Mostrando entradas con la etiqueta Novela de aventuras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novela de aventuras. Mostrar todas las entradas

27 de septiembre de 2023

La Babilonia, 1580 - Susana Martín Gijón


La nueva novela de Susana Martín Gijón nos traslada a la Sevilla del siglo XVI. En un momento en el que la ciudad vive su máximo esplendor la Flota de Indias está a punto de zarpar cuando, en el mascarón de proa del buque principal, aparece la piel del rostro y la cabellera de una prostituta de La Babilonia, uno de los prostíbulos más conocidos de la mancebía sevillana. Damiana, también prostituta y amiga de la fallecida, junto con su amiga de la infancia Sor Catalina, se embarcará en la búsqueda del asesino.

Nos sorprende la autora con una novela totalmente distinta a las publicadas hasta ahora ofreciéndonos un noir histórico en el que no faltan pinceladas de la clásica novela de aventuras y en el que lo más destacable es la magnífica ambientación de la época, recreando con detalle tanto los escenarios como los usos y costumbres de aquella Sevilla de luces y sombras en la que consigue situar al lector en el epicentro de la narración. Se adivina la que ha sido sin duda una ingente tarea de documentación que queda perfectamente integrada en la trama sin que en ningún momento resulte cargante ni ralentice el ritmo lector.

Un ritmo ágil que se ve favorecido por los capítulos cortos que dejan con ganas de más, si bien conforme avanza la lectura algunas subtramas comienzan a tornarse innecesarias, sin aportar nada fundamental a una historia principal que empieza a mostrar signos de estancamiento y cierta dificultad para avanzar.

Son las mujeres las grandes protagonistas de una novela en la que conviven en perfecta armonía los personajes ficticios con los reales formando todos ellos un amplio y variado elenco que el lector percibe como reconocibles y reales tanto en sus actitudes y comportamientos como en sus diálogos de los que quiero destacar el gran trabajo de la autora a la hora de usar e integrar el lenguaje y los términos propios de la época sin que ello hay supuesto dificultad alguna para el lector.

Me queda el sinsabor de un final abierto que parece anunciar una más que necesaria continuación para cerrar trama. Siendo sincera hubiera preferido saberlo antes de embarcarme en la lectura.

 

 




.

15 de diciembre de 2022

Lejos de Luisiana - Luz Gabás



Os confieso que no las tenía todas conmigo cuando supe del argumento del flamante ganador del Premio Planeta de este año y, aunque Luz Gabás es una autora que me ha gustado en las dos novelas suyas que he leído, especialmente con El latido de la tierra, lo cierto es que tenía dudas sobre leerlo o no hasta que una amiga me envió un vídeo con el discurso de la autora en la recogida del premio y ¿qué queréis que os diga? Sus palabras y, sobre todo, la emoción y el entusiasmo con el que hablaba de la novela resultaron de lo más contagioso y acabaron todas mis dudas. Hoy os hablo de Lejos de Luisiana.

Mi opinión


Comienza Lejos de Luisiana con el relato del ritual de iniciación a la edad adulta de Ishcate, un joven indio de la tribu kaskaskia, que deberá pasar la noche solo, en el bosque, con los ojos vendados. Ya en esas páginas el lector puede hacerse una idea del hombre en el que se convertirá Ishcate, uno de los protagonistas principales de una novela que se desarrolla a lo largo de cuatro décadas fundamentales en la historia de las tierras del Misisipi. Allí conoceremos también a la familia Girard y en torno a sus integrantes, especialmente a una de las hijas, Suzette, se armará esta historia.

Muchos y variados son los géneros que se dan cita en Lejos de Luisiana. Imposible ponerle una única etiqueta a un libro que tiene tanto de novela histórica como de novela de aventuras, tanto de novela de amor como de novela coral. Una novela compleja salpicada de reflexiones sobre el paso del tiempo y la evolución de las personas habitada por muchos personajes y con numerosos acontecimientos históricos que, de un modo u otro, condicionan la vida de esos personajes. Primero los franceses y más tarde los españoles, gobernaron las tierras del Misisipi y es que sí, hubo un tiempo, desconocido para muchos, en el que en Luisiana se habló español, hasta que Carlos IV la vendió de nuevo a los franceses a cambio de un territorio en Italia.

De la mano de Luz Gabás y gracias al que ha debido ser un monumental trabajo de documentación, el lector vive como un protagonista más esta historia plagada de luchas comerciales y de relaciones y alianzas con los indios y en la que nace una historia de amor prohibida entre una criolla francesa y un indio. Con una magnífica ambientación la autora nos convierte en testigos privilegiados de un período convulso lleno de cambios políticos y nos traslada a un crisol de personajes de variada condición social y múltiples personalidades con criollos franceses perplejos ante la decisión de Francia de ceder sus tierras a España, pioneros, colonos, tribus indias que ven cómo sus tierras se van ocupando y se van perdiendo sus costumbres, ingleses, esclavos africanos, militares españoles…

No es Luisiana el único escenario de esta novela, pero sin duda son esos escenarios, quizá por ser los más lejanos, los que no dejan de sorprender de tan vívidos como nos los presenta la autora. Entre otras muchas cosas, leer Lejos de Luisiana, es pasear por el Nueva Orleans de finales del siglo XVIII y principios del XIX, es vivir las rebeliones de los franceses contra los españoles, es luchar en la guerra de los norteamericanos por conquistar cada vez más territorio, es ver cómo las tribus indias van perdiendo cada vez más aquellas tierras que solo ellos conocían y cómo intentan rebelarse unos y adaptarse otros. Leer Lejos de Luisiana es entregarse sin condiciones a un amor prohibido que nace, crece y permanece a pesar los impedimentos, de la distancia y del tiempo.

Creo que no puede haber duda de lo muchísimo que me ha gustado Lejos de Luisiana así que no puedo dejar de recomendaros esta apasionante novela en la que se dan cita el amor, los sueños, las luchas de poder, las relaciones familiares… En la que se da cita, al fin y al cabo, la vida. No os la perdáis.

Ficha técnica


6 de abril de 2022

Nadie lo sabe - Tony Gratacós



A pesar de ser el género histórico uno de mis favoritos, hago memoria y no recuerdo cuándo fue la última vez que mis lecturas me llevaron hasta ninguna que versara, de un modo u otro, sobre el Nuevo Mundo porque tengo que confesaros que el tema y la ambientación me dan una pereza tremenda. Pero esta novela venía precedida por entusiasmo y recomendación y me dije que, de vez en cuando y también en literatura, hay que salir de nuestra zona de confort y si la aventura me iba a llevar hasta la primera vuelta al mundo ¿qué mejor momento que este en el que estamos a punto de celebrar el quinto centenario de la gesta? Hoy os hablo de Nadie lo sabe.

