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18 de marzo de 2024

El rumor - Ashley Audrain


El verano está a punto de acabar y Whitney y Jacob organizan una barbacoa para sus vecinos. Todo se desarrolla con absoluta normalidad en un ambiente lúdico y desenfadado hasta que Whitney, siempre impecable y perfecta, estalla en gritos contra su hijo Xavier, de solo 10 años. Cuando meses después el niño cae por la ventana de su habitación y queda en coma, todos recuerdan aquel incidente y comienzan a preguntarse qué se esconde tras la imagen perfecta de la madre.

El rumor es una reflexión sobre la diversidad de formas y experiencias a la hora de abordar la maternidad, desafiando las normas sociales y ofreciendo una visión más compleja de la mujer como madre. La novela explora las emociones, los sacrificios y las dificultades que conlleva la maternidad, sin entrar nunca ni en su demonización ni en su idealización.

Cuatro mujeres llevan el peso de la narración, representando cada una de ellas formas muy distintas de enfrentarse a la vida y, por lo tanto, a la maternidad. Whitney es un claro ejemplo de ello, su experiencia como madre no coincide con la imagen idealizada y tradicional en contraste con Blair, su mejor amiga, que nunca ha tomado una decisión pensando únicamente en sí misma, aunque su imagen de madre plena y feliz es tan solo apariencia, en realidad la soledad y la sospecha de que su marido la engaña la asolan. Rebecca, una entregada médica de urgencias sin hijos, intenta esconder su desesperación por tenerlos. Y Mara, una vecina mayor que aún llora la muerte de su hijo ofrece al lector una visión muy distinta desde su perspectiva generacional.

Sus historias nos plantean múltiples interrogantes: ¿Es necesario ser madre para sentirse completa como mujer? ¿Qué tipo de madre eres después de perder a un hijo? Al tiempo que los comportamientos sospechosos se suceden y es que todos los personajes guardan secretos que van revelándose poco a poco. Secretos que componen un auténtico drama vecinal que en ningún momento cae en el terreno de lo irreal, os aseguro que todos hemos oído hablar o hemos vivido cosas más extrañas entre grupos de amigos o vecinos.

El rumor es una lectura entretenida que invita a la reflexión ofreciendo una mirada honesta y compleja sobre la maternidad y las diversas formas de vivirla y explorando las complejas relaciones entre un grupo de mujeres en el que los secretos y las mentiras sirven para tratar otros temas como la amistad y los juicios a los que nos enfrentamos las mujeres en la sociedad actual.


13 de julio de 2021

Las Doncellas - Alex Michaelides


Si bien la lectura de la primera novela de Alex Michaelides, La paciente silenciosa, me gustó sin entusiasmarme y hubo algún pero que hizo que mi valoración final tuviera un sabor agridulce, me llamó la atención su nueva publicación y no dudé en hacerme con ella. Hoy os hablo de Las Doncellas.

Mi opinión

Mariana intenta recuperarse de la pérdida de su marido cuando una inquietante llamada de su sobrina Zoe, estudiante en Cambridge, hace que vaya inmediatamente en su ayuda. Cuando llega descubre que la mejor amiga de Zoe, Tara, ha sido brutalmente asesinada y pronto las sospechas de Mariana recaerán sobre el profesor Edward Fosca, mentor de un pequeño grupo muy exclusivo de estudiantes, todas chicas, al que pertenecía Tara que se hace llamar Las Doncellas, todas caracterizadas por su belleza e inteligencia. Todo se complicará aún más cuando la muerte de Tara no sea la única.

Así comienza una novela narrada en tercera persona siempre desde el punto de vista de Mariana que nos adentra tanto en la investigación que por su cuenta lleva a cabo como en detalles de su vida pasada que nos permitirán conocerla un poco mejor. Detalles que si bien poco o nada aportan a la trama principal no lastran una lectura que en todo momento mantiene un ritmo constante garantizando la agilidad y fluidez que se le pide a este tipo de novela. Tampoco las referencias mitológicas y a las tragedias griegas suponen en ningún momento un lastre, sino todo lo contrario, al menos para los que, como es mi caso, disfrutan de estos temas. Junto a estos capítulos narrados en tercera persona, se intercalan unos pocos en primera persona a modo de diario en lo que un desconocido, suponemos que el asesino, nos va narrando tanto sus emociones actuales como retazos de su pasado. Capítulos en los que sin duda intentaremos encontrar las pistas para dar con el asesino o al menos a eso me dedicaba yo si bien debo decir que mis pesquisas resultaron infructuosas y Alex Michaelides ha vuelto a sorprenderme con un final totalmente inesperado y que no ha sido del todo de mi gusto.

Y es que, si en La paciente silenciosa me sentí engañada con el desenlace, por cierto que su protagonista tiene una breve aparición en Las Doncellas, en esta ocasión no he sentido tanto esa sensación de me has ganado haciendo trampa, pero casi, y no es que la resolución esté un tanto cogida por los pelos, sino que en ningún momento a lo largo de la lectura, mirándola ahora con retrospectiva, tenemos la más mínima pista o al menos yo no la vi por ninguna parte. Está claro que no quiero novelas en las que veo claramente quién es el asesino, aunque siempre es un placer adelantarte, pero tampoco quiero lecturas en las que por mucho sentido que tenga el desenlace no pueda encontrar por mí misma, aunque sea a posteriori, su explicación, sino que tenga que limitarme a la que el autor decide darme en las últimas páginas.

Dicho todo esto lo cierto es que Las Doncellas es una novela entretenida y de fácil lectura que, sin más exigencia para el lector, puede deparar unos buenos ratos de lectura.

