur.

Mención especial se merece El olor del bosque, un auténtico novelón de cinco estrellas. Y mención especial también para el reencuentro con Bevilacqua en El mal de Corcira que como os conté hace unos días se ha convertido en mi favorita de la serie.

Os cuento también que he decidido tomarme unas largas vacaciones y descansar los meses de julio y agosto del blog. Sí quisiera publicar alguna reseña pendiente que tengo a medio hacer y que probablemente irán saliendo a lo largo de este mes, pero tampoco prometo nada, como algunos sabéis estoy pasando por una situación personal complicada y la lectura y el blog en ocasiones me resultan una vía de escape, pero hay días que lo siento como una carga así que he decidido que ya iré viendo lo que me piden cuerpo y mente.

Pasad un feliz verano.

30 de junio de 2020

El mal de Corcira - Lorenzo Silva


Hay libros que cierras pensando en cuándo será la siguiente cita porque sabes que no faltarás y eso es justo lo que me ocurre con mis queridos Bevilacqua y Chamorro, que ya estoy deseando volver a reencontrarme con ellos, quizá más que nunca porque ya os anticipo que esta entrega de la serie se ha convertido en mi favorita. Hoy os hablo de El mal de Corcira.


Mi opinión


Un hombre, al que los días previos se había visto acompañado de un joven, ha aparecido desnudo y apaleado hasta la muerte en una playa de Formentera. Nada haría pensar que se trata de un crimen que precise de la intervención de una unidad especial de investigación, pero la víctima fue condenada en su día por colaboración con ETA y hasta allí se desplazará el subteniente Vila para tratar de averiguar si, aunque no hay indicios de ello, su muerte puede tener algo que ver con ese pasado.

Así comienza un viaje a una paradisíaca isla y comienza el viaje personal que Bevilacqua emprenderá hacia su pasado tratando de dilucidar si el crimen de hoy puede tener raíces mucho más lejanas. El autor mencionó aquellos años de juventud en la lucha antiterrorista de Rubén Bevilacqua ya en la primera entrega de la serie, El lejano país de los estanques, y desde entonces llevamos nada más y nada menos que veinticinco años esperando a saber más sobre el tema. Ha tardado sí, pero creo que todos los lectores se lo perdonamos porque El mal de Corcira es una gran lectura a la que solo le puedo poner la pega de lo poco que me han durado sus más de 500 páginas. Una gran lectura en la que Lorenzo Silva alterna la narración de la investigación en el presente, con capítulos con los que volver al pasado para vernos inmerso en una lucha que duró años y que asoló nuestro país con demasiadas víctimas.

No os voy a negar que esta parte del pasado que Vila rememora ha sido mi favorita, quizá porque es un tema que me interesa de forma especial, quizá porque expone sin ambages qué ocurrió, cómo ocurrió y por qué, y lo hace sin recrearse, porque no hace ninguna falta, en detalles escabrosos que salpiquen de sangre la novela y es que ya sabemos todos la mucha que se derramó. Con El mal de Corcira se pone a nuestro alcance el lujo de conocer cómo se preparaba a esos héroes anónimos que iban a luchar contra ETA y nos depara con múltiples historias cotidianas plagadas tanto momentos emotivos, como de otros que nos dibujarán una sonrisa, cuando no arrancarán una carcajada. Y nos servirá también, no olvidemos que nuestro querido Bevilacqua es todo un sesudo, una búsqueda de las razones y de los postulados sobre los que se basó aquella locura que sembró de terror nuestro país.

Y en el presente asistimos, como es habitual en todas las novelas de la serie, a una investigación impecable, que no necesita ni de giros sorprendentes ni de ninguna otra arma habitual en el género para atrapar al lector en sus redes, sino que se basta con el buen hacer del autor a la hora de armar una trama impecable que salpica con las habituales disquisiciones morales del protagonista y aprovechando la menor ocasión para repartir un poco de leña a personas y hechos de nuestra más rabiosa actualidad con esa ironía que caracteriza a nuestro querido narrador. Un narrador que antes de despedirse nos recuerda que no hemos inventado nada y que ya los griegos clásicos nos contaron que en el mundo pasan estas cosas de hermanos luchando contra hermanos.

