21 de agosto de 2017

Esta semana leo... #204

Este lunes me encontraréis leyendo La perla negra de Claudia Casanova, una novela que aúna la ficción histórica con el género de aventuras y que me está resultando muy entretenida. Y cuando acabe ya veremos con qué me animo, candidatos no me faltan, aunque confieso que se me empieza a hacer la boca agua con las novedades que nos esperan a la vuelta de la esquina.

Y vosotros ¿qué leéis?

18 de agosto de 2017

Los Médici. Una dinastía al poder - Matteo Strukul


La novela histórica es uno de mis géneros favoritos y a pesar de ello últimamente no asoma demasiado por aquí así que ya iba tocando un poco de viaje al pasado en el blog y aunque ya sabéis que cada vez huyo más de trilogías y similares, y ésta es la primera entrega de una de ellas, no pude resistirme a la propuesta de Ediciones B de conocer un poco más sobre una poderosa e influyente familia del Renacimiento en Florencia.  Hoy os hablo de Los Médici. Una dinastía al poder.

Sinopsis


Florencia, 1429. A la muerte del patriarca Giovanni de Médici, sus hijos Cosimo y Lorenzo se encuentran al frente de un auténtico imperio financiero pero, al mismo tiempo, cercados por enemigos acérrimos como Rinaldo degli Albizziy Palla Strozzi, exponentes de las más poderosas familias florentinas. Valiéndose de su inteligencia y su ausencia de prejuicios, los dos hermanos conquistan el poder político, hallando el equilibrio entre un implacable sentido de los negocios y el amor por el arte y la cultura. Mientras los trabajos para la construcción de la cúpula de Santa María del Fiore se ejecutan con la dirección de Filippo Brunelleschi, los adversarios de siempre continúan tejiendo sus tramas. Entre ellos se halla también una mujer de infinita belleza, pero de peligroso encanto, capaz de atrapar el corazón de un hombre. Entre homicidios, traiciones e intrigas de palacio, esta novela narra la saga de la familia más poderosa del Renacimiento, el inicio de su ascenso a la Señoría florentina en una sucesión de intrigas y giros inesperados que tienen como protagonistas a capitanes sin escrúpulos, envenenadoras fatales, sanguinarios mercenarios suizos... y muchos otros personajes que mantendrán al lector pegado a sus páginas.

Mi opinión


Giovanni de Médici, fundador de la poderosa familia Médici y de origen modesto, vio nacer el poderío familiar de la mano de la Banca Médici y con esta base comenzó su ascenso político y social en Florencia, lo que le proporcionó no pocos enemigos. Cuando fallece en 1429 sus hijos Cosimo y Lorenzo, que no descartan que se trate de un envenenamiento, heredan no solo su inmensa fortuna y todo su imperio financiero, sino también la acérrima enemistad de la antigua nobleza florentina que no ve con buenos ojos el fulgurante ascenso de una familia que vino prácticamente de la nada y que, poco a poco, adquirió la máxima relevancia en todos los aspectos.

Matteo Strukul utiliza un narrador omnisciente para abarcar 25 años del Renacimiento y para recorrer los edificios más emblemáticos de la ciudad de Florencia, desde el Palazzo Vecchio en la Plaza de la Señoría, hasta la impresionante catedral de Santa María del Fiore, los escenarios florentinos se suceden sin apenas detalle en la descripción, perdiendo de este modo uno de los aspectos que más me atraían en la lectura de esta novela: el arte. Y es que los Médici fueron unos importantes banqueros y tuvieron gran influencia política pero creo que no me equivoco si digo que la mayoría de nosotros al pensar en ellos es el arte el que en primer lugar viene a nuestra cabeza ya que fueron los mecenas más importantes de uno de los períodos de mayor esplendor artístico y artistas tan relevantes como Bruneleschi, autor de la cúpula de Santa María del Fiore, Donatello o Boticelli, disfrutaron de su mecenazgo. Esta parvedad en la descripción artística sorprende aún más cuando el autor sí se detiene a la hora de describir, por ejemplo, la lucha en los distintos campos de batalla, o la belleza y atributos físicos de algún personaje femenino.

