Hace dos años
que leí por primera vez a Sandrone Dazieri, No está solo y El Ángel fueron dos
de las novelas que me acompañaron durante el verano de 2017 así que de ninguna
forma podía quedarme sin conocer el desenlace de la trilogía protagonizada por
Dante Torre y Colomba Caselli. Hoy os hablo de El Rey.
Mi opinión
Tras el terrible
atentado y los acontecimientos con los que finalizó El Ángel, Colomba Caselli
ha dejado la policía y se ha retirado a la casa familiar en un apartado pueblo
donde pasa los días preguntándose por el paradero de Dante Torre, víctima de
secuestro en la novela anterior. Tras una intensa tormenta de nieve encuentra
en su propiedad a Tommy, un joven autista con las ropas manchadas de sangre. Su
madre y su padrastro han sido asesinados y él se perfila como el principal
sospechoso, pero Colomba ha descubierto algo en su forma de comportarse, Tommy
parece haber sido otra víctima más de “el Padre”.
Así comienza la
última novela de Sandrone Dazieri con la que cierra una trilogía que lo ha
catapultado al éxito internacional con una pareja de investigadores de lo más
peculiares y, sobre todo, con unas tramas
muy negras que dejan al lector sin aliento. El Rey no es una excepción y el
autor vuelve a ofrecernos un thriller
que no da un respiro, con un ritmo intenso y una trama tan escalofriante
como sus predecesoras plantando ante nuestros ojos, sin paños calientes, la
crueldad del abuso infantil y sus secuelas o las dificultades de los afectados
por autismo para relacionarse.
No cabe duda de
que una de las grandes bazas de la novela sigue siendo su pareja protagonista,
estos dos personajes inadaptados hacia
los que es casi imposible no desarrollar empatía son el pilar sobre el que
descansa toda la trilogía. Junto a ellos encontramos a muchos otros
personajes ya conocidos por las novelas anteriores y a otros nuevos,
componiendo todos ellos una novela que
atrapa nuestra atención desde la primera página para sumergirnos en un
puzle complicado para el que en ocasiones tendremos la sensación de que nos
faltan piezas, para al minuto siguiente encontrarnos con tantos hilos que nos
convenceremos de que será imposible ensamblarlo todo. Pero no solo es posible,
sino que el autor lo hace con acierto a través de un último giro que ni en mis
más delirantes sueños se me pasó por la cabeza.
El Rey es una lectura intensa narrada con
un estilo detallista y una prosa cuidada y articulada en capítulos cortos que
no dejan de plantearnos más y más interrogantes creando una auténtica ansiedad
lectora que solo se ve aplacada por una lectura compulsiva que nos puede llevar
a obviar algunos aspectos imprescindibles. Los giros argumentales salpican una trama compleja llena de detalles
que requieren nuestra máxima atención y una novela para la que se hace
imprescindible haber leído las dos anteriores. No es esta una saga que se pueda
leer en cualquier orden así que avisados estáis, no os lancéis porque incluso
yo, que tampoco hace tanto tiempo que las leí, he tenido más de una laguna.
En definitiva,
El Rey es una novela muy negra. Un thriller intenso con una trama dura que se
desarrolla con un ritmo sostenido hasta un desenlace que se lee con avidez
golpeado por el último y más brillante de los muchos giros que encontraremos a
lo largo de la lectura.