Mi opinión

Corre el año 1524 y Diego de Soto, tras finalizar sus estudios en la Universidad de Valladolid, comienza a trabajar para Pedro Mártir de Anglería, cronista real, el cual lo envía a Sevilla a recabar datos que completen las crónicas de las expediciones que parten hacia el Nuevo Mundo. Pero sus investigaciones, sin quererlo, conducirán a Diego por otros derroteros que le llevarán a preguntarse si realmente fue todo tal y como se ha contado.

Partiendo de datos históricos y siendo escrupuloso con los hechos, el autor nos ofrece una alternativa a lo acontecido en la primera vuelta al mundo que culminó Juan Sebastián Elcano. Nos conduce en esta aventura su protagonista, quien en primera persona será el encargado de narrarnos sus razones para poner en tela de juicio la versión oficial del viaje, esa historia que cuentan los que vuelven. Además, numerosos flashbacks nos llevarán hasta esa expedición de Magallanes con todos los problemas e intrigas que surgieron incluso antes de partir.

Con una prosa directa, certera y amena y un estilo en el que prima el dinamismo sin sacrificar la elegancia narrativa, Tony Gratacós, sin perder nunca de vista la verosimilitud, hace convivir en las páginas de Nadie lo sabe personajes históricos con personajes de ficción en una perfecta armonía que impide al lector distinguir cuánto de verdad y cuánto de ficción hay en sus páginas, introduciéndonos de tal forma en la trama que nos plantearemos, al igual que Diego, qué hay de cierto y qué de falso en las distintas versiones de una misma historia.

Mención aparte merece la cuidada ambientación que se respira desde la primera página. Valladolid y Sevilla son sus escenarios principales y a ellos nos trasladamos durante la lectura de Nadie lo sabe para introducirnos en sus calles y mezclarnos con sus gentes, para pasear por sus palacios o arrastrarnos por el primer lodazal que el autor ponga a nuestros pies y para participar en las intrigas y asesinatos que estaban a la orden día. Todo ello no puede ser sino fruto de un ingente trabajo de documentación integrado de forma natural en la narración y es que no se trata de dar lecciones, sino de entretener al tiempo que se despierta la curiosidad en el lector por saber más de aquella época y de aquella gesta.

En definitiva, Nadie lo sabe es una magnífica novela de ficción histórica que se viste de thriller para introducirnos en una aventura plagada de intriga política. Una novela que lo tiene todo para conquistar a cualquier lector, incluidos los que como yo huyen habitualmente tanto del género como de la época. Tony Gratacós con su primera novela lo ha conseguido demostrando que es un gran narrador con un buen dominio del pulso narrativo. Habrá que estar atentos y ver con qué nos sorprende la próxima vez.

Ficha técnica

10 de noviembre de 2020

La bruma verde - Gonzalo Giner


En 2017 me estrené con las letras de Gonzalo Giner con Las ventanas del cielo y su reciente Premio de Novela Fernando Lara 2020 ha sido la excusa perfecta para volver a él. Hoy os hablo de La bruma verde.

Mi opinión

Cuando Beatriz Arriondas, cooperante en la República Democrática del Congo, desaparece víctima de lo que parece ser un secuestro, su mejor amiga, Lola Freixido, no se lo piensa dos veces y se desplaza hasta el país africano. De forma paralela conocemos también a Bineka, una joven africana que después de que un grupo de hombres destruyera su aldea y fuera apresada por ellos, termina siendo adoptada por un clan de chimpancés con los que convive durante meses en la selva.

Bineka y Lola son las grandes protagonistas de esta novela que nos conduce por una compleja trama de corrupción en la que poco importan ni las personas ni la naturaleza cuando de enriquecerse y hacer negocio se trata. Dos mujeres pertenecientes a mundos totalmente opuestos, pero a las que terminará uniendo la lucha por salvaguardar la naturaleza a pesar de la crueldad humana. Junto a ellas grandes secundarios terminan de conformar un elenco de personajes ricos y cuidados que despiertan en el lector todo tipo de emociones.

Gonzalo Giner, con detalladas y preciosas descripciones, nos lleva de la mano hasta un país rico por naturaleza que sufre el expolio continuo de las potencias y las empresas del primer mundo. Con La bruma verde el lector recorre espectaculares paisajes al tiempo que vive la pobreza y la miseria en la que habitan sus gentes. Para ello se ayuda principalmente del personaje de Lola Freixido, ejecutiva de una importante multinacional que tras su estancia en África se siente arrastrada por una forma de vida que le hace replantearse sus prioridades y objetivos en la vida.

Y si Lola es el vehículo que usa el autor para mostrar los contrastes entre dos mundos diametralmente opuestos, será a través de Bineka como el lector sentirá qué es vivir en comunión total con la naturaleza, mostrándonos un enfoque de la vida diametralmente opuesto a lo que conocemos y nos pondrá de relieve cuántas similitudes existen en el comportamiento de primates y humanos. Si a todo esto sumamos la corrupción de la que antes hablaba y sumamos también la admirable labor de los cooperantes y una historia de amor creíble, obtenemos una novela tan evocadora como intensa, de esas que atrapan al lector sin remedio agarrándolo por las solapas y no soltándolo hasta que se da cuenta de que las 600 páginas de La bruma verde han volado en sus manos sin darse cuenta, totalmente imbuido por la deforestación para crear tierras de cultivo, la caza furtiva, las guerrillas y todo aquello que está acabando con el pulmón del planeta.

Y todo ello nos lo cuenta Gonzalo Giner con una prosa directa, carente de artificios y fluida, manteniendo en todo momento, y a pesar de su extensión, el pulso narrativo mientras nos seduce con una fantástica ambientación que solo puede ser fruto de un arduo trabajo de documentación que el autor traslada a la narración de forma natural tanto cuando describe paisajes, como cuando nos ofrece los datos históricos necesarios para situarnos en el escenario.

En definitiva, La bruma verde es una intensa novela que nos ofrece una emocionante y conmovedora historia habitada por personajes inolvidables. Un thriller que combina las aventuras con la acción mientras trata múltiples y variados temas que no dejarán indiferente a ningún lector. Un alegato ecologista y un homenaje a los cooperantes que no dudo en recomendaros.