Ficha técnica

6 de julio de 2021

En plena noche - Mikel Santiago

 


Seis años han transcurrido desde que leí La Última noche en Tremore Beach y desde entonces no falto nunca a las citas literarias con Mikel Santiago. Tras aquella primera lectura han pasado por aquí El mal camino, El extraño verano de Tom Harvey, La isla de las últimas voces y El mentiroso. Con él tengo asegurado el entretenimiento y, a veces, un poquito si no de miedo, sí de una inquietud que se le acerca mucho. Hoy os hablo de En plena noche.

Mi opinión

Una madrugada de 1999 marcó la vida de Diego Letamendia. Aquella noche no solo fue la última en la que actuó su grupo de rock, sino que fue la noche en la que Lorea desapareció y él se convirtió en uno de los primeros investigados. Veinte años después, y tras una exitosa carrera musical en solitario, su estabilidad emocional y su éxito hacen aguas y vive retirado en un pequeño pueblo costero en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, en Almería hasta que uno de sus viejos amigos fallece en un incendio y Diego vuelve a Illumbe y se reencuentra con sus viejos amigos y con los recelos y amenazas que hace años dejó atrás. Y se reencuentra también con sus mayores miedos porque Diego no recuerda nada de aquella noche, solo algunas pinceladas, pero para el resto la amnesia se ha hecho la dueña de sus recuerdos.

Así comienza la novela, saltando de aquella madrugada de 1999 en Illumbe a la actualidad en Almería, pero pronto dejamos el luminoso cielo azul y el mediterráneo en calma de mi tierra para trasladarnos a Illumbe, ese pueblo ficticio de la costa vasca que ya conocimos en El mentiroso. Su llegada hace que se reaviven los viejos resquemores porque el caso de Lorea nunca fue resuelto, ni ella ni su Vespino, en la que se la vio por última vez, aparecieron nunca. Todo se complicará aún más cuando el incendio en el que ha muerto su viejo amigo Bert no parece tan accidental como la Ertzaintza lo ha catalogado y apunta a que la víctima estaba investigando de nuevo la desaparición de Lorea.

En plena noche es una novela en la que los recuerdos y la nostalgia conviven con la investigación de unos cuantos amigos cuyas vidas quedaron marcadas para siempre una noche de 20 años atrás y así, con numerosos saltos en el tiempo, Mikel Santiago va desgranando quiénes fueron y quiénes son ahora al tiempo que la investigación amateur que llevan a cabo va dando bandazos hasta que poco a poco comienza a encarrilarse al tiempo que Diego intenta recordar qué fue lo que sucedió aquella noche. De nuevo nos encontramos, al igual que en El mentiroso, con un protagonista amnésico y si bien el recurso funciona y probablemente En plena noche habría sido una novela muy distinta si Diego lo recordara todo, lo cierto es que ese hecho coincidente no ha terminado de convencerme.

Por lo demás En plena noche es una novela muy entretenida, con un ritmo adecuado con algún pequeño altibajo, que remonta conforme se acerca a un final muy atractivo y realmente sorprendente. Sus personajes son sin duda su gran baza, muy cuidados y bien diferenciados en sus actitudes y diálogos y, sobre todo, muy humanos, lo que nos hace sentirlos cercanos, especialmente a Diego. Al igual que la magnífica ambientación no solo en los escenarios y paisajes, sino en la fantástica descripción del ambiente musical de aquellas bandas rockeras de los noventa y aquellos conciertos por distintos garitos y pueblos de los que muchos de nosotros hemos disfrutado. Y por supuesto, no puedo dejar de mencionar la magnífica banda sonora que nos acompaña durante toda la lectura y que podemos escuchar en la web del autor.

En definitiva, En plena noche es una novela entretenida y de fácil lectura. La novela más personal de Mikel Santiago está teñida de una cierta nostalgia y de múltiples reflexiones sobre la madurez y la amistad. Todo ello combinado a la perfección con el halo de misterio y suspense que se respira desde las primeras páginas.

Ficha técnica

11 de febrero de 2020

Alguien a quien conoces - Shari Lapena


Del desarrollo de La pareja de al lado recuerdo las pinceladas justas, lo que sí recuerdo perfectamente, como si estuviera leyéndolo ahora mismo, es lo enganchada que me tuvo, tanto que algún pero que le encontré quedó totalmente difuminado y no sé muy bien por qué no leí las siguientes novelas de Shari Lapena, supongo que andaría como siempre hasta arriba de lecturas pendientes, pero tenía claro que con esta que acaba de publicar no me iba a suceder lo mismo. Hoy os hablo de Alguien a quien conoces.

Mi opinión


Aylesford es una pequeña y tranquila ciudad en la que a poca distancia de Nueva York sus habitantes disfrutan de una apacible vida en contacto con la naturaleza hasta que Amanda Pierce desaparece sin dejar rastro mientras se supone que estaba de compras en Nueva York con una amiga y su marido, Robert, la esperaba en casa. Al mismo tiempo otra familia vecina de los primeros, los Sharpe, vivirán su propio infierno cuando descubren que su hijo adolescente ha estado colándose en casa de los vecinos para cotillear en sus ordenadores.

Así comienza una novela de esas en las que empezar a leer y no poder parar es todo uno. Shari Lapena nos implica inmediatamente en las vidas de personas normales y corrientes, todos ellos vecinos y muchos, además, amigos, que de la noche a la mañana se ven implicados en una desaparición primero y un asesinato después y algunos, como los Sharpe, con sus propias preocupaciones que han de mantener en secreto si no quieren arruinar la vida de su hijo. La primera y principal baza con la que juega Alguien a quien conoces es que el lector no necesita hacer el más mínimo esfuerzo para verse en una situación así porque te puede pasar a ti, o a tu vecino… a cualquiera de nosotros, con todo lo que ellos conlleva, el miedo, las dudas, los cotilleos en el vecindario, los secretillos que empiezan a salir a la luz en un barrio residencial idílico que solo lo es en apariencia porque el que más, el que menos, esconde sus pequeñas o grandes miserias.

