17 de noviembre de 2017

Un pequeño favor - Darcey Bell


No me puedo resistir. De verdad que lo intento con todas mis fuerzas, pero mirar hacia otro lado cuando me ponen un thriller delante es misión imposible. Da igual que me haya prometido a mí misma no dejar entrar nuevos libros en casa hasta que no aligere la lista de pendientes, esa lista que me obligo a repasar de vez en cuando a ver si así me da cargo de conciencia. Pero nada, me ofrecen un thriller y aún no he aprendido a decir no, menos aún cuando tienen tan buena pinta como éste. Hoy os hablo de Un pequeño favor.

Sinopsis 


Todo empezó con un pequeño favor. Cuando su mejor amiga, Emily, le pide a Stephanie que recoja a su hijo a la salida del colegio, ella accede encantada. Stephanie, una joven madre viuda, se sentía muy sola hasta que conoció a Emily, una sofisticada ejecutiva cuyo trabajo absorbe todo su tiempo.

Pero ahora Emily no regresa. No contesta a las llamadas ni a los mensajes. Stephanie sabe que algo va terriblemente mal: su amiga nunca abandonaría a su hijo, no importa lo que diga la policía. Aterrorizada, pide ayuda a las lectoras de su blog y contacta con el marido de Emily, el distante y atractivo Sean. Y no tarda en recibir una noticia escalofriante. Pero pronto Stephanie se dará cuenta de que nada -ni la amistad, ni el amor, ni siquiera un pequeño favor- es tan sencillo como parece.

Mi opinión


En Un pequeño favor conoceremos a Stephanie y Emily, dos madres que se han hecho amigas a raíz de que sus dos hijos, compañeros de colegio, lo son. Desde el primer momento se estableció entre ellas esa relación de hoy por ti, mañana por mí para echarse una mano con los niños ayudada, además, por esa amistad que empezó a crecer entre ellas. Stephanie no trabaja, su tiempo libre lo dedica a administrar un blog que pretende ser una especie de punto de encuentro entre madres. Emily, en cambio, es una ejecutiva en una empresa de moda con apenas tiempo para nada, de modo que el día que le pide, como tantas otras veces, a Stephanie que recoja al niño del cole y cuide de él hasta que ella vuelva del trabajo, nada hace presagiar que Emily no volverá.

Confieso que cada vez me gustan más estas novelas que se desarrollan en un entorno fácilmente reconocible por todos y que parten de una situación en la que yo misma me he visto en multitud de ocasiones y es que el comienzo es tan familiar que rápidamente entré de lleno en esta historia cargada de misterio que irá derivando hacia un domestic noir en el que nada es lo que parece y en el que los secretos campan a sus anchas prometiendo al lector más de un giro inesperado porque a pesar de que algunos aspectos son predecibles y el lector puede deducirlos sin dificultad, la autora sigue guardándose ases en la manga con los que dar una vuelta de tuerca a la historia y ofrecernos un final sorprendente.

No cabe duda que Un pequeño favor es una de esas novelas que te atrapan desde el inicio y no te sueltan hasta que has terminado. Con un estilo sencillo y combinando la narración propiamente dicha con la inserción de los post que Stephanie publica en su blog, la novela se convierte en el ejemplo perfecto de esa trampa mortal para el lector de leo un capítulo más y lo dejo, haciendo de ella una lectura realmente adictiva. Plantea además un tema que no por conocido deja de ser muy interesante y es que ¿hasta qué punto conocemos realmente a las personas con las que mantenemos una estrecha relación?

Los personajes, junto a esta historia en la que se respira el suspense desde el principio, son las grandes bazas de esta novela. Las dos protagonistas se van desvelando poco a poco ante el lector descubriendo las múltiples capas que las conforman. Este dibujo de sus perfiles se ve favorecido por el uso del narrador protagonista por lo que en todo momento el lector, aun no disponiendo de toda la información, tendrá muchos datos a su alcance para intentar completar el puzle al que nos invita la autora. Pero no solo las dos protagonistas femeninas tendrán su momento, sino que también Sean, marido de Emily, a pesar de ser un personaje secundario pondrá también su voz para desvelarnos a un hombre muy distinto del que aparenta ser siendo en cualquier caso el personaje más difuso de la novela.

La figura del narrador protagonista siempre es un arma de doble filo, multiplicada en este caso por ser tres esas voces narrativas, pero la autora las maneja con acierto y a pesar de que, al menos en mi caso, es imposible empatizar con ninguno de ellos, el resultado en Un pequeño favor es impecable ya que conoceremos a los personajes de primera mano y sin censuras, con el plus añadido en el caso de Stephanie que además de conocer su verdadero yo a través de su narración, a través de su blog tenemos acceso también a la imagen que quiere proyectar a los demás, de forma que su perfil es el al que más acceso tenemos. Justo lo contrario que ocurre con Emily, un personaje rico en matices a cuya psiquis nos costará más acceder favoreciendo así el suspense que impera en la lectura desde el inicio.

En definitiva, Un pequeño favor es una lectura entretenida y muy dinámica. Una novela que a pesar de esos aspectos que el lector puede ir deduciendo, promete horas de entretenimiento sin tregua.

Ficha técnica

15 de noviembre de 2017

Tiempo muerto - Margarita García Robayo


Otro flechazo. Así nació mi interés por esta novela. Su título y su portada rápidamente llamaron mi atención a pesar de que ni conocía el nombre de la autora ni la posterior lectura de la sinopsis me dijo nada realmente especial, lo cierto es que no suelen interesarme de forma particular las novelas que tienen como tema principal las relaciones de pareja, fallidas o no. Y a pesar de ello hice caso de mi corazonada, sabedora de que en pocas ocasiones me fallan, y sí, en esta ocasión también acerté. Hoy os hablo de Tiempo muerto.