Ficha técnica


27 de octubre de 2020

El último árbol del paraíso - Emma Lira


En 2019 Ponte en mi piel fue una de mis mejores lecturas de ese año. Con ella descubrí no solo una maravillosa historia, sino la magnífica prosa de Emma Lira, dando como resultado una novela  que me conquistó de principio a fin. Tenía claro que volvería a leer a la autora, que ya contaba con otras publicaciones anteriores, pero finalmente ha sido su último libro el que me ha dado la oportunidad de volver a sumergirme en sus letras. Hoy os hablo de El último árbol del paraíso.

Mi opinión

Corre el año 1756 y en Extremadura, Gabriel con tan solo 11 años, es el pequeño de tres hermanos y tiene que ingresar en un colegio de jesuitas como única alternativa para poder labrarse un futuro ya que su hermano mayor heredará las tierras, el mediano es soldado y al pequeño no le queda más opción que la carrera eclesiástica. Paralelamente, en Ternate, en las Islas Molucas, conoceremos a Cintia, una huérfana mestiza que se ha criado a cargo de sus tíos y junto a su inseparable prima Cornelia y que no termina de encajar ni en el mundo de estos ni en el de los nativos y para la que el futuro también es incierto.

Dos personajes separados por miles de kilómetros y que habitan mundos y culturas totalmente diferentes. Dos protagonistas redondos, fuertes, de esos que conquistan por sus ganas de comerse el mundo a bocados, por su arrojo, por su valentía, por su inconformismo y por su honestidad. Dos personajes que son el alma de El último árbol del paraíso y de los que me ha dado una pena tremenda despedirme porque son de esos que quieres tener a tu lado, de esos personajes con los que sufres cuando ellos lo hacen y con los que gozas cuando ellos gozan y eso solo se puede conseguir poniendo todo el mimo que se adivina en su trazado, con unos perfiles que quedan perfectamente dibujados por sus acciones y por sus sentimientos. Navegando de uno a otro en capítulos que se van alternando iremos descubriendo la vida de ambos e iremos creciendo con esos dos niños, cada cual con su historia hasta que estas se cruzan y si ya hasta entonces la lectura era ágil y fluida, a partir de ese momento solo me quedó terminar de caer rendida a los pies de ambos y a los de Emma Lira por regalar a los lectores una historia tan maravillosa como esta.

Si a unos personajes rotundos y profundos le sumas una historia emocionante el resultado no puede ser otro que una novela que se devora con pasión y para la que te faltan horas en el día en las que poder sumergirte en sus páginas y viajar a mundos desconocidos y exóticos retratados por Emma Lira con tal maestría que os aseguro que hasta he olido el clavo que en aquella época solo crecía en las lejanas Islas Molucas. Es este un trabajo en el que se adivina un ingente trabajo de documentación que la autora traslada e integra en la trama con total naturalidad, metiéndonos de lleno en las plantaciones y en el monopolio y la extorsión y brutalidad a la que se vieron sometidos los habitantes originarios de las islas en la época del colonialismo.

El último árbol del paraíso es una novela de ambientación histórica que podemos catalogar en el género de aventuras, un género al que ya sabéis que no soy demasiado aficionada y es que ciertamente quizá no me habría acercado a él de no ser por su autora y me alegro de haberlo hecho porque de nuevo he podido disfrutar de una trama apasionante narrada con una prosa exquisita, de esas que te hacen disfrutar del simple placer de leer.

En definitiva, no puedo más que recomendaros El último árbol del paraíso, una novela con aventuras, con amor y con pasión por la vida. Una lectura que aúna todo lo que le pido a un libro: una historia emocionante, unos personajes que enamoran y una prosa y un estilo impecables. No os la perdáis.

Ficha técnica

1 de abril de 2020

El mercader de libros - Luis Zueco


Conocí a Luis Zueco en 2013 con El escalón 33, una novela que me dejó con ganas de lanzarme a la carretera a buscar castillos. Dos años después el autor publicaba El castillo, primera entrega de una Trilogía Medieval que completó con La ciudad y El monasterio y que yo disfruté de principio a fin así que cuando supe que este año tendríamos una nueva novela del autor no lo dudé y me puse con ella. Hoy os hablo de El mercader de libros.


Mi opinión

Corre 1516 y la vida de Thomas Babel sufre un vuelco que le obligará a huir de su ciudad y atravesar una Europa inmersa en profundos cambios tras el descubrimiento de América y la invención de la imprenta. Los libros son para Thomas una parte fundamental en su vida y es buscando un misterioso libro como llegará hasta Sevilla, ciudad próspera y colorida y único enlace con el Nuevo Mundo y donde, además, Hernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, se empeña en crear la mayor biblioteca de Occidente, la Colombina.

Para un lector cualquier trama que gire en torno a los libros es un auténtico lujo que en esta ocasión nos viene de la mano de Luis Zueco, quien aunando el rigor histórico con  el misterio y la intriga nos traslada a una época en la que los libros ya no son ese bien al alcance de unos pocos, sino que se abren al mundo, salen de los monasterios, y se empieza a comerciar con ellos propiciando importantes cambios a nivel social con la aparición del Humanismo y de nuevas corrientes dentro de la Iglesia. A lo largo de la lectura se pone de relieve cómo la invención de la imprenta propició una difusión cultural a gran escala permitiendo rescatar textos y difundiendo el saber.

Con este trasfondo el autor construye una novela que tiene mucho del género de aventuras y que cuenta con grandes dosis de intriga, sin dejar de lado ciertos toques románticos y es que nuestro protagonista, Thomas, no solo es un joven inteligente, curioso e inquieto, sino que es muy enamoradizo y tropieza en la misma piedra una y otra vez de forma que a mí personalmente ha terminado cansándome un poco e incluso distrayéndome a veces del meollo de la trama: ¿dónde está el libro desaparecido? ¿qué fue de Jaime Moncín, su autor?

Buscando la respuesta a estas dos grandes preguntas recorreremos la Sevilla del siglo XVI, único puerto hacia y desde el Nuevo Mundo, puerta del comercio con América desde donde llegaban mil y una novedades. Y es que si algo brilla con luz propia en El mercader de libros es la magnífica ambientación de todos sus escenarios, especialmente de Sevilla. Luis Zueco, gracias al que sin duda ha sido un arduo trabajo de documentación, nos traslada hasta una ciudad de contrastes donde convivían el esplendor, tanto cultural como comercial, y la miseria de las clases menos desfavorecidas. Consigue que el lector se sienta en el centro de cualquier espacio gracias a descripciones tan precisas como fluidas y es que, a pesar de los múltiples detalles que nos da, en ningún momento el ritmo narrativo se ve frenado por ello.

