30 de junio de 2017

Tres enanos y pico - Ángel Sanchidrián


A veces hay que correr riesgos. Yo la verdad es que no soy mucho de ello, desde luego no en mis lecturas y raro es que me veáis leyendo géneros no habituales en mí, entre otras cosas porque las poquísimas veces que me he sentido aventurera y me he lanzado, la piscina ha resultado no tener agua y he salido descalabrada. Pero en esta ocasión no ha sido así, no solo había agua, sino que hasta he chapoteado gustosamente sumergiéndome en la fantasía y el humor de Tres enanos y pico.

Sinopsis


Wifo Medroso es un joven estudiante, cobarde y enclenque, que realizará sus prácticas de Enanología en la ciudad de Villa Trifulcas. Hasta aquí podría parecer una historia anodina y sin ningún interés. ¿Pero habría sido escrita si lo fuera?
Mientras el becario estudia las costumbres de los enanos, el mundo se encamina hacia el desastre.
Elfos racistas y xenófobos, una banda criminal dirigida por un niño de ocho años, enanas homicidas, políticos corruptos, trolls, orcos, guerreros errantes, ogros y magos, bosques encantados, reinas, asesinos, peleas, palizas, asedios y batallas, mentiras, secuestros, amenazas, un burro guardaespaldas y, aunque parezca increíble, mucho mucho más.
¿Qué podrá hacer Wifo, en medio de este follón, para salvar su propia vida y la de los enanos?

Mi opinión


Wifo Medroso, un joven y apocado estudiante humano, ha conseguido una beca para elaborar su tesis sobre Enanología y gracias a ella durante un año residirá en Villa Trifulcas, una ciudad enana. Dado el carácter y la fama que precede a los enanos (dedicados exclusivamente a trabajar en la mina el tiempo estipulado y después limitarse a beber, fumar hierba de la risa y tener el mayor número de broncas posible) ya suponía que su estancia allí probablemente no sería un paseo tranquilo, pero lo que nunca pudo imaginar es que se vería envuelto en una complicada lucha orquestada por los elfos, que valiéndose de trolls y orcos…

Vale. No sigo. Y no sigo porque sé que a muchos de mis lectores habituales os estoy asustando con este resumen y más de uno ya andáis descartando la lectura. Nada más lejos de mi intención porque sí, los personajes de esta novela son todos esos bichos ¡perdón! seres, que he nombrado, pero lo que vamos a encontrar en Tres enanos y pico es una sátira que nos enfrenta a todos los problemas que día tras día nos asaltan desde las pantallas de televisión en forma de noticias sobre la realidad política y social que vivimos y lo hace desde la fantasía y, sobre todo, desde el humor y la ironía. Y me he reído, me he reído muchísimo. A veces incluso a carcajadas, tanto que me prohibí sacar el libro de casa y limitarme a leerlo solo en la intimidad por temor a que alguien pretendiera encerrarme.

Y ciertamente los temas que trata no tienen gracia ninguna. No la tiene la corrupción, la xenofobia, los conflictos bélicos, el terrible problema de los refugiados… Pero Ángel Sanchidrián, con una narración cuidada, casi exquisita en ocasiones, nos invita con esta parodia a reflexionar sobre todo ello haciendo gala de un sentido del humor hilarante. El autor mezcla con buen criterio la típica ambientación de fantasía épica al más puro estilo Tolkien, con los problemas que nos acucian hoy en día y el resultado no puede ser más acertado. No cabe duda que la novela puede leerse también sin reflexión alguna, al lector que opte por ello sigo asegurándole la diversión, pero os recomiendo que no os quedéis solo en la superficie y vayáis hasta la crítica ácida y mordaz que realiza el autor.

