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16 de enero de 2024

La mala costumbre - Alana S. Portero

El debut de Alana S. Portero en la ficción me ha dejado con el corazón encogido Y es que esta novela con conciencia de clase nos muestra el proceso de crecimiento y descubrimiento de una niña encerrada en el cuerpo de un niño que, a base de vivir escondida y de intentar comprenderse, lleva al lector a transitar el amargo camino de habitar una sociedad que no acepta la diversidad.

Todo un acierto el uso de la primera persona para entrar de lleno en las vivencias y en las reflexiones de un personaje al que acompañaremos desde su niñez hasta su juventud y con el que reiremos y lloraremos mientras recorremos el ambiente obrero del San Blas de los ochenta, arrasado por la heroína, a la par que nos muestra la humanidad y la solidaridad entre vecinos.

En La mala costumbre la sororidad entre mujeres arrasa las páginas con momentos entrañables y es que, pese a la dureza de las vivencias narradas, el lector pasa el amargo trago gracias a la ternura y a la sensibilidad que derrocha la autora llevándonos de la mano hasta una atmósfera íntima llena de confidencias en una desesperada búsqueda de identidad.

Y todo ello lo logra con una prosa cuidada que a menudo flirtea con un tono poético y que alcanza su máximo esplendor no solo en los vívidos diálogos, sino en las descripciones detallistas no solo de escenarios, sino principalmente de emociones.

Una novela tan deslumbrante como cruda. Un doloroso viaje vital escrito con extrema delicadeza.


7 de julio de 2022

Llévame a casa - Jesús Carrasco


Algunas reseñas se van quedando atrás y no siempre porque la lectura no la haya merecido, sino simplemente porque otras, por un motivo u otro, se van colando y eso le ha sucedido a la novela que inauguró mis lecturas de 2022, la novela con la que comencé el año y que merece, al menos, unas pocas palabras. Hoy os hablo de Llévame a casa.

Mi opinión

Juan hace años que vive en Edimburgo y tras una larga ausencia regresa a su pueblo natal, Cruces, para asistir al entierro de su padre. Allí su hermana Isabel, que vive en Barcelona, no tarda en reprocharle la desatención y el poco interés hacia sus padres, mientras que ella, que también vive a kilómetros de distancia, ha estado todo lo atenta que ha podido a sus necesidades, con viajes continuos para estar a su lado. Pero ahora tiene una oportunidad profesional en Estados Unidos que no puede rechazar y que obliga a Juan a hacerse cargo de su madre a quien recientemente le han diagnosticado Alzheimer.

Recuerdo que esta lectura me tocó muy adentro, probablemente porque yo también vivo lejos de mis padres, ahora ya solo mi madre, y aunque nada tengo que ver con ese egoísmo inmaduro del que hace gala el protagonista de la novela, fue precisamente su actitud y ese deterioro paulatino de su madre, que paso a paso y a golpe de minucias cotidianas, nos narra con acierto Jesús Carrasco, el que me hizo sensibilizarme aún más sobre la importancia de la cercanía de los seres queridos que tenemos todos y, muy especialmente nuestros mayores.

Juan es lo menos cercano que uno pueda imaginar y no hablo solo de una cuestión física, porque la distancia puede ser mucha, pero la atención también puede ser toda, porque únicamente se está solo cuando nadie te quiere, cuando nadie se preocupa por ti. Pero poco a poco Juan va cambiando y el lector asiste a su cambio, incluso a su catarsis, a golpe de reencuentros, con Fermín, su amigo de la infancia, con Germán, aquel que fuera la mano derecha de su padre. Y reencontrarse, cómo no, con su madre, a medida que ella se aleja hacia su niñez, empeñada en volver a casa, a aquella que dejó atrás para formar su propia familia, Juan se va acercando y va descubriendo que esa falta de afecto que arrastra desde la infancia quizá sea simplemente el no saber expresar emociones por parte de unos padres que han dedicado su vida al trabajo y a intentar que sus hijos tengan una vida mejor, esas emociones para las que él también parece totalmente inhabilitado.

Y todo esto nos lo narra Jesús Carrasco sin abusar de sensiblerías y derrochando sensibilidad mientras nos sumerge en la cotidianeidad dolorosa de un enfermo de Alzheimer y su cuidador, mientras nos sumerge en la desconcertante sensación de pérdida y desorientación que supone para los hijos la enfermedad y la muerte de sus padres

He tardado demasiado en hablar de esta novela y confieso que en parte se debe a que fue una lectura tan buena como dolorosa. No tardéis demasiado vosotros en darle una oportunidad si no lo habéis hecho ya porque realmente merece la pena.

Ficha técnica

 

28 de octubre de 2021

Trigo limpio - Juan Manuel Gil

Totalmente desapercibido me había pasado este título, a pesar de haberse alzado con el Premio Biblioteca Breve 2021, hasta que en agosto pasado, durante mis vacaciones en Almería, rodeada de amigas y de cervezas frente al mar no lejos del lugar donde se desarrolla la novela, dos de ellas me hablaron de él, para una era su actual lectura y estaba encantada de reconocer algunos paisajes entre sus páginas y la otra ya lo había terminado y no dejaba de recomendarlo. Hoy os hablo de Trigo Limpio.

Mi opinión

El narrador protagonista de Trigo limpio es a su vez escritor y tras la publicación de una novela recibe un mensaje de un amigo de la niñez, Simón, el cual le propone escribir sobre las andanzas de aquella que fuera su pandilla en un barrio de Almería donde tanto el paisaje como sus vidas cambiaron cuando allí se construyó el aeropuerto.