La prosa de Luis Zueco es tan cuidada como accesible. Con un estilo sencillo y un lenguaje claro la lectura de El mercader de libros fluye desde el inicio con naturalidad, propiciando una lectura ágil que solo hacia el final del libro parece entrar en algún valle en el que tuve la sensación de que la trama no avanzaba, o se iba por otro lares, o quizá es que había adivinado demasiado pronto uno de los grandes misterios de la novela y ya solo quería encontrar la confirmación a mis sospechas.

En definitiva, El mercader de libros es una novela de ficción histórica muy entretenida y con una magnífica ambientación. Una novela que atrapa buscando la resolución de un misterio al tiempo que rinde homenaje al poder de los libros.





27 de noviembre de 2019

El jardín de los enigmas - Antonio Garrido


A pesar de tener varios títulos publicados, todos ellos muy apetecibles, aún no había tenido oportunidad de leer a Antonio Garrido así que en cuanto vi que tenía una nueva publicación decidí que no podía dejar pasar más tiempo. Hoy os hablo de El jardín de los enigmas.

Sinopsis


Mientras Londres se prepara para la Gran Exposición Universal de 1851, Rick Hunter, un cazarrecompensas muy especial, intenta saber quiénes han urdido una emboscada contra él. Las pocas pistas que encuentra le llevarán hasta la floristería Pasión de Oriente, donde casi nada es lo que parece y donde sus meticulosos arreglos florales esconden mucho más que el detalle de regalar unas flores por lo que Rick se verá inmerso en una historia en la que no faltan los mensajes encriptados y los crímenes.

Comenzar a leer El jardín de los enigmas y trasladarnos al Londres victoriano es todo uno. De la mano del autor el lector viaja a una ciudad tan fascinante como oscura en la que la miseria de los bajos fondos convive con el lujo de las clases pudientes, un contraste que Antonio Garrido nos dibuja con esmero y acierto en todo momento, tanto para visitar lúgubres prisiones y tenebrosos muelles en las orillas del Támesis, como para pasear por los jardines de Cremorne o visitar en fastuoso Crystal Palace en Hyde Park. Del mismo modo el autor nos traslada a una época de grandes cambios políticos y sociales realizando con la narración un retrato tan exhaustivo como ameno del contexto social en el que se desarrolla la trama.

Con esta magnífica ambientación el autor nos sirve una auténtica novela de aventuras con el sabor de los grandes clásicos y con un elenco de personajes variopintos, algunos de ellos inspirados en personajes reales como es el caso de una de las protagonistas, Daphne Loveray, inspirada en Ada Lovelace, hija de Lord Byron y reputada matemática en una época en la que el reconocimiento de la mujer en el campo científico era una mera quimera. Personajes de ficción y personajes reales como Lord John Russell, primer ministro en aquella época, se dan la mano para tejer una trama llena de misterio, crímenes y oscuros secretos en un Londres tan peligroso como deslumbrante.

Una novela que, además, nos permite conocer el curioso lenguaje de las flores, una forma de comunicación que como el propio autor nos cuenta en una nota final tuvo su origen en los harenes turcos siendo posteriormente muy usado en la corte de Carlos II de Inglaterra como medio para comunicar mensajes que de otro modo no podrían expresarse en una época, la victoriana, sujeta a encorsetadas etiquetas y restricciones.

Con una narración en tercera persona focalizada en el protagonista Rick Hunter, Antonio Garrido hace gala de una prosa tan rica y elegante como fluida en la que las detalladas descripciones de lugares y ambientes se alternan en perfecto equilibrio con diálogos naturales, dotando así a la lectura de una gran agilidad y un ritmo que no deja de crecer conforme avanzamos a lo largo de capítulos de extensión media que siempre finalizan dejando al lector con ganas de más.

En definitiva, El jardín de los enigmas es una novela de aventuras que nos recordará a los grandes clásicos del género. Una novela con grandes dosis de misterio que sin duda hará las delicias de los amantes del género.

Ficha técnica


8 de mayo de 2019

Madera de savia azul - José Luis Gil Soto



No es mi tipo de novela habitual o eso creía porque, no me preguntéis la razón, estaba convencida que tendría mucho del género fantástico y, aún así, cuando me ofrecieron su lectura algo me hizo lanzarme a por ella sin dudarlo ni un segundo. Un arrebato de esos que cuando me llegó el libro y vi su número de páginas me arrancó un “ay, ay, ay ¿dónde me he metido?”. Y ay, ay, ay, ¡cómo me ha gustado este novelón! Hoy os hablo de Madera de savia azul.

Mi opinión

 
Un terremoto ha destruido Walaria, la capital del reino de Ariok, un reino inventado que podríamos situar en cualquier lugar durante la Edad Media. Muchos han muerto, la ciudad ha sido asolada y Magmalión, el rey, decide emprender junto a sus súbditos un largo viaje para construir una nueva capital en parajes lejanos, la tierra de los Grandes Lagos. Durante el camino Bertrand de Lis, maestro carpintero que ha visto morir a su amada esposa, pierde a su hijo de cuatro años, Erik, y encontrarlo se convertirá en el objetivo primordial de su vida.

Madera de savia azul es la narración de una vieja aya a la joven princesa Ishalmha, a la que cuida desde que era una niña. Dividida en cinco grandes partes, además de un prólogo y un epílogo, y salvo la introducción del aya en cada parte que se realiza en primera persona, será un narrador omnisciente el encargado de trasladarnos hasta un reino legendario para vivir el éxodo de un pueblo y la búsqueda desesperada de un padre.  Estos serán los dos grandes hilos argumentales por los que iremos saltando con una agilidad sorprendente y con la novela pegada a las manos de tal modo que es imposible dejar de leer y es que Madera de savia azul es una de esas historias que te atrapan desde su inicio para no abandonarte hasta que, con gran pena, tienes que despedirte de sus personajes, esos a las que o bien adoras o bien odias, pero desde luego ninguno de ellos deja indiferente al lector, sino que nos hacen vivir y sentir cada una de las penas y alegrías que la vida les depara y nos hacen ponernos en su lugar cuando tienen que tomar decisiones que no son fáciles, convirtiéndose en ocasiones en esos héroes anónimos a los que a menudo olvidamos (¡Ay, Astrid cuánto me has hecho dudar y cómo he conseguido entenderte al final).

A través de esos dos hilos argumentales José Luis Gil Soto teje diversas historias para hablarnos de un tema atemporal: las grandes pasiones que nos mueven cada día, el amor, el odio, el poder, la ambición… convirtiendo Madera de savia azul en una lectura intensa llena de emociones que alcanza su punto álgido con un desenlace que, si bien no es el que yo hubiera deseado, me emocionó profundamente hasta las lágrimas. Tengo grabada la pregunta que alguien, tranquilos no voy a hacer ningún spoiler, hace justo antes de morir y la respuesta que la persona que más le ha querido le da. Es un momento tan emotivo, que me desbordó de tal modo, hasta las lágrimas, que es hoy, escribiendo esto, cuando todavía me emociono recordándolo.

