Pues
sí. Yo también tengo uno de los millones de ejemplares que ha vendido “La chica
del tren” porque no pude resistirme. Y eso que me daba miedo, mucho miedo,
cuando veía la campaña de marketing que lo acompañaba. ¿Qué queréis que os
diga? Algunos eslóganes encienden mis alarmas, pero me apetecía muchísimo leer
esta novela porque de algo estaba segura y es que tenía toda la pinta de ser
uno de esos libros que yo me bebo en verano en un par de tragos y así ha sido.
Hoy os traigo mis impresiones sobre “La chica del tren”.
SINOPSIS
¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste
algo sospechoso?
Rachel, sí
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h.
Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en
la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja
desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa
unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya.
Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason
no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
LA AUTORA
Nacida
y criada en Zimbabwe, Paula Hawkins se mudó a Londres en 1989, lugar en el que
reside desde entonces. Ha trabajado como periodista más de quince años,
colaborando con una gran variedad de publicaciones y medios de comunicación.
MI OPINIÓN
Rachel
coge todos los días el mismo tren para ir a trabajar a Londres. Y todos los
días pasa dos veces por el que fuera su antiguo barrio, aquel en el que vivió
felizmente con Tom hasta que todo acabó. Cada día, el tren realiza una pequeña
parada delante de una casa cercana a la que fue suya. En ella vive una pareja
joven a la que Rachel imagina feliz y para los que ha inventado todo, unos
nombres, una vida… Y hasta aquí puedo leer, porque es mucho mejor que si no
habéis leído aún esta novela os enfrentéis a ella sabiendo lo menos posible.
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| Paula Hawkins |
“La
chica del tren” es el claro ejemplo de cóctel perfecto de ingredientes
preparados para atrapar al lector desde las primeras páginas y no soltarle
hasta el final. A saber: argumento, si no demasiado original sí narrado de
forma distinta, con tres narradores diferentes por lo que la historia la
conoceremos desde varios puntos de vista, para terminar de liarnos un poco;
capítulos cortos e intensos; y ritmo frenético aderezado con constantes giros
argumentales. Como os decía, todo preparado para atrapar a un lector que quizá
en las primeras páginas ande un poco perdido, pero que no tardará en ubicarse y
en empezar a elaborar teorías. En esta ocasión, y sin que sirva de precedente
porque ya sabéis que yo como detective me habría muerto de hambre, acerté desde
el principio, pero ni siquiera esto ha impedido que haya disfrutado de esta
lectura de principio a fin.
Sin
duda el comienzo de la novela es un tanto confuso y aunque no me costó
demasiado situarme, al menos no tanto como esperaba por algunos comentarios, el
principio del libro es bastante lento, al menos para lo que se espera de un
thriller, y además no dejaba de preguntarme hacia dónde quería llevarme la
autora que unas veces me hablaba con la voz de Rachel, otras con la de Megan y
que una vez bastante avanzado el libro incorporó a Anna. Ellas, junto a dos
personajes masculinos, son las tres grandes protagonistas de una novela en la
que nada es lo que parece y en la que la autora juega con las apariencias y los
secretos manteniendo un pulso narrativo que se torna vertiginoso conforme se
avanza en la lectura.
Cada
personaje de “La chica del tren” va colocando distintas piezas de este puzle
que con gran acierto compone Paula Hawkins. Un puzle en el que el alcoholismo y
las mentiras subyacen como grandes temas sobre los que se arma una trama llena
de giros sorprendentes, pero nunca descabellados ni sacados de la manga cual
prestidigitador chistera en mano.
En
definitiva, un thriller psicológico absorbente y adictivo con un ritmo que
llega a ser endiablado a partir de cierto momento. Una novela que probablemente
no pasará a los anales de la literatura pero con la que tenéis aseguradas unas
cuantas horas de diversión y sobresaltos.