Misterio y suspense no dejan de crecer en una novela en la que creo que he sospechado de todo el mundo para, cada vez que elegía a un culpable, dar la autora un giro y volver a dejarme como al principio. Con una prosa sencilla y un estilo directo y funcional Shari Lapena me ha obligado a leer de forma compulsiva aislándome totalmente de lo que me rodeaba y obligándome a aprovechar cada minuto libre para leer unas pocas páginas e intentar descubrir en qué punto las dos subtramas se iban a encontrar haciendo que todo terminase de saltar por los aires mientras me llevaba en volandas hasta un desenlace sorprendente que cierra toda la trama sin dejar fleco alguno.

En definitiva, Alguien a quien conoces es una lectura muy entretenida y totalmente adictiva. Puro entretenimiento para pasar unas tardes intentando saber qué ocurrió con Amanda y qué otros grandes y pequeños secretos nos encontraremos en estas personas tan normales que podríamos ser cualquiera de nosotros.

Ficha técnica







13 de septiembre de 2019

La señal - Maxime Chattam



Que no le digo no a un thriller de sobra lo sabéis. Lo que sí es complicado es encontrar aquí lecturas que se acerquen mínimamente al terror, alguna hay desde luego, pero no es habitual porque no es un género por el que yo me sienta atraída, básicamente porque soy una miedica… Esta novela, a pesar de los tintes de terror y a pesar de los elementos sobrenaturales, me llamó la atención muchísimo y decidí quedarme solo con lo de thriller que, sumado a que la literatura francesa suele gustarme mucho, acabó por decidirme. Hoy os hablo de La señal.

Sinopsis


El comienzo de La señal es realmente espectacular, me puso los pelos de punta y me dejó en estado de alerta para un buen rato. Sabiamente el autor cambia de tercio inmediatamente y nos presenta a una apacible familia aterrizando en su nuevo hogar. Tom, escritor de teatro, y Olivia, famosa presentadora de televisión, han abandonado la bulliciosa Nueva York y se han mudado a la tranquila y casi aislada ciudad de Mahingan Falls junto a sus hijos. No pasará mucho tiempo para que esta paz se vea alterada por siniestras muertes, llamadas telefónicas espeluznantes y una serie de sucesos extraños de difícil explicación.

Como os decía al principio yo no soy lectora de King, menos aún de Lovecraft, así que no puedo hablaros de esos guiños presentes en la novela sobre los que he leído en otras reseñas, pero sí os diré que esta es precisamente la razón por la que empiezo a preguntarme si quizá mi aversión a determinados géneros sea una película que yo me he montado y quizá, solo quizá, deba replantearme salir más a menudo de mi zona lectora de confort. Porque lo cierto es que La señal es una novela que he disfrutado de principio a fin y con la que he pasado miedo, mucho miedo en algunos momentos, tanto que decidí no leer de noche, no os digo más…

Y ese es el único motivo por el que La señal estuvo este verano conmigo algunos días más de lo habitual porque son casi setecientas páginas de no poder parar de leer. La intriga, el misterio y el miedo no dejan de crecer conforme avanzamos en unos capítulos que prácticamente se devoran con los ojos pegados al libro y eso que, en ocasiones, las descripciones detalladas de las muertes son para estómagos resistentes y, ni por esas, el lector es capaz de levantar la vista y dejar de avanzar. Si al misterio le sumamos los capítulos de corta extensión, el ritmo que no decae en ningún momento y la prosa fluida y fácil de leer, ya tenemos la combinación perfecta para caer en esa trampa mortal que todos conocemos de "leo un capítulo más y lo dejo".

Otro punto muy destacable es la cuidada y acertada ambientación tanto de los escenarios como de la atmósfera claustrofóbica que se respira y que conforme avanza la lectura se va tornando más y más asfixiante. En cuanto al espacio físico es fácil de la mano de Maxime Chattam trasladarnos a ese pequeño pueblo de Nueva Inglaterra y convivir con unos personajes trazados con acierto y naturalidad. Especialmente la familia protagonista me ha parecido una familia real como la que podríamos conformar cualquiera de nosotros.

En definitiva, La señal es un thriller escalofriante y realmente adictivo que yo he disfrutado de principio a fin. Creo que el hecho de aunar distintos géneros, no siendo solo una novela de terror, es un aliciente para que cualquier tipo de lector pueda acercarse a la novela y disfrutarla como lo he hecho yo.

Ficha técnica



25 de abril de 2018

La ciudad de las mujeres desaparecidas - Megan Miranda


Llegó por sorpresa. A la vuelta de unos días de vacaciones en Navidad la encontré en mi oficina, no la conocía de nada, no había oído hablar de ella y no tenía ni idea de por qué me la enviaban así que admito que me olvidé un poco de ella. Gran error por mi parte porque cuando finalmente me he decidido a leerla, he descubierto una gran lectura. Hoy os hablo de La ciudad de las mujeres desaparecidas.

Mi opinión



Hace años que Nicolette Farrell, Nic, abandonó Cooley Ridge, ahora reside en Philadelphia, tiene un trabajo que le gusta y acaba de prometerse con el hombre del que está enamorada. La que fuera su ciudad natal la asfixiaba de tal modo que desde que finalmente tuvieron que internar a su padre en una residencia no ha encontrado motivos para volver por allí, pero una nota que recibe de él la hace preparar las maletas y regresar. Una vez allí, la desaparición de la novia del que en el pasado fuera su pareja despertará todos los demonios que tanto ha intentado que permanezcan dormidos y es que en muchos puntos se asemeja demasiado a la desaparición, hace diez años, de Corinne, su mejor amiga.