Así comienza una novela con una estructura compleja, plagada de historias paralelas que vienen y van, viajando tanto al pasado de aquellos niños como a la investigación, en algunos momentos divertidamente surrealista, que realiza el protagonista para conocer el presente de Simón, al tiempo que nos conduce por los pensamientos y vicisitudes del narrador durante todo el proceso de creación literaria. Aunando la autoficción y la metaliteratura Juan Manuel Gil invita al lector a vivir el proceso de gestación y nacimiento de una novela con una serie de apuntes realmente interesantes sobre temas tales como la receta para crear una novela de éxito entiendo como tal aquella que vende muchos ejemplares.

Trigo limpio es una novela en la que el amor a la literatura y el poder de esta, su magia, está muy presente. Algunos de los capítulos del pasado nos llevan hasta una conversación que el protagonista tuvo en su niñez con un curioso personaje que le enseñó la importancia y el poder de las palabras y que apuntó a los libros como pasadizos invisibles por los que llegar a cualquier destino imaginable.

Un misterio por resolver como hilo conductor, diálogos inteligentes, ironía, sentido del humor y continuos cambios de plano son los ingredientes de esta original y fresca novela que indaga en la memoria, en cómo la construimos y en cómo la deformamos de forma más o menos consciente al tiempo que realiza un homenaje a la infancia y a aquellas amistades que se gestaron entonces. Una historia que se sale de los cánones más habituales y a cuya lectura os animo.

Ficha técnica

9 de diciembre de 2020

Fin de temporada - Ignacio Martínez de Pisón


Dientes de leche fue mi primer acercamiento a Ignacio Martínez de Pisón y a pesar de que disfruté muchísimo tanto de la historia como de la narrativa del autor y me propuse no tardar en animarme con otra novela suya, el tiempo fue pasando y siete años he tardado en cumplir aquel propósito y lo hago con su última publicación. Hoy os hablo de Fin de temporada.

Mi opinión

En los años setenta Juan y Rosa, una joven pareja, se enfrenta a un embarazo no deseado y deciden viajar desde Plasencia hasta Portugal para someterse a un aborto clandestino, pero un accidente de tráfico lo trastocará todo cuando Juan fallece. Años después madre e hijo recalan en la costa de Tarragona para regentar un camping.

La historia familiar de Rosa e Iván, madre e hijo, sobre los que planea la sombra del padre prematuramente fallecido, es el hilo conductor de una novela en la que el peso del pasado y los secretos familiares marcan el devenir de unos personajes tan complejos como creíbles. Personajes perfectamente reconocibles en sus luces y sus sombras, personajes luchadores que intentan seguir adelante. Junto a los dos protagonistas Mabel, amiga de Rosa, es un secundario sin el que no se entenderían la soledad y la endogamia en la que han vivido siempre madre e hijo hasta que ella llega a sus vidas y se instala junto a ellos en el camping que Rosa intenta sacar adelante, un camping que termina convirtiéndose casi en un personaje más y que tras acabar la temporada de veraneo transmite esa profunda soledad y el inmenso vacío en el que viven Rosa e Iván.

Pero Iván es joven y como cualquier joven necesita vivir su vida y necesita independencia y, sobre todo, necesita saber, conocer su pasado, quién fue su padre y quiénes son esos familiares a los que nunca ha conocido. A través de este personaje el autor pone de relieve cómo el conocimiento nos cambia y cómo el amor, el exceso de amor, puede terminar siendo terriblemente dañino, sobre todo cuando priva de las raíces que amarran a la persona a su historia familiar, esa que, queramos o no, marca nuestras vidas.

Os mencionaba el exceso de amor o quizá podría decir el amor mal entendido, en este caso el de una madre hacia su hijo. Para mí este es otro de los temas fundamentales de Fin de temporada. La relación de Rosa con Iván me ha parecido más dependencia que amor y es que Ignacio Martínez de Pisón describe muy bien cómo para Rosa la vida solo tiene sentido con Iván y no de la forma en que cualquier madre somos felices cuando nuestros hijos lo son y sufrimos cuando ellos lo hacen, sino con un egoísmo del que probablemente ni siquiera es consciente, sin llegar a entender que la independencia y la capacidad para labrarse una vida propia es el mejor legado que podemos dejar a nuestros hijos.

En definitiva, Fin de temporada es una dolorosa historia familiar que nos habla de la importancia del pasado y de las raíces. Una novela narrada con una prosa impecable y un estilo limpio y elegante que me ha hecho reflexionar mucho sobre las relaciones maternofiliales y sobre lo difícil que, en ocasiones, puede resultar dejar volar a nuestros hijos.

Ficha técnica

22 de febrero de 2019

Las fiebres de la memoria - Gioconda Belli



Fue en 2012 cuando por primera vez leí a Gioconda Belli y me cautivó con La mujer habitada, una maravillosa e inolvidable novela. Muy satisfactorias fueron también El pergamino de la seducción y El infinito en la palma de la mano por lo que las ganas de seguir adentrándome en sus letras no me abandonaron nunca y la oportunidad llegó con la publicación de su última novela. Hoy os hablo de Las fiebres de la memoria.

Sinopsis


En las fiebres de la memoria Gioconda Belli rescata su propia historia familiar para hablarnos del abuelo de su abuela, Charles Choiseul de Praslin, un noble francés que en el siglo XIX, y tras ser acusado de asesinar a su esposa, logra salvar la vida y huir de Francia gracias a la ayuda del entonces rey Luis Felipe I de Orleans. Comienza así un periplo que le lleva desde su país natal hasta Inglaterra, Estados Unidos y, finalmente, Nicaragua.

