Hoy os
traigo un libro que me deparó unas cuantas risas y muchas sonrisas en los
primeros días de mis vacaciones. La verdad es que pensándolo bien tendría que
haberlo dejado para la vuelta y así me hubiera animado un poco…
SINOPSIS
Querida lectora, lector, o dependiente de
la librería que está colocando el libro:
¿Eres tú una de esas miles de personas que
se emocionan cuando se habla de tacitas de té, vestidos de corte imperio y
damas de compañía? ¿Te gustaría tener una tenacilla para los rizos y poner «Mr.
Darcy» en todas las hojas de tu carnet de baile? ¿Dónde se podrá encontrar hoy
en día un carnet de baile? ¿Y un Mr. Darcy?
¿Qué te parecería entonces una historia que
transcurre en Pasley Manors, una mansión en medio de la campiña inglesa (¿dónde
si no?), protagonizada por una joven y rica heredera que ahora mismo está
escribiendo una carta sentada frente a la ventana, a través de la cual cree
vislumbrar su futuro y al lechero aguando su mercancía?
Aquí la tienes, servida, por supuesto, en
bandeja de plata abrillantada hasta hacer daño en los ojos por el imponente
mayordomo de Pasley Manors. Gracias, Branson, eso es todo, puede retirarse.
LA AUTORA
Belén
Barroso (Madrid, 1970), después de muy variados colegios, trabajos, casas y
muchas lecturas, tuvo una iluminación: debía dedicarse a escribir humor. No:
nadie advierte de que la lectura encierra tamaños peligros.
Un día
le dijeron: «¿Por qué no escribes un blog?». Y lo escribió.
Otro
día: «¿Y por qué no escribes un libro?».
Y lo
escribió. Y ahora que ha escrito el libro, le han dicho: «¿Por qué no te
conviertes en una autora superventas?». Ahí lo dejo.
MI OPINIÓN
Desde las
primeras páginas de "Confesiones de una heredera con demasiado tiempo
libre" se adivinan los buenos ratos que Belén Barroso nos va a hacer pasar
de la mano de Lady Hawthornetone-Williamsmith. A lo largo de 34 cartas que esta
inocente señorita dirige a su amiga Edwina, compañera de internado, asistiremos
a una hilarante parodia de las costumbres de una época y una sociedad clasista
donde las apariencias son lo que más importa y donde la mayor preocupación de
cualquier heredera que se precie es la de cazar un buen marido con unas buenas
rentas. Con estas preocupaciones conoceremos a nuestra querida Lady, que
languidece en la campiña inglesa mientras espera que comience la temporada de
bailes y meriendas campestres
Es imposible no
coger cariño a la atolondrada Lady
Hawthornetone-Williamsmith que rápidamente conquista al lector como lo hacen
todos y cada uno de los personajes que desfilan por las páginas de esta novela
que nos arrancará muchas sonrisas y alguna que otra carcajada. Si deliciosa y
representativa de una época y unas costumbres resulta la protagonista, no menos
lo son el resto de personajes que habitan la novela como es el caso del
estirado y sarcástico mayordomo, Branson; el padre ausente, más preocupado por
la caza que por su familia; la madre, la dama de compañía, el cura, la hija del
cura... Todos ellos conforman un elenco tratado y dibujado con mimo.
Al igual que
cuida a sus personajes, Belén Barroso recrea al detalle el ambiente de la
campiña inglesa y de su mano asistiremos a meriendas campestres y bailes sin
fin. ¿Qué queréis que os diga? A mí la campiña inglesa me tira muchísimo, Jane
Austen me parece fantástica y el papel de rica heredera creo que podría venirme
que ni pintado, aunque pensándolo bien dada mi natural rebeldía puede que en la
época hubiera acabado desheredada...
Rara vez me
acerco al género humorístico ya que, salvo honrosas excepciones, lo habitual es
que me sienta defraudada y lo que al resto le ha hecho muchísima gracia a mí,
no sólo no me la haga, sino que a menudo me parece de mal gusto. Pero
"Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre" me atrajo desde
el primer momento ya que por muchas razones prometía ser una lectura distinta y
así ha sido. Sus páginas destilan sentido del humor, ironía y elegancia porque
elegante es no sólo la prosa de Belén Barroso, sino también la magnífica
edición que nos ofrece Espasa con una portada deliciosa y unas ilustraciones y
florituras fantásticas en el interior.
Armaos de un
buen té y unos sándwiches de pepino y adentraos en una lectura entretenida,
llena de ingenio, ironía y mordacidad que rinde cumplido homenaje a Jane Austen
y que podrán disfrutar tanto los amantes de esta autora como los que desconocen
su obra. Por cierto, tengo que recordar preguntarle a la encantadora autora de
este libro si conoceremos algún día las respuestas de Edwina a nuestra Lady
Hawthornetone-Williamsmith.