Comienza así una novela en la que lo primero que nos sorprende es su estructura con una narración que desarrolla la historia en el orden inverso, yendo hacia atrás en el tiempo. Toda la trama se desarrolla en 15 días y una vez nos sitúa en el momento previo al desenlace salta hacia atrás y va descontando días uno a uno. Una estructura compleja que a menudo obliga al lector a resituarse ante determinados hechos y recordar que lo que está leyendo ha sucedido antes de lo que leyó en las páginas anteriores. La autora hace gala de un hábil manejo de la tensión narrativa y gracias a esta peculiar forma de estructurar la novela incrementa la ansiedad y la necesidad de saber y llegar al final. Y es que La ciudad de las mujeres desaparecidas es una novela que atrapa al lector en la primera página y ya no lo suelta hasta un desenlace que no por esperado deja de sorprender. Megan Miranda desde el principio nos hace partícipes de todo lo que sucede utilizando la figura del narrador protagonista en la voz de Nic. Todo un acierto con el que nos hace vivir sus sospechas y sentir sus miedos en esta historia plagada de secretos que poco a poco irán viendo la luz.

La ambientación y los personajes son los puntos fuertes de La ciudad de las mujeres desaparecidas. Las descripciones de la pequeña ciudad en la que se desarrolla, el bosque, la feria del pueblo… nos hacen sentir viviendo allí mismo y respirando ese ambiente asfixiante de una ciudad pequeña en la que todos se conocen, en la que todos tienen secretos y en la que parece no puedes dar un paso sin que tu vecino lo sepa. En un lugar claustrofóbico como el descrito conviven unos personajes a los que iremos conociendo poco a poco y que, sin ser numerosos, sí resultan muy representativos de diversas personalidades. Unos personajes que sentiremos vivos y reales con mil matices que los vestirán de luces y sombras para hacernos dudar de todos ellos y que irán evolucionando a lo largo de la lectura de forma que el lector se llevará más de una sorpresa al final.

El peso del pasado, las decisiones tomadas tiempo atrás, tienen un importante papel en una novela en la que los personajes tendrán que enfrentarse a los fantasmas del pasado porque ni se puede huir de él ni se puede quedar uno estancado allí. El lector deberá reunir todas las piezas de este puzle mientras se enfrenta a una lectura adictiva en la que descubrir los secretos que todos los personajes esconden. Una novela en la que la autora utiliza de forma recurrente la metáfora de un monstruo agazapado en el bosque que en cualquier momento puede salir y desatar el terror, del mismo modo que muchos esconden un auténtico monstruo en la versión escondida de sí mismo, de forma que esa sensación cala rápidamente en el lector y lo acompaña a lo largo de toda la lectura hasta un desenlace en el que todo cobra sentido y se hallan todas las respuestas.

En definitiva, no puedo más que recomendar la lectura de La ciudad de las mujeres desaparecidas, una novela con una estructura compleja e inteligente que añade tensión a una trama llena de secretos y personajes bien construidos. No os la perdáis.

Ficha técnica


6 de septiembre de 2017

Maldad - Tammy Cohen


Hay libros a los que no me puedo resistir a pesar de que intento ser fuerte y quitarme todo lo que tengo pendiente de leer (misión imposible ¿para qué me voy a engañar?) y por eso cuando me presentan una novela que me promete buenas dosis de misterio y lectura adictiva, difícilmente miro hacia otro lado, sobre todo si tenemos en cuenta que es el tipo de lectura que más me apetece en la época estival. Esta novela me dio buenas vibraciones desde el principio y desde luego no me equivoqué y hoy que sale a la venta os hablo de ella: Maldad.

Sinopsis


Nuevo jefe. Nuevas reglas. ¿En quién puedes confiar? Ves a tus compañeros de trabajo todos los días. Pero ¿qué es lo que no ves? En la oficina, todos saben que a Charlie le gusta el café con mucho azúcar. Que a Sarah sus hijos no la dejan dormir por las noches. Que a Amira el sueldo no le alcanza. O que a la chica nueva, Chloe, se le ilumina la cara cada vez que ve a Ewan. Llevan años trabajando juntos, toman gin tonics al salir de la oficina y están acostumbrados a cubrirse las espaldas los unos a los otros. Pero su confortable rutina se rompe cuando aparece una nueva jefa, agresiva y manipuladora… Entonces, las reglas del juego cambian. ¿Quién odia a todos en secreto? ¿Quién carga con un pasado que lo tortura? ¿Quién es capaz de cometer un asesinato?

Mi opinión


La noticia sobre un asesinato acontecido en Londres es el arranque de Maldad. A partir de ese momento serán dos las líneas argumentales que sostendrán la narración. Por un lado, una psiquiatra infantil ya en edad madura, recuerda sus comienzos cuando era una recién licenciada y tuvo que colaborar en un caso aberrante que conmovió a la sociedad en aquel momento. Y, por otro lado, asistiremos a los cambios que se producen en un departamento de una empresa cuando la jefa que lleva años dirigiéndolo es despedida y sustituida por otra mujer de un talante muy distinto al suyo, acabando con lo que parecía ser un equipo bien avenido y cohesionado. La nueva jefa es mucho más agresiva y menos conciliadora que la anterior y esto hace aflorar las suspicacias y el lado más competitivo de cada uno de ellos.

