viernes, 12 de febrero de 2016

El elefante de marfil - Nerea Riesco


El año pasado descubrí unos cuantos autores que me fascinaron con sus novelas y uno de esos descubrimientos fue el de Nerea Riesco que me conquistó con “Las puertas del paraíso”, una novela ambientada en plena  Reconquista que se coló inmediatamente entre mis mejores lecturas del año. Como dije en aquella reseña sin duda iba a volver a leer a la autora y qué mejor novela para ello que una saga familiar que la propia Nerea me recomendó. Hoy os hablo de “El elefante de marfil”.


El día de Todos los Santos de 1755, un terremoto sacude la ciudad; también precipita el destino de doña Julia López de Haro: tras sobrevivir al desastre, la bella viuda, dueña de la imprenta de más renombre de Sevilla, decide dar un giro a su existencia, hace caso a sus sentimientos y, horas más tarde, se entrega a León de Montenegro, un joven proveniente de Malta y empleado en su negocio. Este insondable hombre será el gran amor de su vida, aunque doña Julia ignora que es depositario de una secreta y peligrosa misión que, tras contraer matrimonio, traspasará a su descendencia.

Así se inicia la apasionante peripecia de tres generaciones unidas por una misteriosa herencia: honrar un antiguo pacto entre cristianos y musulmanes que debe culminar en la celebración de una partida de ajedrez que, tras seis siglos de espera, sigue pendiente y que fuerzas muy poderosas tienen empeño en evitar que se lleve a cabo.


Nerea Riesco es escritora y periodista. Nacida en Bilbao, creció en Valladolid y con dieciocho años se instaló en Sevilla, ciudad en la que se licenció en periodismo, actividad que compagina con su trabajo en diferentes medios de comunicación. En la actualidad continúa colaborando en prensa y radio, e imparte talleres de creación literaria. En el 2002 publicó su primer libro de relatos, Ladrona de almas. Y dos años más tarde ganó el IX Premio Ateneo Joven de novela de Sevilla con El país de las mariposas. Su siguiente novela, Ars magica, (Grijalbo, 2007), finalista al prestigioso Premio Espartaco 2008, y luego El elefante de marfil (Grijalbo, 2010) se han traducido al alemán, italiano, finlandés, ruso, portugués, polaco, checo, danés, serbio, eslovaco, rumano y holandés, y la han convertido en una de las voces más personales de la narración histórica tanto para el público como para la crítica especializada. Su última obra, Las puertas del paraíso, supone la consagración definitiva de la autora en el terreno de la novela histórica.


“El elefante de marfil” comienza con el famoso terremoto de Lisboa del siglo XVIII que también se dejó sentir, y de qué manera, en Sevilla. Con este punto de partida Nerea Riesco construye una saga familiar que comienza con Julia López de Haro, joven viuda a cargo de una imprenta sevillana,  que vivirá una apasionada historia de amor con uno de sus empleados, León de Montenegro. Todo lo que rodea a León está envuelto en un misterio, nadie sabe realmente de dónde viene y menos aún saben que guarda un gran secreto, una misión que deberá cumplir él mismo o alguno de sus descendientes.

Nerea Riesco
Aunando realidad histórica y ficción Nerea Riesco hace gala de una prosa rica y cautivadora. Con un estilo cuidado y elegante entraremos de lleno en una trama en la que el amor, los secretos, el odio y las traiciones toman las riendas de una historia que nos sumergirá de lleno en los últimos años del siglo XVIII y los primeros del XIX a través de la ingente documentación que sin duda llevó a cabo la autora y que ha sabido trasladar al lector aderezándola con la ficción y sin abrumar con datos que hubieran ralentizado la lectura. Al final de la novela encontraremos una interesante nota de la autora en la que se aclara qué es realidad, qué es ficción y en qué hechos se ha permitido una pequeña licencia para adecuar la historia a la trama de la novela.

De su mano recorreremos la Sevilla de entonces y conoceremos su forma de vida y sus costumbres, pero no solo la ambientación histórica destaca en la novela, sino que las descripciones de la imprenta y la vida en ella, sin ser exhaustivas, son las justas para situar al lector y convertirla casi en un personaje más que sirve de hilo conductor para la vida de tres generaciones unidas por ella y por la misión que con mayor o menor interés deberán llevar a cabo. A pesar de que este aspecto de la misión secreta pueda parecer más cercano al género del thriller histórico, “El elefante de marfil” va más allá de esa etiqueta y ofrece al lector, además de intriga y claves secretas, una novela en la que el amor y la pasión mueven los actos de los protagonistas.

