14 de enero de 2017

Encuentro con Juan Manuel de Prada

Días antes de Navidad tuve la oportunidad de asistir a un encuentro con Juan Manuel de Prada con motivo de la reciente publicación de su última novela Mirlo blanco, cisne negro de la que os hablé ayer. El encuentro tuvo lugar en el Hotel Only You de Madrid y allí nos dimos cita, además del autor, unos cuantos blogueros deseosos de charlar con él.

Todo lo que rodea el mundo literario es parte fundamental de Mirlo blanco, cisne negro y en ella se menciona a los blogueros y no precisamente de forma elogiosa así que no es de extrañar que la primera pregunta fuera precisamente su opinión sobre la labor que realizamos. Comentó que al igual que en cualquier otra parte blogueros evidentemente hay de todo. Nuestra labor de divulgación le parece laudable y necesaria, sustituyendo en ocasiones a los críticos profesionales que tienen parte de responsabilidad en la decadencia de la literatura ya que los de los grandes medios a menudo han servido a otros intereses, utilizando el oficio para despotricar y hacer guerras literarias, razón por la cual ahora están en descrédito.

Esta crítica a este sector de la literatura está muy presente en la novela como lo está la crítica al monopolio que en su momento tuvieron las revistas literarias, a la hegemonía y el poder que ostentaban en los años 80-90 para encumbrar a quien querían siempre con una motivación mercantil e ideológica ya que era una época en la que el sector, al contrario de lo que sucede ahora, movía muchísimo dinero y los anticipos a escritores eran realmente jugosos.

Metidos más de lleno en su novela Juan Manuel de Prada nos comentó que los dos protagonistas de Mirlo blanco, cisne negro tienen muchas suyas, pero también otras muchas que nada tienen que ver con él. Tras 22 años publicando y aunque en la publicidad editorial se habla de un ajuste de cuentas con el mundo literario y él mismo, considera que quizá ese enfoque publicitario no ha sido el correcto y más bien hablaría de un balance de estos años en los que ha pasado por muchos estados de ánimo con respecto a su vocación literaria y ahora que ha alcanzado una cierta serenidad, frágil, ha sentido que era el momento de recapitular a través de una novela ya que una autobiografía le hubiera parecido pretenciosa.

El estilo narrativo es otro de los puntos que se trata en la novela a través de los dos escritores protagonistas, muy distintos ambos en este aspecto. Juan Manuel de Prada considera el estilo es la huella dactilar del autor, la radiografía de su alma y dependerá siempre del universo personal de cada uno por lo que cada autor debe encontrar el suyo. Además, todos evolucionamos con la edad y así lo hace también el estilo, normalmente hacia menos barroquismo del mismo modo que el conocimiento del alma humana que dan los años ayuda a la creación de personajes más complejos.

La relación entre maestro y discípulo, consagrado y novel, es el eje en torno al cual gira una novela que a pesar de comenzar como una sátira termina siendo una narración sobre las relaciones humanas por lo que la pregunta sobre cómo son sus relaciones con otros autores era inevitable y nos cuenta que le gusta especialmente relacionarse con los que están empezando, tratar con autores noveles es una transfusión de entusiasmo. Le pedimos que nos recomendará a algunos de estos autores noveles de los que tomé buena nota.

Fueron dos horas y media de charla en la que hubo tiempo para hablar también de sus gustos literarios. Se considera un lector muy ecléctico, algo que cree fundamental y que un lector no debe perder nunca. Lamentó que la única pega de dedicar tiempo a la escritura es leer menos y para finalizar nos confesó que su gran proyecto hubiera sido escribir una especie de Episodios Nacionales sobre el siglo XX, empezando con la pérdida de Filipinas, como hizo en su novela Morir bajo tu cielo, y terminando con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, pero aunque es algo que no descarta es consciente de que es un proyecto muy difícil.

Solo me queda agradecer a la editorial la invitación y al autor su disposición para charlar y disfrutar de una tarde realmente agradable e interesante y aprovecho, de nuevo, para recomendaros la lectura de Mirlo blanco, cisne negro.



13 de enero de 2017

Mirlo blanco, cisne negro - Juan Manuel de Prada


Hay libros en los que ni me fijo abrumada por muchos otros que van llegando a mis estanterías y que se van acumulando en el apartado de lecturas pendientes, pero afortunadamente en muchas ocasiones bien por una reseña que leo o un regalo o porque la editorial se encarga de ofrecérmelo, descubro autores que a pesar de ser muy conocidos aún no he leído y vivo uno de esos momentos míos de ¿qué he estado haciendo hasta ahora? Esto es justo lo que me ha ocurrido con la novela que os traigo hoy, Mirlo blanco, cisne negro.