A través de este personaje complejo y contradictorio y con una narración en primera persona con la voz del propio protagonista, Gioconda Belli plantea el que probablemente es el principal tema de la novela, la construcción de la identidad. Este noble francés, acostumbrado a una vida ociosa y regalada, deberá esforzarse para adaptarse a mundos totalmente distintos a aquel del que proviene, dejando de lado prerrogativas y privilegios, Charles Choiseul de Praslin se presenta ante el lector como una víctima, principalmente de las mujeres, y nos traslada la agonía que siente y que tan difícil se hace de entender en ocasiones. Muy ligado a esta reconstrucción y búsqueda de la identidad subyace en toda esta historia otro gran tema como es el de la inmigración.


Una novela de aventuras y amor con toques de misterio en la que no deja de sorprender la elección de la voz masculina por parte de la autora, algo totalmente impensable en sus otras novelas, pero ahí siguen las señas de identidad de su escritura, esa prosa que es pura poesía, con una belleza narrativa que invita a una lectura pausada y que, en ocasiones, se torna tan barroca que obliga a detenerse aún más.

En definitiva, Las fiebres de la memoria es una novela sobre la reconstrucción de la identidad y las segundas oportunidades con la que Gioconda Belli bucea en su árbol genealógico ofreciéndonos una historia de aventuras y amor.

Ficha técnica






28 de noviembre de 2018

Feliz final - Isaac Rosa


Hoy os traigo una novela que me ha conquistado de principio a fin. Me conquistó su título, me conquistó su portada, su sinopsis… Me conquistó esa frase nada más comenzar, «Nosotros íbamos a envejecer juntos» y, sobre todo, me ha conquistado cómo una lectura sobre el amor se extrapola y va mucho más allá de lo que inicialmente parece. Hoy os hablo de Feliz final.

Mi opinión


Antonio y Ángela iban a envejecer juntos, como tantas otras parejas que un día comienzan su relación no solo con ilusión, sino con la arrogancia propia de quien se cree distinto a los demás, de quien cree que determinadas cosas les pasan a otros. Pero algo más de una década después su relación ha terminado, sus vidas hace tiempo que empezaron a correr a distinta velocidad y por diferentes caminos y ahora que ha llegado el final Antonio y Ángela caen en el tópico de cualquier pareja que se separa: los reproches y el reparto de culpas.

Feliz final, y no final feliz, es el curioso título de una novela que apuesta a invertir también la historia que nos narra de forma que Isaac Rosa juega con la estructura de la novela y comienza con una amarga separación para, a partir de ahí, ir retrocediendo hacia los comienzos de una relación. Comenzando con el epílogo y terminando con el prólogo, Feliz final es un relato a dos voces, las de la pareja protagonista que, de forma alternativa normalmente, pero fundiéndose en un mismo párrafo en otras ocasiones, y en una especie de intercambio epistolar, va reconstruyendo su relación ya destruida. Antonio y Ángela nos hablan de lo mismo con dos visiones totalmente distintas, en algún momento, en este cruce de reproches, de recuerdos, de vivencias, su relato adquiere en la página la forma de dos columnas ante el desconcierto de un lector que no sabe qué leer primero, a quién escuchar primero en esta representación gráfica de lo mal que nos comunicamos y de lo poco que a menudo nos escuchamos en el seno de la pareja y en cualquier tipo de relación que establecemos.

Si la novela comienza con un tono ciertamente melancólico, conforme avanzamos deriva hacia el desasosiego de los sueños rotos y las ilusiones perdidas que muchos lectores reconocerán mientras el autor disecciona con minuciosidad y acierto el amor y las relaciones. Sin paños calientes, poniendo el dedo sobre lo cotidiano y viajando por el plano emocional, sin obviar que el amor no es inmune al contexto social y económico en el que nos ha tocado vivir, Isaac Rosa no huye de los tópicos para hablarnos de ese amor que en sus inicios todos creemos invencible y capaz de cambiar el mundo, olvidando que es precisamente lo contrario lo que suele suceder y que el fracaso no es sentimental, sino que es también un fracaso social. La insatisfacción emocional en la pareja es solo un síntoma más de la insatisfacción general que a menudo se apodera de nuestras vidas en una sociedad que valora más poseer que sentir y ser, una sociedad en constante cambio que rechaza modelos anteriores sin proponer alternativas plenas, en la que la constante parece ser anhelar lo que nos estamos perdiendo en lugar de valorar y disfrutar lo que tenemos.

El desgaste, el amor que consume y se consume, la decepción, el declive… toda esa realidad tan alejada de lo que nos han vendido y que el autor pone ante los ojos del lector con una imagen desoladora que cualquier enamorado, sin ninguna ruptura previa a sus espaldas, mirará con desprecio e incluso pena por aquellos que mínimamente puedan creer lo que se cuenta y es que Feliz final es realmente, al menos para mí lo ha sido, una lectura triste, quizá por lo excesivamente sencillo que me ha sido verme reflejada en algunas situaciones y vivencias que son retratadas por Isaac Rosa con absoluta credibilidad, dando en el clavo de cada emoción.

No sé si he sido capaz de expresar cuánto y de qué modo me ha gustado esta novela. Me ha removido, me ha emocionado y, aunque ciertamente no es un libro que recomendaría a cualquiera, para mí es sin duda una de mis mejores lecturas de este año. Todo un descubrimiento este de Isaac Rosa, algunos diréis que ya era hora pues tiene unas cuantas novelas a sus espaldas, al que estoy deseando volver a leer.

Ficha técnica


22 de agosto de 2018

A corazón abierto - Anna Gavalda


Que no soy lectora de relatos es algo sobradamente conocidos por todos los que habitualmente pasáis por aquí. Pero del mismo modo sabréis que Anna Gavalda es una de mis autoras favoritas así que no podía faltar, aunque se trate de un libro de relatos, a la última cita con sus letras. Hoy os hablo de A corazón abierto.

Así parece escribir siempre Anna Gavalda, a corazón abierto. Leyéndola no tengo ninguna duda sobre ello porque de otra forma no podría crear esos personajes tan creíbles y cercanos, tan cotidianos y luminosos a la vez, con los que desgrana todas las emociones que a diario sacuden nuestras vidas.

