6 de agosto de 2018

Resumen de julio


Menudo mes de julio lector he tenido. Ni yo misma me creo lo mucho que he leído durante el mes, creo que nunca he llegado a este número de lecturas mensuales y mucho menos en época estival en la que, a pesar de tener vacaciones, dedico más tiempo a otras actividades. Pero parece las dos semanas en la playa me sentaron de maravilla y leí muchísimo reposando al sol entre chapuzón y chapuzón, y tanto cargué las pilas que cuando volví a la rutina seguí leyendo a muy buen ritmo.

Libros leídos 

  1. Todas las familias felices, Mercedes de Vega.
  2. El beso de Tosca, Nieves Abarca y Vicente Garrido.
  3. La novia gitana, Carmen Mola.
  4. La maleta de Ana, Celia Santos.
  5. Donde fuimos invencibles, María Oruña.
  6. La desaparición de Stephanie Mailer. Joël Dicker.
  7. El pantano de las mariposas. Federico Axat.
  8. La señora Osmond. John Banville.
  9. La mujer en la ventana. A.J. Finn.
  10. A corazón abierto. Anna Gavalda. 

Todas las he disfrutado en mayor o menor medida y es que, aunque algunas no han sido exactamente las lecturas que esperaba, no puedo negar que en todas he encontrado el entretenimiento que como mínimo pedimos a cualquier novela.

Y de nuevo aquí estoy, en la playa disfrutando del mar, el sol y el descanso y por supuesto leyendo todo lo que puedo. 

¡A ver qué tal se me da agosto! Nos vemos a la vuelta de vacaciones.



3 de agosto de 2018

La señora Osmond - John Banville


Mi primer acercamiento a las letras de John Banville, Premio Príncipe de Asturias 2014, ha venido de la mano de una novela con sugerente portada y sorprendente interior ya que el autor irlandés retoma Retrato de una dama de Henry James y nos ofrece una magnífica lectura en forma de secuela con La señora Osmond.

Mi opinión


Ahora que ya he terminado su lectura me arrepiento de no haberme embarcado antes en aquella novela que Henry James publicó por entregas a finales del siglo XIX. En ella, Isabel Archer, una joven estadounidense viaja a Europa y, gracias a una suma millonaria que hereda, comienzan a lloverle las propuestas de matrimonio, decantándose por el inadecuado Gilbert Osmond. La novela finaliza con un final abierto cuando Isabel vuelve a Roma y el autor deja a la imaginación del lector si lo hace para retomar su matrimonio o romper definitivamente con él. Este es el punto en el que John Banville retoma el clásico de James y en el comienzo de La señora Osmond nos encontramos con Isabel en Londres, con un montón de dinero en su poder gracias a la herencia que le ha dejado su primo recientemente fallecido y llena de dudas sobre si volver a su hogar en Roma, al lado de su despreciable marido, o bien aprovechar el momento y recuperar su libertad. Acompañada por su doncella, Isabel realiza un recorrido vital a través del cual el autor realiza un retrato de la mujer de la época que empieza a no conformarse con el papel pasivo y sumiso que le ha impuesto la sociedad y comienza a reclamar su independencia.

Con un ritmo pausado, una prosa culta y cuidada, y un estilo recargado lleno de largos pasajes de profunda reflexión por parte de la protagonista, La señora Osmond es una novela para enfrentar con calma. En todo momento conocemos el punto de vista de Isabel que, evitando la autocomplacencia y sin dejar nunca de lado aquella otra Isabel del siglo pasado, viaja desde la aceptación hasta el deseo de venganza y, no sin cierta renuencia y a través del contacto con otros personajes, hacia una nueva Isabel cuyo destino final Banville vuelve a dejar un tanto abierto a la imaginación del lector.

Me ha gustado este primer acercamiento a John Banville y, si bien no es una lectura que recomendaría alegremente a cualquier tipo de lector, para mí ha resultado muy satisfactoria y me ha dejado con ganas de conocer a esa primera Isabel que nos presentó Henry James en Retrato de una dama.

