viernes, 3 de julio de 2015

El hombre de la máscara de espejos - Vicente Garrido y Nieves Abarca


Tras haber leído “Crímenes exquisitos” y “Martyrium”, la tercera entrega de la saga de Valentina Negro y Javier Sanjuán no podía hacerse esperar mucho y es que es difícil resistirse a esta pareja literaria y sus investigaciones que siempre nos llevan hasta el lado más oscuro y depravado del ser humano, porque justo hasta ahí es dónde llegaremos con la lectura de “El hombre de la máscara de espejos”, libro del que hoy os traigo mis impresiones.


SINOPSIS

La inspectora Valentina Negro lucha por superar los traumáticos recuerdos de su último caso, cuando estuvo cerca de perder la vida a manos de un asesino en serie. Pero la maldad no da tregua: pronto se ve envuelta en una nueva y escalofriante cadena de muertes. La ayuda del criminólogo Javier Sanjuán será clave para desentrañar una compleja trama relacionada con la desaparición de varias chicas y el rodaje de unas terroríficas películas snuff que recuerdan extrañamente al cine expresionista de Fritz Lang.

El dolor, la belleza y la locura se dan la mano en las páginas de esta adictiva novela negra, que es al mismo tiempo un excelente retrato de la mente del psicópata firmado por dos expertos criminólogos. Las páginas de El hombre de la máscara de espejos son una invitación a asomarse al abismo a través de una historia trepidante que engancha y estremece desde la primera página.


LOS AUTORES

Vicente Garrido es criminólogo y Doctor en Psicología por la Universidad de Valencia, donde imparte Criminología Forense y Pedagogía aplicada a la delincuencia. Ha sido consultor de Naciones Unidas. Sus libros de criminología forense y de estudios sobre violencia son obras de referencia. Ha participado como asesor científico en telefilmes y reportajes sobre casos criminales. Colabora habitualmente en programas de radio y de televisión de debate, cultura y divulgación. Actualmente se encarga de realizar los perfiles criminológicos en Expediente abierto de Antena 3.

Nieves Abarca estudió Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela. Es Máster en Periodismo por la UOC y especialista en Perfiles Criminales. Ha trabajado en diversos medios de comunicación en A Coruña y Ponferrada. Durante trece años trabajó en un cuartel de la policía local. Es una lectora incansable de la novela negra y criminal.



MI OPINIÓN

Vicente Garrido y Nieves Abarca vuelven a ofrecer a sus lectores una novela trepidante y adictiva, y una trama capaz de poner los pelos de punta al más templado. En esta ocasión la investigación gira en torno a las snuff movies cuyos aspectos conoceremos desde todos los puntos de vista: criminales, víctimas e investigadores. Y de nuevo los autores no escatiman en detalles para hablarnos de un tema tan espeluznante de forma que consiguen meter al lector de tal forma en el libro que en ocasiones se me hizo necesario parar para tomar aire y poder continuar.

Nieves Abarca y Vicente Garrido
En “El hombre de la máscara de espejos”, la inspectora Valentina Negro está siendo investigada por asuntos internos a raíz de la detención de un violador en la que se sobrepasó con el criminal. Mientras se aclaran los hechos se encargará de la investigación de un caso que lleva años sin resolver, su jefe quiere apartarla de la primera línea y nada mejor que este caso para tenerla entretenida mientras se aclara lo sucedido. Nada hacía presagiar que la desaparición de una mujer joven, acontecida años atrás, llevaría a Valentina Negro a adentrarse en un tema tan espeluznante como el que se encontrará.

Y es que el tema tiene miga, realidad o leyenda urbana, las snuff movies los que ya tenemos unos años las descubrimos con “Tesis”, la primera película de Alejandro Amenábar, que yo he visto en varias ocasiones y que en su momento me produjo pesadillas. Pensar que hay gente dispuesta a cometer las más terribles aberraciones, llegando hasta el asesinato, para poder filmarlas y obtener un beneficio económico de ello es monstruoso, aunque no menos que el hecho de que pueda haber gente dispuesta a pagar por ello. Como decía, realidad o leyenda urbana, a mí no me parece totalmente descabellado vistas las noticias que en ocasiones nos asaltan desde los medios de comunicación. Mejor no pensarlo, pero desde luego no es eso lo que quieren Vicente Garrido y Nieves Abarca con esta novela que explora todos los aspectos de esta monstruosidad.