El amor cortés, La clandestina, Mi perro se va a morir, Happy Meal, Mis puntos de vida, El soldado de infantería y Un chaval. Siete relatos muy distintos entre sí. Algunos muy breves como Happy Meal o Un chaval, y otros bastante más extensos como La clandestina, sin duda mi relato favorito en el que dos mujeres, perdida cada una de ellas en su propio dolor, tienen una larga conversación buscando reconciliarse con sus vidas.

Relatos que rebosan la cotidianidad a la que la autora consigue despojar del gris que siempre le atribuimos, para ofrecernos siete historias que emocionan y sacuden con su sencillez y naturalidad, con sus alegrías y sus tristezas. Siete historias totalmente diferentes que comparten intensidad, reflexiones y cercanía, y un final sorprendente y adecuado para cada una de ellas.

A corazón abierto es pura sensibilidad a través de siete historias en las que los personajes se desnudan ante el lector para hablarnos de su culpa, de sus remordimientos, de sus sueños, de su felicidad y de su desdicha, de lo que cada día les hace levantarse de la cama y de lo que cada día los paraliza. Historias que en definitiva nos hablan de la vida y nos hacen reflexionar sobre ella y sobre sus contradicciones, que son las nuestras, porque si algo tienen los personajes de Anna Gavalda es que el lector los siente vivos, tan cercanos y creíbles que rápidamente nos ponemos en su piel, consiguiendo que nos identifiquemos con ellos, aunque sus circunstancias sean muy distintas a las nuestras.

Y todo ello contado con la prosa fresca y ágil a la que la autora nos tiene acostumbrados, con su habitual lenguaje sencillo y cercano con el que consigue disfrazar la dureza que se esconde en el fondo de sus historias, esas historias que a mí siempre consiguen conmoverme.

Ficha técnica

6 de julio de 2017

Europa - Cristina Cerrada


Otro flechazo. Porque la mirada desde la portada me dejó con la vista clavada en ella. Y ni una referencia más, admito que no había oído hablar de esta autora más allá de la sensación vagamente familiar al leer su nombre. Mal por mi parte, lo sé. Hoy os hablo de Europa.

Sinopsis


Europa es la historia de Heda, una joven que llega a Europa junto con su familia, huyendo de un país en guerra. Su nueva vida transcurre entre su casa, un hogar humilde que sus padres se esfuerzan por construir, y la fábrica donde trabaja con su hermano y con otros refugiados.

Heda observa cómo la vida avanza y, con ella, cómo sus seres queridos se adaptan a este nuevo comienzo. A medida que conocemos su historia, saldrá a la luz la herida invisible y profunda que el pasado deja tras de sí.

Europa es una novela sencilla y conmovedora, escrita con una fuerza narrativa poco habitual, sobre el desarraigo y sobre todo aquello que silenciamos para seguir adelante. Con un estilo sólido y maduro, Cristina Cerrada ha creado una voz nada convencional, nítida y precisa, en la que el silencio es una herramienta más para sobrevivir.

Mi opinión


Heda y su familia han huido de un país y una guerra cuyo nombre desconocemos y junto a otros muchos refugiados han llegado a un país extranjero, lejos de todo lo que les es conocido y familiar tendrán que iniciar una nueva vida. Schultz, propietario de una fábrica de papel, le dará trabajo a ella en las oficinas, a su hermano como operario en la fábrica y al padre, un reputado profesor y escritor en su país, lo contratará como su profesor particular. Solo la madre se queda en casa, aislada, como si no quisiera entrar en la vida de un lugar que no es el suyo, negándose incluso a intentar aprender el idioma.

La novela se estructura entre el pasado, con el trauma, la pesada carga; el presente, con el desarraigo, la hostilidad; y el futuro, con la incertidumbre de lo que está por venir, el miedo y la certeza de que el pasado nunca nos abandona. Europa es una novela sobre la guerra y sus secuelas. Una guerra que, aunque irremediablemente me haya hecho pensar en Los Balcanes, no precisa nombre porque la guerra es la guerra, da igual el lugar, da igual el momento, sus consecuencias, su horror, su ferocidad, son los mismos siempre. Una novela sobre el desarraigo y el trauma del refugiado y sobre cómo a pesar de lo heterogéneo terminan formando una comunidad en la que se sienten menos vulnerables frente a la hostilidad del país que los acoge. Las relaciones de poder y sumisión y los variados intereses del país que acoge tienen también cabida en una novela que Cristina Cerrada construye con una prosa concisa y precisa que no necesita dar explicaciones y solo insinuando lo dice todo haciendo de Europa una novela de apariencia sencilla y de realidad compleja.

Como complejos son también los personajes. Una Heda soberbia con un magnífico perfil que con apenas unas pinceladas consigue transmitir al lector toda la fortaleza y toda la vulnerabilidad que habitan en ella. Todo el dolor, la tristeza, la sensación de haber perdido una vida y una identidad que se quiere recuperar aun viviendo una realidad que amenaza desde cada esquina. El desamparo y la desprotección quedan perfectamente reflejados en una novela en la que el desequilibrio se palpa y se torna inquietante para un lector que no puede evitar sentirse en cierto modo culpable desde su comodidad.


En definitiva, Europa es una novela dura pero sin duda necesaria. Una novela tan breve en su lectura una vez te adentras en sus páginas, como intensa la huella tras cerrar el libro.

Ficha técnica

30 de noviembre de 2016

Una vida mejor - Anna Gavalda


¿Sabéis ese pequeño placer que te invade cuando un autor que te gusta mucho publica después de algún tiempo? Es una mezcla de expectación, ilusión y temor a la decepción que últimamente estoy viviendo con bastante asiduidad y es que parece que se han puesto de acuerdo unos cuantos de esos autores, en este caso autoras, a las que siempre leo en cuanto publican para pasear sus novedades por nuestro país. Hoy le llega el turno a Anna Gavalda y Una vida mejor.