Ficha técnica




1 de agosto de 2018

El beso de Tosca - Nieves Abarca y Vicente Garrido


No podía faltar a esta última cita con Nieves Abarca y Vicente Garrido, dos autores que, escribiendo a cuatro manos, demuestran estar tan cohesionados como lo están sus tramas y es que os confieso que siempre los leo intentando adivinar quién ha escrito qué. Cinco novelas después sigo sin sacar nada en claro. Sus otras cuatro novelas hicieron que me lo pasara en grande y estaba deseosa de leer esta nueva publicación que, además, cuenta con la novedad de no pertenecer a la saga de Valentina Negro y Javier Sanjuán. Hoy os hablo de El beso de Tosca.

Mi opinión


Marc Roselló y Miguel Sanchís, barítono y tenor, se disponen a celebrar el éxito de su representación de Don Giovanni con una partida de póker organizada por el empresario Berto Areces en una magnífica finca en las afueras de Valencia. En plena partida una joven aparece huyendo a través de los jardines mientras es perseguida por uno de los matones de Areces y los amigos no se lo piensan ni un momento a la hora de ayudarla sin saber que, a partir de entonces, se colocarán en el ojo del huracán, justo en un momento profesional muy delicado para Marc, que se prepara para debutar con Tosca en el Liceo interpretando al frío y siniestro jefe de policía de Roma, Scarpia.

Así comienza una novela que en esta ocasión se aleja del género más policíaco de sus anteriores libros para entrar de lleno en el thriller. La trata de blancas, el tráfico de armas, el mundo del boxeo y sus apuestas, y el terrorismo son los temas que Abarca y Garrido mezclan con acierto para ofrecer al lector una novela que no da respiro desde las primeras páginas, con una trama compleja y un ritmo que no para de crecer conforme avanzamos en una lectura con mil y una ramificaciones hasta un desenlace espectacular. Cada subtrama tiene su propia entidad y todas ellas están perfectamente equilibradas para no superponerse al tiempo que enriquecen la principal creando así un todo totalmente cohesionado por el que el lector pasea sin pausa y al son de arias porque sí, lo confieso, no me he privado de la música para leer El beso de Tosca y cada vez que Marc Roselló nos regalaba su voz se imponía una parada en la lectura para disfrutar, aunque fuera a través del móvil, de un poco de música y de maravillosas voces.

Y es que los autores nos acercan también al mundo de la ópera en esta novela en la que, al igual que en la Tosca de Verdi, el amor, la pasión, la violencia y la muerte se dan cita para ofrecernos una novela profundamente visual gracias a certeras descripciones que nos harán sentarnos tanto en la primera fila de un combate de boxeo como en un palco del Liceo. A través de un narrador omnisciente en tercera persona conoceremos a unos personajes llenos de matices, de luces y de sombras, tan bien perfilados que los sentiremos como personas de carne y hueso. A pesar de que Marc Roselló y Vera Nanashi, ayudante y amante de Berto Areces, tengan más peso en la historia, son tantos los personajes que habitan estas páginas y con tanta importancia para el desarrollo de la historia, que casi podemos hablar de una novela coral en la que todos y cada uno de ellos me han conquistado con su realismo y evolución, despertando en mí todo tipo de emociones.

En definitiva, El beso de Tosca es un thriller con múltiples y dispares tramas que terminan encajando a la perfección aunando la belleza de la ópera con lo más perverso y sórdido del ser humano. Una novela muy bien armada y mejor resuelta en la que los autores hacen gala de un excelente manejo de la acción y el ritmo.

Y ahora os dejo con E lucevan le stelle, un aria de Tosca que no podría haber interpretado mi querido Marc Roselló ya que es para tenor, pero que seguro disfrutaréis.