Maldad es una de esas novelas que atrapa desde el inicio con un planteamiento sencillo y cercano para la mayoría de nosotros como es el ambiente laboral y las tensiones que en él, bien por un jefe manipulador con métodos discutibles, bien por otros motivos cualesquiera, se pueden crear haciendo realmente difícil y complicado el día a día en un lugar en el que tantas horas de nuestra vida pasamos. Desde el primer momento consigue crear en el lector la necesidad de saber, haciendo que el suspense vaya creciendo conforme avanzamos en la lectura y que incluso aún intuyendo el posible desenlace, y acertando, nos tiene reservados algunos giros realmente sorprendentes.

Las dos líneas argumentales de Maldad irán conformando un puzle que el lector irá armando con los datos que poco a poco irá conociendo hasta que ambas terminen confluyendo formando un todo coherente en el que las piezas encajan a la perfección de forma natural. Para la trama del caso del pasado de la psiquiatra infantil, será la propia Anne la encargada de la narración con una voz en primera persona que no solo nos dará a conocer lo acontecido, sino que nos permitirá entrar en la psiquis de la protagonista de forma que el lector terminará conociéndola muy bien. En cambio para el otro hilo argumental la autora se decantará por un narrador omnisciente que de forma alternativa irá poniendo el foco en uno u otro de los trabajadores, de forma que tendremos una visión bastante amplia de lo que acontece, aunque siempre sesgada por cómo lo está viviendo cada uno de ellos. Es en esta parte donde conoceremos a los verdaderos protagonistas de la historia, esos trabajadores que cuando todo fue como la seda en la oficina no dudaban en compartir una copa a la salida del trabajo, pero que ahora, bajo la influencia de Rachel, la nueva jefa, dejan aflorar su peor lado y se dejan llevar rápidamente por las murmuraciones y la desconfianza, no dudando en traicionar a quien antes era su mejor amigo.

Para ello Tammy Cohen ha elegido un elenco de personajes muy distintos entre sí, con caracteres de lo más variados que la autora dibuja de forma somera pero sin duda certera ya que a pesar de no extenderse demasiado en sus perfiles ni profundizar psicológicamente en ellos, consigue que los sintamos cercanos, como personas de carne y hueso, con problemas que nos resultarán familiares. Y es que son personas normales y corrientes: Amira, preocupada por el pago de la hipoteca de un piso que no debió permitirse; Sarah, agotada tras otra noche sin dormir por sus dos hijos pequeños; Paula, con la cabeza ya puesta en la jubilación; Ewan, el joven guaperas que además de ligar está lleno de aspiraciones; y Chloe, la recién llegada que aún busca su lugar. Con todos ellos se teje toda una interesante red de interrelaciones laborales que se extrapolan a la vida personal y que explotará con la llegada de Rachel, dibujando la autora con buen tino cómo un ambiente laboral sosegado puede tornarse asfixiante y demoledor cuando la presión y la consecución de objetivos a toda costa entra por la puerta de la oficina.

En definitiva, Maldad es una novela muy entretenida que yo he devorado prácticamente en tres días y que sin duda os recomiendo. La cercanía de los personajes,  con problemas reales, el misterio latente desde las primeras páginas y la fluidez en la narración con una prosa sencilla en la que abundan los diálogos, hacen de esta novela una opción muy recomendable para cualquier tipo de lector.



25 de febrero de 2015

Los perros siempre ladran al anochecer - Andrés Pérez Domínguez


“Los perros siempre ladran al anochecer” es un título de esos que me llamó la atención nada más verlo y que me apeteció leer en cuanto Carmina del blog De tinta en vena habló de él. Además, aún no me había estrenado con el autor, Andrés Pérez Domínguez, aunque tengo en casa otra novela suya, “El violinista de Mauthausen”. Afortunadamente tuve la suerte de resultar agraciada con un ejemplar en el sorteo que organizó Carmina y hoy os traigo mis impresiones.

SINOPSIS

Clara y Jorge acaban de mudarse a una urbanización porque la convivencia con los vecinos del edificio donde vivían era insoportable. Esperan que ahora todo sea diferente, pero arrastran un secreto oscuro del que no pueden librarse y, aunque sus nuevos vecinos los acogen con entusiasmo, pronto descubrirán cosas terribles de su pasado que abrirán una grieta insalvable entre ellos. Los perros siempre ladran al anochecer es un relato de suspense que se lee de un tirón y que al mismo tiempo arroja luz sobre la condición humana, las dudas que lastran la existencia y la dificultad de enterrar el ayer para empezar de nuevo.

EL AUTOR

Andrés Pérez Domínguez es un escritor español nacido en Sevilla en 1969. Autor de las novelas El violinista de Mauthausen (Premio Ateneo de Sevilla 2009), El síndrome de Mowgli (Premio Luis Berenguer, Algaida, 2008), El factor Einstein (Martínez Roca, 2008), La clave Pinner (Roca Editorial, 2004), las novelas cortas Los mejores años (Premio José Luis Castillo-Puche, 2002) y Duarte (Premio Tierras de León, 2002), las colección de cuentos El centro de la Tierra (Paréntesis, 2009, finalista del premio Setenil), Estado provisional (Premio Ciudad de Coria, 2001), y el relato Ojos Tristes (Premio Internacional de Cuentos Max Aub, 2001). (Tomado del blog del autor)

MI OPINIÓN

Clara y Jorge quieren dejar atrás su pasado, un pasado con un secreto que a toda costa desean mantener oculto por lo que deciden abandonar el vecindario y la ciudad donde hasta entonces habían vivido y mudarse a un chalet a las afueras. Pero realmente no se puede huir de aquello que forma parte de nosotros mismos y así, al igual que los perros, sea invierno o verano, llueva o sople una cálida brisa, siempre ladran al anochecer, nuestro pasado siempre está ahí, acechándonos para que nunca podamos desembarazarnos de él.