Unos protagonistas con los que la autora tampoco ahorra en detalles para describirlos tanto física como psicológicamente y es que tanto los principales como los secundarios quedan perfectamente trazados de modo que he podido sentirlos como personas reales y han despertado mi simpatía en ocasiones y mi desprecio en otras.

Como ya hiciera en "Las puertas del paraíso", Nerea Riesco ha vuelto a cautivarme con una forma de escribir preciosa y precisa en la que cada palabra está en su justo lugar. Es un auténtico placer leer y sentir todas las emociones y sensaciones que llenan las páginas de “El elefante de marfil”. En algunas ocasiones la prosa se torna aún más lírica como es el caso por ejemplo de la narración de los encuentros amorosos entre dos amantes con unas descripciones delicadas y sensoriales que permiten al lector participar de la sensualidad e intimidad del momento.

En definitiva, no puedo más que recomendar esta magnífica novela escrita con mimo. Una historia entretenida con la que disfrutar tanto de la trama en sí misma como de un estilo impecable que atrapa  desde la primera página hasta la última.


miércoles, 10 de febrero de 2016

La amiga estupenda - Elena Ferrante


Leí la primera reseña de “La amiga estupenda” hace ya tres años, antes de que Elena Ferrante se convirtiera en el boom que es actualmente y me llamó la atención desde el principio pero, como en tantas otras ocasiones, ahí se quedó la novela, durmiendo el sueño de los justos. No sería hasta más tarde que empezaríamos a ver esta tetralogía por todas partes y aún así yo seguía sin ponerme a ello hasta que una conversación en Twitter al ver que otras personas lo tenían dio lugar a una lectura simultánea que continuará muy pronto con la segunda entrega.


Con La amiga estupenda, Elena Ferrante inaugura una trilogía deslumbrante que tiene como telón de fondo la ciudad de Nápoles a mediados del siglo pasado y como protagonistas a Lenù y Lila, dos jóvenes mujeres que están aprendiendo a gobernar su vida en un entorno donde la astucia, antes que la inteligencia, es el ingrediente de todas las salsas.

La relación a menudo tempestuosa entre Lila y Lenù viene acompañada de un coro de voces que dan cuerpo a su historia y nos muestran la realidad de un barrio pobre, habitado por gente humilde que acata sin rechistar la ley del más fuerte, pero La amiga estupenda está lejos del realismo social: lo que aquí tenemos son unos personajes de carne y hueso, que nos intrigan y nos deslumbran por la fuerza y la urgencia de sus emociones.
Por primera vez Ferrante aborda una narración muy amplia, poniendo en escena un verdadero tableau vivant donde no hay espacio para el tópico: todo es vida y todo respira al hilo de la mejor literatura.


Nadie sabe quién es Elena Ferrante, y sus editores de origen procuran mantener un silencio absoluto sobre su identidad. Alguien ha llegado a sospechar que sea un hombre; otros dicen que nació en Nápoles para trasladarse luego a Grecia y finalmente a Turín.
En 2010 Lumen publicó un volumen titulado Crónicas del desamor, donde se reunían las tres novelas para el público adulto publicadas por Ferrante a lo largo de los años, dos de las cuales fueron llevadas al cine. Luego vino esta saga compuesta por La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo, y finalmente La niña perdida, un cuarto volumen que cierra una obra destinada a convertirse en un clásico de la literatura europea del siglo XXI.


“La amiga estupenda” comienza con un prólogo en el que conoceremos la desaparición de Lila. Hace días que su hijo no sabe nada de ella lo que le lleva a ponerse en contacto con Lenù, amiga de su madre, para pedirle ayuda. Estos hechos provocan que Lenù eche la vista atrás y su memoria viaje hasta el pasado para rememorar los orígenes de una amistad que se remonta a la infancia y que se mantiene a día de hoy, cuando ambas ya se encuentran en la última etapa de sus vidas.