Sinopsis


Dos historias, una misma elección. Mathilde y Yann son dos jóvenes infelices con una vida anodina y sin dirección; dos jóvenes de nuestro tiempo, hastiados y a la vez hambrientos, educados y rabiosos, personas comunes y a la vez los héroes de las dos historias que comprenden esta obra, pues prefieren arriesgar y escoger una vida equivocada a no vivir vida alguna.

La autora


Nació en 1970 en Boulogne-Billancourt (París). En 1999 saltó a la fama con Quisiera que alguien me esperara en algún lugar (Seix Barral, 2005), una colección de relatos galardonada con el Grand Prix RTL-Lire 2000. Su primera novela, La amaba (2002; Seix Barral, 2003), cuya versión cinematográfica está en preparación, la consagró a nivel internacional. Con Juntos, nada más (Seix Barral, 2004), llevada al cine por Claude Berri, el fenómeno internacional ha seguido creciendo. Hoy en día es la escritora francesa más leída, aclamada por una crítica y un público absolutamente entregados. Sus libros han vendido diez millones de ejemplares alrededor del mundo. Vive cerca de París.

Mi opinión


Anna Gavalda es una de esas autoras que ni me molesto en ver de qué va su nuevo libro porque sé que lo voy a leer. Así fue con Una vida mejor por lo que hasta que lo tuve entre mis manos no supe que no se trataba de una novela propiamente dicha, sino de dos relatos largos independientes entre sí en cuanto a su trama, pero unidos por una temática común: los jóvenes de hoy. Y es así como descubrí que, además, se trata de la segunda entrega de una trilogía sobre la juventud actual que la autora comenzara con Billie, su anterior novela.

En Una vida mejor conoceremos las historias Mathilde y Yann, dos jóvenes insatisfechos con sus vidas, con sus trabajos, con sus relaciones... Dos jóvenes perdidos y frustrados, incluso aunque no sean plenamente conscientes de ello, a los que la vida les ofrecerá la oportunidad de arriesgar, quién sabe si para ganar o para perder, pero siempre para intentarlo. Para Mathilde esa oportunidad llegará el día que pierda su bolso con unos cuantos miles de euros dentro. Bolso que unos días después recuperará intacto de la mano de un desconocido que cambiará su vida. En el caso de Yann la oportunidad vendrá de la mano de sus vecinos, esos de los que nada sabe pero que un buen día, por una serie de circunstancias, le invitan a cenar y escenifican ante los ojos atónitos del joven la felicidad que nunca pudo o quiso imaginar que podía existir. Ellos también cambiarán su vida. Y es que por fin Mathilde y Yann decidirán jugárselo todo a una carta. Al fin y al cabo el único riesgo que corren es cambiar una existencia anodina e infeliz.

Anna Gavalda
Anna Gavalda tiene un estilo inconfundible con el que dota de grandeza a lo más sencillo y viste de héroes llenos de coraje a personajes corrientes y en apariencia insignificantes. De este modo sus novelas y relatos laten siempre con una suerte de optimismo a través historias cotidianas. En Una vida mejor volvemos a encontrarnos con una prosa fresca con la que la autora hace gala de un estilo ligero y elegante salpicado de notas de humor con las que los personajes afrontan la dureza del día a día. Todo ello imprime un ritmo constante a la lectura convirtiéndola en una de esas novelas que, sin acción alguna, no puedes parar de leer. Este ritmo es aún más patente en el segundo relato, el dedicado a Yann, y es que aunque ambos me han gustado no voy a negar mi predilección por este protagonista.

Se me antoja que ésta es una muy buena opción para acercarse a Anna Gavalda por primera vez y es aunque Juntos, nada más es, sin duda alguna, una novela que no os deberíais perder, en Una vida mejor encontramos la esencia más pura de la narrativa de la autora. Mathilde y Yann son dos jóvenes corrientes. Dos jóvenes con la educación y la formación que se espera de ellos. Dos jóvenes con la mediocridad instalada en sus vidas. Personajes desamparados aun sin saberlo ellos mismos. Aun sin saberlo incluso un lector poco atento que pase por las páginas de Una vida mejor como el que cree que las grandes historias en los libros son las que nos narran tremendas hazañas que nunca viviremos. No es éste el caso de las novelas de Anna Gavalda que siempre basan su peso en personajes de carne y hueso y en las relaciones que se establecen entre ellos.

Dos historias sencillas, como todas las de Gavalda, con las que ha vuelto a conquistarme y es que esa es la magia de esta autora, hacer llegar al lector la fascinación por la sencillez, por lo corriente, por lo que podría ocurrirte a ti mismo o a tu vecino, a tu hermano, a tu primo… Una sencillez que llega a lo más profundo porque en sus páginas siempre encontramos todas esas emociones que mueven al mundo: el amor, la amistad, el miedo, el dolor… La crudeza de la cotidianidad convive con el lirismo de las emociones en los libros de Gavalda y es sin duda esto lo que los hace únicos.

¿Qué más os puedo decir? Leed a Gavalda.

9 de noviembre de 2016

Esplendor - Margaret Mazzantini


Margaret Mazzantini es una de mis autoras fetiche. De sus libros publicados en español solo me falta uno por leer pero el resto los he disfrutado muchísimo. La conocí hace años con No te muevas. Tiempo después leería La palabra más hermosa, una de esas novelas que no me cansaré nunca de recomendar, y Nadie se salva solo. Así que no es de extrañar que en cuanto supe que su última novela ya había sido publicada en España, me hiciera rápidamente con ella. Os anticipo que ha vuelto a conquistarme. Hoy os hablo de Esplendor.