“Los perros siempre ladran al anochecer” es una novela tan corta como intensa e inquietante. Un libro que te atrapa desde el inicio de tal forma que no puedes parar leer y sus capítulos cortos invitan continuamente a la trampa mortal de “un capítulo más” en el que muchos caemos y que convierte nuestras noches en largas de lectura y cortas de sueño. Esta novela es así y lo es no por una acción trepidante, sino por la importante carga de suspense psicológico que se esconde entre sus páginas.


Andrés Pérez Domínguez
Podría decir que es una novela universal ya que sus dos temas principales son tan cotidianos como atemporales. Por un lado los rumores que, infundados o no, pueden llegar a destrozar la vida de cualquier persona. De hecho el autor cuenta que  tuvo la idea de escribir esta novela cuando en un programa radiofónico que escuchaba llamó una señora para contar cómo ella y su marido habían tenido que marcharse del lugar donde vivían porque sus vecinos les hacían la vida imposible. El otro gran tema que toca este libro son los celos. Esos que en este caso consumen a Clara hasta volverla un ser irracional. Los celos que siempre, de nuevo fundados o no, terminan pasando factura a cualquier relación de pareja y por los que sufren ambos miembros.


El autor traza una historia creíble que justo por eso llega a resultar tan espeluznante y lo hace basándose principalmente en un magnífico perfil de los personajes para convertirlos en personas reales, normales y corrientes, con sus virtudes y sus defectos. Estos personajes casi se circunscriben a Jorge y Clara, siendo ella sin duda la protagonista principal de la novela, hecho que no deja de resultar curioso ya que la voz narrativa es la de Jorge por lo que a ella solo la conoceremos a través de él. De esta forma nos presenta a un personaje lleno de matices al que, sin compartir alguna de sus actitudes (al menos las que nos cuenta Jorge), he llegado a comprender en algún momento. No puedo decir lo mismo de Jorge que me ha resultado un personaje oscuro, si bien al principio parece un santo, lo cual lo hizo aún más sospechoso a mis ojos, después no me quedó nada claro y sigo sin saber qué pensar de él. El resultado es que no llegaremos a conocer del todo a ninguno de los dos y nuestra visión será parcial ya que desconocemos qué piensa la otra parte.


Y finalmente, alrededor de Clara y Jorge, los vecinos. Los pasados, aquellos de los que huyeron porque para Clara se hizo insufrible continuar aguantando con sus rumores y su indiferencia. Y los presentes, que los acogen en su nueva vida, integrando a Jorge desde el principio y sin poder evitar cierto recelo hacia Clara. Unos vecinos que más que como seres individuales se me han asemejado a un colectivo que en ocasiones me ha dado miedo. Ese afán por ser “familia” me ha puesto los pelos de punta.


Con un lenguaje claro y sencillo, una prosa cuidada, una trama que va de menos a más y alternando sin confusión alguna presente y pasado, el autor va situando al lector y lo va envolviendo en la atmósfera inquietante y asfixiante que prima durante toda la lectura. Una atmósfera en la que el drama se intuye desde el principio consiguiendo dotar a la novela de una intensidad emocional que traspasa las páginas y conduciendo al lector, deseoso de saber qué ocurrió, hasta un final abierto sobre el que me siento incapaz de tomar ninguna decisión, no me decanto por ninguna de las alternativas que me he planteado y os aseguro que le he dado muchas vueltas porque esta es una de esas novelas de las que no es fácil despedirse, se queda días rondando tu cabeza. Los que habitualmente visitáis este espacio sabéis que no me gustan los finales abiertos, pero en esta ocasión no ha sido así y me siento satisfecha, si es que se puede utilizar este adjetivo para describir la sensación final con esta lectura, con este desenlace que no es tal, sino que es el comienzo en el que el lector debe decidir, si puede, qué ocurrió realmente.



Ficha técnica
Título: Los perros siempre ladran al anochecer
Autor: Andrés Pérez Domínguez
Editorial: Alianza Editorial
Nº de páginas: 168
ISBN: 9788420697000

14 de noviembre de 2014

El talento de Mr. Ripley (Patricia Highsmith)


En "El talento de Mr. Ripley", la más célebre novela de Patricia Highsmith, aparece su más fascinante personaje: el inquietante y amoral Tom Ripley, figura prototípica de un género que Patricia Highsmith ha inventado, que se sitúa entre la novela policíaca y la novela negra, entre Graham Greene y Raymond Chandler, donde el más trepidante suspense se aúna a un vertiginoso análisis psicológico. Mr. Greenleaf, un millonario americano, le pide a Tom Ripley que intente convencer a su hijo Dickie que está viviendo una bohemia dorada en Italia para que regrese al hogar. Tom acepta el encargo, y de paso pone tierra por medio a posibles problemas policiales, y encuentra a Dickie y a su amiga Marge, con quienes establece una turbia y compleja relación.


LA AUTORA

Patricia Highsmith (Fort Worth, Texas, 1921 - Locarno, Suiza, 1995) fue una novelista estadounidense famosa por sus obras de suspense.
Se graduó en 1942 en el Barnard College, donde estudió literatura inglesa, latín y griego. Concluidos sus estudios, se dedicó a redactar guiones de comics hasta su debut literario con Extraños en un tren (1950). La creación del personaje de Tom Ripley, ex convicto y asesino bisexual, la que más satisfacciones le dio en su carrera. Su primera aparición fue en 1955 en El talento de Mr. Ripley, y en 1960 se rodó la primera película basada en esta popular novela, con el título A pleno sol, dirigida por el francés René Clément y protagonizada por Alain Delon. A partir de allí se sucederían las secuelas: La máscara de Ripley(1970), El juego de Ripley (1974), El muchacho que siguió a Ripley (1980), entre otras. 


