4 de abril de 2016

Esta semana leo... #135

Primer lunes de abril y entrada rapidita para contaros qué leeré esta semana. Continúo con "Madrid. La novela" de Antonio Gómez Rufo, con la que sufrí un parón durante la Semana Santa del que me está costando recuperarme. De todas formas este es uno de esos libros que al ser más historia que novela se puede leer perfectamente alternando con otros, que es precisamente lo que hago.

Y hoy comenzaré a leer "El poder de la sombra" de María José Moreno, segunda entrega de la Trilogía del Mal cuya primera novela, "La caricia de Tánatos", ya sabéis que me gustó mucho.

Aprovecho también para recordaros que hay un sorteo activo en el blog de "La última salida" de Federico Axat. Tenéis hasta el día 17 para apuntaros y podéis consultar las bases aquí.



Y vosotros ¿qué leéis?

3 de abril de 2016

Resumen de marzo


Marzo ha sido un mes complicado en lecturas. El exceso de trabajo, el cansancio acumulado, mi cabeza en las nubes y la Semana Santa han supuesto un parón en el buen ritmo que llevaba desde principios de año y el mes se saldo con solo cinco lecturas completadas, aunque tengo otras dos comenzadas que acabaré en esta primera semana de abril, o al menos eso espero.

  1. Daringham Hall. El retorno. Katryn Taylor.
  2. Los amores perdidos. Miguel de León.
  3. Hasday. El médico del califa. Carlos Aurensanz.
  4. Las sombras de la memoria. Mercedes Guerrero.
  5. Tengo en mí todos los sueños del mundo. Jorge Díaz. 

Lo que no puedo es quejarme de que no hayan sido buenas lecturas ya que algunas han sido realmente fantásticas y otras, como mínimo, han cumplido su cometido de entretenimiento y esto al fin y al cabo es lo que realmente importa.


Leer menos implica necesariamente sumar menos en los retos y aún así he avanzado un poco en los tres que tengo propuestos para este año.

  • Reto 25 españoles: 16 libros leídos de 25.
  • Retos Sagas Familiares: 3 sagas leídas de 5.
  • Reto Autores de la A a la Z: 11 letras obligatorias de 24. Ninguna extra.


¡Ahora a por abril!


1 de abril de 2016

Las sombras de la memoria - Mercedes Guerrero


De Mercedes Guerrero leí hace algún tiempo "La mujer que llegó del mar", una novela que en general me gustó y me resultó entretenida por lo que cuando la editorial se puso en contacto conmigo ofreciéndome la lectura de su último trabajo, no lo dudé. Hoy os hablo de "Las sombras de la memoria".


Un secreto silenciado durante décadas...
... una mujer abocada a descubrir los recovecos de su pasado familiar

Tras la muerte de su tía Lina, Maribel Ordóñez se siente más perdida que nunca. Hacía tiempo que esta joven cordobesa se sentía sola, desde que falleció su padre, a quien estaba muy unida. Al menos ha heredado la casa familiar, un lugar que la reconforta y donde habitan dulces recuerdos que la abrazan. Sus paredes parecen haber sido testigo de un centenar de vidas... Casas como estas suelen ocultar secretos del pasado.

Curioseando en su nuevo hogar, Maribel encuentra varias obras de grandes artistas de la talla de Matisse o Picasso, así como cuadros que pintó su abuelo, Tomás Ordóñez, cuando vivía en París en los años cuarenta, que jamás hubiera imaginado que eran originales. Maribel acaba de abrir la caja de Pandora y los acontecimientos se precipitan. Cuando el experto al que acude es asesinado, ella se convierte en la principal sospechosa. Con la policía pisándole los talones, deberá descubrir la verdad acerca de las obras antes de que sea demasiado tarde.


Mercedes Guerrero nació en Aguilar de la Frontera, Córdoba, en 1963. Diplomada en técnico de empresas y actividades turísticas, habla varios idiomas y durante dieciséis años ha dirigido distintas empresas relacionadas con el sector turístico. Es la autora de "El árbol de la diana", "La última carta", "La mujer que llegó del mar" y "Las sombras de la memoria".


"Las sombras de la memoria" comienza con su protagonista, Maribel Ordoñez, en los calabozos de la policía mientras se realiza un registro en su domicilio. Tras este momento la narración da un salto atrás para retroceder a un pasado reciente en el que Maribel acaba de perder a su querida tía Lina que le ha dejado en herencia su casa en el centro histórico de Córdoba. Su casa, unas obras de arte y unos cuantos secretos familiares relacionados con su abuelo, Tomás Ordoñez, largamente silenciados.

Aunque la novela no parte de unos hechos muy novedosos, no cabe duda que son atrayentes y la autora explota bien el halo de misterio en torno a los cuadros y la expoliación nazi de obras de arte. A pesar de ello, este misterio tan bien administrado al inicio de la novela llega a un estancamiento hacia la mitad de la lectura y, aunque hay algún giro sorprendente, se torna un tanto repetitivo. Esta sensación se vio también acrecentada porque conforme avanzaba en la novela dejé de entender a la protagonista, Maribel. Con una narración en primera persona al principio es muy fácil empatizar con ella, una mujer joven que por diversas circunstancias no se encuentra en su mejor momento, pero que intenta no desanimarse y salir adelante. Esta empatía se tornó en perplejidad cuando Maribel se empeña, página tras página, en no contar todo lo que sabe. En un principio entendí que callara y no supiera en quién confiar, creo que yo habría hecho lo mismo, pero pasado un tiempo, y teniendo en cuenta los acontecimientos que está viviendo, es realmente sorprendente que un personaje que se nos muestra como alguien sensato y coherente se comporte de un modo tan irracional.

El arte y la ciudad de Córdoba son parte muy importante de la novela, sobre todo esta ciudad que en algunos momentos se torna casi una protagonista más ya que son muchas las páginas que se dedican a describir ambientes, calles y lugares y lo hace la autora de una forma tan visual que casi te parece estar viendo esos escenarios, especialmente del casco histórico, por los que se mueven los protagonistas. También encontraremos en "Las sombras del pasado" una historia de amor para mi gusto innecesaria ya que no aporta nada a la trama, incluso diría que le resta credibilidad a la actitud de los personajes que la protagonizan, haciendo que me alejara definitivamente de ellos.

En cuanto al estilo de la autora es sin duda lo mejor de la novela porque resulta agradable, fresco y ágil de leer, contribuyendo todo ello a que, a pesar de los peros que os he comentado, "Las sombras de la memoria" sea una lectura entretenida que ha conseguido mantener mi interés especialmente en todo lo relacionado a los secretos familiares que rodean al abuelo de la protagonista, Tomás Ordoñez, en cuyo pasado se verá obligada a bucear llevando a cabo descubrimientos muy interesantes y sorprendentes.

En definitiva, "Las sombras de la memoria" es una novela agradable de leer que en algunos aspectos se me ha quedado corta, pero que ha cumplido su cometido de entretenimiento.