Sinopsis


¿Llegará el día en el que tengamos el coraje de ser nosotros mismos?
Ésta es la pregunta que se plantean los dos inolvidables protagonistas de esta novela.
Dos niños, dos hombres, dos increíbles destinos. Uno es intrépido e inquieto; el otro, sufrido y atormentado. Una identidad hecha pedazos que es necesario recomponer.
Una conexión absoluta que se impone, la hoja de un cuchillo en el filo del precipicio de toda una existencia.
Guido y Constantino se alejan, kilómetros de distancia los separan, establecen nuevas relaciones, pero la necesidad del otro se resiste en aquel primitivo abandono que los lleva a ellos mismos al lugar en el que descubrieron el amor. Un lugar frágil y viril, trágico como la negación, ambicioso como el deseo.

La autora


Margaret Mazzantini nació en Dublín y vive en Roma. Entre sus novelas destacan Il catino di zinco (1994), galardonada con el Premio Selezione Campiello y el Premio Rapallo-Carige; Manola (1999); No te muevas (2001), ganadora del Premio Strega 2002, el Premio Grinzane Cavour, el Premio Città di Bari y el Premio Zepter en París; La palabra más hermosa (2008), Premio Campiello 2009; Nadie se salva solo (2011); Mar de mañana (2011); y Esplendor, su último gran éxito. 

Mi opinión


En Esplendor Guido, en primera persona, es el encargado de la narración. La novela comienza con el recuerdo de su niñez, en la Roma de los 70. Guido es un niño solitario, perteneciente a una familia burguesa,  su padre es dermatólogo, un hombre silencioso,  y su madre dedica más tiempo a sus actividades culturales que a su hijo. Pero Guido idolatra a su madre y le duele tener que pasar el tiempo con las distintas cuidadoras extranjeras que se encargan de él. Costantino es el otro protagonista de la novela. Él es el hijo del portero de la finca en la que vive Guido y vive en el sótano junto a sus padres y su hermana. El ascensor del edificio, que Costantino nunca usa aunque tenga que subir a los pisos superiores, es la metáfora con la que la autora juega para representar todo lo que separa a ambos niños que casi no tienen relación alguna entre ellos a pesar de asistir incluso al mismo colegio.

Será en la adolescencia cuando Guido y Costantino inicien un acercamiento que culminará en una historia de amor que dará un vuelco a sus vidas y las cambiará para siempre. El aislamiento en el que ambos han vivido desde su niñez es lo único que parecen tener en común estos dos personajes que tanto física como psíquicamente no pueden ser más distintos. Sus existencias han corrido siempre paralelas hasta que un día colisionan para nunca volver a ser las mismas. Ni el tiempo, ni la distancia que los separa, ni las nuevas relaciones, ni unas vidas que nada tienen que ver la una con la otra, conseguirán aplacar el amor y la pasión que los une.


Margaret Mazzantini
Esplendor contiene en sus páginas distintos géneros. Estamos ante una historia de amor, una novela de iniciación y una novela sobre la búsqueda de la identidad. Margaret Mazzantini consigue meternos en la cabeza de los protagonistas y ponernos en su piel. Con ellos viviremos el despertar sexual y sentiremos el estupor y la confusión en la que se verán inmersos al descubrir su homosexualidad. Pasaremos por mil y una emociones y sentimientos en esta novela que nos habla de amor, de pasión, de vergüenza, de miedo, de lucha, de aceptación, de soledad… Una novela que se enfrenta a prejuicios y que huye de estereotipos y que nos muestra, de forma muy cruda, el rechazo de la sociedad al amor entre estos dos hombres.

Dada la elección del  narrador protagonista es a Guido a quien conoceremos y sentiremos como algo nuestro cuando de la mano de la autora nos adentremos en su complejo mundo interior. Del resto de personajes, incluido el otro protagonista, tendremos una visión un tanto parcial y subjetiva que se verá atemperada porque la autora da más peso a sus actos que a lo que Guido nos cuenta de ellos. De esta forma Margaret Mazzantini consigue perfilar unos personajes ricos y llenos de matices, unos personajes con los que es fácil empatizar, ponernos en su piel y entenderlos a pesar de no compartir con ellos muchas de sus actitudes y decisiones. Los dos protagonistas se nos presentan poliédricos, complicados, con una vida interior difícil y una vida pública que pasa por mil fases distintas porque no olvidemos que los conoceremos de niños y nos despediremos de ellos en plena madurez. Junto a ellos son muchos los personajes secundarios que con mayor o menor relevancia aparecen en la novela, sería imposible enumerarlos a todos pero sí tienen algo en común y es la credibilidad con la que están vestidos.

Junto a ese narrador protagonista la autora introduce ocasionalmente un narrador externo que en segunda persona se dirige directamente a Guido, consiguiendo con ello un efecto dramático adicional a una historia de por sí descarnada. La prosa de Margaret Mazzantini es capaz de aunar lo más sórdido con lo más rico, lo más oscuro con lo más luminoso, el lenguaje más exquisito con el más soez… Y con todo ello consigue una narración llena de belleza y de imágenes que asaltan al lector página tras página.  Un estilo en el que las metáforas y la simbología toman el mando en pasajes realmente líricos en contraposición con otros en los que la dureza y la crudeza traspasan las páginas. Una narración que una vez más vuelve a conquistarme y vuelve a dejarme vapuleada porque no es fácil leer a Margaret Mazzantini, la autora no hace concesiones ni con las historias que narra ni con sus personajes, por lo tanto no hay concesión posible para un lector que se ve arrastrado a las vidas de Guido y Costantino, dos personajes que se quedarán para siempre en mi memoria lectora. 

