Hasta hace unos
años no había verano que no leyera una novela de la famosísima serie de Camilla
Läckberg. Hasta que me cansé, no es que dejaran de gustarme, simplemente me
cansé allá por la sexta o séptima entrega y, aunque no descarto retomarla algún
día, lo cierto es que cuando Planeta nos sorprendió con la noticia de la
publicación de una nueva novela de la autora fuera de la conocida saga de Fjällbacka,
no lo dudé ni un momento, anoté bien la fecha y la leí en cuanto llegó a mis
manos. Hoy os hablo de Mujeres que no perdonan.
Mi opinión
Ingrid, Victoria
y Birgitta son las tres protagonistas de Mujeres que no perdonan. Tres mujeres
muy distintas entre sí, pero con un punto en común y es que todas, de una forma
u otra, viven con sus parejas una tragedia diaria, muy alejada de la imagen
idílica que proyectan hacia los demás. Pero todo tiene un límite y las tres
están dispuestas a lo que sea para acabar con sus problemas.
Confieso que
había leído alguna opinión bastante negativa de Mujeres que no perdonan y que
iba con pies de plomo cuando me enfrenté a ella. Desde el principio me atrapó e
interesó su trama y, sobre todo, sus personajes para los cuales unas pocas líneas sirven para trazar
perfiles reconocibles y naturales, personajes que podríamos ser cualquiera
de nosotros o algún allegado, algún vecino… Cuántas historias tan negras como
esta, e incluso más, se esconden en la vida real tras vidas no ya normales y
corrientes, sino aparentemente perfectas e ideales.
Esa es la base
de este domestic noir que a mí me ha
convencido y al que solo le puedo
reprochar que se me ha hecho realmente breve. Poco más de 200 páginas, una
trama atractiva que atrapa desde el inicio y una narración realmente ágil con
una prosa sencilla y directa, hacen que Mujeres que no perdonan para mí haya
sido la lectura perfecta de una tranquila tarde de sábado. Hubiera querido más,
que profundizara más en esos personajes de potente perfil, que tensionara más
la trama… Sí, me habría gustado, pero tal y como está también me ha gustado y
era justo lo que necesitaba en el momento en el que la leí.
En definitiva, Mujeres que no perdonan es un entretenido domestic noir con el que pasar unas
horas de puro entretenimiento alejándonos, además, de todo aquello a lo que
la autora nos tiene acostumbrados.