El elenco de personajes es de lo más estrafalario que me he encontrado nunca en ninguna novela, aunque bien es cierto que como no me acerco a la fantasía épica ni con un palo deben ser los habituales y solo a mí me sorprende encontrarme en mis lecturas, además de los ya nombrados, con ogros, dríadas y elementales. Junto al protagonista, Wifo, muchos otros personajes destacan y tienen un papel fundamental, tanto que casi podríamos hablar de novela coral porque Tres enanos y pico no sería lo que es sin Grosa, Riñas, Follón, Rehostia… Y si con algún personaje tengo que quedarme es con Ramona, la madre de Wifo, que me ha deparado momentos realmente divertidos y es que no hay fantasía alguna que pueda evitar que una madre, bien porque ha estado todo el día trabajando, cocinando…, bien porque ha estado guerreando y dirigiendo a los díscolos enanos, diga en algún momento eso de es la primera vez que me siento en todo el día.

En definitiva, Tres enanos y pico es una novela en la que el autor derrocha talento e imaginación en esta particular y loca aventura para ofrecernos una crítica política y social rebosante de humor ácido. Una novela que, como mínimo, resulta muy pero que muy divertida.

Ficha técnica




28 de junio de 2017

Latidos - Franck Thilliez


Franck Thilliez era para mí un autor totalmente desconocido hasta que hace unos años una reseña hizo que se encendieran todas mis alarmas y me lanzara a leer El síndrome E, la tercera novela de una saga protagonizada por Franck Sharko y la primera en la que aparecía Lucie Hennebelle. Después vinieron Gataca y Atomka. Y aunque Thilliez tuvo a bien, hace dos años, deleitarnos con Paranoia, una novela fuera de la saga, han sido cuatro años de sequía sin poder disfrutar de estos dos policías franceses. Hasta hace unos días porque hoy os hablo de Latidos.

Sinopsis


Camille Thibault es una joven policía que sufre de horribles pesadillas desde que recibió un trasplante de corazón años atrás. En ellas aparece siempre la misma joven pidiéndole ayuda de forma desesperada. Cuando su nuevo corazón empieza a dar signos de rechazo, Camille tendrá una única obsesión: encontrar a su donante y descubrir su pasado.

Mientras, el investigador de la policía de París Franck Sharko deberá hacer frente al caso más difícil de su carrera: la muerte de doce jóvenes y la conexión con una mujer que reaparece, ciega, tras pasar mucho tiempo bajo tierra. Pero algo extraño sucede: a cada pista sobre la investigación que Sharko persigue, una mujer policía se le adelanta…

Mi opinión


Camille Thibault es una joven gendarme en Villeneuve-d’Ascq que nació con una afección cardíaca congénita. Por ello, y a pesar de su juventud, hace un año tuvo que pasar por un trasplante de corazón. Desde hace unos meses sufre pesadillas e incluso su carácter y sus apetencias están cambiando, algo que ella achaca al trasplante y que la impele a buscar desesperadamente a la persona cuya muerte le ha dado a ella la vida. De forma paralela una mujer es encontrada por unos agentes forestales en una galería excavada bajo un árbol que ha sido arrancado tras una fuerte tormenta. Todo parece indicar que lleva mucho tiempo bajo tierra. En pleno mes de agosto el excomisario Frank Sharko se encargará de la investigación bajo las órdenes de su joven jefe, Nicolas Bellanger.

Dos hilos argumentales que terminarán confluyendo en un momento determinado, pero hasta que esto sucede el lector posee mucha más información que el equipo investigador, que casi se encuentra dando palos de ciego, lo que añade tensión a una novela que anda sobrada de ella. Una novela y una trama en la que se dan cita sucesos de repercusión internacional más allá de las fronteras francesas en las que se desarrolla Latidos, y que son perfectamente ensambladas en la narración a pesar de que una de ellas, la que afecta directamente a nuestro país, me ha parecido que está un poco traída por los pelos, rayando casi lo oportunista, y haciendo que el autor se tome ciertas licencias novelísticas, como la forma de trabajar y obtener información de la policía francesa fuera de su país, que en mi opinión hacen un flaco favor a un autor del que siempre he tenido la impresión de estar perfectamente documentado a la hora de elaborar cualquier detalle de sus tramas. Más aún si tenemos en cuenta que según parece para Thilliez en Francia, como en cualquier país con un mínimo de garantías, es necesaria una orden judicial para todo, y en España con que la policía francesa te enseñe la placa ya es suficiente para obtener todo tipo de datos confidenciales.