Hace unos días que terminé su lectura y Esplendor aún me acompaña, es una de esas novelas que nunca olvidaré. Una de esas novelas que de algún modo te tocan el corazón porque más allá de cualquier otro aspecto habla de sentimientos tan universales como el amor y el dolor por el ser amado. Reducir Esplendor, como he leído en alguna parte, a una historia de amor homosexual, como si el amor entendiera de sexos, es quedarse muy corto, es quedarse a las puertas de esta historia y conformarse con el exterior de lo vistoso, perdiéndose el interior de la grandeza del amor. Y aunque probablemente sea una de esas lecturas que no se pueden recomendar a la ligera, quizá ni siquiera sea la más adecuada para iniciarse con la autora, no me cabe duda que dejará una huella indeleble en todo aquel que se adentre en sus páginas.

En definitiva, ha sido apasionante leer esta historia de amor que alternando la luz y la oscuridad hace de Esplendor una novela soberbia, intensa, triste, amarga y bellísima.


Ficha técnica

19 de febrero de 2016

El secreto de la modelo extraviada - Eduardo Mendoza


Es de sobra conocido, para todos los que pasáis habitualmente por aquí, que el humor en literatura y yo no nos llevamos nada bien y que normalmente los libros de este género suelen provocar en mí justo el efecto contrario, pero hay un autor que nunca falla y ese es Eduardo Mendoza. Él me hace reír, no a carcajada limpia, pero sí me resulta francamente divertido y además tengo que confesar mi debilidad por el detective más peculiar y estrambótico que nos ha dado la literatura patria. Hoy os traigo mis impresiones sobre “El secreto de la modelo extraviada”.


En la nueva novela de Eduardo Mendoza, El secreto de la modelo extraviada, el detective loco que protagonizó El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y recientemente El enredo de la bolsa y la vida recuerda un caso aparentemente cerrado de los ochenta y no ceja en su empeño de resolverlo más de veinte años después. El detective más divertido de la narrativa española nos cuenta aquí su doble aventura.


Nació en Barcelona en 1943. Ha publicado las novelas La verdad sobre el caso Savolta (1975), que obtuvo el Premio de la Crítica; El misterio de la cripta embrujada (1979); El laberinto de las aceitunas (1982); La ciudad de los prodigios (1986), Premio Ciudad de Barcelona; La isla inaudita (1989); Sin noticias de Gurb (1991, 2011); El año del diluvio (1992); Una comedia ligera (1996), por la que obtuvo en París, en 1998, el Premio al Mejor Libro Extranjero; La aventura del tocador de señoras (2001), Premio al «Libro del Año» del Gremio de Libreros de Madrid; El último trayecto de Horacio Dos (2002); Mauricio o las elecciones primarias (2006), Premio de Novela Fundación José Manuel Lara; El asombroso viaje de Pomponio Flato (2008), Premio Terenci Moix y Pluma de Plata de la Feria del Libro de Bilbao; y el libro de relatos Tres vidas de santos (2009), siempre en Seix Barral, y Riña de gatos. Madrid 1936, novela galardonada con el Premio Planeta 2010.



Aunque a este estrafalario detective lo conocimos hace ya años con “El misterio de la cripta embrujada” a día de hoy seguimos sin conocer su nombre y solo sus múltiples empleos y estancias en el psiquiátrico nos van marcando el paso al ritmo de sus investigaciones. En “El secreto de la modelo extraviada” su nueva ocupación es la de repartidor de comida a domicilio en un restaurante chino, aquel que ahora ocupa el local que un día ocupó su peluquería, y camino de un reparto se encuentra cuando un hecho tan fortuito como el mordisco de un perro trae a su memoria un caso acontecido años atrás. De esta forma la novela transcurre en dos planos temporales, por un lado el detective recordará aquellos días de los ochenta en los que tuvo que investigar el asesinato de la modelo Olga Baxter, del que le acusaron injustamente y, por otro lado, ya en la actualidad, intentará esclarecer qué fue lo que realmente ocurrió en un caso en el que quedó algún cabo suelto.

Eduardo Mendoza
Eduardo Mendoza vuelve con una rocambolesca historia en la que de nuevo la investigación de un crimen en apariencia sencillo llevará a nuestro detective a destapar un asunto mucho más turbio. No deja atrás tampoco a su habitual galería de personajes estrambóticos, entre los que no falta un guardia civil transexual, y como siempre el detective vuelve a ser el encargado de narrar en primera persona una historia que por momentos se acerca al surrealismo.

Tampoco cambia el hecho de que toda la acción se desarrolle en la ciudad de Barcelona que vuelve a ser un personaje más en la novela, contraponiendo la ciudad preolímpica a la que es hoy en día, la Barcelona que aún no se había convertido en la ciudad turística que sí es hoy, no teniendo muy claro el autor, en boca del protagonista, si tanto cambio ha sido para bien o para mal.

Su ritmo ágil, la narración veloz y el ya habitual lenguaje arcaico en boca del detective se ponen al servicio del humor, la ironía y el sarcasmo con los que Mendoza salpica su novela para llenarla de dobles sentidos en una ácida crítica de la realidad política y social del momento de modo que la corrupción, la evasión de capitales, la independencia de Cataluña y otros temas de candente actualidad pasan por sus manos en una hilarante novela cuyo humor en ocasiones roza el absurdo.

Y sí, me he reído mucho con “EL secreto de la modelo extraviada” y es que, aunque ciertamente Eduardo Mendoza ni arriesga ni inventa nada nuevo en la quinta novela de esta saga e incluso me atrevería a decir que no está a la altura de otras entregas, su sello es inconfundible y pone su prosa al servicio del entretenimiento por lo que creo que ninguno de los aficionados a este detective quedará defraudado con este nuevo caso. 