Sinopsis


Alejandro Ballesteros, un aspirante a novelista recién llegado a Madrid, conoce a Octavio Saldaña, un veterano y brillante escritor condenado al ostracismo tras un triunfo meteórico, allá en la juventud. Alejandro sucumbirá pronto a la apabullante personalidad de Saldaña, que acoge bajo su plumaje de «cisne negro» al joven, empeñado en convertirlo en el nuevo «mirlo blanco» de la literatura española.

Sin embargo, lo que comienza siendo una relación de deslumbramiento recíproco acabará transformándose en una amistad tóxica y destructiva. Saldaña no tardará en mostrarse como un genio de la manipulación psicológica; y Ballesteros pronto será un pelele en manos de su maestro.

En su ansia de dominio, Saldaña tratará de sembrar cizaña entre Ballesteros y Paloma, su novia, y hasta permitirá que coquetee con Nieves, su propia mujer. Ballesteros está perdiendo el control sobre su obra y sobre su vida; pero ¿es tan inocente como parece o en realidad se está aprovechando de la sabiduría y las dotes de Saldaña?

Mi opinión


Dos son los grandes protagonistas de Mirlo blanco, cisne negro. Por un lado conoceremos a Alejandro Ballesteros, el mirlo blanco, un autor novel recién aterrizado en Madrid desde la meseta castellana con su primera publicación en una pequeña editorial bajo el brazo, un libro de cuentos. Y, por otro lado, conoceremos a Octavio Saldaña, el cisne negro, autor consagrado que dejó su brillante carrera literaria atraído por las mieles y el dinero fácil de las tertulias televisivas y ha terminado dirigiendo un programa radiofónico en el que no deja títere con cabeza. En un sarao literario, de esos que Alejandro tanto desprecia pero no se pierde, conocerá  a Nieves, la mujer de Octavio, y todo cambiará cuando se fije en él y gracias a su influencia deje de ser un autor más que intenta abrirse camino en el mundillo literario y consiga que se le abran las puertas de ese mundo que tanto dice despreciar, pero que en el fondo está deseoso de conocer.

No voy a engañaros diciéndoos que esta novela me atrapó desde el inicio porque he de confesar que no fue así. Su comienzo me resultó arduo y denso, incluso repetitivo en muchas ocasiones y, sobre todo, poblado de un vocabulario que me hizo acudir al diccionario en más de una ocasión hasta que cansada de ello decidí guiarme por mi intuición y el contexto. No las tenía todas conmigo cuando la novela, que comienza con una dura crítica a los hilos que mueven la literatura y el mundo editorial haciendo honor a ese ajuste de cuentas con el mundo literario y consigo mismo del que se nos habla en la faja de la novela, fue derivando hacia un libro de personajes que a la par que habla de la relación que se establece entre ellos me fue conquistando con su parte más metaliteraria detallando, por ejemplo, los ingredientes que cualquier buena narración que se precie debe contener o hablándonos de la vocación literaria.

Mirlo blanco, cisne negro destaca tanto por la trama en sí misma como por su estilo que, si bien puede resultar complicado a veces por su excesiva adjetivación y la inclinación del autor por una prosa barroca, invita precisamente por ello a una lectura pausada con la que disfrutar de las metáforas y las numerosas imágenes que asaltan al lector durante la lectura por lo que tampoco considero que sea una novela apta para cualquier tipo de lector, no al menos para aquellos que buscan la inmediatez entre sus lecturas.

Si el estilo de Juan Manuel de Prada me ha conquistado ¿qué decir de unos personajes poliédricos y llenos de matices como son Alejandro y Octavio? El vínculo entre discípulo y maestro es el hilo conductor de esta novela que sin ser autobiográfica tiene mucho en ambos personajes del propio autor y es en ellos en los que se vuelca con una profundidad en su construcción que se aprecia aún más conforme va evolucionando su relación y vamos asistiendo a la vampirización que sufre el joven Alejandro. Junto a ellos tres mujeres muy distintas entre sí. Paloma, novia de Álex; Nieves, esposa de Octavio; y Rosario, poeta y pintora que odia a Octavio, conforman un variopinto elenco de secundarios.

El autor no deja de lado la crítica social, pero es la crítica al mundo literario la que se lleva la palma en una novela que tiene para todos: para las editoriales, grandes y pequeñas; para los autores, debutantes y consagrados; para los críticos literarios, los blogueros, la prensa especializada, los lectores... Nada escapa a la pluma ácida y a menudo incluso cruel de Juan Manuel de Prada que aprovecha, según leo en la nota de prensa de la editorial, para esconder numerosos guiños a otras novelas propias, guiños que yo evidentemente me he perdido ya no que no había leído nada de él, pero que a buen seguro agradarán a sus lectores habituales

En definitiva, Mirlo blanco, cisne negro es una gran novela que nos habla principalmente sobre las relaciones humanas al tiempo que realiza una crítica al negocio montado en torno a la literatura.