Sinopsis 


«Empieza como un síntoma de desinterés, algo minúsculo que después se naturaliza y ambos dejan de preguntarse cómo es que siguen ahí, adobando la abulia frente al otro, asintiendo a lo que dice como un trámite...»

El matrimonio de Lucía y Pablo es un espejo de la sutil forma que puede llegar a cobrar la violencia cuando llega el fin del amor. Esta es la historia descarnada de ese tiempo muerto, de ese amplio y doloroso espacio que se abre, muchas veces de manera inexplicable, entre dos seres que se aman.

Mi opinión


Tiempo muerto nos narra la historia de Lucía y Pablo, un matrimonio, padres de dos hijos, que con el transcurrir de los años se ha ido distanciando hasta llegar a un punto en el que nada es lo que era y ni siquiera parece que queden fuerzas por recuperar lo que fue. Colombianos ambos, hace años que emigraron a Estados Unidos, lugar donde residen y donde transcurre la mayor parte de la novela a excepción de algunos flashbacks que nos llevarán hasta el pasado.

Lo primero que me llamó la atención nada más iniciar la lectura es el estilo tan aséptico con el que la autora consigue meter al lector en la historia. Margarita García Robayo utiliza un narrador omnisciente que no sigue una línea cronológica, de forma que en un mismo capítulo se mezclan tanto distintos espacios como épocas, por lo que se precisa de una lectura atenta para no perderse en una estructura que, unida a esa distancia que toma el narrador con respecto al lector, no pone las cosas fáciles en una novela en la que lo realmente importante es el análisis detallado de la vida de una pareja.

Con una prosa sutil y concisa, desprovista de artificios, la autora desnuda a sus personajes para exponerlos a la vista del lector. A través de un perfil detallado y preciso los protagonistas se nos revelan como eternos buscadores de algo, aunque ni ellos mismos tengan claro el qué, quizá de un lugar en el que encajar mientras parecen navegar en un limbo que ellos mismos han creado. A lo largo de la novela se nos ofrece tanto la perspectiva de Lucía como la de Pablo y con ambos la autora realiza un minucioso trazado psicológico en el que ambos se nos presentan con sus aciertos y con sus equivocaciones de forma que no toma partido por uno de los dos, ni acusa ni intenta responder a ninguno de los temas expuestos, sino que ofrece toda la información, sesgada por las emociones y vivencias de cada protagonista, para que sea el lector quien juzgue y llegue a alguna resolución, si es que la hay en el siempre complicado tema de las relaciones de pareja en particular y las relaciones personales en general.

Tras terminar con la lectura Tiempo muerto se me antoja como el título perfecto para esta historia de vacíos que, sin anunciarse, llegan un día a la vida en pareja. Vacíos que llegan para quedarse y para llenar lo que antes fuera una vida en común y que ahora es tan solo el tiempo vacío entre dos personas que se amaron y que ahora no se reconocen en ese amor. 

«Lo verdaderamente raro es mirar al otro y preguntarse quién es, qué hace ahí, en qué momento le cambiaron tanto los rasgos de la cara. El desconocimiento es el saldo del tiempo acumulado, nadie puede decir con exactitud cuándo se planta la semilla. Empieza como un síntoma de desinterés, algo minúsculo que después se naturaliza y ambos dejan de preguntarse cómo es que siguen ahí, adobando la abulia frente al otro asintiendo a lo que dice como un trámite: excediendo el período en el que aquello que decía parecía interesante. O digno de ser escuchado»

Otro tema importante en la lectura, y según he leído recurrente en las novelas de la autora, es la vida de los latinoamericanos emigrados en busca de un futuro mejor o simplemente huyendo de un presente y un futuro que no les ofrece lo anhelado y a través de este tema explora con sutileza los conflictos de clase, la xenofobia y la pérdida de identidad nacional.

El paso del tiempo, que arrasa con todo. Lo que fue y ya ha dejado de ser. Un tú y yo que se convirtió en nosotros y que ahora es él y es ella a pesar de compartir un nuestros. La historia de amor que ya no existe. Ese tiempo muerto, ese tiempo vacío que el amor ya no puede llenar. Todo eso es Tiempo muerto, una novela tan breve como precisa y minuciosa. Una lectura probablemente no apta para todo tipo de lector, no desde luego para aquel que busque acción, tensión… pero que sin duda disfrutarán los que gocen con la lectura de una historia intimista y reflexiva sobre las relaciones de pareja, la condición humana y la identidad.

Ficha técnica

13 de noviembre de 2017

Esta semana leo... #216

Un lunes más os cuento qué leeré en esta semana que se presenta con poco tiempo para a la literatura, al menos hasta el fin de semana, y que comienzo con Como el bosque en la noche de Álvaro Bermejo.

Y fiel a la costumbre que he instaurado últimamente no sé qué leeré después, cuando llegue el momento lo decidiré, por falta de oferta no será.

Aprovecho para recordaros que hay un sorteo activo en el blog, en esta ocasión se trata de Konets de César Pérez Gellida, un broche de oro del que muy pronto os hablaré. Si queréis participar solo tenéis que pinchar sobre el banner.



Y vosotros ¿qué leéis?

11 de noviembre de 2017

Ganador de El futuro tiene tu nombre


Ya tenemos el nombre de la persona que disfrutará de la lectura de El futuro tiene tu nombre de Brenna Watson y el flamante ganador de un ejemplar y es...

a Rafflecopter giveaway

¡Felicidades! Envíame tus datos postales y número de teléfono a entremislibrosyo@gmail.com para que se los haga llegar a la editorial y el resto no olvidéis visitar los otros blogs organizadores por si habéis sido afortunados con ellos.


¡Gracias a todos por participar!