3 de marzo de 2014

Esta semana leo... #33


Hoy tengo que contaros que durante el fin de semana no he leído prácticamente nada ya que sólo he dedicado a la lectura el trayecto Madrid - Córdoba - Madrid en AVE, es decir, dos suspiros como quien dice, amenizados además por mi hijo que justo hoy lunes tiene un examen porque los profes siempre aciertan y la lían. Aprovechando que el viernes pasado no fue lectivo en Madrid yo tenía bien preparados mis tres días en la maravillosa ciudad andaluza, donde además me he reunido con mis padres y  con mi hermana que también viajaron hasta allí y a los que no veía desde finales de diciembre así que imaginaos las ganas que tenía. Todo organizado, los jueves es el único día que trabajo por la tarde y no la paso con mi hijo así que estaba bien aleccionado sobre "cuando yo llegue de trabajar que todos los deberes estén hechos, no voy a ir a Córdoba tirando de libros"pero no falla y esta vez, como tantas otras ocasiones, no iba a ser menos así que me he ido a Córdoba tirando de libros.

En fin... todo esto para contaros que mis planes eran que en casi dos horas de ida y otras tantas de vuelta, le iba a dar un buen avance a la lectura y al final no ha sido tanto, sobre todo en el trayecto de vuelta porque estaba totalmente agotada. Así que hoy de nuevo tengo que deciros que sigo leyendo "Un sombrero lleno de cerezas" y no, no es que se me esté haciendo pesado, no es que no me guste y vaya arrastrándolo como alma en pena, es que como ya os he dicho las semanas anteriores es un tocho y es una lectura, además de extensa, muy densa pero esta semana lo terminaré ya que me quedan poco más de 100 páginas y ya os adelanto que me está gustando muchísimo.

Cuando acabe con él me pondré con "El oro de París" que es un libro cortito y por lo que he ido leyendo en algunas reseñas es muy ameno así que me vendrá genial este cambio de tercio.


RETO LEEMOS EL QUIJOTE


Capítulo 8: Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación.

Esta semana casi me pilla el toro con El Quijote porque lo he leído el domingo por la noche con el tiempo justo de programar esta entrada antes de irme a dormir y tengo que deciros que no he disfrutado tanto como esperaba el famoso capítulo de los molinos de viento no porque el episodio no sea merecedor de ello sino porque el cansancio y el sueño hacían que se me cerraran los ojos.

En cualquier caso, también es cierto que esperaba más relevancia a la lucha que muchos recordamos de nuestra infancia gracias a los dibujos animados que la mayoría vimos y la verdad es que la batalla contra los supuestos gigantes se salda rápido con una estrepitosa derrota de nuestro ingenioso hidalgo, el cual, a pesar de haber perdido en la batalla su lanza tarda bien poco en fabricarse otra para emprenderla con los viajeros que a la mañana siguiente hallará en su camino. Ciertamente, pobres de todos aquellos que se van cruzando con este caballero andante por esas tierras de La Mancha.

La próxima semana más. ¡Feliz lunes y felices lecturas a todos!


1 de marzo de 2014

Resumen de febrero


¡Marzo por fin! El mes que comienza la primavera, a ver si es verdad y el tiempo empieza a mejorar un poco porque los frioleros como yo empezamos a estar un poco cansados.
Cuestiones meteorológicas aparte vamos con el resumen de lecturas durante el mes de febrero.


LIBROS LEÍDOS
  1. La mujer que llegó del mar, Mercedes Guerrero.
  2. El brillo de las luciérnagas, Paul Pen.
  3. Itahisa, Toti Martínez de Lezea.
  4. Días sin hambre, Delphine de Vigan.
  5. Los hijos del mar, Pedro Feijoo.

Como veis han sido dos menos que en enero, no sólo este mes ha sido más corto sino que me aventuré con un tocho, “Un sombrero lleno de cerezas”, de casi 900 páginas que me ha sido imposible terminar en el mes aunque espero finiquitarlo pronto ya que me quedan unas 200 páginas.
Las lecturas, en general, han estado bastante bien y aunque este mes se salda sin ningún cinco estrellas tengo que destacar “Días sin hambre” y “El brillo de las luciérnagas” como lecturas muy recomendables. El resto ha sido lecturas entretenidas sin más, que no es poco ya que buenos ratos sí me han deparado.

RETOS 2014

Sigo avanzando en la consecución de retos algunos muy adelantados ya, este es el recuento:

* Reto 25 españoles: 8 libros leídos de 25.
* Reto Cruce de Caminos Negro y Criminal: 4 libros leídos de 15.
* Reto Eternos Pendientes: 2 autor leído de 5.
* Desafío Libros Musicales: 5 libros leídos de 7.
* Reto leemos El Quijote: 7 semanas y 7 capítulos.

¡Vamos a por Marzo!

28 de febrero de 2014

Días sin hambre (Delphine de Vigan)


Esta primera novela de Delphine de Vigan, publicada en el año 2001 con el seudónimo de Lou Delvig por razones familiares, cuenta la historia de una joven anoréxica de diecinueve años. El relato que Laure hace en su diario de un cuerpo al borde de la muerte es verosímil y perturbador. Desde las primeras líneas de la novela el lector acompaña a la joven a través de su recuperación y de su aprendizaje: volver a comer pero, ante todo, volver a sentirse poseedora de un cuerpo susceptible de despertar el deseo del otro. Esta novela de trama mínima es en realidad una poderosa bildungsroman, un despertar a la vida y al amor, aunque el viaje de su protagonista es interior y se desarrolla entre las cuatro paredes de un hospital.

