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23 de marzo de 2021

La jurado 272 - Graham Moore


Me encantan los thrillers legales, veo una novela del género y los ojos se me abren como platos. Poco importó que tuviera mil lecturas pendientes que llegaron antes, porque en cuanto tuve esta novela entre mis manos me lancé a por ella. Hoy os hablo de La jurado 272.

Mi opinión

Diez años después de que Maya Seale convenciera a todos los miembros del jurado en el que participaba de que Bobby Nock era inocente del asesinato del que se le acusaba, el jurado vuelve a reunirse para la grabación de un programa especial por el aniversario. Aquel veredicto cambió las vidas de todos y ahora, diez años después, todas las miradas están puestas en Maya porque el resto, quien más quien menos, ha terminado arrepintiéndose de aquella absolución e incluso uno de ellos dice tener nuevos datos que prueban la culpabilidad del hombre que dejaron libre. Pero un nuevo asesinato del que Maya es la principal sospechosa cambiará todos los planes.

A través de dos hilos temporales que alternan presente y pasado de la mano de un narrador omnisciente viajaremos de la narración del juicio por asesinato que tuvo lugar en su día a la investigación actual sobre el nuevo crimen. Este narrador irá poniendo el foco en distintos personajes al tiempo que nos irá ofreciendo hechos objetivo sobre el caso y sobre las vidas de los distintos personajes antes y después del juicio mientras trata temas tales como el racismo y los prejuicios.

Que Graham Moore sea principalmente guionista queda patente tanto en el ritmo de la novela como en el planteamiento de una trama aparentemente sencilla que, poco a poco, se va enmarañando. Muchos y ágiles diálogos, un lenguaje sencillo y un estilo ligero a pesar de la gravedad de los hechos narrados, son las señas de identidad de una novela que se lee con interés y sin pausa mientras el autor parece invitarnos en todo momento a ser un jurado más en la trama del pasado, cuya resolución parece ser clave para esclarecer el segundo asesinato.

Si a todo eso añadimos la excelente caracterización de personajes, el ritmo fluido y la sucesión de impactantes revelaciones conforme avanzamos en la lectura, sobre todo el giro final que desemboca en la aclaración de todo y que no vi venir por ningún lado a pesar de haber elaborado mil y una teorías, La jurado 272 se convierte en una de esas novelas que una vez comienzas no puedes dejar de leer mientras te deslizas por una trama más enrevesada de lo que en principio puede parecer, viajando entre los dos hilos temporales hasta desembocar en un final con gran carga dramática y al más puro estilo Agatha Christie que me ha dejado muy satisfecha. Un final común en el que se da respuesta a los dos asesinatos y que cierra sin fisuras ambos casos. 

En definitiva, La jurado 272 es una interesante novela que seguro disfrutarán los amantes del género. Buen ritmo y prosa muy cinematográfica hacen de ella una lectura perfecta para unas cuantas horas de entretenimiento mientras se nos invita a plantearnos si el modelo del jurado es o no una buena forma de hacer justicia.


Ficha técnica


24 de mayo de 2019

13 - Steve Cavanagh


No hay demasiada oferta de thrillers judiciales y a mí me encantan así que no dejo pasar la oportunidad de leerlos cuando veo alguno interesante y este me lo pareció en cuanto me lo ofrecieron. Hoy os hablo de 13.

Sinopsis 


Está a punto de comenzar el juicio del año en Estados Unidos. Un exitoso actor de Hollywood, Bobby Solomon, va a ser juzgado por el asesinato de su esposa Ariella, también actriz, y Carl, su jefe de seguridad. Un jurado será el encargado de decidir si es o no culpable, pero entre los doce elegidos hay un jurado corrupto, se trata de Joshua Kane, el verdadero asesino y el primer interesado en que todo el peso de la ley caiga sobre el acusado. Las pruebas contra él son abrumadoras, pero su abogado, Eddie Flynn, pondrá todo de su parte para demostrar su inocencia y echar por tierra todas las pruebas que la fiscalía tiene contra Bobby.

Tras un breve prólogo la novela salta seis semanas y se divide en cinco grandes partes, una por cada día de la semana en la que se desarrolla la acción, subdivididas a su vez en capítulos por lo general de extensión de corta a media. Dos serán los narradores encargados de llevarnos por estos cinco días: por un lado, unos capítulos utilizan el siempre arriesgado narrador protagonista, en este caso la voz del abogado defensor, Eddie, un riesgo que en 13 se convierte en todo un acierto ya que desde el primer momento el lector empatiza con el personaje; y, por otro lado, a cargo de un narrador en tercera persona, el hilo que nos conduce por las andanzas, tanto presentes como pasadas ya que hay numerosos flashbacks, de Joshua Kane, el jurado corrupto y a su vez implacable asesino. Estos cambios de punto de vista del narrador no solo nos proporcionan más información, sino que añaden tensión a la lectura.

Poco importa en 13 saber quién es el asesino, de hecho esa es casi su mejor baza para enganchar al lector porque a la novela no se le puede negar que es de las que desde el primer momento atrapan al lector y lo llevan casi en volandas hasta un final sorprendente. Es precisamente este conocimiento el que más tensión añade a una trama compleja, llena de giros y revelaciones sorprendentes, que se desarrolla a un ritmo constante hasta que en su recta final alcanza velocidad de vértigo desembocando en un desenlace que no deja ni un solo cabo suelto y que, de paso, deja al lector con la boca abierta y demostrando que, en demasiadas ocasiones, interpretamos lo que queremos.

Y todo ello aderezado con la parafernalia propia de un gran juicio y todo lo que se mueve a su alrededor. Brillantes interrogatorios, pruebas forenses que se desmontan en un santiamén, policías corruptos… No puedo negar que me vuelve loca un buen juicio tanto en literatura como en cine o televisión y en esta ocasión a 13 no le falta ni un solo ingrediente para ser una lectura adictiva y apasionante, de esas que no soltarías de las manos salvo lo imprescindible para alimentarte, dormir y poco más.

He sabido durante su lectura que se trata de la cuarta entrega de una saga y la verdad es que me hubiera encantado leer los anteriores, pero lo cierto es que no se echa de menos nada en los personajes que impida conocerlos perfectamente ya que es el propio autor quien da las pinceladas suficientes sobre el pasado para que no estemos perdidos en ningún momento.

En definitiva, 13 es un thriller legal muy original con el que he disfrutado de principio a fin, e insisto, ¡menudo final! De los mejores que he leído este año. Si os apetece una novela diferente, llena de giros y sorpresas, con una tensión creciente y fantásticamente ambientada en el sistema judicial estadunidense, 13 es vuestra novela.

Ficha técnica