Creo que podría pasar horas hablando de esta novela que tanto me ha gustado, pero tampoco es cosa de aburriros así que solo añadiré: ¡leedla ya!


Ficha técnica

23 de junio de 2020

La Nena - Carmen Mola


La publicación en 2018 de La novia gitana fue todo un boom editorial que no quise perderme. Con ella se iniciaba una trilogía que en 2019 nos sirvió su segunda entrega, La Red Púrpura, y aunque ciertamente en esa ocasión no quedé tan satisfecha con la lectura como lo había hecho con la primera novela, dos años después de la publicación de esta (así da gusto leer una trilogía, con una novela por año), tenía muy claro que no iba a perderme de ninguna forma el cierre. Hoy os hablo de La Nena.

Mi opinión


Algún cambio ha habido en el equipo policial que conocimos con La novia gitana desde el final de La Red Púrpura. Elena Blanco ha abandonado la Brigada, Chesca se ha hecho cargo provisionalmente de su dirección, y una nueva incorporación llama a las puertas en el comienzo de La Nena. Por lo demás, el resto de sus integrantes se mantiene intacto cuando un nuevo caso llama a sus puertas: Chesca ha desaparecido sin dejar rastro y las primeras pesquisas realizadas no apuntan muy halagüeñas para ella.

Y hasta aquí os cuento. Ni una palabra más sobre la trama de La Nena. Una trama que desde su inicio y según avanza, no deja de crecer en ritmo y en crudeza. En ritmo porque conforme vamos descubriendo detalles de la investigación, del pasado de Chesca y, sobre todo, de su situación actual, es del todo imposible sustraerse a una lectura compulsiva así que aviso a futuros lectores, o tenéis mucho tiempo libre por delante o preparaos, como fue mi caso, a robarle horas al sueño. Y en crudeza porque La Nena depara varias escenas no solo de extrema violencia, sino no aptas para estómagos sensibles.

Pura adrenalina es el colofón que nos ha servido Carmen Mola, y si bien creo que podría habernos ahorrado algún toque gore en ocasiones innecesario, lo cierto es que todo se le perdona a una novela que te atrapa en sus páginas desde el primer momento para no soltarte hasta un final correcto y pulcro en su resolución si bien, como ya me sucediera con La novia gitana, un tanto excesivo en su duración y es que no me gustan los finales precipitados, esos en los que tengo la sensación de que el autor se ha cansado de pronto de escribir, pero tampoco disfruto de aquellos que no rematan en su momento adecuado y que alargan la agonía en unas páginas que a mí solo me suscitan pensamientos tipo que lo cacen ya, que se muera de una vez y similares.

La trama, además de sólida, es original. Tanto como lo fue aquella primera y justo de lo que adolecía la segunda. Y es absorbente y truculenta a más no poder con una prosa fluida y un ritmo que se torna vertiginoso basándose en escenas cortas y de gran impacto. Una auténtica carrera contrarreloj en la que cada segundo cuenta y en la que se añade que el lector va por delante de los investigadores, conociendo datos y asistiendo a escenas de las que no son partícipes ellos lo cual incrementa una tensión que no deja de crecer mientras trata temas tan variados como el peso del pasado, la violación, el retraso mental y la vida apartada en zonas rurales.

En definitiva, Carmen Mola vuelve con La Nena, una novela muy negra y muy cruda, con unos personajes potentes, una trama original y una narración a ritmo de thriller. Una novela que hará las delicias de cualquier amante del género. No os la perdáis.

Ficha técnica


22 de junio de 2020

Esta semana leo... #329

Un lunes más os cuento cuáles serán mis lecturas para esta semana que comienzo con las últimas páginas de El mal de Corcira de Lorenzo Silva, una lectura que se coló en mis planes lectores de la semana pasada ya que el próximo miércoles podré charlar con el autor y me gusta hacerlo con la novela terminada.

También se coló La niña del cuaderno de Bart Van Es. Me apunté a una lectura conjunta y el lunes pasado la comenzamos. Esta también tengo la terminaré pronto, mañana o pasado lo más tardar, y será entonces cuando me ponga con la que tenía prevista para la semana pasada y tuve que aplazar, Malasangre de Helena Tur.

Y vosotros ¿qué leéis?