11 de junio de 2018

Esta semana leo... #244

Un lunes más, aunque un lunes distinto porque estoy pasando unos días de vacaciones al sol, os cuento cuáles serán mis lecturas de esta semana que comienzo con El Cuarto Mono de J.D. Barker, una novela que se publicará el próximo día 19 y que ya os adelanto que, aunque llevo muy poco leído, apunta maneras.

Me he traído otros cuantos libros aun a sabiendas de que voy a leer poco porque ando ocupada en otros tipo de disfrute, pero la verdad es que no creo que me dé tiempo a acabar el que tengo entre manos,

Y vosotros ¿qué leéis?

8 de junio de 2018

Un coro de almas - Wanda Marasco


Hoy os traigo otro de mis flechazos literarios porque fue ver esta novela y llamarme la atención inmediatamente. Un breve vistazo a su sinopsis me convenció de su lectura (y sí, admito que autora italiana y novela ambientada en Nápoles, rápidamente me hicieron pensar en mi adorada Elena Ferrante y ya no necesité ni medio empujón más) y de nuevo mi intuición no me ha fallado. Hoy os hablo de Un coro de almas.

Mi opinión


En Un coro de almas conocemos a Rosa, cuya madre acaba de morir y a pesar de ello es ella y no otra la gran protagonista de esta novela que, aunque tiene mucho de coral, toma la vida de Vincenzina como eje sobre el que se vertebra y sustenta una historia de lucha y supervivencia. Rosa realizará un repaso a la vida de su madre desde su niñez en un árido pueblo de las afueras de Nápoles, hasta su juventud en la posguerra cuando conoció a Rafele, el que sería su marido a pesar de la oposición de la familia de él, y su madurez, en la que la práctica de la usura fue su única alternativa para sobrevivir. Y mientras Rosa echa la vista atrás, Wanda Marasco construye un retrato del Nápoles de los años 50 y 60 en un barrio, Capodimonte, en el que cada día vivido era un día ganado a la miseria y la desgracia.

Un coro de almas no es una lectura fácil. No lo es ni por la prosa de la autora, lírica y llena de simbología, con un estilo que obliga a una lectura atenta y pausada, al tiempo que la sensación de estar atrapado por la historia desde sus inicios obliga al lector a no poder parar de leer, ya que su fuerza narrativa queda patente desde las primeras páginas. No lo es tampoco por la estructura, con continuos saltos entre el presente y el pasado sin transición alguna, moviéndose sin descanso entre distintos personajes y ambientes. Y no lo es tampoco por la ferocidad con la que la autora nos presenta la cotidianidad de los duros años en un barrio en el que la miseria y la violencia eran el pan nuestro de cada día. La desesperación y la pobreza son los que marcan el día a día de unos personajes rotos por el destino y marcados desde una infancia feroz, cuyas vidas se entrelazan en relaciones en las que el afecto siempre escasea.

Si la gran protagonista de la novela es Vincenzina, Un coro de almas no sería nada sin todo un elenco de secundarios absolutamente necesarios para sostener la historia, ellos enriquecen una novela que revive cada dolor, cada tragedia que ha azotado a la protagonista. No deja de ser resultar admirable que en una novela tan breve y con tantos personajes, la autora consiga con breves pero certeras pinceladas, trazar con minuciosidad a todos y cada uno de ellos, de forma que regala al lector un puñado de personajes que traspasan las páginas y se convierten en seres de carne y hueso con sus luces y sus sombras, con su incultura, su amoralidad y su carencia de ilusión por un futuro mejor. O quizá debería hablar en femenino porque son mujeres las que sostienen esta historia de degradación y de lucha por sobrevivir a cualquier precio, esta historia en la que la enfermedad y la muerte también tienen su protagonismo en toda su crudeza.

En definitiva, Un coro de almas es una magnífica novela, dura y desgarradora que, en ocasiones, puede resultar incluso perturbadora en la narración de la desesperación que domina la vida de sus personajes. Parece raro decir que he disfrutado con una historia tan cruel y triste, que arrastra al lector por lo más sórdido dibujando un infierno en la tierra, pero estas son las cosas que pasan cuando una se deja atrapar por la buena literatura.

