“Secretos
imperfectos” fue una de mis lecturas veraniegas, de esas que disfruté, y
devoré, porque una buena novela negra es la compañía perfecta para combinarla
con sol y playa. Un protagonista potente y un cliffhanger como la copa de un
pino hicieron que deseara de forma ansiosa leer su segunda parte y,
afortunadamente, no se ha hecho esperar. Os adelanto que me ha gustado incluso
más que la primera entrega. Hoy os hablo de “Crímenes duplicados”.
Sinopsis
Mientras una ola de calor azota Estocolmo,
una serie de mujeres son halladas brutalmente asesinadas, y la brigada de
investigación criminal se encuentra en un callejón sin salida. Los cuerpos
llevan la firma de Edward Hinde, un asesino en serie encarcelado hace quince
años gracias al psicólogo Sebastian Bergman. Sebastian, por su parte, necesita
poner orden en su caótica vida y actuar de una vez por todas ante la revelación
con la que acababa Secretos imperfectos. Gracias a sus artimañas habituales,
consigue hacerse un hueco en la investigación y pronto descubre que todos los
asesinatos están relacionados con él y que nadie a su alrededor está a salvo.
Ni él mismo.
Los autores
Hans Rosenfeldt (1964). Guionista, actor y escritor, es
conocido sobre todo por crear una de las series más famosas de los últimos
años, The Bridge.
Tras
plantearse hacer carrera en el baloncesto (dada su altura) y pasar por varios
trabajos, decidió dedicarse a la actuación. Varios papeles en series de
televisión y cinco años en la compañía Nacional de teatro de Gotemburgo
después, cambió de oficio de nuevo, esta vez para convertirse en locutor de
radio y presentador de televisión.
En
2006 una productora le contrató para la creación de una serie sobre crímenes
ambientada en Suecia y Dinamarca. Así nació The Bridge (Bron), en antena desde
2011.
Michael Hjorth (1963). Director y guionista sueco nacido
en la ciudad de Visby.
En
1994 creó la serie de televisión Bert. Un año después escribió el guion de la
película Bert, el último virgen junto a Anders Jacobsson. Desde entonces, ha
participado en más de una decena de producciones como guionista o director
(Svensson Svensson, Del okända o Steget efter, entre otras).
En
2010 debutó como novelista con un libro de novela negra escrito a su amigo Hans
Rosenfeldt, también guionista de series y creador de la famosa The Bridge. Esta
colaboración se ha extendido con varias continuaciones.
Mi opinión
Una
ola de calor asola Estocolmo y un asesino en serie parece campar a sus anchas
asesinando mujeres en su propio domicilio. Mientras tanto, Sebastian Bergman,
vive como puedo con el secreto que descubrió al final de “Secretos imperfectos”
hasta que, movido siempre por intereses personales, consigue hacerse un hueco
en la investigación que de los crímenes está llevando a cabo la unidad dirigida
por Torkel Torsten descubriendo, además, ese nexo en común que une a todas las
víctimas y que todavía no habían podido descubrir: él mismo.

Los
autores de nuevo nos proponen una trama
adictiva que engancha desde la primera página y la aderezan con un malo
malísimo que pondrá los pelos de punta al lector con sus perversiones y
crueldad. El caso se presenta complicado desde el principio y capítulo a
capítulo irá aumentando la tensión del lector que, gracias a un narrador
omnisciente, tendrá mucha más información que aquella de la que disponen los
investigadores por lo que, aunque se elimina el efecto sorpresa con el que sí
contaba “Secretos imperfectos”, la
ansiedad lectora no da un respiro en una novela que engancha desde la primera
página y en la que sabemos desde el principio quién es el responsable de los
crímenes y, aunque nos falten datos, tendremos que asistir pasivamente a los
errores que la policía comete de forma continua.
Junto
a la investigación en sí misma destaca la relevancia que la vida personal de
algunos personajes toma en esta entrega. Entre ellos la más importante es sin
duda la de Sebastian Bergman, el protagonista, que si en la primera novela me
hizo sentir sentimientos encontrados, en ésta ha terminado por conquistarme ya
que he empezado a verle como alguien más humano que aquel al que conocimos en
la anterior investigación. Más humano y más vulnerable porque, sin dejar de
lado su imagen más borde, Sebastian
evoluciona hacia alguien más cercano consiguiendo los autores que el lector
empatice rápidamente con él. También sigue evolucionando el resto de personajes
y poco a poco vamos descubriéndolos más allá del perfil inicial que de ellos se
nos ofreció. Este es un punto sin duda a destacar ya que los autores se preocupan de ofrecer algo más que un buen caso que
investigar, sino que se detienen en realizar perfiles que se desarrollan
conforme la vida, tanto personal como profesional, cambia.
Como
os comentaba, la narración corre a cargo de un narrador omnisciente y lo hace
con una prosa ágil y sencilla en la
que las descripciones se encuentran en perfecto equilibrio con unos diálogos
que imprimen mayor ritmo a una novela
que por sí misma se pega a las manos y te impele a no parar de leer. Los
giros se suceden en “Crímenes duplicados” mientras
los autores nos pasean por el lado más
oscuro y depravado del ser humano y dejan pinceladas de cómo el pasado
afecta a nuestro futuro y de cómo las vivencias de la infancia, esa etapa tan
frágil, marcan sin remedio la madurez de las personas, sin que en ningún
momento caigan en la fácil justificación de hechos atroces.
Como
siempre que se habla de sagas tengo que comentar que, si bien en esta segunda
novela se nos dan pinceladas de la anterior para que podamos conocer o
refrescar lo ya conocido, es más que recomendable haber leído previamente
“Secretos imperfectos” porque, aunque los casos nada tienen que ver uno con otro,
los protagonistas y su vida personal, como ya he comentado, tienen un peso
específico e importante y, además, caso de no hacerlo así no podríamos apreciar
esa evolución de la que antes os hablaba.
En
definitiva, no puedo más que recomendaros “Crímenes duplicados”, una novela ágil y adictiva, con una trama
bien armada y con un protagonista que crece y evoluciona página tras
página.