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18 de junio de 2020

Las uvas de la ira - John Steinbeck


No sabría decir la de años que llevaba esta novela esperando su turno. Leí por primera vez a John Steinbeck siendo poco más que una adolescente. Dando una vuelta entre los numerosos libros de mi padre, y dejándome llevar por el recuerdo de James Dean en la película, cogí entre mis manos Al este del Edén y entre sus páginas desaparecí unos días totalmente conquistada. Es la novela que más veces he recomendado en mi vida y os aseguro que la recomendación no ha fallado nunca, pero ahí continuaba yo, años y años después, sin volver a sumergirme en las letras del autor hasta que llegó la Covid 19, el confinamiento y la firme decisión de quitarme pendientes. No lo he conseguido del todo, pero hoy os hablo de Las uvas de la ira.

Mi opinión

 

Desahuciados y sin más medios para ganarse la vida, la familia Joad emprende, como tantos otros, camino desde Oklahoma hasta California donde los folletos publicitarios prometen trabajo en abundancia para todos y, por lo tanto, una oportunidad de labrarse un futuro que en sus tierras ya no es posible. Poco importan las penurias y desgracias que se suceden durante el largo camino hacia el paraíso y, aunque las voces de algunos que emprenden la vuelta les advierten de que no todo lo prometido es tal y como se lo han vendido, las alternativas que dejan atrás son inexistentes y no queda otra que continuar hacia delante.

Hace 80 años que John Steinbeck escribió esta novela y su temática no puede ser más actual con crisis económicas y movimientos migratorios en busca de una vida mejor que acaba siendo una quimera ahogada por el empleo que escasea, la precariedad de los salarios y el rechazo de aquellos que sienten que están invadiendo lo que es suyo. La miseria y la desesperación, junto a la ilusión y los sueños que terminan irremediablemente rotos, habitan las páginas de una novela narrada con la crudeza que la trama precisa mientras nos conduce en un éxodo que, desde el inicio, adivinamos no tendrá un final feliz, aunque a la escena final de la novela no se le puede negar un punto de esperanza en medio de tanto anhelo truncado.

Las uvas de la ira es una novela dura en su contenido y árida en su narrativa. Con una clara predominancia de la narración frente al diálogo, John Steinbeck consigue una magnífica ambientación con la que evoca al detalle la desolación, la desesperación y la pobreza de la vida rural en los Estados Unidos de los años 30 y consigue que el lector se sienta plenamente identificado con sus personajes de forma que, hasta en los actos más reprobables, encontremos justificación para su forma de proceder.

Mi reencuentro con el autor ha sido más que satisfactorio. Me ha dejado ese gusto por las grandes novelas atemporales que se cierran y es entonces cuando empiezan a crecer. Y a pesar de ello no es una novela que recomendaría a cualquier lector alegremente ya que no es una lectura para sentarse tranquilamente y pasar páginas una tras otra porque precisa de la atención y el esfuerzo del lector, aunque sin dudarlo os digo que es una novela para no perdérsela. Ahora me toca ver la película.

Ficha técnica


19 de marzo de 2020

La madre de Frankenstein - Almudena Grandes


Como os contaba en mi reseña de Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes es una autora a cuyas citas literarias no falto nunca, salvo la primera novela de estos Episodios de una Guerra Interminable, he leído todas sus novelas, aunque en este espacio solo estén reseñadas, además de la ya nombrada, El lector de Julio Verne y Las tres bodas de Manolita. Hoy os hablo de La madre de Frankenstein.

Mi opinión

En 1954, al psiquiátrico de mujeres de Ciempozuelos acaba de llegar el doctor Germán Velázquez para tratar a las pacientes esquizofrénicas, por primera vez en España, con un nuevo medicamento, la clorpromazina, con el que ya ha cosechado grandes éxitos en Suiza. Con lo que el doctor Velázquez no contaba era con encontrarse allí con una interna que lo retrotraerá a su pasado. Esta no es otra que Aurora Rodríguez Carballeira (personaje real al que no conocía y que me ha resultado tan fascinante que he seguido leyendo sobre ella), madre y parricida de la conocida Hildegart Rodríguez, a la que intentará acercarse por todos los medios con la ayuda de una auxiliar, María Castejón.

Junto a los tres nombrados, más de cien personajes, entre ficticios y reales como la propia Aurora o Antonio Vallejo-Nájera y Juan José López Ibor, y respetando siempre el rigor histórico, transitan estas páginas cargadas de dolor, valentía y honestidad, pero a ellos pertenecen las tres voces narrativas sobre las que se sustenta la novela bien a través del clásico narrador protagonista, bien tomando la forma de monólogos interiores que aportan muchísima información sobre la psique y el funcionamiento de una mente enferma. De una forma u otra, y tanto con principales como con secundarios, Almudena Grandes vuelve a regalar a sus lectores unos personajes inolvidables que se quedarán conmigo por mucho tiempo.

El estilo de la autora es inconfundible y, aunque en esta ocasión la he percibido mucho menos adjetivada de lo que suele ser habitual en ella, vuelve a ofrecernos una prosa llena de matices y un lenguaje rico y vuelve a deleitar al lector con párrafos de absoluta belleza a través del uso de escenas yuxtapuestas en las que alterna, usando tan solo el más básico de los signos de puntuación, la coma, espacios temporales distintos que se funden en uno solo cargando de dramatismo y fuerza a la narración. No cabe duda de que Almudena Grandes es una de las mejores plumas de las que podemos presumir y el uso de los recursos retóricos y el control del pulso narrativo de los que hace gala en La madre de Frankenstein son solo una muestra más de ello.

Una vez más la autora ha vuelto a regalarnos a los lectores una historia tan dura como inolvidable, una novela que se vive más que se lee, en plena comunión con sus personajes, y en la que el lector avanza sin poder parar, pero con la pena de ir acercándose al final. Así he avanzado en la lectura, a menudo emocionada hasta las lágrimas, no pocas veces con una sonrisa, y en demasiadas ocasiones horrorizada ante tanta maldad, ante tanto abuso e imbuida de la resignación y desesperanza de tantos y tantos a personajes a los que la vida vapuleó en una y mil historias demasiado corrientes como para sorprender.

Porque, una vez más, Almudena Grandes no se limita a contarnos una gran historia, esa del doctor Velázquez y sus enfermas mentales, sino que alrededor de ese hilo conductor teje un entramado de vidas cotidianas, cada una con sus grandes penas y sus pequeñas alegrías, con sus miserias, con sus sueños, con sus luchas… La cotidianeidad de una época no tan lejana, pero a menudo olvidada o silenciada, dejando de lado que mucho de lo que tenemos hoy, muchas de las libertades que hoy nos parecen lo más normal del mundo, las disfrutamos gracias a aquellos que lucharon por un futuro distinto. En este sentido La madre de Frankenstein es también un homenaje a todos ellos y así nos lo recuerda la autora en su nota final.

