Reseñar
libros que no me han convencido nunca es fácil y menos aún si su autor
anteriormente me había cautivado con otra novela. Y es que como muchos ya
sabéis “La luz que no puedes ver” de Anthony Doerr fue una de mis mejores
lecturas del año pasado, uno de esos libros que lees mientras te deleitas con
una historia maravillosa y con una prosa exquisita. Lamentablemente no puedo
decir lo mismo de la novela de la que os hablo hoy, “Sobre Grace”.
Sinopsis
Desde su niñez en Alaska, David Winkler ha
vivido obsesionado por la nieve. Además, David tiene un don: a veces puede ver
cosas antes de que ocurran. Sus premoniciones le permiten saber que un vecino
será atropellado por el autobús o que se enamorará de una mujer en un
supermercado. Pero cuando David sueña que su hija se va a ahogar en una
inundación sin que él pueda salvarla, toda su vida se desmorona. Huir de su
familia, de su casa y de su propio futuro parece el único modo de negar el
sueño que lo atormenta.
Solo, sin medios y sin saber si su hija ha
sobrevivido o si su mujer ha conseguido perdonarlo, David tendrá que comenzar
una nueva vida. Hasta el día en que deba enfrentarse a la decisión de buscar a
las personas que dejó atrás.
El autor
Anthony
Doerr es autor de los libros de relatos Memory Wall y The Shell Collector, las
memorias Four Seasons in Rome y las novelas Sobre Grace (Suma de Letras, 2016)
y La luz que no puedes ver (Suma de Letras, 2015). Esta última ha sido
finalista del National Book Award y ganadora del Premio Pulitzer de Ficción
2015, y se ha convertido en un bestseller en todo el mundo, consiguiendo
extraordinarias críticas. Las obras de Doerr han logrado numerosos premios más,
entre ellos cuatro O. Henry Prizes, el Barnes & Noble Discover Prize, el
Rome Prize, el New York Public Library's Young Lions Award, el National
Magazine Award for Fiction, tres Pushcart Prizes, dos Pacific Northwest Book
Awards, tres Ohioana Book Awards, el 2010 Story Prize, considerado el más
prestigioso premio de Estados Unidos para un libro de relatos, y el Sunday
Times EFG Short Story Award, el mayor premio del mundo concedido a un único
relato. En 2007, la revista literaria británica Granta incluyó a Doerr en su
lista de «Los 21 mejores novelistas estadounidenses». Vive en Boise, Idaho, con
su mujer y sus dos hijos.
Mi opinión
Hace
veinticinco años que David Wrinkler, protagonista de la novela, huyó de su
hogar y abandonó a su familia tras uno de los sueños premonitorios que viene
sufriendo desde niño. David soñó que su pequeña hija Grace moría ahogada
durante una inundación y cuando días después el diluvio se desata sobre la
ciudad en la que viven, la única salida que encuentra es dejarlo todo en un
intento de salvar la vida de la pequeña. Ahora se encuentra sentado en un avión
que lo devolverá a casa y es el momento de echar la vista atrás para recordar
cómo se desencadenó todo y cómo vivió durante todo ese tiempo.
Un punto de partida interesante y envuelto
cierto misterio
hace que rápidamente entres en esta novela en la que a través de los recuerdos
del protagonista conoceremos no solo su vida personal, sino también su
fascinación por el agua y es que David, hidrólogo de profesión, tiene una
auténtica obsesión con ella, especialmente con los copos de nieve. Tal es así,
que la intriga que en un principio me atrajo, el no saber si Grace y su madre
se salvaron o no, qué fue de ellas, queda rápidamente empañada por una sucesión
de hechos que no conducen a ninguna parte y de detalles y más detalles sobre el
agua primero, sobre los insectos después, que me hicieron caer en una profunda
desidia ante la lectura.
Tampoco
ha contribuido el hecho de no poder entender al protagonista y no porque el
autor no haga partícipe al lector de las dudas y de los más íntimos
pensamientos de David ya que ciertamente vuelve una y otra vez sobre ellos
entrando en una espiral en la que esta lectora se vio atrapada en más de una
ocasión preguntándose qué estaba leyendo. No se trata de compartir los
pensamientos y emociones del protagonista, ni de que el personaje me caiga
simpático, pero sí es necesario para mí entender las razones por las que actúa
de un modo u otro y francamente David solo aumentaba mi desconcierto página
tras página, capítulo tras capítulo.
Todo
ello hace que “Sobre Grace” sea una novela de lectura muy lenta y farragosa en
algunos momentos. La prosa de Doerr que me conquistó en su otra novela
indudablemente está presente en esta otra. El
lenguaje exquisito, las descripciones tan evocadoras, la magia y la
sensibilidad que desprende su narración y que te invita a saborear sus
palabras, sus fantásticas metáforas… todo se ve empañado por una historia que,
a pesar de un prometedor inicio, termina diluyéndose cual copo de nieve al sol.
Y es una pena, porque “Sobre Grace” es una
novela sobre las segundas oportunidades, sobre el amor y sobre la belleza de la
naturaleza escrita de forma soberbia, pero carente de ritmo, con un exceso
de páginas y lastrada por un personaje incomprensible.
En
definitiva, “Sobre Grace” es una novela que yo no he sabido disfrutar a pesar
de estar maravillosamente bien escrita, pero como siempre os digo cuando una
reseña no es todo lo positiva que me gustaría, no la descartéis por mi opinión
y buscad otras que quizá os animen a conocer a David Winkler.