Salvando esta pequeña pega y algún que otro error sobre distancias y medios de desplazamiento de un lugar a otro que fácilmente se pueden consultar en Google Maps, la lectura de Latidos ha sido un no parar de principio a fin. Con un ritmo de vértigo la novela te atrapa desde el inicio y no te suelta a golpe de giros y sorpresas hasta un desenlace brillante y es que a pesar de lo predecible en cuanto al fondo del caso investigado, Thilliez se desmarca con una conexión a una de sus anteriores novelas que sencillamente me dejó con la boca abierta y con ganas locas de leer la siguiente entrega, que afortunadamente no se hará esperar demasiado y podremos disfrutar en septiembre.

Franck Thilliez sigue esmerándose no solo en ofrecernos una trama oscura que atrapa al lector irremediablemente, sino que cuida el dibujo de los personajes y así Sharko y Hennebelle siguen evolucionando novela tras novela, no son los mismos que conocimos en El síndrome E y todo el bagaje de las entregas anteriores los han convertido en las personas que son hoy con una evolución lógica que hace de ellos unos personajes que se sienten como personas de carne y hueso que parecen saltar del papel. Junto a ellos Camille es también un personaje que nos resultará muy humano, con un perfil trazado con acierto y acorde con lo que ha vivido y sufrido desde su infancia. Y Bellanger, un personaje que cobra gran protagonismo y al que me apetece muchísimo seguir conociendo y ver cómo va evolucionando.

Latidos es probablemente la novela menos científica de la saga lo que hace que el meollo de la trama sea más asequible y predecible desde muy pronto, quizá precisamente por eso yo he echado de menos esa parte de ciencia que me ha subyugado en las novelas anteriores, pero a cambio el autor ha aprovechado para enfrentar al lector a un dilema moral de me difícil respuesta hasta que uno no se ve en esa complicada situación que puede significar la vida o la muerte. Nos enfrenta también el autor a lo más oscuro y depravado del ser humano, el Mal con mayúsculas y lo hace sin tapujos y sin paños calientes. No ahorra al lector las descripciones escabrosas aunque tampoco abusa de ellas de forma innecesaria, sabiendo encontrar ese punto de equilibrio en el que consigue poner ante los ojos del lector todo el horror que subyace en las páginas de la novela.

Como os he dicho al principio, Latidos forma parte de una saga que sí hay que leer en orden, aunque no me voy a poner tiquismiquis y a pesar de haber dos novelas anteriores protagonizadas por Franck Sharko podéis empezar perfectamente por la tercera, El síndrome E, ya que el autor se encarga de darnos las claves suficientes para saber cómo ha llegado el protagonista a ser quién es desde las dos primeras novelas, pero en ningún caso aconsejo lanzarse a por ésta a las bravas ya que no solo os estaríais perdiendo unas buenas lecturas, sino que además no disfrutaríais de esta en toda su dimensión.

En definitiva, Latidos es una novela negra que se lee a ritmo de thriller. Una lectura brutal y adictiva que una vez comienzas no puedes parar de leer y que yo no dudo en recomendaros. 

Ficha técnica




26 de junio de 2017

Esta semana leo... #196

Un lunes más os cuento que leeré esta semana. Me dispongo ya a ser poco ambiciosa porque en unos días comienzan mis vacaciones y tengo muchas cosas que hacer así que no podré dedicar a la lectura todo el tiempo que quisiera. Ayer comencé No está solo de Sandrone Dazieri y en principio no creo que me dé tiempo a leer ninguno más.

Os recuerdo que hay dos sorteos activos en el blog que terminan el próximo jueves: Latidos de Franck Thilliez, al que podéis apuntaros aquí y París, amigo mío de Robert Giraud, al que podéis apuntaros aquí.




Y vosotros ¿qué leéis?