«En memoria de todas esas mujeres, que no pudieron atreverse a tomar sus propias decisiones sin que las llamaran putas, que pasaron directamente de la tutela de sus padres a la de sus maridos, que perdieron la libertad en la que habían vivido sus madres para llegar tarde a la libertad en la que hemos vivido sus hijas, he escrito este libro.»

En definitiva, La madre de Frankenstein es una magnífica novela con la que Almudena Grandes vuelve a rescatarnos del olvido histórico mientras nos introduce de lleno en la oscura psiquiatría franquista. Una novela intensa y tan verosímil que es imposible no emocionarse y conmocionarse con ella.


Ficha técnica





8 de noviembre de 2019

La mitad de la noche - Mayra Montero


Es la primera vez que leo a Mayra Montero y desde luego no será la última. Con esta novela tuve otro de mis pálpitos al ver la portada y de nuevo esta intuición que me lleva a escoger lecturas por un motivo que algunos califican como superficial, me ha llevado a descubrir una gran novela y una magnífica narradora. Hoy os hablo de En mitad de la noche.

Mi opinión


Biarritz, agosto de 1926. Un día de playa cualquiera se convierte en tragedia cuando Magdalena Laparra, recién llegada de La Habana para pasar las vacaciones con su familia, entra en el agua con sus dos hijos y consigue ahogar a Raúl, de tan solo dos años. Solo Elsa, con siete años, tras un forcejeo consigue salvarse. Años después, en 1944, Elsa decide regresar a San Sebastián a ver a su abuela y su tía y, desde allí, emprender viaje a Biarritz, a pesar de estar ocupado por las tropas nazis.

A caballo entre el Caribe y Europa, entre Cuba y Biarritz, la novela desgrana la historia de Magdalena y Elsa, madre e hija, y nos conduce a vivir de primera mano la tragedia que marcó sus vidas dejando a Elsa con un montón de preguntas a las que necesita responder. Será buscando estas respuestas como Elsa no solo conocerá a su madre y sus más oscuros secretos, sino que sin saberlo inicia también un viaje de autoconocimiento que la llevará por caminos muy distintos a los que nunca pudo imaginar para sí misma.

Con una estructura que combina presente y pasado, Mayra Montero escoge el género epistolar para darnos a conocer la personalidad y la vida de Magdalena. A través de sus cartas nos asomamos al abismo que fue su vida sin perder nunca de vista que, en cualquier caso, se trata de un narrador poco fiable por lo que a la tensión de la que nos hace partícipes con una existencia en la que no consigue ser feliz, se le suman las dudas sobre si estamos leyendo toda la verdad o nos falta un punto de vista fundamental para entender qué es lo que realmente ocurre con la protagonista. En cambio, para el presente, donde conocemos el devenir de Elsa en sus andanzas en Biarritz, la autora escoge un narrador en tercera persona y nos dibuja a una mujer perdida, de apariencia segura, pero en el fondo influenciable. Una mujer que, por encima de todo, carga con una pesada losa que sin remedio marcaría la vida de cualquiera.

En sus casi cuatrocientas páginas Mayra Montero aborda preguntas de profundo calado, principalmente cómo se llega al asesinato de un hijo y cómo quedan y continúan viviendo aquellos que sobreviven a la tragedia. Articula toda la trama en torno a un oscuro secreto familiar que no por ser fácilmente deducible es menos impactante para el lector, entrando de lleno en un tema sumamente delicado que la autora trata con un tacto exquisito. Tan exquisitos como lo son su estilo, meticuloso y elegante, y su prosa, culta y muy cuidada, dando lugar a una narración hipnótica que nos lleva del presente al pasado en un viaje desgarrador e intenso.

En definitiva, no puedo más que recomendar la lectura de En mitad de la noche, una novela intensa magníficamente narrada y que, para mí, además, ha significado el descubrimiento de una autora a la que sin duda volveré a leer.

Ficha técnica

26 de abril de 2019

Nada que no sepas - María Tena


La novela que hoy os traigo fue galardonada con el Premio Tusquets Editores de Novela 2018, pero a mí en su momento me pasó totalmente desapercibida y no fue hasta hace unas semanas, al leer una reseña, cuando me llamó la atención. Hoy os hablo de Nada que no sepas.

Mi opinión


La protagonista de Nada que no sepas se encuentra en plena crisis matrimonial y este hecho es el que hace que por fin se decida a emprender algo que ronda su cabeza desde hace años: volver a Montevideo, la ciudad en la que vivió algunos años de su infancia, la ciudad en la que murió su madre, la ciudad de la que tuvieron que partir de forma precipitada sin saber nunca realmente el porqué.

En esta vuelta al pasado y en la búsqueda de explicaciones que la protagonista emprende, se delimitan de forma muy clara dos partes en la novela. Por un lado, su niñez en Montevideo durante los años 60, una infancia feliz en un ambiente cosmopolita, codeándose con lo más granado de una sociedad cuya moralidad contrastaba fuertemente con la España franquista de la que venían. Es en esta etapa donde la narradora nos ofrece la visión de una niña para la que muchas cosas no encajaban, aunque no conseguía encontrar explicación en ese momento, mostrando cómo los niños todo lo perciben, aunque no sepan llegar al fondo de las cosas. Y, por otro lado, el presente, marcado por una búsqueda constante de quién fue y cómo murió la madre que no enmascara sino una búsqueda de sí misma, ofreciendo esta parte de la narración una mirada introspectiva y un tono intimista del que he disfrutado mucho.

Con una prosa y un estilo sencillos y muy cuidados, María Tena en Nada que no sepas da mayor importancia al dibujo de los personajes, a su mundo interior y sus conflictos, que a la supuesta trama en sí misma. La búsqueda de la verdad que la protagonista emprende es en realidad, como os decía, una búsqueda de sí misma en un momento de su vida en la que su mundo, tal y como lo concebía, vuelve a tambalearse, al igual que lo hizo en el pasado, aunque fuera por motivos muy distintos. Surge así un juego de espejos con el que solo la aclaración del pasado, constructor de la identidad personal, parece poder generar la catarsis necesaria para seguir adelante

El amor, las relaciones familiares, la lealtad… estos y no otros son los grandes temas de una novela que por momentos alcanza un profundo tono intimista. Todos ellos conforman el eje central de la narración sin perder de vista en ningún momento la huella del pasado en nuestras vidas, ese pasado que marca el presente y el futuro, aunque de él se recuerden más las emociones que nos causaron que los hechos en sí mismos.

En definitiva, Nada que no sepas ha sido una lectura muy satisfactoria con una narración impecable en la que a través de los personajes María Tena nos habla del peso del pasado y de las pasiones humanas.

Ficha técnica

8 de junio de 2018

Un coro de almas - Wanda Marasco


Hoy os traigo otro de mis flechazos literarios porque fue ver esta novela y llamarme la atención inmediatamente. Un breve vistazo a su sinopsis me convenció de su lectura (y sí, admito que autora italiana y novela ambientada en Nápoles, rápidamente me hicieron pensar en mi adorada Elena Ferrante y ya no necesité ni medio empujón más) y de nuevo mi intuición no me ha fallado. Hoy os hablo de Un coro de almas.