La misma escasez muestra el autor a la hora de perfilar a los personajes de modo que serán unas pocas pinceladas las que nos mostrarán a unos protagonistas que, tanto en el caso de principales como de secundarios,  se mueven por grandes pasiones: amor, odio, venganza, luchas de poder… Todas ellas motivaciones que difícilmente llegan al lector a través del trazado realizado y que solo conoceremos, no por los actos, sino por lo que directamente nos cuenta el narrador omnisciente del que os hablaba. Solo Cosimo, hijo mayor del fundador, y al que está dedicado esta primera entrega de la trilogía, se nos presenta más perfilado y cercano al lector dibujando el autor a un hombre amante del arte que se ve abocado a tomar decisiones que no siempre son de su gusto. A pesar de todo ello la lectura de Los Médici. Una dinastía al poder es amena y ágil gracias principalmente a una prosa clara y directa y a un perfecto equilibrio entre narración y diálogo que facilita la fluidez de lectura en una novela de riguroso corte histórico y en la que queda patente la que sin duda ha sido una ardua labor de documentación ya que el autor incluye en la trama no solo numerosos personajes reales, sino también gran cantidad de datos históricos y de conflictos políticos con los que en ocasiones me fue muy complicado situarme.

No recuerdo dónde leí o escuché que la novela histórica debe cumplir la regla de la triple E: entretener, enseñar y emocionar. Los Médici. Una dinastía al poder sin duda entretiene y enseña, pero a mí no me ha emocionado y eso es lo que he echado en falta en una lectura que a priori lo tenía todo para conquistarme. No quiero con ello decir que sea una mala lectura porque en absoluto es así y lo que a mí me emociona no tiene por qué emocionar al resto,  éste es un aspecto totalmente subjetivo y en este caso concreto creo deriva de su estructura por escenas con numerosos e importantes saltos temporales que para mi gusto le restan continuidad a la trama.

En definitiva, Los Médici. Una dinastía al poder es una novela bien escrita y de fácil lectura con la que Matteo Strukul nos da a conocer a una de las familias más relevantes del Renacimiento combinando con acierto el rigor histórico y la ficción y sumergiendo al lector en una trama de conspiraciones, intrigas y traiciones. Una buena alternativa para conocer a esta importante familia.

Ficha técnica

16 de agosto de 2017

Ella lo sabe - Lorena Franco


Julio fue un verano lleno de thrillers, son las lecturas que más me apetecen cuando el calor aprieta y estoy de vacaciones, esos días en los que el lugar donde más leo es la orilla del mar y esta novedad con la que Ediciones B nos obsequió el pasado mes de junio ha sido uno de los que me han acompañado entre chapuzón y chapuzón. Hoy os hablo de Ella lo sabe.

Sinopsis


«Vi irse a María con Víctor el jueves a las dos y media de la madrugada. Él volvió y ella, desde entonces, está desaparecida.»
La rutina de Andrea, una escritora de thrillers traumatizada por un horrible suceso del pasado y un matrimonio que está a punto de romperse, se ve interrumpida por la inesperada llegada de su cuñado. Víctor es un tipo silencioso y extraño del que no sabe nada.
Su manía de fisgonear a través de la ventana de la cocina la vida de sus vecinos, la llevará a descubrir que una madrugada estival cualquiera, en la calle de la urbanización en la que vive y donde nunca pasa nada, su vecina María se sube en el coche de su cuñado. Él vuelve pero María no.
«Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos.» Nicolás Maquiavelo.

Mi opinión


Andrea y Nico, su marido, se mudan a una zona residencial tras unos dramáticos sucesos que especialmente a ella la han marcado profundamente. Desde entonces, Andrea pasa sus días entre la neblina del alcohol y los tranquilizantes, asomada a la ventana de la cocina desde donde ve la vida pasar y desde donde inventa historias para sus vecinos. La llegada de su cuñado Víctor, a quien apenas conoce, para pasar unos días alterará su rutina y más aún cuando María, una de sus vecinas, desaparece tras marcharse una noche con él.

