Fue en 2012 cuando por primera vez leí a
Gioconda Belli y me cautivó con La mujer habitada, una maravillosa e
inolvidable novela. Muy satisfactorias fueron también El pergamino de la seducción y El infinito en la palma de la mano por lo que las ganas de seguir
adentrándome en sus letras no me abandonaron nunca y la oportunidad llegó con
la publicación de su última novela. Hoy os hablo de Las fiebres de la memoria.
Sinopsis
En las fiebres de la memoria Gioconda
Belli rescata su propia historia familiar para hablarnos del abuelo de su
abuela, Charles Choiseul de Praslin, un noble francés que en el siglo XIX, y
tras ser acusado de asesinar a su esposa, logra salvar la vida y huir de
Francia gracias a la ayuda del entonces rey Luis Felipe I de Orleans. Comienza
así un periplo que le lleva desde su país natal hasta Inglaterra, Estados
Unidos y, finalmente, Nicaragua.
A través de este personaje complejo y
contradictorio y con una narración en primera persona con la voz del propio
protagonista, Gioconda Belli plantea el que probablemente es el principal tema de la novela, la
construcción de la identidad. Este noble francés, acostumbrado a una vida
ociosa y regalada, deberá esforzarse para adaptarse a mundos totalmente
distintos a aquel del que proviene, dejando de lado prerrogativas y
privilegios, Charles Choiseul de Praslin se presenta ante el lector como una
víctima, principalmente de las mujeres, y nos traslada la agonía que siente y
que tan difícil se hace de entender en ocasiones. Muy ligado a esta
reconstrucción y búsqueda de la identidad subyace
en toda esta historia otro gran tema como es el de la inmigración.
Una
novela de aventuras y amor con toques de misterio en
la que no deja de sorprender la elección de la voz masculina por parte de la
autora, algo totalmente impensable en sus otras novelas, pero ahí siguen las
señas de identidad de su escritura, esa prosa
que es pura poesía, con una belleza narrativa que invita a una lectura pausada
y que, en ocasiones, se torna tan barroca que obliga a detenerse aún más.
En definitiva, Las fiebres de la memoria
es una novela sobre la reconstrucción de
la identidad y las segundas oportunidades con la que Gioconda Belli bucea
en su árbol genealógico ofreciéndonos una historia de aventuras y amor.