Ficha técnica


6 de junio de 2018

Vientos de traición - Christine Mangan


La portada de esta novela me condujo a error cuando la vi porque me evocó otro tipo de lectura que no suele estar entre los que más me apetecen, la vi más acorde con el landscape que con lo que verdaderamente he encontrado después. Afortunadamente no me dejé llevar por esa primera impresión y tras leer el dossier de prensa que me habían enviado tuve claro que sí podía ser una novela para mí. Sin duda, acerté. Hoy os hablo de Vientos de traición.

Mi opinión


Alice y Lucy son amigas desde la universidad, donde compartieron habitación. De origen y clase social muy distintos nada impidió que se convirtieran en uña y carne hasta que algo las separó. Cuando años después Alice, casada con John, languidece en su nuevo hogar de Tánger, nada le hace pensar que Lucy volverá a llamar a su puerta.

Dos protagonistas, dos voces narrativas que en primera persona se irán alternando para componer un thriller psicológico que rápidamente atrapará al lector. El uso del narrador protagonista siempre conlleva un riesgo, pero en este caso es todo un acierto ya que Vientos de traición no sería probablemente la misma novela, cargada de tensión e intriga, si nos la hubiera contado un narrador omnisciente con el que no habríamos vivido de primera mano todas y cada una de las emociones que sacuden a las protagonistas, consiguiendo que sus voces fueran la nuestra. Cada capítulo viene encabezado por el personaje desde cuyo punto de vista vamos a conocer la historia y esto es algo de agradecer en una novela a la que la única pequeña pega que puedo poner es que, en ocasiones, las voces narrativas suenan demasiado parecidas aun proviniendo de personalidades muy distintas. Y es que Alice y Lucy no solo son diferentes en cuanto a sus orígenes, sino que frente a la fragilidad de la primera, la segunda hace gala de su fortaleza y seguridad en sí misma. La autora dibuja minuciosamente sus perfiles psicológicos para trazar dos protagonistas llenas de claroscuros y matices que no dejarán de sorprender al lector despertando sentimientos encontrados. Junto a ellas el resto de personajes de la novela son meramente accesorios necesarios para el desarrollo de la trama.

A pesar de seguir un orden cronológico lineal, la narración contiene numerosas referencias al pasado a través de las cuales sabremos cómo nació y cómo se desarrolló una amistad entre dos personas tan distintas y a la vez complementarias. Son estos viajes al pasado los que ya nos harán ver que no todo es de color de rosa en una amistad que para alguna de ellas más parece el disfraz de otras cosas… Y hasta aquí puedo contar porque Vientos de traición es una de esas novelas en las que cuanto menos sepas mejor para ir, como lector, sospechando y descubriendo poco a poco qué se esconde en una relación que ya se rompió en el pasado y que en el presente vuelve ¿para bien o para mal?

Pasado y presente van creciendo en suspense, intensificándose la tensión, hasta envolver al lector en una atmósfera cargada de sospechas con la que la autora hace gala de un magnífico control de la tensión narrativa. Con una prosa muy descriptiva y en apariencia sencilla, Christine Mangan mete de lleno al lector en una historia que atrapa desde las primeras páginas y que prácticamente se devora una vez comienzas a leer hasta un desenlace impactante y coherente con todo lo leído. No necesita para ello de un ritmo desbordado, sino que es la propia cadencia de la novela la que añade tensión e intriga a una historia que no necesita ni de alharacas ni de giros sorprendentes para atrapar al lector. Del mismo modo consigue la autora que, a través de sus descripciones, viajemos hasta el Tánger de 1956, un momento cargado de tensión en el que los aires de independencia cada vez soplan más fuerte. Gracias a una cuidada ambientación el lector vivirá y sentirá ese Tánger, sus calles bulliciosas, su calor asfixiante, sus especiados aromas y un conflicto que no deja de crecer mientras las revueltas se suceden día tras día.

En definitiva, Vientos de traición es un thriller psicológico asfixiante y demoledor que no dudo en recomendaros si queréis disfrutar de una novela inquietante con dos magníficas y potentes protagonistas. Una lectura con una atmósfera carga de intriga y tensión en la que el lector se verá rápidamente involucrado mientras tiene aseguradas unas cuantas horas de buena lectura.

Ficha técnica