MI OPINIÓN

No se me ocurre título mejor para esta novela con la que me estreno con la reina del suspense, Patricia Highsmith, y es que el protagonista, Mr. Ripley, no cabe duda de que tiene talento  y mucho, aunque lo dirija hacia objetivos inadecuados, amorales, punibles… se me ocurren unos cuantos adjetivos.

Tom Ripley es un joven tímido que sobrevive gracias a pequeños y variados trabajos que alterna con alguna que otra estafa de poca monta. Es una persona gris, anodina, que no está conforme con su vida y que desprecia a aquellos que dicen llamarse sus amigos. Este Tom Ripley será el que un día conocerá a Herbert Greenleaf en un bar, el cual le hará una propuesta: viajar a Italia con todos los gastos pagados para intentar convencer a su hijo, Dickie, de que regrese a Nueva York. Tom encontrará así la oportunidad de salir de su monótona vida y de escapar a una más que probable denuncia por sus estafas.

Será en Italia, en la localidad costera de Mongibello, donde Tom se encontrará con Dickie Greenleaf, un joven rico, atractivo y divertido. Todo lo que Tom no es y todo lo que desearía ser porque Dickie lleva una vida despreocupada en Italia, dedicándose a navegar, a pintar y a divertirse junto a Marge, una amiga con quien mantiene una relación de amistad muy especial y que está enamorada de él en secreto.

Tom Ripley es un personaje fascinante. A lo largo de la novela iremos descubriendo que su infancia, huérfano de padres y criado por una tía, fue muy dura, nunca nadie le dio cariño y siempre se sintió despreciado. La inseguridad y el poco aprecio que por sí mismo tiene están perfectamente reflejados en el libro, pero llega un momento, cuando Tom conoce a Dickie, en el que se rebela contra quién es deseando ser el otro, ser Dickie, esa persona por la que siente una mezcla de admiración y envidia y de quien a lo largo de la novela se insinúa, aunque nunca se dice abiertamente, está enamorado. Esta homosexualidad insinuada es aprovechada por la autora para hacer crítica de una sociedad homófoba que desprecia, e incluso teme, a aquellos que tienen otras tendencias sexuales.

Patricia Highsmith
El desarrollo de este personaje y su evolución en la novela es lo más destacable que he encontrado en esta lectura, porque si bien los personajes secundarios están perfilados en su justa medida, ni demasiado para quitar protagonismo a Ripley, ni tan poco como para no llegar a conocerlos, con Tom Ripley el  dibujo es minucioso y la autora demuestra verdadera maestría a la hora de desarrollar el diálogo interno del personaje a través del cual iremos conociendo el funcionamiento de su mente y nos adentraremos en la psiquis de una persona con un grave complejo de inferioridad unido a una envidia que lo llena de ira y que domina sus impulsos.

Los problemas de identidad de Tom quedan perfectamente reflejados en varias escenas de esta magnífica novela y la profundidad psicológica del personaje va creciendo conforme avanza la lectura. Ésta es la primera entrega de una saga de cinco libros, aquí conocemos al chico tímido que termina siendo el personaje perverso, amoral y visceral que me ha tenido pegada a las páginas del libro, pero no puedo dejar de preguntarme qué Mr. Ripley nos encontraremos en las posteriores novelas, será interesante ir descubriéndolo.

La autora utiliza un narrador omnisciente en tercera persona con una prosa tan concisa que me ha resultado un tanto fría y que hizo que me costara un  poco entrar en el libro. Tampoco me ayudó que aproximadamente la primera mitad de la novela se dedicara exclusivamente a presentar a los personajes sin que realmente ocurriera nada muy especial, pero aún así sigue siendo una lectura ágil ya que los diálogos son muy abundantes. Será precisamente el acontecimiento de un hecho muy relevante el que hará que el ritmo de la novela cambie y el libro gire hacía el género policíaco y de suspense y nos adentre en el círculo de engaños, mentiras y suplantaciones de identidad de Tom Ripley, un personaje con una amoralidad tal que es imposible no terminar seducido por sus recovecos y aristas. Un personaje que en un momento parece que va a desmoronarse para, minutos después, resurgir con una ira  que llega a asustar.

La autora no se detiene excesivamente en describir los escenarios donde se desarrolla la acción a pesar de que son unos cuantos: Mongibello, Roma, París, Venecia… Da la descripción justa para situarnos en el lugar y en lo que sí se detiene un poco más es en la descripción de los ambientes desenfadados y llenos de lujo en los que se mueve habitualmente Dickie y, por lo tanto, Tom.

Un libro que me ha sorprendido muchísimo. Me enfrenté a él sin ninguna idea preconcebida ya que ni siquiera he visto ninguna de sus adaptaciones cinematográficas, la más conocida y reciente de ellas protagonizada por Matt Damon, Jude Law y Gwyneth Paltrow. A Patricia Highsmith la tenía catalogada casi como “una de esas autoras que a mí no me gustan” y probablemente si Meg, Marilú y Ana Blasfuemia no hubieran propuesto a principios de este año el Reto Escritoras Únicas, jamás me habría acercado a ella.

Da igual que la trama en ocasiones resulte poco creíble (¿de verdad nadie baraja nunca la posibilidad de…?) porque como decía al principio, lo mejor de esta novela es el talento de Mr. Ripley para construir un entramado de mentiras y vivir durante meses en él. Talento para justificarse a sí mismo sus propias acciones por deleznables que éstas sean. Talento para seducir, atraer y repeler al mismo tiempo al lector y conseguir que, al menos en mi caso, alguna vez no es que haya estado de su parte pero sí haya temido por él hasta llegar a un final que sólo puedo calificar de perfecto, podrá gustar más o menos, pero es sencillamente perfecto.


