Mis
intenciones de no meterme en líos lectores durante la época estival saltaron por los aires
cuando unos días antes de coger vacaciones Lidia, de Juntando más letras, me
invitó a organizar un sorteo y lectura conjunta de este libro junto a De lectora lector y Libros que hay que leer. Hoy os hablo de “La mejor de las vidas”.
Sinopsis
La
verdad es que no tengo mucho que contarte. Llegaste tarde. Paseabas con tu
bicicleta holandesa a un lado. Tus tacones golpeaban el suelo como gorriones
suicidándose contra la ventana. Me sonreíste con media boca. No lo olvidaré. En
tu boca lo imposible tenía razones para existir. Agachaste con cierto rubor la
cabeza. Tuve el preámbulo de una lucidez: ya no estaba solo en aquella tierra
extraña.
Nico
se ha ido a estudiar a Cambridge para escapar de una dolorosa situación
familiar. Allí conoce a Pierre, un parisino admirable miembro del equipo de
remo de la universidad, y a Ella, una danesa inquietante y hermosa que custodia
un secreto que cambiará la vida de los tres.
En
un recorrido emocional por Roma, Ámsterdam, París y el continente africano, se
revelarán las cargas y grilletes afectivos que arrastran Nico, Pierre y Ella.
Un peso que sin embargo no les impide encontrar aliento e ilusión para ser
fieles a sí mismos. A través de una sola voz y de un solo oyente, el lector se
convertirá en espía de las bondades y miserias de estos jóvenes que soñaban con
cambiar el mundo.
El autor
David
de Juan Marcos es licenciado en Biología por la Universidad de Salamanca y
máster en Gestión y Conservación de la Naturaleza y en Desarrollo Sostenible. A
lo largo de su vida profesional ha trabajado como técnico de espacios naturales
y como consultor medioambiental tanto en España como en el Reino Unido.
Actualmente es profesor de educación secundaria e imparte clases de ciencias y
de inglés.
En
su faceta literaria ha visto premiados y publicados la mayoría de sus relatos,
entre los que podemos encontrar Mi niño viejo (Premio Internacional de Relatos
Cortos Cruzando Culturas), De piratas y ladrones(Certamen Internacional Relatos
Cortos, Cortos), El día que nevó sobre el naranjo (Ediciones La Palma,
Fundación Antonio Gala) y «Desencuentro», que forma parte del libro Cuentos
para sonreír. Antología(Editorial Hipálage, 2009).
En
2005 es becado por la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores y allí
comienza a escribir su ópera prima, El baile de las lagartijas, galardonada con
el Premio Internacional de Novela Ciudad de Valencia Vicente Blasco Ibáñez. Una
poderosa novela que le ha valido la comparación con genios como García Márquez
y le ha augurado una exitosa y dilatada carrera literaria.
“La
mejor de las vidas” es su segunda novela.
Mi opinión
Nico
es un joven que ha decidido dejar su casa y su familia y marcharse a Cambridge.
Arrastra con él la pesada carga de la desaparición de su hermano cuando era
niño y la desesperación de sus padres que han sido incapaces de superarlo y que
se han ido alejando cada vez más de él. Solo con su abuelo mantiene Nico una
relación estrecha. Con esta mochila emocional a sus espaldas llegará a
Cambridge donde conocerá a Pierre, un joven francés, y a Ella, una joven danesa
de la que nunca conoceremos su nombre. Ellos parecen haberlo tenido todo fácil
desde que nacieron ambos en sendas familias acomodadas, pero también tienen sus
propios fantasmas que llenan sus vidas de dolor, ausencias y sueños rotos.
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| David de Juan Marcos |
La
prosa de David es bella,
no se me ocurre palabra mejor para describir lo que uno siente mientras lee sus
palabras, sus mil frases dignas de un subrayado y candidatas a ocupar las
páginas que solemos llenar algunos lectores con lo que más nos ha gustado
durante una lectura. Belleza es la palabra sí, porque es lo que el autor
imprime a través de un
lenguaje rico, un estilo cuidado y una prosa que roza el lirismo, aunque qué duda cabe que en ocasiones
esto significa sacrificar el dinamismo en la narración, como es el caso de esta
novela. Belleza, además, acompañada de emociones y de ese poder que a veces
tienen las palabras para invitarnos a parar y reflexionar.
Sé
que “La mejor de las vidas” es un libro que yo habría disfrutado muchísimo más
si mis circunstancias de lectura hubieran sido otras. Verano, vacaciones,
playa, mil planes y ninguno incluía quedarme en casa. Esa era yo durante su
lectura y eso me ha impedido llegar hasta el fondo de una novela que no está
escrita para leer alegremente de corrido. Una novela de ritmo cadencioso que
pide que el lector se involucre en ella y
no solo la lea, sino que la sienta y reflexione junto a sus protagonistas sobre
los múltiples temas que aborda: la ausencia de los seres queridos y cómo se
enfrenta cada uno a ella, la maternidad, la enfermedad, las difíciles
relaciones paterno-filiales y la necesidad de luchar por los propios sueños,
entre otros muchos.
Desde
Cambridge viajaremos a otros escenarios y así Roma, Ámsterdam y París serán los
destinos de viaje para unos
pasajeros cuyo viaje más importante es el que emprenden a su interior para enfrentarse a sus traumas, a su
pasado. Un viaje emocional que, sin dejar de lado ni las metáforas ni las
imágenes que nos asaltan desde el inicio de la novela, irá destapando secretos e imprimirá a la lectura mayor
dinamismo dentro de su ritmo pausado y su tono intimista.
La cercanía al desenlace nos deparará más de una sorpresa conforme los secretos
comiencen a salir a la luz.
En
definitiva, “La mejor de las vidas” es una novela
escrita con una prosa bellísima, llena de imágenes líricas. Una novela de aprendizaje y de
iniciación a la vida adulta, llena de referencias literarias y cinematográficas
que si bien no está escrita para cualquier tipo de lector ni para cualquier
momento lector, no dudo que muchos de vosotros la disfrutaréis. Yo me quedo con
la espinita de no haber elegido el momento adecuado para ella, pero las
espinitas no se quedan clavadas para siempre ¿verdad?