Y es que el autor no solo nos ha regalado a los lectores una fantástica historia, sino que nos lo cuenta poniendo el corazón porque imagino que solo de ese modo se pueden transmitir tantas emociones en una novela que difícilmente se puede encuadrar en un solo género ya que son varios de los que bebe, aunque probablemente la novela épica y el género de aventuras sean los que más se adapten a ella. De lo que no me cabe ninguna duda es que es un libro que puede gustar a cualquier tipo de lector.

Hoy sin duda ha tocado una de esas reseñas para la que me faltan palabras con las que poder describir cómo ha sido su lectura. José Luis Gil Soto ha escrito una de esas historias épicas que van más allá de la lectura porque se viven y se sienten. Con sus personajes he vivido el horror de ver destruido todo lo que se ha construido en la vida, he emprendido un largo y duro camino con ellos y he obtenido mi recompensa a tanto sufrimiento llegando a esa tierra prometida con la que todos soñábamos.

Madera de savia azul es una de esas novelas llamadas a quedarse para siempre en el corazón del lector así que no lo dudéis ni un momento y haceos ya con ella, no os arrepentiréis.

Ficha técnica



10 de enero de 2018

La noche de la Usina - Eduardo Sacheri


La última semana de diciembre disfruté de unas pequeñas vacaciones y mientras preparaba el equipaje para pasar unos días fuera de Madrid iba pensando qué lecturas me acompañarían en esas jornadas de asueto en las que quería salir totalmente de la rutina y olvidarme todo. Y pensé que era un momento perfecto para leer alguno de esos muchos libros que se han ido quedando atrás en mi estantería, desplazados por las novedades editoriales que van llegando continuamente a casa. Dos fueron las novelas que se vinieron conmigo y una de ellas es la que reseño hoy, Premio Alfaguara 2016, La noche de la Usina.

Mi opinión


¿Recordáis el corralito en Argentina en 2001? Seguro que sí. Pues esta restricción para la libre disposición de dinero en efectivo es el detonante de la historia que nos cuenta La noche de la Usina. Tranquilos, que no salga todavía nadie corriendo pensando que se trata de una trama financiera porque nada más lejos de la realidad. Un grupo de amigos, la mayoría de ellos de escasa fortuna, han reunido sus ahorros para montar una cooperativa agrícola en su pequeño pueblo y tratar de salvar así la ruina que parece venírseles encima ante la falta de oportunidades, pero el desastre financiero es el momento perfecto para que algunos hagan su agosto con una estafa que dejará a ese grupo de amigos sin dinero y sin ilusiones. Dolidos por la injusticia cometida y dispuestos a que ese agravio se repare.

Ni un entramado financiero ni una novela de venganza, La noche de la Usina es más el relato de la reparación de la injusticia cuando es la justicia oficial la que te ha dado la espalda porque el ladrón que roba a un ladrón… Y Eduardo Sacheri nos brinda este relato con un estilo fluido y lleno de referencias cinematográficas en el que se aprecian dos partes claramente diferenciadas. Una primera en la que se nos presenta a los protagonistas y sus condiciones de vida en el pequeño pueblo de O’Connor y una segunda parte en la que se prepara el robo, una preparación a lo largo de la cual el autor hace gala de un buen pulso narrativo y, sobre todo, de grandes dosis de ingenio y sentido del humor en las aventuras y desventuras de este grupo de amigos metidos a ladrones sin más bagaje en estas lides que un buen montón de películas antiguas por visionar para ir cogiendo ideas.

Con este mismo tono desenfadado, hilarante en algunos momentos, Eduardo Sacheri aprovecha para, sin profundizar demasiado en ello, tratar temas tan serios como la crisis económica que desembocó en aquel corralito y la indefensión de aquellos que parecen haber nacido para perder siempre frente a los poderosos que, en las buenas y en las malas, consiguen ganar en todo momento. Y es que si algo destaca en La noche de la Usina, además de una historia original, amena y ágil, es el elenco de personajes que nos presenta su autor, bastante numerosos en una novela poco extensa, pero lo suficientemente perfilados como para que el lector empatice rápidamente con un grupo de perdedores que, por una vez al menos, se merecen salir triunfantes. Personajes inolvidables entre los que destaca Perlassi, exfutbolista de éxito que tras su carrera deportiva volvió a su pueblo para hacerse cargo de una gasolinera y que se convertirá en uno de los personajes más entrañables de los muchos que se pasean por las páginas de la novela y a través del cual el autor nos deja entrever unas cuantas reflexiones vitales.

En definitiva, La noche de la Usina es una novela muy amena que combina con acierto humor, amargura y rabia. Un drama vestido de comedia y disfrazado de novela de aventuras con el que Eduardo Sacheri hace gala de su talento narrador y de su pericia a la hora de construir diálogos brillantes en los que el uso de los localismos propios de la zona sirve para dotarlos de mayor naturalidad y realismo. Una novela que he disfrutado de principio a fin y que no dudo en recomendaros si os apetece pasar un buen rato sin más pretensión que el mejor de los entretenimientos.

Ficha técnica




1 de septiembre de 2017

La perla negra - Claudia Casanova


La novela histórica me encanta, la novela de aventuras algo menos, pero la portada de este libro me conquistó nada más verla. ¿No me digáis que no es bonita? Y es que ya está bien de que las novelas históricas, aunque ésta beba más del género de aventuras, tengan normalmente portadas demasiado sobrias. Un encuentro en la Feria del Libro de Madrid con la autora en el que nos contó un montón de curiosidades de la novela no hizo más que acrecentar mis ganas de iniciar una lectura que ha resultado ser muy satisfactoria. Hoy os hablo de La perla negra.

Sinopsis


La perla negra es la historia de Isabeau de Fuòc, trovadora y ladrona, y de su venganza contra la familia de los Montlaurèl, responsables de la muerte de su madre. Nos hallamos ante una suerte de Montecristo medieval, con una protagonista femenina fuerte e inolvidable y una trama de ritmo endiablado que transcurre en el siglo XII en Narbona, en el sur de Francia. Con la lucha entre cátaros y cristianos como telón de fondo y un abanico de maravillosos personajes, desde el judío Salomón al toledano Iñiguez, pasando por la mismísima vizcondesa Ermengarda de Narbona, Raimundo de Tolosa, el seductor obispo de Montlaurèl y el capitán mercenario Guerrejat, La perla negra garantiza horas de diversión a quienes busquen una novela histórica diferente, moderna, fresca y llena de sorpresas. Al estilo de las mejores narraciones de aventuras, con pulso cinematográfico, Claudia Casanova construye alrededor de su magnífica protagonista una historia llena de giros y extraordinarios personajes que la arrastrarán sin respiro hasta una emocionante encrucijada final.