Ficha técnica
Título: El talento de Mr. Ripley
Autora: Patricia Highsmith
Traductor: Jordi Beltrán
Editorial: Anagrama
Nº de páginas: 286
ISBN: 9788433930057




12 de febrero de 2014

La otra mecanógrafa (Suzanne Rindell)


En 1922, la jornada laboral en la comisaría del distrito del Lower East Side, en Nueva York, transcurre al ritmo impuesto por una nueva ley que prohíbe la producción, venta y transporte de bebidas alcohólicas.

El trabajo se va acumulando, pero Rose Baker no se queja: es mecanógrafa de profesión y su tarea consiste en escuchar y reproducir fielmente las palabras de los criminales que cada día desfilan por el edificio. Robos, sobornos y delitos de sangre son su pan de cada día, así que parece una mujer difícil de impresionar, pero todo cambia la mañana en que Odalie entra a formar parte del equipo: mientras Rose lleva el pelo castaño recogido en un discreto moño, Odalie se atreve a estrenar melena a la garçonne, a fumar y a frecuentar los mejores restaurantes, sin preocuparse demasiado por la cuenta. Su mirada fascina a hombres y mujeres, y Rose cae en sus redes, viviendo con ella los placeres ocultos que reserva la ciudad de Nueva York a quien sabe disfrutar de lo bueno.

¿Qué es mentira y qué verdad en la vida de Odalie? Habrá que leer hasta la última página para entender un juego perverso, deudor de la novela negra y del mejor cine, que el talento de Suzanne Rindell convierte en gran literatura.


LA AUTORA

Suzanne Rindell es una autora norteamericana. Estudió literatura inglesa en la Universidad de Rice y ha publicado tanto artículos como relatos en revistas como Nimrod, Crab Orchard Review o Conjuctions Online, entre otras. "La otra mecanógrafa" es su primera novela.

MI OPINIÓN

Hoy os traigo un libro que compré con muchas ganas y que tenía desde hace algunos meses esperando para leer pero por un motivo u otro siempre iba posponiendo hasta que el pasado mes de enero le llegó su momento y con un resultado magnífico ya que se convirtió en una de mis mejores lecturas de ese mes.

Suzanne Rindell
En esta novela conoceremos a Rose, una chica que trabaja como mecanógrafa en una comisaría de Nueva York. Rose lleva una vida anodina y monótona hasta que contratan a Odalie, la nueva mecanógrafa. Desde el primer momento sabemos que algo grave ha ocurrido, el halo de fatalidad flota en el ambiente y será Rose quien se encargará de narrarnos en primera persona los acontecimientos que se desencadenarán a raíz de la llegada de la otra mecanógrafa. Al tratarse de una narración en primera persona a través de los recuerdos de la propia Rose, tendremos una visión parcial de lo ocurrido e incluso dudaremos en muchas ocasiones de la veracidad de lo que se nos está contando porque incluso la propia Rose duda a veces de si sus recuerdos son veraces o no.

La duda y la incertidumbre son una constante en este libro que, con una importante carga de suspense psicológico, te va atrapando paulatinamente. La autora, con una prosa elegante y cuidada, crea el ambiente perfecto en el que nada es lo que parece y en el que continuamente estaremos haciéndonos todo tipo de preguntas y querremos llegar al final para hallar las respuestas.

Uno de los aspectos más destacables de la novela son sus protagonistas, con una apabullante evolución en el caso de Rose. Ella y Odalie son las protagonistas indiscutibles de esta novela aunque ciertamente hay todo un elenco de personajes secundarios que, aunque menos desarrollados que ellas, resultan imprescindibles para entender el conjunto de la novela. Pero son ellas, nuestras dos mecanógrafas, las que destacan no sólo por la trama en sí misma sino también por estar caracterizadas hasta el último detalle. Nada tienen que ver la una con la otra, Rose es gris y Odalie brilla con mil colores. Rose es la chica que siempre pasa desapercibida, todo lo contrario que Odalie, y esto es así de tal modo que incluso en el libro, a pesar de estar narrado por la propia Rose, es Odalie quien llena las páginas y quien atrapa nuestra mirada. Me ha gustado la forma que tiene la autora de contraponer a dos personas tan distintas sin caer en tópicos y cómo utiliza los caracteres de ambas para mostrarnos los ambientes tan distintos que podían vivirse en aquel Nueva York de los locos años 20.

Y es que el otro aspecto que quiero destacar es la fantástica ambientación de la novela. El retrato de los años 20 es fantástico, la Ley Seca, los bares clandestinos donde suena música de jazz mientras se consume el alcohol ilegal, el lujo, el derroche, incluso el maravilloso vestuario de la época que lucen nuestras dos protagonistas está detallado de forma muy visual. Pero también la vida triste de otros muchos menos favorecidos que vivían lejos de lujos. Las huellas de una guerra que acaba de terminar y que muchos aún arrastran. Ambos ambientes están descritos con detalle y la autora consigue trasladarnos sin dificultad a ellos.

Una novela con muy poco diálogo y que requiere una lectura pausada. Una novela desconcertante en la que desde el primer momento serán muchas las preguntas que nos haremos: ¿por qué nos cuenta esto Rose? ¿qué ocurrió? ¿qué hay de verdad y de mentira? Una fantástica novela que ha supuesto el debut de una autora a la que tener en cuenta en un futuro y que yo sin duda alguna os recomiendo si además de entretenimiento buscáis una narración impecable.



Desafío libros musicales


Ficha técnica
Título: La otra mecanógrafa
Autora: Suzanne Rindell
Editorial: Lumen
Traductora: Aurora Echevarría Pérez
Nº de páginas: 384
ISBN: 9788426421319