Mi opinión


En Un coro de almas conocemos a Rosa, cuya madre acaba de morir y a pesar de ello es ella y no otra la gran protagonista de esta novela que, aunque tiene mucho de coral, toma la vida de Vincenzina como eje sobre el que se vertebra y sustenta una historia de lucha y supervivencia. Rosa realizará un repaso a la vida de su madre desde su niñez en un árido pueblo de las afueras de Nápoles, hasta su juventud en la posguerra cuando conoció a Rafele, el que sería su marido a pesar de la oposición de la familia de él, y su madurez, en la que la práctica de la usura fue su única alternativa para sobrevivir. Y mientras Rosa echa la vista atrás, Wanda Marasco construye un retrato del Nápoles de los años 50 y 60 en un barrio, Capodimonte, en el que cada día vivido era un día ganado a la miseria y la desgracia.

Un coro de almas no es una lectura fácil. No lo es ni por la prosa de la autora, lírica y llena de simbología, con un estilo que obliga a una lectura atenta y pausada, al tiempo que la sensación de estar atrapado por la historia desde sus inicios obliga al lector a no poder parar de leer, ya que su fuerza narrativa queda patente desde las primeras páginas. No lo es tampoco por la estructura, con continuos saltos entre el presente y el pasado sin transición alguna, moviéndose sin descanso entre distintos personajes y ambientes. Y no lo es tampoco por la ferocidad con la que la autora nos presenta la cotidianidad de los duros años en un barrio en el que la miseria y la violencia eran el pan nuestro de cada día. La desesperación y la pobreza son los que marcan el día a día de unos personajes rotos por el destino y marcados desde una infancia feroz, cuyas vidas se entrelazan en relaciones en las que el afecto siempre escasea.

Si la gran protagonista de la novela es Vincenzina, Un coro de almas no sería nada sin todo un elenco de secundarios absolutamente necesarios para sostener la historia, ellos enriquecen una novela que revive cada dolor, cada tragedia que ha azotado a la protagonista. No deja de ser resultar admirable que en una novela tan breve y con tantos personajes, la autora consiga con breves pero certeras pinceladas, trazar con minuciosidad a todos y cada uno de ellos, de forma que regala al lector un puñado de personajes que traspasan las páginas y se convierten en seres de carne y hueso con sus luces y sus sombras, con su incultura, su amoralidad y su carencia de ilusión por un futuro mejor. O quizá debería hablar en femenino porque son mujeres las que sostienen esta historia de degradación y de lucha por sobrevivir a cualquier precio, esta historia en la que la enfermedad y la muerte también tienen su protagonismo en toda su crudeza.

En definitiva, Un coro de almas es una magnífica novela, dura y desgarradora que, en ocasiones, puede resultar incluso perturbadora en la narración de la desesperación que domina la vida de sus personajes. Parece raro decir que he disfrutado con una historia tan cruel y triste, que arrastra al lector por lo más sórdido dibujando un infierno en la tierra, pero estas son las cosas que pasan cuando una se deja atrapar por la buena literatura.

Ficha técnica


8 de noviembre de 2017

Los pacientes del doctor García - Almudena Grandes


Hay autores a cuyas citas siempre acudo, o casi siempre, porque con Almudena Grandes debo confesar que fallé a la cita de la primera entrega de estos Episodios de una guerra interminable, de hecho Inés y la alegría es la única novela que no he leído de una autora que nunca jamás me defrauda. Incluso los episodios que sí he leído lo he hecho en el orden que me ha ido pareciendo y así primero conocí Las tres bodas de Manolita y después retrocedí hasta El lector de Julio Verne aunque, si bien todas las novelas pueden leerse de forma totalmente independiente, no cabe duda que el lector iniciado disfrutará de los continuos guiños a los personajes ya conocidos que incluso vuelven a aparecer con breves intervenciones. Con este nuevo título la autora continúa rescatando la memoria de los vencidos que de un modo u otro siguieron luchando y resistiendo y lo hace con la que hasta ahora es para mí la mejor entrega de estos episodios. Hoy os hablo de Los pacientes del doctor García.

Sinopsis 


Tras la victoria de Franco, el doctor Guillermo García Medina sigue viviendo en Madrid bajo una identidad falsa. La documentación que lo libró del paredón fue un regalo de su mejor amigo, Manuel Arroyo Benítez, un diplomático republicano al que salvó la vida en 1937. Cree que nunca volverá a verlo, pero en septiembre de 1946, Manuel vuelve del exilio con una misión secreta y peligrosa. Pretende infiltrarse en una organización clandestina, la red de evasión de criminales de guerra y prófugos del Tercer Reich que dirige desde el barrio de Argüelles una mujer alemana y española, nazi y falangista, llamada Clara Stauffer. Mientras el doctor García se deja reclutar por él, el nombre de otro español se cruza en el destino de los dos amigos. Adrián Gallardo Ortega, que tuvo su momento de gloria como boxeador profesional antes de alistarse en la División Azul, para seguir luchando como voluntario de las SS y participar en la última defensa de Berlín, malvive en Alemania, ignorando que alguien pretende suplantar su identidad para huir a la Argentina de Perón.

Thriller y novela de espías, Los pacientes del doctor García es tal vez la historia más internacional y trepidante de Almudena Grandes, su narración más ambiciosa, en la que conecta acontecimientos reales y desconocidos de la segunda guerra mundial y el franquismo, para construir las vidas de unos personajes que no sólo comparten la suerte de España, sino también la de Argentina.

Mi opinión


Los pacientes del doctor García comienza en los primeros meses de la Guerra Civil y se alarga hasta la década de los 70. En el Madrid de 1936 conoceremos al doctor Guillermo García Medina, desbordado por su trabajo en el Hospital San Carlos y que por hechos inesperados se verá obligado a acoger en su casa a la nieta de su vecino, la que en su ya lejana infancia fuera su inseparable amiga, Amparo. Conoceremos también a Miguel Arroyo, un hombre de orígenes muy humildes que con tesón, esfuerzo y estudio se ha labrado una carrera diplomática durante la República y al que las circunstancias más adversas pondrán en el camino del doctor García, labrándose así una amistad que perdurará con el paso de los años. Y conoceremos a Adrián Gallardo, un joven soldado que sueña con ser boxeador, voluntario en la División Azul y uno de los últimos defensores de Berlín ante la entrada del Ejército Rojo. Tres hombres que a lo largo de los años tendrán que vivir como si fueran otros, impostores obligados para salvar sus vidas.