Mi opinión


Claudia Casanova nos traslada en La perla negra hasta la Narbona del siglo XII. Allí Isabeau de Fuòc, ladrona y trovadora, sigue sin poder olvidar las circunstancias de la muerte de su madre, quemada en la hoguera acusada de brujería. Ya no es la niña que fue un día, sino que se ha convertido en una de las ladronas más queridas por Salomón, un judío que desde la taberna La Oca Roja lidera la Cofradía de ladrones de la ciudad. Cuando Isabeau le propone robar en el castillo de la vizcondesa Ermengarda no puede negarse a pesar de los peligros que entraña y sin saber que la aventura tomará unos derroteros muy distintos a los iniciales.

La perla negra es una de esas novelas que te atrapa desde el inicio y que se encuentra poblada de los típicos personajes del género de aventuras y frente a los malos malísimos tenemos a los buenos, que son muy buenos a pesar de ser ladrones, y es que a estos pícaros y vividores les perdonaremos sus pecadillos. Sin duda éste es uno de los grandes aciertos de esta novela, un elenco de personajes que el lector sentirá cercanos y que despertarán en nosotros simpatías y antipatías, pero que nunca nos dejarán indiferentes.

La autora combina con acierto la clásica novela de aventuras con un retrato histórico del momento y es que en La perla las intrigas y luchas de la nobleza por alzarse con el poder y ganar territorios son una parte muy importante de la trama, del mismo modo que lo es el tema religioso en unos días en los que la Iglesia tenía mucho que decir en el plano político y social y en los que la acusación de prácticas de herejía en una zona podía dar al traste con sus gobernantes. La que sin duda ha sido una ingente labor de documentación la traslada la autora con naturalidad a través de los personajes, sin precisar dar grandes lecciones ni discursos al lector para situarlo en la época histórica. Y es en este contexto en el que Isabeau y sus compinches protagonizan una novela llena de acción y en la que la amistad, el amor y la lealtad juegan un papel muy importante.

Claudia Casanova hace gala de una prosa cuidada y elegante, con riqueza de lenguaje y un estilo fluido y ágil que imprime un ritmo constante a esta historia de venganza en plena Edad Media. Una historia que pone de relieve también el papel de las trovadoras medievales, casi desconocidas frente a sus compañeros trovadores hombres, y que al igual que ellos escribían poesía y cantaban sus composiciones en la distintas cortes de la época.

En definitiva, La perla negra es una novela que aunando ficción histórica y la novela de aventuras clásica nos ofrece una trama muy amena y llena de acción que seguro hará las delicias de los amantes del género.

Ficha técnica

10 de mayo de 2017

Las ventanas del cielo - Gonzalo Giner


Tengo una cosa en común con Gonzalo Giner y es que las vidrieras siempre me habían gustado, pero el enamoramiento surgió el día que sin buscarlo me encontré frente a Sainte-Chapelle y sin saber lo que me iba a encontrar dentro decidí entrar. De aquello han pasado ya casi veinte años y hasta hace unas semanas no he podido volver, aunque en esta ocasión lo haya hecho de la mano de la literatura. Hoy os hablo de Las ventanas del cielo.

Sinopsis


Siglo XV, Hugo de Covarrubias decide renunciar al destino que su padre, un mercader de lanas, le ha marcado. Su decisión hace que abandone Burgos, pero también a Berenguela, su íntima amiga, y a su ambicioso hermanastro Damián, que ansía hacerse con la empresa familiar. Pero todo cambia al descubrir que su padre está siendo traicionado. Se ve obligado a huir para salvar la vida embarcándose en un ballenero vasco, en el que conoce a Azerwan, un fascinante hombre que se define como contador de leyendas y con quien compartirá en África un prometedor negocio de venta de sal.

La venganza le hace escapar de nuevo, esta vez con una mujer, Ubayda, y un extraordinario halcón, Aylal, en busca de su verdadero destino: aprender el arte de las vidrieras.

Una novela épica y de aventuras que se desarrolla en escenarios tan dispares como el desértico norte de África, la inexplorada Terranova y algunas de las más pujantes ciudades europeas de la época (Brujas, Lovaina o Burgos) y sus catedrales, en un tiempo en el cual sus viejas paredes se fueron abriendo para convertirse en auténticos sagrarios de cristal, ante los cuales los fieles creían sentirse a los pies de las ventanas del cielo.

Mi opinión


En 1474 y en el seno de una familia notable, Hugo de Covarrubias no parece encontrar su lugar ni en el mundo ni en su propia familia. Huérfano desde muy pequeño, tras el fallecimiento de su madre su padre, Fernando de Covarrubias, volvió a casarse con una viuda que aportó al matrimonio un hijo de la misma edad que Hugo al que su padre siempre ha tratado como si fuera propio. A pesar de haberse criado como hermanos, las relaciones entre ellos no son las mejores y nada tienen que ver el uno con el otro. Si Damián es todo ambición y su mayor deseo es hacerse cargo del negocio familiar de la lana, Hugo continua con sus devaneos que no le llevan a ninguna parte hasta que su padre decide darle una lección intentando así que siente la cabeza: tendrá que conocer el negocio de la lana, que tantas riquezas les ha dado, desde abajo, desde el primer eslabón, y así acompañará a aquellos que se encargan de recoger y preparar la lana para llevarla hasta la ciudad de Brujas, donde tiene a sus mejores clientes. El descubrimiento por parte de Hugo de la traición del hombre de confianza de su padre hará que todo se tuerza y tenga que emprender una huida que lo llevará a distintos países a lo largo de los años.

Dividida en cuatro grandes partes, subdivididas a su vez en capítulos, Gonzalo Giner, con una prosa rica y cuidada, nos conducirá por una historia llena de traiciones y nos hará vivir las mil y una aventuras que vive su protagonista, porque Las ventanas del cielo es, principalmente, una novela de aventuras aunque en ella también se den cita otros géneros como el histórico y el romántico. Como os decía al principio soy una auténtica enamorada de las vidrieras que decoran muchos de nuestros templos y esta fascinación siempre me ha hecho interesarme por este arte, por el cómo normalmente, por el quién apenas nada. En Las ventanas del cielo quise ver la oportunidad de conocer más de esta disciplina artística que aunque tengamos ante nuestros ojos no siempre apreciamos en su justa medida y ciertamente he aprendido mucho sobre ella gracias a la que sin duda ha sido una ardua labor de documentación por parte del autor, tal y como él mismo nos cuenta en su nota final  y en la relación de la bibliografía utilizada para la escritura de esta novela.