De nuevo nos encontramos con una novela que, a pesar de ser la tercera entrega de una serie, puede leerse de forma independiente, aunque el disfrute del libro no será igual si no se han leído las anteriores puesto que las referencias a éstas son continuas. Los personajes son los mismos, esos a los que ya conocemos casi como si fueran personas reales con las que tenemos algún tipo de relación en nuestro día y día y es que uno de los grandes aciertos de estos libros es la credibilidad que tienen sus protagonistas, con sus virtudes y sus defectos, con sus problemas y con sus alegrías, pero sobre todo con  su naturalidad. Y esto lo consiguen tanto con los principales como con los grandes secundarios que tiene la saga. Aunque aquí quiero hacer un pequeño apunte y es que Valentina es demasiado perfecta: la más guapa, la más lista, la más sexy… Menos mal que en esta novela podemos decir que falla en algo y tiene algún problemilla porque si no, parecería que ni siquiera es humana.

Sin lugar a dudas la gran baza de “El hombre de la máscara de espejos” y en general de las tres novelas, son las tramas que intentan ir un paso más allá de lo que estamos habituados y tras las que se intuye una intensa documentación. Esto, unido a la magnífica ambientación a través de descripciones que, sin ser excesivas en detalles, consiguen trasladar al lector a escenarios realistas en los que irremediablemente queda atrapado, y unido al lenguaje de los autores que siempre es directo y ágil, da como resultado novelas con un estilo único que las hace inconfundibles y que convierten a esta tercera entrega en un thriller trepidante a pesar de su extensión y de la reiteración de un vínculo continuo con “Crímenes exquisitos” y “Martyrium” que se me hizo un poco  cansino.

Creo que queda claro que el libro me ha encantado y lo recomiendo sin duda alguna. Sólo me resta una petición a los autores, petición que creo que secundarán todos los que hemos disfrutado con sus libros: necesitamos una cuarta entrega ya.



miércoles, 1 de julio de 2015

Resumen de junio


Tenía que llegar y llegó. Frenazo a mi ritmo lector en el mes de junio, justo el mismo mes en el que también pinché el año pasado y es que llega el verano y no sólo es que tenga menos tiempo porque estoy más fuera de casa, sino que me invade una pereza total en todos los aspectos. Así que si el resto de meses mis libros leídos eran unos ocho o diez, en junio me he quedado en cuatro y son los siguientes.


LIBROS LEÍDOS

2.     La luz que no puedes ver. Anthony Doerr.
3.     En el cielo no hay cerveza. Carlos Salem.
4.     Las puertas del paraíso. Nerea Riesco.

Lo que sí puedo decir es que los cuatro los he disfrutado muchísimo, especialmente "La luz que no puedes ver" y "Las puertas del paraíso", ambas han sido unas lecturas fantásticas que se han saldado con cinco estrellas y que sin duda estarán entre mis mejores lecturas del año.

Este mes de junio ha sido también el mes en el que, después de mucho tiempo, he abandonado un libro sin haber sido capaz de llegar siquiera a la página 100, que suele ser mi límite. No sé si ha sido cuestión sólo de mi apatía, aunque me temo que no. En cualquier caso, no descarto retomarlo en otro momento.


RETOS 2015

¡Ufff! Los retos… Pocos cambios con respecto al mes anterior

·                     Reto 25 españoles: 28 libros leído de 25. ¡Reto cumplido!
·                     Reto Autores de la A a la Z: 16 letras obligatorias completadas.
Estos dos retos son los únicos en los que he avanzado algo porque el resto siguen igual que en mayo:
·                     Reto Eternos Pendientes: 1 autor leído de 3.
·                     Reto Sagas Familiares: 2 sagas leídas de 5.
·                     Reto 12 meses 12 libros: 8 libros leídos de 12.
·                     Reto Viaje con los libros: 8 países visitados.