Los pacientes del doctor García es una novela ambiciosa en su estructura y exigente con el lector que debe armarse por un lado de paciencia hasta que la autora sienta las bases de toda la trama y, por otro lado, de la máxima atención para no perderse con los continuos cambios de narrador, escenarios, espacios temporales y personajes. Es por ello que el inicio de la lectura puede resultar costoso, pero sin duda son peajes necesarios para que el lector entre de lleno en una novela que me ha conquistado de principio a fin, una historia de espionaje en torno a una red de evasión de criminales nazis que con total impunidad tuvo su base en España bajo un régimen franquista que, como mínimo, miraba hacia otro lado. Una red dirigida por Clara Stauffer, personaje real y artífice de una parte de nuestra historia tan deleznable como desconocida por mí hasta esta lectura.

Conviven en la novela personajes históricos con personajes ficticios y así a lo largo de la lectura en la ficción propiamente dicha se intercalan capítulos que se distinguen del resto con un cambio de tipografía. En estos capítulos se ofrecen datos y hechos históricos que nos ayudarán a situarnos en los hechos que la autora quiere contarnos. Tanto históricos como ficticios componen un amplísimo elenco de personajes que la autora traza con mimo y talento, dotando de vida a todos ellos y consiguiendo que traspasen el papel y que durante la lectura lleguen casi a formar parte de nuestras vidas, especialmente aquellos con los que tanto ha llegado a emocionarme  y es que Almudena Grandes tiene esa preciosa capacidad de despertar en mí multitud de emociones y sentimientos con la calidad humana de esos héroes anónimos que tan bien sabe dibujar. Esas personas que de un modo u otro lucharon por sus ideales y se mantuvieron firmes en sus convicciones y en su compromiso tanto en sus ideas políticas como en su solidaridad y ayuda a pesar de las adversidades, porque Los pacientes del doctor García es, más allá de una novela sobre la guerra y una novela de espionaje, una historia de lucha personal, de amistad y de lealtad. Es curioso que con las novelas de Almudena Grandes me ocurre que por duro y cruel que sea lo que narra, lo que siempre consigue arrancarme las lágrimas son las escenas más humanas, en las que las emociones campan a sus anchas y de estas en esta novela hay más de una.

En esta ocasión la autora nos ofrece una prosa menos adjetivada e incluso deja de lado sus habituales escenas yuxtapuestas que tanto me gustan y se presta a una lectura más fluida de lo que nos tiene acostumbrados con un estilo que no por más sencillo deja de estar extremadamente cuidado. Con ritmo de thriller la autora nos ofrece su novela más internacional y ambiciosa en la que a pesar de la multitud de personajes y hechos narrados, hace gala de su pulso narrativo consiguiendo que no desfallezcan en ningún momento ni la tensión ni el ritmo. Una novela en la que se palpa la que ha debido ser una ingente labor de documentación que se pone de relieve no solo en la trama en sí misma, sino de forma muy especial en la cuidada ambientación de los distintos escenarios y momentos temporales en los que se desarrolla. Madrid asediado durante la guerra, la batalla de Stalingrado, Berlín a punto de caer, Buenos Aires como refugio de tantos y tantos criminales nazis… y muy especialmente esa España de la postguerra en la que la apariencia de paz y reconstrucción esconde la ferocidad no ya del dolor de la derrota, sino de la humillación de muchos al no poder seguir siendo quienes eran, viéndose privados de todo, incluso de su identidad, pero a los que siempre les queda esa lucha clandestina a la que nunca renuncian.

En definitiva, y por no alargarme más contándoos la que ha sido una de mis mejores lecturas de este año, Los pacientes del doctor García es una novela que me atrevería a calificar de imprescindible no solo para los interesados en el tema que se narra, sino para todo aquel amante de la buena literatura. Una novela que aborda grandes hechos históricos con el mismo acierto con el que se enfrenta a las siempre complicadas relaciones humanas y las emociones más personales. Una novela sobre la guerra, una novela de espionaje, pero, por encima de todo, una novela de lealtad y de grandes amistades.

Ficha técnica

17 de enero de 2017

Patria - Fernando Aramburu


Diga lo que diga y lo haga como lo haga, no podré hacer justicia con la que ha sido no solo mi mejor lectura del año pasado, sino sobre todo una novela redonda, inolvidable, que me ha emocionado, conmocionado, removido... He hecho lo que he podido y aunque todo lo que os quiero contar se resume en ¡leedla! hoy voy a intentar hablaros de Patria.

Sinopsis


El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

Mi opinión


Bittori y Miren son amigas desde niñas, desde que empezaron a dar sus primeros pasos en el pequeño pueblo cercano a San Sebastián en el que viven. Y su amistad continuó cuando se casaron con dos amigos, el Txato y Joxian y tuvieron hijos, que también fueron amigos… Dos familias que parecían inseparables rompieron su amistad el día en que ETA señaló al Txato. Pero aquello pasó hace años y Bittori continúa en su incansable búsqueda de respuestas y es por ello que el día que la banda armada anuncia el abandono de las armas ella decide volver a su pueblo en busca de esas respuestas y en busca de un perdón. Este es el punto de partida de una novela que a lo largo de sus más de 600 páginas saltará continuamente del presente al pasado para dar voz a unos personajes que tienen mucho que contarnos sobre la convivencia entre víctimas y victimarios.

Os decía al principio que me ha emocionado y conmocionado la lectura de Patria y lo ha hecho porque es una novela que rebosa humanidad y que transmite realismo en cada palabra. Una novela que me ha hecho vivir esa violencia cotidiana vestida de miedos, de silencios y de mirar hacia otro lado en la que tuvieron que vivir durante muchos años en el País Vasco. Sufrimiento, dolor, muerte, resentimiento, culpa, perdón… se dan cita en una novela que me ha obligado en más de una ocasión a parar la lectura con un nudo en la garganta y para ello Fernando Aramburu se ha valido de eso que identifica a la buena literatura, esa que ante un tema como el que plantea Patria no toma partido por unos o por otros, salvo quizá una pequeña intervención de un escritor en una conferencia, ni se limita al mensaje fácil de los buenos y los malos, sino que te toma de la mano y te hace vivir lo que han vivido muchos ciudadanos vascos, te traslada a ese entorno asfixiante y controlador en el que si no estás con ellos estás contra ellos, consigue que te preguntes, por ejemplo, qué habrías hecho tú si hubieras sido Miren y tu hijo perteneciera a ETA.

Fernando Aramburu, con una narración que en las primeras páginas puede resultar un tanto costosa por sus frases inacabadas, sus cambios de narrador, la alternancia del estilo indirecto y el directo y los continuos saltos temporales, nos muestra todos los puntos de vista a través de un elenco de personajes rotos y vidas deshechas. Los nueve componentes de las dos familias protagonistas muestran, cada uno en su papel, la profunda grieta que el terror y la violencia abrieron en la sociedad vasca. Y entre ellos brillan con luz propia las mujeres, especialmente Bittori y Miren, representantes de una sociedad matriarcal de mujeres fuertes que aún heridas siguen luchando y siguen adelante y con ellas, con sus heridas y con sus hijos, vamos avanzando hasta un desenlace que de nuevo sin estridencia alguna deja al lector pegado a las páginas de un libro que se cierra con la sensación de haber leído una gran novela, una novela redonda e inolvidable en la que junto a los grandes protagonistas encontraremos unos secundarios necesarios para entender cómo vivió durante décadas una sociedad y así no faltan el cura nacionalista o el dueño del bar que señala objetivos.  