LA AUTORA

Delphine de Vigan es una autora francesa. Su novela "No y yo" recibió el Premio de los libreros y fue llevada a la pantalla por Zabou Breitman. "Las horas subterráneas" (2009), con una gran acogida crítica y muchos lectores, figuró en la lista de obras seleccionadas para el Premio Goncourt y obtuvo el Premio de los lectores de Córcega. "Nada se opone a la noche" ha obtenido numerosos premios entre ellos el Premio de novela FNAC y el Gran Premio de las Lectoras de Elle. Ha tenido un éxito arrollador en Francia, donde ha superado el medio millón de ejemplares y ha estado durante muchos meses en el ranking de las novelas más vendidas. Y es, además, la novela con la que descubrí a esta autora y la que me animó a leer todas las que aparecen aquí nombradas. Podéis leer las reseñas pinchando sobre los títulos.

MI OPINIÓN

Anagrama, tras el éxito de “Nada se opone a la noche”, nos trajo en septiembre del año pasado la que fue la primera novela de Delphine de Vigan. Normalmente me gusta leer a los autores desde sus inicios y no recorrer el camino inverso pero en este caso no ha podido ser así y aunque este libro no ha llegado a emocionarme tan profundamente como lo hizo aquel otro libro sí puedo decir que esta autora tiene, desde sus inicios, una facilidad asombrosa para desnudar almas sobre el papel y llegar al corazón de los lectores.

Estamos ante un libro tan breve como intenso. Con un marcado carácter autobiográfico, motivo por el cual se ocultó bajo seudónimo a petición de su padre,  la autora no sólo nos va a hablar de la anorexia como enfermedad, de sus estragos físicos y de su complicada y lenta recuperación sino que realizará un autoanálisis de su vida, con todo su sufrimiento, su soledad, su incapacidad de amar hasta desembocar en una enfermedad tras la que se esconden graves problemas previos y no sólo los físicos que de ella se derivan por lo que Laure durante su recuperación nos hablará de su familia, de sus carencias y de sus temores.

Laure tiene 19 años. Mide un metro setenta y cinco. Pesa treinta y seis kilos. Laure siente que la muerte late en su estómago. Su cuerpo pide comida y su corazón pide amor. Pero no es hasta que el frío se instala en su cuerpo, un frío que traspasa las páginas y que para Laure es el preludio de la muerte, que decide ingresar en un hospital parisiense. Allí, en la planta 12 para pacientes con trastornos alimentarios, se desarrolla esta novela a través de cuyas páginas asistimos al proceso de recuperación no sólo físico sino principalmente mental. Asistimos también a los retrocesos llenos de miedo, porque para Laure el hecho de decidir no comer hace que sienta que tiene el control sobre sí misma y ahora está perdiendo ese control mientras aprende de nuevo a comer. La autora nos plantea la anorexia como una forma de huir de todos los problemas más allá de una enfermedad por razones puramente estéticas. 

Delphine de Vigan
En este contexto hospitalario la autora, además de la enfermedad en sí misma, tratará dos temas muy interesantes. Por un lado, el compañerismo entre pacientes que día tras día comparten mucho más que un mismo espacio, comparten dolor, comparten miedo y que para Laure se convierten en un sustituto de su familia. Y, por otro lado, la relación de transferencia que puede darse entre paciente y facultativo, más aún cuando hablamos de trastornos con un importante trasfondo psicológico.

Y todo esto nos lo cuenta la autora con un estilo muy depurado y sencillo, desnudo, sin estridencias. Con una prosa que no puede ser más escueta y sobria al tratar un tema con el que facilmente podría haber caído en autocompasiones, sentimentalismos y dramatismos varios, esos que yo no soporto en los libros, esos que van destinados a arrancar la lagrimita fácil en el lector. Pero Delphine de Vigan no necesita nada de eso para emocionarnos, se vale simple y llanamente de la sinceridad y del análisis que sólo se consigue hacer cuando se toma distancia de las cosas a pesar de ser una vivencia en primera persona. Para ello, la autora utiliza en el libro la tercera persona a la hora de la narración, salvo contadas ocasiones en las que pasa a la primera persona.

Un  libro sobrecogedor que es complemento imprescindible para todos aquellos que ya hemos leído “Nada se opone a la noche”, donde la autora se centraba en la figura de su madre, Cecile, aunque dejaba pinceladas sobre el carácter del padre, al cual conoceremos un poco más en este libro, donde hallaremos respuesta a las dudas que sobre él nos quedaron con la anterior lectura.

Una novela que reafirma a Delphine de Vigan como una de mis autoras de referencia. Una novela que avanza y crece conforme avanza la recuperación de Laure, a la que paso a paso veremos renacer. Una novela llena de dolor, dura y conmovedora pero también una novela de esperanza y un canto a la vida. Este libro es el retrato de un cuerpo que se vacía de sí mismo para después volver a llenarlo con todo aquello que un día no tuvo o quizá tuvo y no supo ver. Un cuerpo, una mente, un alma, que tiene que aprender a vivir de nuevo.

Ficha técnica
Título: Días sin hambre
Autora: Delphine de Vigan
Editorial: Anagrama
Traductor: Javier Albiñana
Nº de páginas: 167
ISBN: 9788433978721