·                     Reto en 2015 Leemos El Quijote 2ª parte: ejem ejem… no digo nada…

lunes, 29 de junio de 2015

Esta semana leo... #98


Hoy unas líneas muy rápidas porque estoy en la playa sin ordenador y es un rollo escribir una entrada así, además he vuelto a pasar por urgencias con un nuevo cólico, el segundo de la semana, y no estoy para nada, pero no podía dejar pasar este último lunes de junio sin contaros que estoy leyendo un libro que me está encantando, "Las puertas del paraíso" de Nerea Riesco, una novela histórica que me tiene totalmente atrapada. La verdad es que voy bastante avanzada porque lo empecé la semana pasada y a pesar de que llevo un par de días leyendo muy poco por los fuertes dolores que tengo, no creo que tarde mucho en terminarlo.

Y esta semana supongo que por fin podremos empezar a leer "EO", una lectura conjunta que se está haciendo de rogar para llegar uno de los libros. Si no llega me pondré con "El murciélago" de Jo Nesbo, uno de mis autores propuestos para el Reto Eternos Pendientes.  

Y vosotros ¿qué leéis?

viernes, 26 de junio de 2015

Pez en la hierba - Ángel Gil Cheza


“Pez en la hierba” es el segundo libro que leo de Ángel Gil Cheza y como ocurrió con el primero, “El hombre que arreglaba las bicicletas”, lo hago junto a otros lectores en el marco de una lectura conjunta. También al igual que en la primera ocasión me ha faltado algo y aunque ha sido un libro que he leído cómodamente no puedo decir que esté totalmente satisfecha. Ahora os cuento las razones.


SINOPSIS

Miquel Ortells es un editor que regresa a su pueblo natal, Vila-real, para cuidar de su padre, convaleciente tras un ataque al corazón, en la casa que la familia posee en un pequeño bosque junto al río. Allí se enfrenta, catorce años después, a los viejos problemas que le empujaron a marchar; en especial, el divorcio de sus padres enturbiado por el asesinato de dos niñas de trece y diecisiete años.
Ainara Arza es una escritora navarra a la que Miquel ayuda con su última novela. Juntos comienzan a investigar lo que ocurrió a aquellas chicas y, a pesar de sus contradicciones y luchas internas por evitarlo, se enamoran durante aquel frío otoño.
Una leyenda local sobre una gran cueva que atraviesa todo el municipio y llega hasta el río, en el boscaje; un misterioso túnel que forma parte del trazado de la desaparecida acequia del Diablo, de origen romano; y el fútbol femenino, invisible por los intereses ocultos de los más altos estamentos de este deporte, se entrecruzan en el eje de este envolvente relato.


EL AUTOR

Ángel Gil Cheza nació en Vila-real en 1974. Es licenciado en Humanidades y máster en Edición. Con solo catorce años era baterista del grupo hardcore-punk Mala Hierba. En esa misma época fundó el fanzine de contenido crítico Sátira Coenta. En los años noventa ofreció más de doscientos conciertos como cantautor en centros y movimientos sociales. Actividad que dio como resultado la casete Futuro (Comú), con repercusión internacional, y el disco autoeditado Con la miel en los labios. Es autor de las novelas El hombre que arreglaba las bicicletas, con buena acogida entre la crítica, y La lluvia es una canción sin letra, tercer ebook más leído en 2013 según Babelia de El País. Actualmente trabaja como editor y creativo en PAPEL MOJADO //projects; desempeña el puesto de editor digital en la revista académica kultur e integra la formación musical Bonjour Potemkin junto a su pareja, la violonchelista Lluïsa Ros Bouché. Es padre, tiene un perro y un huerto.


MI OPINIÓN

El comienzo de “Pez en la hierba” es brutal. Aunque los hechos se desarrollan de forma lineal a lo largo del año 2013, en el prefacio retrocedemos al año 2000 para conocer un suceso que atrapa al lector en esas primeras páginas y que parece prometer una lectura adictiva en la que junto al protagonista, Miquel, el lector intentará desentrañar el asesinato de dos jóvenes en la localidad de Vila-Real. Un asesinato del que incluso fue sospechoso en un principio su padre y que finalmente fue cerrado de forma precipitada con un culpable digamos conveniente.