Patria no intenta decirnos esto fue así por esto y estos hicieron esto por esto, no. Patria no toma partido y lo cuenta todo para dejar al lector que tome decisiones o al menos lo intente y lo hace permitiéndole que vea cómo un joven poco a poco se introduce en ETA. Patria permite al lector vivir la presión del grupo en un pueblo donde el control y la exposición de los jóvenes a la propaganda son continuos. Patria pone ante los ojos del lector la complicidad de los que callaban y miraban hacia otro lado; la incredulidad del Txato, un euskaldun que no entiende que ETA haya puesto la vista en él y que su pueblo se esté llenando de pintadas en su contra por muy empresario que sea si él es uno más del pueblo; el desconcierto y el orgullo de Bittori a la que ya no venden ni en la carnicería, ni en la panadería… y tiene que hacer la compra en otro lugar. Patria pone ante los ojos del lector el dolor y el desgarro de una viuda que en el cementerio susurra a su hijo que más que enterrar a su padre, parece que lo están escondiendo, porque ni en el cementerio de su pueblo lo han querido. Porque es así, con frases y escenas que desarman al lector más curtido, con vivencias que desgarran por la verdad que parece poner ante nuestros ojos, como la novela se va introduciendo en uno y el lector vive ese momento mágico que solo nos ofrece la buena literatura.

Y así es Patria, no solo una gran novela, sino una novela valiente y necesaria. Una lectura demoledora de lluvia pertinaz, de autobuses ardiendo, de poteo, de manifestaciones, de huerta, de domingos en bicicleta, de miedo, de muerte y de perdón.



Ficha del libro

30 de octubre de 2015

El chino - Henning Mankell


No había leído nunca a Mankell. Ahorraos los aspavientos, no tengo más excusa que la vida, como siempre os digo, no me da para más. Era uno de esos autores que siempre iba aplazando y con el que por fin me animé cuando Somos Alianza propuso la lectura de una novela fuera de la serie de su conocida saga del inspector Wallander. Hoy os hablo de “El chino”.


SINOPSIS

Una helada mañana de enero de 2006, un fotógrafo hace un descubrimiento aterrador: en el pueblecito sueco de Hesjövallen aparecen brutalmente asesinadas diecinueve personas. La policía sospecha que es obra de un perturbado; pero la jueza Birgitta Roslin, que se interesa por el caso en cuanto sabe que entre las víctimas figura la familia adoptiva de su madre, sostiene otra teoría. Una cinta de seda roja encontrada en la nieve le pone en la pista de un sospechoso llegado de fuera, y de una inquietante trama oculta que parece arrancar en Pekín. Birgitta ignora que todo se remonta a una vieja historia del año 1860, cuando miles de chinos fueron llevados a Estados Unidos a trabajar casi como esclavos en la construcción del ferrocarril en la costa oeste. Las consecuencias de esa dramática odisea, encarnada en los descendientes de los hermanos Wu, San y Gou Si, llegan hasta la conflictiva pero poderosa China del siglo XXI, donde cruentas luchas de poder en el seno del Partido Comunista Chino están decidiendo el futuro del país a las puertas de los Juegos Olímpicos. Pero su persecución del asesino, en solitario y al margen de la policía, se interrumpe en cuanto Birgitta siente en la nuca el aliento frío de quienes quieren acabar con su vida.


EL AUTOR

Henning Mankell (Estocolmo, 1948 – Gotemburgo, 2015) es conocido en todo el mundo por su serie de novelas policiacas protagonizadas por Kurt Wallander, traducidas a treinta y siete idiomas, aclamadas por el público, merecedoras de numerosos galardones (como, entre nosotros, el II Premio Pepe Carvalho) y adaptadas al cine y la televisión (entre otros, por el actor Kenneth Branagh). Tusquets Editores ha publicado la serie completa, junto a otras doce obras, entre ellas el thriller titulado El chino. Con Huesos en el jardín se cierran los casos protagonizados por Wallander o relacionados con él: Asesinos sin rostro, Los perros de Riga, La leona blanca, El hombre sonriente, La falsa pista, La quinta mujer, Pisando los talones, Cortafuegos, Antes de que hiele (protagonizado por Linda Wallander), Huesos en el jardín y El hombre inquieto, además del volumen de relatos La pirámide, que recoge las investigaciones del joven Wallander, previas a la serie completa. Con ocasión de la publicación de esta obra, Henning Mankell ha escrito un posfacio en el que narra su relación con el aclamado detective a lo largo de los años.


MI OPINIÓN

La sinopsis que ofrece la editorial es lo suficientemente amplia, incluso demasiado, como para que yo os cuente algo más sobre su argumento. Incluso al futuro lector de la novela le diría que se ahorrara leer la sinopsis, en primer lugar porque contiene información que es mejor descubrir durante la lectura y, en segundo lugar, porque creerá que va a leer una novela negra pura que finalmente no encontrará, o al menos yo no he encontrado porque “El chino” no es solo una novela negra. Si bien los diecinueve cadáveres hallados en un pequeño y tranquilo pueblo de Suecia son el hilo conductor de la trama, ésta deriva rápidamente con una importante carga histórica, por un lado, y político-social por otro. Histórica cuando Mankell nos narra cómo miles de chinos fueron prácticamente secuestrados y enviados a Estados Unidos en el siglo XIX para trabajar en la construcción del ferrocarril. Y político-social cuando, volviendo a la actualidad y trasladando al lector a China, nos muestra algunas claves de la sociedad de ese país, retrotrayéndose al mismo tiempo a la época de Mao.

A estas alturas, y tras mis múltiples comentarios en Twitter durante la lectura simultánea, no voy a negar que “El chino” no me ha gustado nada. No me cabe duda del valor que tiene la novela, muy especialmente en cuanto a la documentación e investigación que el autor debió llevar a cabo para confeccionar esta novela, pero a mí me ha resultado lenta, muy densa, complicada y tremendamente aburrida. Su comienzo es muy atractivo, pero los asesinatos terminan siendo una mera excusa para hablar de temas que a mí no me interesan en absoluto. Temas que si se hubieran tocado de forma tangencial en relación a la supuesta trama principal, los asesinatos, no me habría importado, es obvio que no todo nos puede interesar en una novela y en muchas ocasiones se habla de cosas que nos sobran, pero que sirven como complemento y los aceptamos. Este no es el caso de “El chino” puesto que esos otros aspectos de la novela son los que realmente priman en ella.