4 de diciembre de 2015

Bilbao-Nueva York-Bilbao - Kirmen Uribe


A veces, cuando una anda decidiendo qué leer, es necesario echar la vista atrás o, lo que viene a ser lo mismo, recorrer la estantería en busca de algún libro olvidado. A ser posible uno que en su momento comprases con muchísimas ganas, las mismas que parecen volatilizarse nada más llegar el nuevo inquilino a casa. Esto fue lo que me sucedió con “Bilbao-Nueva York-Bilbao” de Kirmen Uribe, una novela que en 2009 ganó el Premio Nacional de Narrativa, no sin cierta polémica dado que en aquel momento la novela aún no estaba traducida al castellano. Hoy os traigo mis impresiones.


SINOPSIS

Cuando Liborio Uribe supo que iba a morir, quiso ver por última vez un cuadro de Aurelio Arteta. Pasó toda su vida en alta mar, surcó sus aguas a bordo del Dos amigos y, al igual que su hijo José, patrón del Toki Argia, protagonizó historias inolvidables, caídas para siempre en el olvido. Años después y frente a ese mismo cuadro, el nieto Kirmen, narrador y poeta, rastrea esos relatos familiares para escribir una novela.

Bilbao-New York-Bilbao transcurre durante un vuelo entre el aeropuerto de Bilbao y el JFK de Nueva York, y desgrana la historia de tres generaciones de una misma familia. A través de cartas, diarios, e-mails, poemas y diccionarios, crea un mosaico de recuerdos y narraciones que conforman un homenaje a un mundo prácticamente extinguido, a la vez que un canto a la continuidad de la vida.


EL AUTOR

Nacido en Ondarroa, Vizcaya, en 1970, se licenció en Filología Vasca y cursó estudios de postgrado de Literatura Comparada en Trento. Es autor de proyectos multimedia que combinan la literatura con diferentes disciplinas artísticas y ha participado en encuentros literarios en Europa, Asia y América. Ha traducido a Raymond Carver, Sylvia Plath, Anne Sexton, Mahmud Darwish y Wislawa Szymborska, entre otros, y colabora en diversos medios de prensa escrita, incluida la prestigiosa revista The New Yorker. La publicación en 2001 de su libro de poemas Bitartean heldu eskutik (Mientras tanto dame la mano, 2003), supuso, según la crítica, una «revolución tranquila» en el ámbito de la literatura vasca. Traducido al castellano, francés, inglés y ruso, el poemario fue galardonado con el Premio Nacional de la Crítica y elegido finalista al mejor libro de poesía traducido al inglés en 2007 en EE. UU. por el PEN American Center.


MI OPINIÓN

“Bilbao-NuevaYork-Bilbao” es un libro al que me cuesta denominar novela y no digo que no lo sea porque tampoco sabría deciros qué es, pero mis sensaciones durante la lectura por lo general no eran las de estar leyendo la típica saga familiar novelada, porque si bien Kirmen Uribe nos habla de tres generaciones de una misma familia, la suya, no se limita a contar hechos y acontecimientos para que conozcamos su historia familiar, sino que la narración, estructurada en torno a un vuelo entre Bilbao y Nueva York, se compone de un puñado de historias, a veces inconexas, que ha ido recogiendo de familiares, amigos, vecinos... Y a través de diversos medios como cartas, correos electrónicos, fragmentos de un diario e incluso poemas y canciones, el autor compone este texto lleno de nostalgia.

Kirmen Uribe
Toma Kirmen Uribe como punto de partida a su abuelo Liborio, que el día que supo que iba a morir pronto quiso ver, quizá por última vez, un cuadro del pintor Aurelio Arteta y arma este puzle en torno al misterio de por qué Liborio llamaría a su barco el Dos amigos. De esta forma el autor mira al pasado y, sin perder nunca de vista el presente, rescata la tradición pesquera de su familia a través de diversas anécdotas que nos llevaran desde el hogar familiar en Ondarroa hasta el inhóspito islote de Rockall en aguas del Atlántico Norte donde su padre faenaba durante largas temporadas, y todo ello narrado con cierta añoranza por ese oficio marinero que ayudó a labrar el carácter de un pueblo.

“Bilbao-Nueva York-Bilbao” es un libro que tiene alma. Un libro que me conquistó poco a poco, desde unas primeras páginas que se me antojaban llenas de historias demasiado propias de un lugar que no es el mío, historias que me resultaban ajenas y muy alejadas de mí, pero que conforme fui avanzando en la lectura me fueron calando hasta sentir que son, en un lugar u otro, las pequeñas historias de nuestro pasado, si no en forma sí en esencia, esas historias que labran nuestro presente y nuestro futuro.

Tiene también “Bilbao-Nueva York-Bilbao” una parte metaliteraria de la que he disfrutado muchísimo. El autor nos cuenta el porqué y el cómo escribe esta novela y compara su creación con Las Meninas, cuadro de Velázquez que como todos ya sabéis no solo muestra la escena que el ilustre pintor retrata sino que también recrea al propio Velázquez en pleno proceso creativo. No es ésta la única referencia al arte que encontraremos entre las páginas de este libro ya que desde sus inicios tanto el pintor Aurelio Arteta, como el arquitecto Ricardo Bastida, a quien su abuelo Liborio conoció, tienen también un hueco importante entre sus páginas. 

Todo ello con una narración en primera persona del propio Kirmen que utiliza una prosa ágil y asequible, no exenta de cierto lirismo en ocasiones y que a menudo reflexiona sobre temas tales como la familia, la ideología, la poesía, la literatura en general y la vasca en particular. Personajes de carne y hueso para una narración llena de magia para integrar en sus páginas tradición y modernidad.

Un libro que me ha emocionado en numerosas ocasiones. Un libro del que he releído párrafos enteros solo por el placer de volver a leer y volver a sentir.