Ángel Gil Cheza
Miquel ha vuelto a Vila-Real, su localidad de nacimiento, porque Pasqual, su padre, ha sufrido un infarto. Pasar unos días junto a él le servirá no sólo para echarle una mano en la vuelta a casa, sino también para acercarse a un hombre que no deja de ser un desconocido para él ya que su infancia parece estar marcada por esa figura paterna que sólo lo era en presencia, pero cuya ausencia emocional Miquel sigue arrastrando. Parece que lo único que le une a su padre es su incapacidad para olvidar aquellos hechos acontecidos trece años atrás, hechos que ahora se propone aclarar con la ayuda de Ainara, autora de la novela negra sobre la que Miquel, editor, está trabajando.

Estos son los tres personajes principales de la novela junto a los que encontramos una serie de secundarios que, salvo en el caso, de don Ramón, un personaje deleznable, son meramente accesorios en el desarrollo de la novela por lo que el autor no se detiene demasiado en ellos. Sí hay un trazado más detallado de los tres protagonistas, siendo mi preferido Pasqual, un hombre que arrastra una gran carga emocional y del que el autor nos ofrece un perfil psicológico con múltiples matices que hacen de él un personaje con el que es fácil empatizar al sentir su dolor y su soledad. No me ha sucedido lo mismo ni con Miquel ni, sobre todo, con Ainara, que me ha resultado un personaje poco creíble, incoherente con su pasado y con algunas actitudes que más bien parecían poses sobreactuadas. Además, protagonizan ambos una, digamos intensa, historia de amor que es poco creíble precisamente por esa intensidad que no he podido o sabido ver cómo ha surgido.

Tras el prefacio y posterior presentación de los personajes lo que parecía podía ser una novela negra de ritmo trepidante, deriva en algo totalmente distinto. La investigación del crimen parece ser una mera excusa para mostrarnos todo tipo de detalles sobre Vila-Real, sus gentes, sus costumbres y, especialmente, los túneles, cuevas y acequias que  transcurren bajo sus calles. Es cierto que concretamente lo dedicado a esto último ocupa pocas páginas, pero es tan prolífico en detalles, datos, fechas… que yo era incapaz de mantener el interés y no podía dejar de preguntarme si realmente tanto detalle era necesario. Pero no son estos los únicos temas que Ángel Gil Cheza trata en la novela sino que muchos otros como el mundo editorial, la creación literaria, las relaciones paterno filiales, el maltrato, la violencia de género y el fútbol femenino, forman parte de una novela que tiene más de casi cualquier otro género que de novela negra.

Todo lo anteriormente expuesto ha hecho que para mí “Pez en la hierba” sea un libro que va de más a menos. Si el inicio parecía prometer una trama absorbente la realidad ha sido que el ritmo va bajando porque la trama se escapa por derroteros que poco o nada tienen que ver con los crímenes a investigar. Un ritmo que del todo se rompe una vez llegamos a la tercera parte donde más parece importar por dónde discurren los túneles y acequias de Vila-Real que el descubrir quién y por qué mató a las dos adolescentes. En este aspecto también debo indicar que el quién todos los lectores lo tendrán claro, pero el por qué a mí me dejó tan fría por lo inverosímil que aún a día de hoy sigo preguntándome si no se podría haber encontrado un móvil más realista.

Si por algo destaca “Pez en la hierba” es por el estilo narrativo de Ángel Gil Cheza. La prosa del autor es tan evocadora, tan musical y al mismo tiempo tan sencilla que es imposible no sentirse cautivada por ella. El vocabulario es escogido con mimo y se nota que cada palabra está en su justo lugar. No deja de ser curioso que haya disfrutado tanto de su forma de escribir y tan poco del libro y es por ello por lo que no descarto volver a reencontrarme con el autor, pero me gustaría que fuera en otro género más personal e intimista porque sinceramente creo que ahí es donde la voz de Ángel Gil Cheza puede destacar.