Al margen de mi falta de interés en la sociedad china, en el nacimiento del comunismo en el país, en la construcción del ferrocarril… tampoco me ha parecido que el autor consiguiera una coherencia al ensamblar elementos tan dispares de forma que el resultado final no me ha resultado verosímil y el desenlace y resolución de los asesinatos me reafirman en mi idea de que Mankell, en esta ocasión, no tenía interés alguno en hacer una novela negra, sino que sus intereses iban por otro lado bien distinto y muy diferentes a los míos, pero que muy bien pueden ser los de otro lector por lo que os recomiendo que antes de descartar la lectura de esta novela miréis otras opiniones.



29 de octubre de 2014

El lector de Julio Verne (Almudena Grandes)


Nino, hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre, y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra, pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender por qué su padre quiere que aprenda mecanografía.

LA AUTORA

Almudena Grandes se dio a conocer en 1989 con "Las edades de Lulú", XI Premio La Sonrisa Vertical. Desde entonces el aplauso de los lectores y de la crítica no ha dejado de acompañarla, convirtiéndose en uno de los nombres más consolidados y de mayor proyección internacional de la literatura española contemporánea. Varias de sus obras han sido llevadas al cine y al teatro, y han merecido, entre otros, el Premio de la Fundación Lara, el Premio de los Libreros de Madrid y el de los de Sevilla, el Rapallo Carige y el Prix Méditerranée.

MI OPINIÓN

"El lector de Julio Verne" es la segunda entrega de la serie "Episodios de una Guerra Interminable", un proyecto muy ambicioso en el que Almudena Grandes, emulando los "Episodios Nacionales" de Benito Pérez Galdós, obra que se cita también en esta novela, pretende acercar al público en general, a través de seis libros, lo que fue la posguerra española. Son novelas que pueden leerse de forma independiente y en cualquier orden ya que todas ellas son novelas cerradas aunque siempre se haga referencia en ellas a los otros libros. De hecho, como ya sabéis, yo no he leído la primera entrega y empecé por "Las tres bodas de Manolita" que es la tercera y ello no me ha impedido disfrutar plenamente de ambos libros.

En esta novela conoceremos a Nino, nuestro pequeño lector de Julio Verne. Nino, en el verano de 1947, tiene 9 años, su padre es guardia civil y vive en la casa cuartel de un pueblo, Fuensanta de Martos, de la Sierra Sur de Jaén. Una casa cuartel en la que conviven varias familias y en la que, a pesar de las paredes, es imposible no escuchar y no saber lo que un niño nunca debería conocer, porque son demasiadas las noches en las que los gritos de los detenidos no dejan dormir a Nino y a Pepa, su hermana pequeña. Noches en las que él le contará, al igual que Dulce, su hermana mayor, hiciera con él antes, que es una película, que esos gritos no son reales, y la dejará que se acurruque a su lado mientras canta para ella "Vamos a contar mentiras" hasta que se quede dormida.

Precisamente en esta escena Almudena Grandes hace gala de algo muy típico en su forma de escribir y son las escenas yuxtapuestas, aquellas en las que de forma paralela nos ofrece dos narraciones, en este caso los gritos de los detenidos que Nino y su hermana escuchan y la canción que Nino canta para ella. Me parece algo realmente complicado de conseguir de forma que no se cree confusión al lector y, además, termine siendo un pasaje lleno de fuerza y belleza. Fijaos:

"¿de verdad es una película, Nino?, pues claro, ¿qué iba a ser si no?, y sabía cuándo les pegaban puñetazos y cuándo eran patadas, ¿puedo acostarme aquí, contigo?,..., vamos a cantar, ¿quieres?, mi hermana lloraba y yo seguía escuchándolo todo, sabiéndolo todo, ahora que vamos despacio, y era imposible porque los calabozos no estaban lejos pero había paredes, puertas cerradas, ahora que vamos despacio, y ya no sabía lo que oía y lo que me imaginaba, vamos a contar mentiras, tralará, pero cuando empezaba a dudar de mis oídos, vamos a contar mentiras, tralará, todo volvía a empezar, vamos a contar mentiras, no me peguéis más, si yo no sé nada, por favor, por vuestra madre, no me peguéis más, por el mar corren las liebres, y por el mar corrieron, por el monte las sardinas, hasta que mi hermana se quedó dormida..."

Almudena Grandes
Pero ese verano la vida de Nino cambiará aunque hay cosas que seguirán igual, como el rechazo de otros niños del pueblo que no quieren jugar con ellos porque son hijos de guardias civiles. Ese verano llegará al pueblo Pepe el Portugués, un hombre soltero que vive solo y que se convertirá para Nino  en mucho más que un amigo, será su modelo, su ejemplo a seguir y será también quien le prestará el primer libro de Julio Verne. Y ese será el verano en el que Antonino, su padre, viendo que no crece y que no dará la talla para ser guardia civil, lo enviará al cortijo de las Rubias, ese elenco de mujeres fuertes que nunca puede faltar en las novelas de Almudena Grandes, para aprender mecanografía y Nino aprenderá mucho más que eso.

Aprenderá que hay historias en las que todos pierden, que hay guerras que nunca acaban, guerras que te pillan en el bando equivocado y eso ya nunca tendrá vuelta atrás. Como no podía ser de otra forma, la ideología de Almudena Grandes está muy patente en este libro, pero creo que en esta ocasión se ha alejado más que nunca del maniqueísmo fácil, de los buenos buenísimos y los malos malísimos, para ofrecernos, a través de unos personajes magistralmente trazados y llenos de claroscuros que les otorgan grandes dosis de realismo, una historia en la que todos perdieron. Una historia en la que nada es blanco y nada es negro porque es muy amplia la gama de grises.

El estilo de Almudena Grandes es inconfundible. Su prosa está llena de matices, en algunos momentos es casi poética, ni sobra ni falta una sola palabra. La estructura de sus libros siempre está muy elaborada, la autora se empeña, y se agradece, en no ponérselo fácil al lector y alrededor de la historia principal, hay otras muchas historias que no por ser secundarias dejan de tener vital importancia en el cambio que se opera en nuestro protagonista, en la pérdida de su inocencia y en los pasos que le llevan a ser el hombre que quiere ser.

La autora, mezclando realidad histórica y ficción y a través de la mirada inocente de un niño nos ofrece un retrato de los abusos cometidos contra muchos y del rechazo de muchos otros y todo ello lo hace a través de una historia costumbrista que, a pesar de estar llena de dolor, injusticia y crueldad, es también un canto a la amistad y a la lealtad y, sin duda alguna, a la literatura. Con su estilo inconfundible nos ofrece un retrato de la vida en los pueblos de la España profunda y de los maquis. Unas páginas a través de las cuales viviremos la tensión, el odio y el miedo con los que se vivía ya que si los protagonistas son unos de los puntos fuertes de este libro, no lo es menos la magnífica ambientación que la autora consigue.

Que Almudena Grandes es una de mis autoras favoritas, por no decir mi autora favorita, no es ningún secreto. Ha escrito diez novelas de las que he leído nueve y tres libros de relatos, de los cuales he leído uno. Y "El lector de Julio Verne", esta historia cruel, injusta, triste e inolvidable es, sin duda alguna, el libro que más me ha gustado.