A partir de ese momento el libro se divide en dos partes: la infancia y la adolescencia de las dos protagonistas en un barrio humilde de Nápoles a mediados del siglo XX. Lila y Lenù no pueden ser más distintas. La primera no solo está dotada de una inteligencia asombrosa, sino que además su personalidad es arrolladora, es atrevida, rebelde e independiente. Lenù, por el contrario, es una niña tranquila, seria, que no puede evitar sentirse un tanto inferior a su amiga, pero que por otro lado intenta también competir con ella, con una rivalidad que quedará patente a lo largo de toda la lectura, pero que en ningún modo empañará su amistad, sino que servirá para el crecimiento de ambas, especialmente el de Lenù, personaje al que más conoceremos ya que es ella la encargada de narrarnos en primera persona la historia de esta amistad.

Ambos personajes están trazados con mimo, su caracterización es tan verosímil que se presentan ante el lector como personas de carne y hueso. Desde la niñez hasta la adolescencia veremos evolucionar a las dos protagonistas asistiendo no solo a su desarrollo emocional, sino también al desarrollo y los cambios físicos que tanto influyen en la etapa adolescente, pero son sin duda los cambios vitales cuando tras la escuela primaria cada una toma su camino los que marcan el paso en una novela que, a pesar de su ritmo pausado, es imposible dejar de leer.

El paso de los años y las circunstancias irán trazando caminos muy distintos para las dos amigas e irán otorgando a cada una su individualidad sin que por ello se rompan los lazos que las unen desde niñas. Este camino es narrado por Elena Ferrante con una prosa exquisita y fluida, dotando a la narración de una intimidad que muestra sin pudor, pero con extrema delicadeza, los pensamientos y sentimientos más personales de la narradora, esa amiga estupenda que a pesar de las diferencias y de los años, que a pesar incluso de la vida, es el puntal que nos sostiene cuando todo amenaza con derrumbarse.

Aunque la amistad entre las protagonistas es el hilo conductor de una novela que podríamos considerar de iniciación puesto que nos narra el despertar a la vida adulta de ambas, hay otros muchos factores que hacen que “La amiga estupenda” vaya más allá de esa etiqueta. Se podría clasificar también como una novela coral ya que aunque las dos protagonistas indiscutibles son Lila y Lenù, ellas no serían las que son sin todos los personajes secundarios que forman ese microcosmos que es el barrio donde han nacido y viven. Ese barrio de la periferia de Nápoles queda perfectamente reflejado en la novela porque otro de sus puntos fuertes es esa magnífica ambientación que consigue trasladar al lector a sus calles y mostrarle el estilo de vida de sus gentes. Todo ello lo refleja la autora de una forma fidedigna y cercana de modo que es fácil empatizar con los anhelos, las frustraciones y los sueños de unos hombres y mujeres acostumbrados a la ley del más fuerte para sobrevivir.

Me ha gustado todo de “La amiga estupenda”. Es una novela que me ha fascinado por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. Por su ambientación, por sus personajes. Una novela que, narrada de una forma impecable, nos ofrece un claro ejemplo de que entretenimiento y calidad literaria también pueden ir de la mano.





lunes, 8 de febrero de 2016

Esta semana leo... #127


Una semana más os cuento cuáles serán mis lecturas. La verdad es que durante el fin de semana esperaba haber avanzado más e incluso haber terminado las dos que tenía, pero no ha sido así ya que mis planes de descanso y estar en casita los cambié por salir un poco más de lo que había previsto.

Tras terminar anoche “Los muertos viajan deprisa” de Nieves Abarca y Vicente Garrido, continúo con “No me dejes” de Màxim Huerta, que lo comencé el lunes pasado y con el que no soy capaz de avanzar. La verdad es que me estoy planteando dejarlo para otro momento. Aún así, como es el que llevo en el bolso porque lo estoy leyendo en el Kindle, haré un nuevo intento esta semana durante el descanso para el desayuno en lugar de ponerme a tuitear como suelo hacer (al final tuitearé, ya veréis).

Hoy comenzaré “Para morir siempre hay tiempo” de Carmen Conde y después quiero leer "El concierto" de Metin Arditi. Así que como veis de nuevo tengo una semana con planes ambiciosos sobre todo teniendo en cuenta que lo último de Víctor del Árbol está al caer, se publica mañana mismo y yo muero de ganas por tenerlo en mis manos…

Y vosotros ¿qué leéis?




De lector a lector sortea cinco ejemplares de "El libro maldito". Bases aquí.