Ficha técnica





11 de enero de 2017

La pareja de al lado - Shari Lapena


Mañana se publica una novela que estoy segura dará mucho que hablar. ¿Qué digo dará? Ya está dando mucho que hablar aun antes de su salida al mercado y llegó a mí gracias a Suma de letras envuelta con mimo en un papel de periódico lleno de noticias relacionadas con el caso que ocupará al lector durante los días de lectura. No cabe duda que la editorial ha sabido crear expectación con esta publicación y haber tenido la oportunidad de leerla un poco antes que la mayoría de los lectores ha sido para mí un privilegio. Hoy os hablo de La pareja de al lado.

Sinopsis


Tu vecina te dijo que preferiría que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.

Tu marido estaba de acuerdo. Después de todo, vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verla cada media hora.

Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo, en este momento, mientras subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido.

Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir.

¿De qué serías capaz cuando has sobrepasado tus límites?

Mi opinión


Anne y Marco han sido padres de la pequeña Cora hace tan solo seis meses cuando reciben la invitación de sus vecinos, Cynthia y Graham, para ir a cenar a casa eso sí, sin el bebé porque sus amigos no son muy amantes de los niños. Cuando les falla la canguro deciden que nada puede pasar por cenar en una casa de la que solo les separa una pared, tan sencillo como llevarse el monitor vigila bebés e ir por turnos, cada media hora, para ver cómo se encuentra la pequeña. Cuando a la 1 de la madrugada vuelven a casa y descubren la cuna vacía todo su mundo se desmorona.

Un thriller que tiene como víctima a un niño por regla general como mínimo llama la atención de cualquier lector y si, como es el caso, trata sobre la desaparición de un hijo, probablemente la mayor pesadilla a la que unos padres pueden enfrentarse, tiene muchos puntos ganados para atrapar. Con este planteamiento tan sencillo y lleno de fuerza Shari Lapena engancha en las primeras páginas creando una tensión y una expectación máxima que nos acompañará a lo largo de casi toda la lectura. Y digo casi porque, aquí mi única pequeña pega a la novela con la que me consta no estarán de acuerdo la mayoría de los que ya la han leído, el comienzo es tan potente y lleno de promesas que la autora no siempre consigue mantener el ritmo y algo más allá de la mitad de la lectura, aun estando totalmente enganchada al libro hubo algún momento en el que tuve la sensación de estar dando vueltas en círculo.

Y hasta aquí los peros porque a La pareja de al lado no se le puede negar que sabe cómo atrapar al lector y hacerle vivir la angustia de unos padres que no solo tienen que enfrentarse a la desaparición de su bebé, sino que también tienen que hacerlo a la culpabilidad de haberlo dejado solo para irse a cenar con sus vecinos. Son pocos los personajes que conoceremos en esta novela y son sin duda los padres de la niña desaparecida en los que se ha volcado la autora creando dos protagonistas que rápidamente llegan al lector, de forma especial en el caso de Anne, la madre, con la que es imposible no empatizar en su desesperación y desconsuelo. Sí que he echado de menos que se profundizara un poco más en algunos secundarios que juegan un papel importante en la novela como son los padres de Anne y el inspector Rasbach, encargado de la investigación, un personaje del que me hubiera gustado conocer un poco más ya que tanto su imagen como su papel quedan un tanto desdibujados.

Con una narración cronológica lineal y con numerosos giros inesperados porque como dice la portada, la gente es capaz de casi cualquier cosa, La pareja de al lado irá planteando múltiples interrogantes que harán que el lector haga mil y una conjeturas y no será hasta aproximadamente la mitad de la novela cuando no empiece a verse la luz sobre qué ha podido suceder con Cora, aun así las sorpresas no dejarán de sucederse y nos acompañarán hasta las últimas páginas. La autora recrea de formal fiel el ambiente lleno de tensión, la ansiedad y la relación ambivalente que se establece entre los padres que sin duda es de las cosas que más he disfrutado. Y es que en los momentos de crisis es fácil que salgan a la luz secretos y mentiras que permanecían ocultos, pero que un drama como éste puede hacer aflorar.

La narración corre a cargo de un narrador omnisciente en tiempo presente y va cambiando la perspectiva centrándose cada vez en las impresiones de un personaje de forma que el lector tiene una idea más o menos amplia de lo que está sucediendo. El estilo de la autora es sencillo, directo y efectivo, con capítulos cortos y múltiples diálogos que dotan de mayor agilidad aún a una novela que prácticamente se devora, no os engaño si os digo que leí casi la mitad de tirón en una tarde tonta, y es por ello que se le perdonan algunos aspectos que podían haberse limado. Una novela de esas que mientras lees ya te imaginas como película ya que son muchas las escenas que rápidamente se transforman en imágenes en nuestra cabeza.

En definitiva, La pareja de al lado es un thriller intenso y adictivo que  cumple sobradamente con su cometido asegurando horas de entretenimiento en las que no se piensa en nada más. Una novela que prácticamente se devora y que os durará un suspiro entre las manos, perfecta para esos días en los que solo necesitamos desconectar y evadirnos del día a día.

Ficha técnica