Sainte-Chapelle (París)
Y no es que me haya sabido a poco lo aprendido sobre la fabricación de vidrieras, pero sí es cierto que hasta llegar a esa parte de la novela he vivido con Hugo y con el resto de personajes esas aventuras de las que os hablaba y que componen Las ventanas del cielo y eso, para una lectora como yo poco interesada en el género, del que solo disfruto en pequeñas dosis, y sí muy interesada en la parte más artística e histórica que esperaba encontrar en la novela, ha sido una tarea ardua y a menudo excesivamente costosa, aunque bien es cierto que en esa nota final del autor de la que antes os hablaba nos explica las razones por las que el protagonista debe pasar por esas etapas representada cada una de ellas por un elemento que no desvelaré para que aquellos que aún no os hayáis animado con esta lectura asintáis al leerlo del mismo modo en el que lo hice yo.

Os hablaba de la que ha debido ser una ingente tarea de documentación que se palpa tanto en la ambientación de la época medieval como en la inserción de personajes históricos que convivirán con los de ficción. Tanto de los reales como de los ficticios se realiza un trazado detallado creando personajes que nos harán vivir todo tipo de emociones, despertando unos nuestro cariño y otros nuestro desprecio, con perfiles que no necesitan de grandes descripciones, sino que se dibujan a través de sus actos. Y es que las grandes descripciones el autor nos las reserva para los escenarios tan ricamente detallados que casi nos parecerá estar viendo y sintiendo a través de sus palabras y un claro ejemplo de ello es precisamente el paseo por Sainte-Chapelle del que os hablaba al principio. De la mano de Gonzalo Giner no solo he vuelto a esta joya del gótico radiante, no solo he vuelto a admirar la policromía de sus ventanas erigidas hacia el cielo, sino que me ha hecho revivir la emoción de una experiencia inolvidable que es casi imposible, y él lo ha conseguido, expresar con palabras.

Las ventanas del cielo narra una historia que arranca en la ciudad de Burgos y que después de pasearnos por buena parte de Europa y por otros continentes, finalizará unos años después en la misma ciudad. Una historia que aunque yo no he disfrutado plenamente por los motivos expuestos, achacables solo a mis gustos en literatura y a la idea preconcebida que llevaba sobre la novela, no tengo dudas de que es una buena recomendación para un amplio abanico de lectores, especialmente aquellos seguidores del género de aventuras. Personajes bien trazados, una excelente documentación que es trasladada al lector sin abrumarlo y una trama en la que continuamente están ocurriendo cosas conforman una novela que a buen seguro disfrutaréis.

Ficha técnica

30 de marzo de 2017

El ladrón de vírgenes - David de Juan Marcos


El verano pasado tuve el placer de conocer la prosa de David de Juan Marcos con su novela La mejor de las vidas. Me había propuesto que nada de líos estivales con las lecturas pero Lidia  de Juntando más letras me embarcó en la organización de una lectura conjunta conjunta al lado de Concha y Bea de De lector a lector y Laky de Libros que hay que leer. Y de nuevo ha sido ella la que nos ha liado otra vez y gracias a la que he podido disfrutar de una fantástica lectura. Hoy os hablo de El ladrón de vírgenes.

Sinopsis


«Cómo iba a saber que aquel hombre traía la muerte consigo. Debí darme cuenta por su olor a cebolla rancia. Debí darme cuenta cuando la leche cuajaba a su paso en los cubos de metal. Cuando las palomas morían desplumadas por la tiña, o porque allá por donde pasaba doblaba los racimos y dejaba una pestilencia a plomo de preludios de tormenta de verano.

He de reconocer que en nuestras pesadillas siempre supimos que volvería, que algún día subiría el caminito en forma de culebra cercado de castaños y sus botas embarradas cruzarían con un ímpetu desordenado la única puerta de la casa por donde entraba el sol. Se sentaría en la mesa de tarugos sin pulir con la cuchara de latón y esperaría a que se le sirviera de comer como si nada hubiera pasado.
Como si no nos hubiera arrancado la alegría del pecho. Era mi padre».

Después de quince años de misteriosa ausencia, Andrés Pajuelo regresa a su casa para proyectar el robo de una serie de valiosas obras de arte religioso. Para ello necesitará la ayuda de sus dos hijos, del melindroso prometido de su hija y de un enigmático gigante experto en teología y en arte sacro. Cuando todo parece estar listo para ejecutar el último y más lucrativo de los robos, es acusado de varios asesinatos. Para sorpresa de toda su familia, Andrés reconocerá al instante su culpa ahorcándose en público.

El ladrón de vírgenes es una reflexión sobre las mentiras que encierra toda religión y sobre la importancia de la religiosidad en la condición humana. Un análisis sobre los límites de la traición, la lealtad y la fuerza de las promesas. Un certero homenaje a la tradición oral de contar historias.

Mi opinión


Si con La mejor de las vidas viajamos hasta Cambridge, con El ladrón de vírgenes David de Juan Marcos nos llevará de la mano hasta la España más profunda y lo hará con la voz de Cirilo, apenas un niño en el momento en el que acontecen los hechos que se encargará de narrarnos en primera persona. Una banda de ladrones de obras de arte protagoniza una novela en la que el lector menos avezado se quedará con los robos, el expolio y los asesinatos, pero el más atento e interesado descubrirá reflexiones sobre la naturaleza humana y sobre la espiritualidad y la religión enfocadas todas ellas desde distintos puntos de vista tanto individuales como colectivos, pasando por la veneración y la creencia en las cualidades mágicas y divinas de las más diversas reliquias y analizando las distintas formas que cada persona tiene de vivir su religiosidad.

Si algo destaca en El ladrón de vírgenes es la prosa delicada, poética y rica en matices con la que nos obsequia el autor. Una prosa en la que todo se aúna para crear una armonía que envuelve al lector. Al igual que ya ocurriera en su anterior novela, es imposible no detenerse una y otra vez para releer frases que se graban y permanecen en nuestra memoria lectora y todo ello con un cambio de registro con el que me he quitado la espinita que en mi reseña de La mejor de las vidas os comentaba se me había quedado clavada al no haber elegido el momento adecuado para una novela que es exigente con el lector, extremo que también encontramos en ésta pero de una forma menos acusada ya que tanto los hechos narrados como el ritmo que el autor imprime a la historia distan mucho de la anterior.