Ficha técnica
Título: El lector de Julio Verne
Autora: Almudena Grandes
Editorial. Tusquets
Nº de páginas: 424
ISBN: 9788483836217




16 de julio de 2014

Vive como puedas (Joaquín Berges)


Por más que le recomienden tomarse las cosas con calma, y que su mujer, naturista convencida, quiera inculcarle los hábitos de una aburrida vida sana, Luis no gana para sobresaltos. Su primera mujer, Carmen, se ha casado con su primo Óscar, un arribista que no sólo se ha quedado con ella sino también con el puesto al que aspiraba Luis en la empresa de energía eólica para la que trabaja. Entre llamada y llamada de su madre para hablarle de la tensión arterial, Luis intenta resolver los conflictos de su hijo pequeño en el colegio, preocuparse de los líos de sus hijos mayores con las drogas de diseño, asumir que sigue enamorado de Carmen y aplaudir las actuaciones de un peculiar payaso que conoce gracias a sus hijos. Mientras, el viento hace girar las palas de los aerogeneradores como saetas de un reloj que descuenta el tiempo que le queda de vida. Así, entre complicaciones crecientes y vivencias al límite, el equilibrio algo inestable de su situación inicial acaba volviéndose un descontrolado desequilibrio estable lleno de giros hilarantes.

EL AUTOR

Joaquín Berges nació en Zaragoza en 1965. Es licenciado en filología hispánica por la universidad de su ciudad. Se dio a conocer con la novela "El club de los estrellados" (Premio a la Mejor Ópera Prima 2009, en el Festival du Premier Roman de Chambéry, Francia), a la que siguieron "Vive como puedas" (2011) y "Un estado del malestar" (Premio Cálamo 2012), dos desopilantes comedias que, gracias al boca oreja de lectores y libreros, han logrado un prolongado éxito entre el público. Recientemente ha publicado su última novela, "La línea invisible del horizonte".

MI OPINIÓN

Mi librero habitual me habló muy bien de esta novela hace ya algún tiempo y yo, fiel a mis costumbres, la compré inmediatamente y ahí se quedó en la estantería durmiendo el sueño de los justos. Hace unos meses, de nuevo mi querido librero vuelve a hablarme del autor para recomendarme el libro que acaba de publicar este año, "La línea invisible del horizonte". En esta ocasión fui lo suficientemente responsable como para no comprarla hasta haber leído "Vive como puedas" y en ello me puse hace unos días.

El título de la novela parafrasea el título de la deliciosa comedia de Frank Capra "Vive como quieras", película a la que se hace referencia en sus páginas. Hasta ahí las similitudes porque "Vive como puedas" no deja de ser una mediocre sitcom de las que pueblan cualquier canal televisivo. Sus personajes son tal cual los vemos en la pantalla, sus diálogos igual de simples, sus chistes no dejan de ser simples chorradas.

Precisamente Luis, protagonista de la novela, es un ingeniero cuya vocación frustrada es ser guionista de comedias. Comedias que parece llevar como forma de vida ya que sus pensamientos no dejan de ser un mal monólogo de El club de la comedia, si al menos hubiera tenido gracia me habría arrancado alguna sonrisa, pero desgraciadamente no pasa de ser el típico payasete que se cree muy gracioso y que de todo hace un chiste fácil.

Joaquín Berges
Luis tiene 43 años y es el clásico hombre con la crisis propia de la edad. Casado en segundas nupcias con Sandra, naturista militante; divorciado de Carmen, a la que sigue deseando y cuyo recuerdo le provoca una erección tras otra a lo largo de la novela; y ligando con Lucía, la joven profesora de su hijo de cinco años, durante aproximadamente dos tercios de la novela la palabra más repetida en los pensamientos de Luis es pene. Tan centrado está nuestro protagonista en esa parte de su anatomía que calculo que en esos dos tercios que os comento, una de cada diez palabras es esa o cualquier sinónimo de los muchos que hay. Y es que hasta el propio Luis lo admite, tiene cierta tensión sexual no resuelta y arrastra algún problemilla de falta de control en los tiempos que lo obsesiona un poco (mucho).

Junto a Luis, todo un escaparate de personajes además de las ya nombradas mujeres de su vida: sus hijos, su madre, su primo, su vecino... Un cliché tras otro. Personajes planos y estereotipados donde los haya. El único que no responde a ningún patrón es casi el peor de todos por lo totalmente inverosímil que resulta y se trata de Valle, hija de la actual esposa del protagonista. Una niña de 10 años que se pasa el día soltando una serie de reflexiones filosóficas que más bien parece que Sócrates se hubiera apoderado de su cuerpo para hablar por su boca.

Una prosa tan sencilla que sinceramente roza la simplicidad. Unos diálogos que pretenden ser como mínimo ingeniosos y que no pasan de ser chistes fáciles con poca o ninguna gracia (ya, ya sé que yo soy muy peculiar para el humor pero es que esto...) y todo ello, y esto es casi lo peor, aderezado con un cierto aire existencialista detrás, con un aroma a vamos a invitar al lector a la reflexión sobre la vida que nos ha tocado vivir, que sinceramente me ha exasperado. Y para rematar, dos giros casi al final de la novela que nos llevan por la transición de pura comedieta a drama sin sentido.

Quizá yo no haya entendido el libro. Quizá no me haya llegado el mensaje oculto tras sus páginas. O quizá, sencillamente, el formato que ha elegido el autor no sea el adecuado, porque si bien es cierto que hay en sus páginas algunas reflexiones que serían dignas de mención, e incluso de transcribir en esta reseña si yo hubiera tenido ganas de tomar alguna nota, esas reflexiones se ven empañadas por la gracieta fácil de un cuarentón fracasado personal y profesionalmente que anda detrás de una veinteañera mientras se pasa el día colocándose bien la bragueta. No, sinceramente creo que el formato no es el adecuado para lo que probablemente quería contarnos Joaquín Berges, o al menos no es el adecuado para esta lectora.

Hago una búsqueda de opiniones en internet y veo que la novela mayoritariamente gusta. Así que posiblemente sí, sea yo y sólo yo la que es incapaz de encontrar ni la gracia ni la profundidad y sólo haya visto falta de naturalidad, chorradas, chistes fáciles y un par de giros cargados de dramatismo totalmente innecesarios en un final precipitado y sin sentido alguno. Para los curiosos que os estéis preguntando la razón por la que no abandoné la lectura si habitualmente lo hago cuando los libros no me convencen hasta este punto os diré que, sinceramente, no lo sé, quizá fuera una mezcla de esperanza y apatía.

