Los que conocéis
mis gustos lectores ya sabéis que cualquier novela relacionada con nuestra
Guerra Civil y su postguerra llama siempre mi atención y si, además, nos ofrece
un punto de vista distinto al habitual más aún. Hoy os hablo de Cuando los montes
caminen.
Mi opinión
Corre el verano
de 1936 y Yusuf, un joven de quince años, vive junto a su familia en un aduar
cercano a Tetuán. La sequía y el hambre ya se han convertido en compañeros
inseparables del joven cuando, al igual que muchos otros, comienza a ser
seducido por una promesa de buena paga y ayuda para la familia de aquellos que
se alisten para participar en una guerra rápida con la que liberar a España de
ateos y comunistas. Además, su cuñada Asma acaba de enviudar al poco de casarse
con su hermano y Yusuf, que está secretamente enamorado de ella, ve la
oportunidad de conseguir así los medios con los que poder formar una familia
junto a ella.
Cuando los
montes caminen nos acerca la visión de nuestra Guerra Civil desde el punto de
vista de aquellos que formaron parte de las tropas moras del ejército de Franco
e introduce al lector en las distintas motivaciones por las que alguien se
embarca en la guerra de un país que no es el suyo. Un país en el que,
además, no es bien recibido y es tratado con discriminación incluso por
aquellos junto a los que lucha todos los días.
Tiene mucho
Cuando los montes caminen de novela de iniciación y aprendizaje. Junto a
Yusuf el lector no solo conoce las penurias de la guerra, sino que asiste a su
transición desde la niñez hasta una madurez cincelada a base de barbarie
principalmente, pero también de compañerismo y de lazos que se forjan en la
adversidad. Con él vivimos su desarrollo físico y psicológico en el que los
sueños con los que inicia su andadura bélica, poco o nada tienen que ver con el
hombre que regresa de la guerra.
Alterna el autor
la narración de la guerra y la vida de las tropas moras durante el
enfrentamiento, con capítulos dedicados a narrar la boda del hermano de Yusuf
con Asma y la vida en el aduar. Una boda con la que comienza la novela y a
partir de la cual el lector se adentra en el modo de vida y la idiosincrasia
propia de su pueblo, entrando de lleno en los anhelos y deseos de un joven
que no ve más salida para la miseria en la que vive que el ir a una guerra que
nada tiene que ver con él.
La prosa de
Youssef El Maimouni es tan sencilla como ligero es su estilo a la hora de
narrar el horror de una guerra que queda patente en cada página al igual que lo
hace cuando nos introduce en la vida en el aduar del que procede Yusuf. El
autor es meticuloso a la hora de narrar y describir escenarios y hechos y si
algo he echado en falta ha sido un poco más de emoción en momentos clave que no
he conseguido sentir a pesar de que la figura del narrador protagonista que
utiliza el autor suele ser propicia para alcanzar una mayor implicación del
lector en lo narrado.
En definitiva, Cuando
los montes caminen es una dura historia que nos adentra en un punto de vista
distinto de la Guerra Civil.