No descuida tampoco David de Juan Marcos la construcción de personajes y a pesar de su corta extensión encontramos en El ladrón de vírgenes todo un elenco de lo más variopinto, con perfiles perfectamente caracterizados, entre los que destacan Julio Ramón, un sacerdote católico experto en arte, que abandona su fe de su fe y Cirilo, el narrador, un niño que está abriéndose paso hacia la madurez. Ambos protagonizan diversos diálogos en los que además de hablar de arte sacro y religión, profundizarán en otros aspectos que casi podríamos considerar lecciones de vida y crecimiento.

Y todo ello en una novela a medio camino entre el misterio y las aventuras, aunque bebe de otros muchos géneros, y en la que efectivamente los robos, los crímenes y los engaños se suceden uno tras otro poniendo de relieve algunas de las bajezas humanas y hablándonos de traición y venganza hasta llegar a un desenlace sorprendente en el que muchas de las certidumbres adquiridas por el lector a lo largo de la lectura adquieren otra luz tras varios giros argumentales inesperados.

En definitiva, he disfrutado con la lectura de El ladrón de vírgenes, una novela en la que tanto o más que lo narrado, importa la forma en que se hace y en eso este autor no falla con un estilo pulcro y una prosa preciosista y una historia que no dudo disfrutaréis.

28 de marzo de 2017

A grandes males - César Pérez Gellida


Me pregunto si César Pérez Gellida es consciente no solo de lo mal acostumbrados que nos tiene a sus lectores, regalándonos el placer de volver a leerle todos los años, sino especialmente si es consciente de que él y solo él se encarga, novela tras novela, de marcarse un nuevo reto a superar, de ponerse el listón cada vez más alto y, lo que es más difícil pero que él consigue como si fuera lo más sencillo, seguir superándose siempre. Hoy os hablo de A grandes males.

Sinopsis


Erika Lopategui y Ólafur Olafsson han llegado a Buenos Aires siguiendo el rastro de la única persona que puede ayudarlos a destapar la organización criminal que se esconde tras la Congregación de los Hombres Puros. Encontrar el Cartapacio de Minos, un misterioso documento que contiene la identidad de los integrantes de la cúpula de esta organización, es su única meta.

Pero no solo ellos lo buscan... Pronto descubrirán que una cara conocida está más cerca de lo que a ellos les gustaría.

A grandes males es un thriller donde la realidad y la ficción se confunden para sumergir al lector en una trama cargada de incógnitas cuyas respuestas se encuentran entre los muros del edificio Barolo, un rascacielos levantado para albergar las cenizas de Dante Alighieri.

Mi opinión


La trilogía Refranes, canciones y rastros de sangre ha llegado a su fin con A grandes males y lo hace hablándonos en esta ocasión de masonería y poder, tomando a Dante, Gran Maestre de la Fede Santa, y su Divina comedia como ejes conductores de la trama. Y si de poder y masonería se va a hablar, el escenario escogido no podía ser otro que Buenos Aires. Algunos de los presidentes de Argentina fueron masones de alto nivel y concretamente uno de ellos, Mitre, estaba obsesionado con la Divina Comedia. Con estos mimbres se teje una novela en la que el autor se aleja del género negro para entrar de lleno en un thriller con el que descender a los infiernos a través de una trama tan compleja como adictiva y con giros tan sorprendentes que el lector puede hasta llegar a dudar si ha leído bien lo que acaba de leer.

Os decía que la trama es compleja y sé que en algún sitio habréis leído que a lo largo de la lectura hay algunas partes un tanto densas, yo personalmente admito que iba con toda la cautela del mundo porque me hablan de Dante y la Divina comedia y ya empiezan a darme mareos, casi me veo atrapada en cualquier círculo sin poder pasar al siguiente porque no me entero de nada, pero César, sin abrumar en ningún momento al lector, consigue trasladar de forma amena y casi diría que ligera todo lo que ha debido ser una ingente labor de documentación que no quiero ni imaginar. Tan bien lo hace que esta lectora no solo no se ha sentido perdida en ningún momento, sino que ha despertado mi interés por un tema que casi me espantaba y es que el saber y el oficio literario se demuestran así, haciendo partícipe al lector del trabajo que hay detrás de una gran novela sin necesidad de llenarla de datos ni de convertir en conferencias lo que deberían, y son en A grandes males, fantásticos diálogos.

Uno de los puntos fuertes en todas las novelas del autor son sus personajes perfectamente perfilados y a los que el lector siente como personas de carne y hueso y en A grandes males, por muy thriller de acción que sea, no iba a ser distinto. Junto a los ya conocidos de obras anteriores, el autor nos regala un puñado de nuevos personajes complejos y variopintos. El arcángel Gabriel, un secundario que merecería una novela para él solo, es completo, potente, con mil matices y transmite todo tipo de emociones al lector sin pronunciar ni una sola palabra. Destacan también, y muy especialmente, Bujalesky y Telmo, con ellos pasearemos por el Palacio Barolo, casi un personaje más de la novela, como si realmente nos hubiéramos trasladado hasta allí y con ellos disfrutaremos de los mejores diálogos que he leído en mucho tiempo, son tan naturales y tan brillantes que tal cual me parecía estar escuchándolos con esa cadencia típica del lugar que tanto me seduce.

Refranes, alguno menos. Sangre, bastante aunque no tanta. Y por supuesto canciones porque no hay novela de César Pérez Gellida sin música. Ya conocimos su faceta poética en Consummatum est y en esta ocasión la banda sonora de A grandes males corre a su cargo para componer las canciones con las que nos hará disfrutar uno de los grandes personajes de la novela. Y con los refranes, la sangre y las canciones, El Mal como eje conductor de toda la trilogía. El Mal que para este fin de fiesta titulado A grandes males se llama poder y se viste de masonería para mostrar, siempre que uno no se quede en la superficie mientras es arrastrado por la acción vertiginosa de la novela, cómo se mueven los hilos que manejan nuestras vidas, cómo se manipula, cómo se distrae la atención sobre lo que realmente interesa poniendo el foco en lo secundario, cómo para algunos cualquier medio y cualquier acto es válido para alcanzar sus fines.

A grandes males es una novela redonda en la que el autor hace gala de un espectacular manejo de la tensión narrativa y la intriga hasta un desenlace espectacular. Una novela arriesgada y ambiciosa. Un thriller trepidante con toques del género de aventuras e histórico y agitando la coctelera,  con pulso firme y genio narrativo, César Pérez Gellida para servirnos un cocktail literario brillante. En la barra esta lectora, a la espera de que le pongan una copa más.


Ficha técnica