Ella lo sabe es un thriller doméstico, ese subgénero del negro tan en boga en el que el hogar, ese espacio en el que teóricamente debemos sentirnos seguros, se transforma en un infierno en el que Lorena Franco nos sumerge rápidamente creándonos un estado ansiedad en el que sentiremos el terror paralizante que se apodera de Andrea. La tensión aumenta en cada página en una lectura que atrapa al lector desde el inicio creando una imperiosa necesidad de leer acrecentada por la confusión de estar perdido en todo momento y no tener ni idea de qué está sucediendo. Pero mantener esta situación demasiado tiempo, sin ofrecer grandes sorpresas ni novedades de una forma más continuada, tuvo en mí el efecto contrario al buscado y solo hizo que naciera mi desinterés por una historia que comenzó a hacer aguas hacia la mitad de la lectura a pesar de ser la típica novela que contiene todos los ingredientes para convertirse en adictiva, pero que en mi caso pinchó por el abuso del desconcierto y la falta de soltura a la hora de manejar la tensión narrativa.

No han terminado de convencerme tampoco los personajes que me han resultado planos y llenos de clichés. La estructura de la novela se basa precisamente en ellos, cinco concretamente, que serán las cinco voces narrativas que presentarán al lector el entramado de secretos y mentiras que el lector debe resolver. En general me gustan las novelas con distintas voces narrativas que nos presentan unos mismos hechos desde diferentes puntos de vista, pero en el caso de Ella lo sabe, los personajes que apuntaban cierta verosimilitud en sus inicios, derivaron en meras voces narrativas imposibles de diferenciar entre sí que en lugar de crearme mil dudas, me hastiaron tanto como la historia en sí misma que me ha resultado desaprovechada porque no se le puede negar un buen inicio y planteamiento que pincha en su desarrollo y se desinfla en un desenlace que si bien cierra sin flecos toda la trama, resulta excesivamente dramático y rebuscado, lo que le resta probabilidad y credibilidad.

En general mi sensación es que a Ella lo sabe le sobran muchas páginas (y le falta una buena corrección gramatical) que solo se dedican a dar vueltas y vueltas sobre una historia inconsistente y a intentar sorprender de vez en cuando al lector con giros parcheados, de relleno y con un desmedido abuso de los tópicos del género. 

14 de agosto de 2017

Esta semana leo... #203

Este lunes os imagino a todos de vacaciones o, al menos, de puente y yo trabajando, aburridísima en la oficina y en casa esperándome la piscina y mi lectura actual: El mapa de las prendas que amé de Elvira Seminara.

Y vosotros ¿qué leéis?

11 de agosto de 2017

Resumen de julio


Por lo general cuando estoy de vacaciones leo bastante menos así que no deja de sorprenderme que este mes de julio se me haya dado tan bien con siete libros leídos.


Libros leídos

2.     La mala hierba. Agustín Martínez.
6.     La casa entre los cactus. Paul Pen.

En general he disfrutado con todas ellas, aunque también es cierto que en algunas, como las dos novelas de Dazieri, tenía tantas expectativas puestas que su lectura no ha logrado satisfacerlas del todo y no han pasado de ser unas novelas meramente entretenidas. Justo en el otro extremo tenemos La mala hierba, una de mis mejores lecturas de este año y La casa entre las cactus, un thriller psicológico que he disfrutado de principio a fin.

¡Vamos a por agosto!

9 de agosto de 2017

El ejecutor - Geir Tangen


Cuando me ofrecieron la lectura de esta novela no lo dudé. Me gusta el género negro y en esta ocasión, además, el libro venía precedido por su éxito en toda Europa y por su traducción a quince idiomas, todo un logro para el debut literario de Geir Tangen, el bloguero más popular de novela negra de Noruega. Y aunque últimamente huyo de trilogías, sagas y similares no pude resistirme. Hoy os hablo de El ejecutor.

Sinopsis


En Haugesund, una ventosa ciudad noruega a orillas del fiordo, un asesino en serie está dispuesto a escribir su obra maestra.

El periodista Viljar Ravn Gudmundsson ha perdido su ángel. En pocos años ha pasado de estrella mediática, tras destapar un sórdido escándalo político, a apestado en una redacción de provincias. Sus colegas desconfían de este hipocondriaco de origen islandés. Cuando recibe un extraño e-mail en el que se profetiza un crimen, casi reza para que se trate solo de una broma de mal gusto.

Al día siguiente encuentran a una mujer asesinada y Viljar se da cuenta de que su viejo instinto sigue intacto. Mientras los agentes le interrogan, el periodista recibe otro mensaje en el que se anuncia una nueva muerte. Así comienza la caza de un criminal astuto y cruel que parece ir siempre un paso por delante de la policía, dejando un rastro de sangre.