Lo mejor del libro, sin duda alguna, es la cita de Luis García Montero con la que comienza y con la que termino esta reseña:

"Yo siento con frecuencia la nostalgia del futuro, quiero decir, nostalgia de aquellos días de fiesta, cuando todo merodeaba por delante y el futuro aún estaba en su sitio"


Reto 25 españoles

Ficha técnica
Título: Vive como puedas
Autor: Joaquín Berges
Editorial: Tusquets
Nº de páginas: 304
ISBN: 9788483833278

7 de mayo de 2014

Las tres bodas de Manolita (Almudena Grandes)


En un Madrid recién salido de la guerra civil, sobrevivir es un duro oficio cotidiano. Especialmente para Manolita, una joven de dieciocho años que, con su padre y su madrastra encarcelados, y su hermano Antonio escondido en un tablao flamenco, tiene que hacerse cargo de su hermana Isabel y de otros tres más pequeños. A Antonio se le ocurrirá una manera desesperada de prolongar la resistencia en los años más terribles de la represión: utilizar unas multicopistas que nadie sabe poner en marcha para imprimir la propaganda clandestina. Y pretenderá que sea su hermana Manolita, la señorita Conmigo No Contéis, quien visite a un preso que puede darles la clave de su funcionamiento. Manolita no sabe que ese muchacho tímido y sin aparente atractivo va a ser un hombre determinante en su vida, y querrá visitarlo de nuevo, después de varios periplos, en el destacamento penitenciario del Valle de los Caídos. Pero antes tiene que descubrir quién es el delator que merodea por el barrio.

LA AUTORA

Almudena Grandes se dio a conocer en 1989 con "Las edades de Lulú", XI Premio La Sonrisa Vertical. Desde entonces el aplauso de los lectores y de la crítica no ha dejado de acompañarla, convirtiéndose en uno de los nombres más consolidados y de mayor proyección internacional de la literatura española contemporánea. Varias de sus obras han sido llevadas al cine y al teatro, y han merecido, entre otros, el Premio de la Fundación Lara, el Premio de los Libreros de Madrid y el de los de Sevilla, el Rapallo Carige y el Prix Méditerranée. 


MI OPINIÓN

“Las tres bodas de Manolita” es la tercera entrega de la serie Episodios de una Guerra Interminable, siendo las dos primeras “Inés y la alegría” y “El lector de Julio Verne”. A pesar de ello yo es la primera que leo ya que, aunque hay alusiones a las anteriores novelas, todas ellas son autoconclusivas y  pueden leerse de forma independiente así que sin dudarlo, me animé con la lectura de esta novela coral que con más de cien personajes nos adentra en el Madrid de la posguerra, esa época en la que para muchos no llegó la paz sino que vino otra guerra distinta, pero guerra al fin y al cabo, marcada por la lucha de lograr llegar vivo al día siguiente. Todos los personajes, principales y secundarios, que caminan por este Madrid tienen como eje central a Manolita, una chica de 17 años que, con su padre y su madrastra encarcelados, su hermano mayor escondido, desahuciada y sin trabajo, tendrá que hacerse cargo de sus cuatro hermanos pequeños. Manolita, una niña que en realidad es muy poquita cosa pero que se convertirá en una mujer fuerte y luchadora y a cuyo crecimiento y evolución asistiremos llenos de emoción.

La gran cantidad de personajes que se pasean, viven, sufren y aman en las páginas de esta impresionante novela están dibujados de forma detallada y casi con mimo diría yo. Como viene siendo habitual con la autora, son las mujeres las que más fuerza y relevancia cobran, no sólo Manolita, protagonista principal de la novela, sino también secundarios tan llenos de vida y con personalidades tan complejas y fascinantes como es el caso de Eladia, mi favorita sin lugar a dudas. Hay otros nombres como la Palmera, un homosexual en aquellos duros tiempos, el personaje quizá más tierno de toda la novela. El marqués de Hoyos, personaje real, un aristócrata anarquista, homosexual también para más inri. Son tantos y tantos los que podría nombrar que no acabaríamos nunca.

Almudena Grandes
Y si detallado es el dibujo de los personajes ¿qué decir de la magnífica ambientación en ese Madrid de los años 40 devastado por la Guerra Civil? Sus calles y sus gentes, pero también su vida social, sus costumbres y de forma muy cuidada y especial, el ambiente no dentro de las cárceles sino en la cola que cada día forman los visitantes ante las puertas de la cárcel de Porlier, la mayor cárcel para hombres de Madrid en los tiempos de la posguerra y que hoy ocupa el Colegio Calasancio. Es en esa cola donde Manolita empezará su crecimiento y donde sentiremos, en mayor medida, la inmensa solidaridad de la época, solidaridad que impregna todas y cada una de las más de 700 páginas de este magnífico libro, pero también las ganas de vivir a pesar de los duros tiempos que les ha tocado vivir.


Almudena Grandes en este libro vuelve a mezclar realidad histórica y ficción. De los 6 capítulos de la novela, dos de ellos son de no ficción. Tres son los hechos reales a partir de los cuales la autora teje la historia de Manolita: el cura de Porlier, el cual organizaba "bodas" para los presos, digamos los actuales vis a vis, y gracias a las cuales se enriqueció; las multicopistas que el partido comunista logró introducir por piezas en España y que fueron incautadas en 1942; y los niños esclavos del franquismo, basada en la historia real de Isabel Perales, unos hechos para mí totalmente desconocidos y que me han puesto los pelos de punta.


La autora utiliza dos voces narrativas a lo largo de toda la obra, alternando los capítulos en los que Manolita, en primera persona, nos narra su día a día; y los capítulos con un narrador omnisciente en los que conoceremos la vida anterior del resto de los personajes. Estos capítulos son una especie de mini-novelas con las que la autora viaja al pasado de cada personaje de forma individual para llevarlo hasta el presente que está viviendo de forma que entenderemos cómo y porqué ha llegado donde está. Como veis, una estructura complicada que Almudena Grandes complica aún más cuando en determinados momentos narra escenas yuxtapuestas utilizando incluso distintos tiempos narrativos en el mismo párrafo.

Creo que podría hablar horas y horas sobre este libro, pero es tan difícil hacerlo sin desvelar nada, aunque sólo sea un pequeño detalle sin aparentemente importancia, pero la novela está tan llena de ellos, tan llena de pequeñas y grandes historias que es imposible empezar y saber dónde parar. Es una novela para disfrutar poco a poco, para beberla a traguitos pequeños, para sentirla. Un libro con un ritmo pausado en el que dejarse envolver con la magnífica prosa de la autora a través de la cual viviremos intensamente mil y una emociones. Un libro con el que viajaremos a otra época no tan lejana en el tiempo como puede parecernos en ocasiones. Un libro con el que viviremos multitud de vidas y que leeremos con el corazón en un puño y un nudo en la garganta, pero también, a veces, con una sonrisa. Un libro duro pero lleno de ternura. Esta es la novela de los que libraron una resistencia sin armas, la resistencia del día a día, de la lucha cívica. La resistencia de la solidaridad y, sobre todo, la resistencia de ser capaz de ser felices a pesar de todo.




Reto 25 españoles
Ficha técnica
Título: Las tres bodas de Manolita
Autora: Almudena Grandes
Editorial: Tusquets
Nº de páginas: 766
ISBN: 9788483838457