30 de julio de 2018

Todas las familias felices - Mercedes de Vega


Cómo disfruté durante el verano de 2015 de la lectura de Cuando estábamos vivos, una novela intensa y emocionante en la que Mercedes de Vega aunaba su historia familiar y la ficción, así que cuando supe de su nueva novela, y aun sin conocer que retomaba de nuevo a los personajes de entonces y sus descendientes, no dudé en ningún momento que la leería. Hoy os hablo de Todas las familias felices.

Mi opinión


El 21 de diciembre de 1970, Tomás Anglada, un hombre felizmente casado con Rosa y padre de una niña pequeña, Teresa, salió de su casa con destino a Milmarcos en busca de sus raíces y nunca volvió. Criado en un hospicio regentado por monjas, donde fue abandonado en plena guerra civil, nunca ha tenido especial interés en conocer quién fue su familia, pero algo ha cambiado y se dispone a remover el pasado. Otra línea argumental nos llevará hasta 2003 donde Teresa Anglada, aquella niña que apenas conoció a su padre y que ha vivido desde entonces con el peso de la ausencia, tiene que afrontar la desaparición de su pequeña Jimena durante una visita al Museo Reina Sofía justo un 21 de diciembre treinta y tres años después de que su padre se esfumara sin dejar rastro. De forma residual la historia también retrocederá hasta los años 30 para ofrecernos una imagen completa de cómo comenzó una tragedia familiar que ya iniciado el siglo XXI continúa dando coletazos.

Mercedes de Vega ha vuelto a conquistarme con una historia apasionante llena de secretos y conflictos que se desarrolla con un ritmo pausado pero constante. La historia de una familia marcada por la tragedia desde varias generaciones atrás es el sostén de una novela cuyos temas principales son el peso del pasado y la búsqueda de la propia identidad, todo ello aderezado con grandes dosis de intriga y con la introducción de un elemento sobrenatural muy bien llevado e integrado en la trama. Todo ello con un estilo evocador y una prosa elegante, si bien debo decir que la novela necesita una corrección de fallos y errores de distinto tipo que espero sean subsanados en ediciones posteriores a la que yo he leído.

Con pequeñas, pero importantes, intervenciones directas o a través de los recuerdos, la autora retoma a algunos de los personajes de Cuando estábamos vivos y nos presenta, además, a sus descendientes, auténticos protagonistas de esta novela en la que de nuevo se aprecia el mimo y cuidado con el que han sido construidos unos personajes llenos de fuerza y vitalidad, intensos en sus emociones y firmes en su determinación. Son ellos los que, junto a una historia familiar y vital intensa y apasionante, hacen de Todas las familias felices una novela cuya lectura ha sido muy satisfactoria. Mención aparte merece el actual Museo Reina Sofía, antiguo Hospital Real de San Carlos, que se convierte en un personaje más. Un edificio que cuenta con cientos de leyendas y misterios de los que la autora se aprovecha para dar pie a ese elemento sobrenatural del que antes os hablaba.

Todas las familias felices es una novela que pone de relieve no solo el peso del pasado, sino también la importancia de los lugares, cómo forman parte de nuestra vida y cómo influyen en ella. De este modo, no solo el Museo Reina Sofía ocupa un lugar destacado en la novela, sino que otros lugares como El Templo de Debod, el monumento más antiguo de Madrid reconstruido piedra a piedra en el espacio donde se ubicó el Cuartel de la Montaña, y la Ciudad Lineal de principios del siglo XX, son ubicaciones de gran importancia e influencia en la vida de los personajes. Lugares reconocibles por muchos de nosotros que la autora recrea con acierto consiguiendo que nos traslademos hasta ellos a través de la palabra escrita.

En definitiva, he disfrutado con la lectura de Todas las familias felices y es que las novelas con secretos familiares, tragedias e intrigas y personajes potentes nunca fallan conmigo. Una novela que junto con Cuando estábamos vivos conforma una intensa saga familiar que recorre la historia del siglo XX y con la que la autora recupera parte de su historia familiar para, a partir de algunos hechos reales, ficcionar la trama principal de ambas novelas.

Ficha técnica