Lotte Skeisvoll, una investigadora excéntrica y obsesiva, necesita dar con la pista que por fin les dé ventaja en su carrera contra el reloj. Cuando se descubra que los crímenes imitan escenas de novelas negras famosas todo dará un vuelco. Pero la tensión aún será mayor cuando aparezcan pruebas que relacionan a Viljar con las víctimas. ¿Por qué el asesino lo ha elegido como socio?

Mi opinión


Viljar fue hace unos años un exitoso periodista, pero una turbia historia sobre un político y sus relaciones con menores supuso el inicio de su caída en desgracia y, aunque continúa  trabajando en el mismo periódico local, nada es igual en su vida. El día que recibe un correo electrónico anónimo anunciando un asesinato su vida dará de nuevo un vuelco y comenzará la caza de un asesino erigido en juez y verdugo que hace gala de una inusitada crueldad. Lotte Skeisvoll será la policía encargada de una investigación difícil y estresante en la que algunas pruebas relacionarán al periodista con las víctimas.

No cabe duda que el autor domina el género y en esta novela hace gala de ello no solo a través de los numerosos guiños a los grandes de la novela negra, sino especialmente haciendo uso de todo aquello que en otras novelas podrían considerarse un cliché, pero que Geir Tangen consigue encajar con naturalidad y acierto a lo largo de los distintos crímenes que se van sucediendo. Solo en la construcción de los personajes ha huido el autor de esos clichés y afortunadamente nos ofrece dos protagonistas que si bien tienen grandes problemas personales no viven atormentados por el abuso del alcohol u otras sustancias. Un periodista depresivo y una policía con un claro trastorno obsesivo compulsivo, dos personajes antagónicos que se complementan para soportar el peso de la narración.

Una narración que en la investigación de los asesinatos sigue una cronología lineal que en ocasiones  se ve rota para que el lector conozca unos hechos acontecidos unos años antes, cuando nuestro periodista protagonista aún estaba en la cresta de la ola. Tanto presente como pasado son narrados con una voz omnisciente aunque se intercalan breves capítulos en los que se cede la palabra al asesino del que no conoceremos su identidad hasta al final, o salvo que lo averigüemos antes como fue mi caso, pero del que nos haremos una clara idea de su personalidad y psicología gracias a esas páginas en primera persona en las que el asesino reflexiona sobre sus motivaciones y en las que se muestra obsesionado porque el mundo conozca lo que considera su gran composición.

Intriga y asesinatos crueles, combinados con pequeñas dosis de sentido del humor, son los ingredientes principales de una novela que a menudo abusa de las casualidades y que adolece de cierta falta de ritmo y tensión, sobre todo en su comienzo, y que solo a partir de aproximadamente la mitad comienza a arrancar para alcanzar una lectura casi vertiginosa conforme se acerca un desenlace que si bien no me sorprendió, digamos que hay una pista bastante clara que nos conduce hasta la identidad del asesino a pesar de que el autor intenta inclinar al lector hacia otro lado, sí fue satisfactorio ya que ofrece unas motivaciones acordes con la psicología criminal que se nos ha ido anunciando y porque da respuesta a todas las preguntas planteadas de forma que el caso queda totalmente cerrado por lo que aunque, como os decía al principio, El ejecutor es la primera entrega de una trilogía que mantendrá a sus dos protagonistas y cuya segunda novela ya ha sido publicada en algunos países, puede leerse de forma totalmente independiente.  

En definitiva, El ejecutor es un homenaje a la novela negra, especialmente a la nórdica, de forma que en ella encontramos referencias a obras de cinco grandes autores del género cuyos títulos son el hilo conductor y por lo tanto parte fundamental en una trama bien hilada que se cierra sin dejar cabos sueltos. Una novela que nos ofrece una buena intriga y que cuenta con los ingredientes suficientes para depararnos unas horas de entretenimiento sin más pretensiones.

Ficha técnica



7 de agosto de 2017

Esta semana leo... #202

Lunes de un tórrido agosto, Madrid es un auténtico infierno y solo el aire acondicionado y los chapuzones en la piscina me salvan de este calor que me quita las ganas de casi todo, tanto que incluso estoy perezosa para leer y a pesar de ello dos son los libros que me acompañan esta semana: Los Médici de Mateo Strukul y La señora Stendhal de Rafel Nadal.

Y vosotros ¿qué leéis?