18 de diciembre de 2015

Cuentos de Amor de Locura y de Muerte - Horacio Quiroga


No soy lectora de relatos, son muy pocas las ocasiones en las que estos me satisfacen y, salvo honrosas excepciones como el caso de “American Noir”, lo normal es que me dejen un sabor agridulce. En el caso de Quiroga poco dulce ha habido, me he equivocado en la elección del libro y su lectura se me ha hecho eterna.


SINOPSIS

Escritos alrededor de los temas que obsesionaban al autor, como la fuerza invencible de la naturaleza o el misterio de las relaciones humanas, estos relatos dan testimonio de las dos modalidades que Quiroga cultivó con maestría: por un lado, los cuentos que saben construir un clima que envuelve al lector desde las primeras líneas y, por otro, los que se encaminan inexorablemente hacia un final impactante, donde los protagonistas se enfrentan a un instante que puede ser lúgubre, misterioso, macabro o insólito, pero siempre definitivo. 


EL AUTOR

Horacio Quiroga (Salto, 1878 - Buenos Aires, 1937) fue un cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo. Fue el maestro del cuento latinoamericano, de prosa vívida, naturalista y modernista. 
Deportista y aficionado a las ciencias, funda la tertulia de Los tres mosqueteros y se inicia en las letras bajo el patrocinio de Leopoldo Lugones. Viaja a París en 1900 y hace una breve experiencia de la bohemia pobre. La mayor parte de su carrera transcurre en Argentina, donde llega a ser muy leído por sus cuentos publicados en revistas y recogidos en libro. Ejerce empleos consulares y la crítica de cine, y pasa largas temporadas en el medio rural de Misiones, en la frontera argentino-paraguayo-brasileña, ambiente del que tomará temas para sus narraciones. Su carrera se abre en la poesía, dentro del ámbito del modernismo, con Los arrecifes de coral (1901), obra sin mayor consecuencia. Una vida dramática, siempre cercana a la estrechez económica, matrimonios conflictivos, experiencias con el hachís y el cloroformo y el constante cerco del suicidio, alimentan su tarea cuentista, una de las más importantes de América. No le son ajenas las influencias de Rudyard Kipling, Joseph Conrad y, sobre todo, el magisterio de Edgar Allan Poe, por las atmósferas de alucinación, crimen, locura y estados delirantes que pueblan sus narraciones.



MI OPINIÓN

“Cuentos de Amor de Locura y de Muerte” así, sin coma, según parece por expreso deseo del autor, es un conjunto de 18 relatos en su primera edición y aunque con posterioridad el autor excluyó tres de ellos la edición que yo he leído y que adquirí en Amazon los incluye todos.

Como ya indica el título los temas principales que tratan estos cuentos son la muerte y el amor, pero también la locura, la adicción a las drogas, la avaricia y la gula tienen cabida en unos relatos que si bien en su mayoría suelen tener un comienzo realista acaban derivando en muchas ocasiones a cuentos más fantásticos donde la oscuridad y lo tenebroso impregnan el ambiente.

En varios de estos relatos es a través de los animales como Horacio Quiroga nos presenta la historia. Este es el caso por ejemplo de “El alambre de púa”, relato protagonizado por dos caballos, un grupo de vacas y un toro que interactúan entre sí; o el caso de “Yaguai” y “La insolación”, con perros en ambos casos como protagonistas. Estos son los relatos que más me han costado, he sido incapaz de conectar con narraciones en los que humaniza a los animales. No voy a negar que me resultaron realmente aburridos.

En cambio otros, como son “El almohadón de plumas” y “La gallina degollada” fueron más de mi gusto. El primero de ellos tiene un toque fantástico y casi de terror que, aunque no sea habitual que yo disfrute con este tipo de cosas, está tan bien narrado que te atrapa inmediatamente en una atmósfera de ansiedad. Lo mismo ocurre en el caso del segundo, una historia sencilla en la que desde el primer momento se intuye la tragedia y el autor consigue trasladar al lector esa tensión que hay en el ambiente del relato.

En general los cuentos me han resultado muy irregulares, pasando de narraciones apasionadas a otras tan frías y lentas que me desesperaban y en definitiva, como os decía al principio, está claro que me equivoqué al elegirlo como lectura. Éste no es un libro para mí y lógicamente no lo he podido disfrutar.  

16 de diciembre de 2015

Fulgor - Manel Loureiro


A pesar de tener en casa desde hace mucho tiempo “El último pasajero” aún no me había animado a leer a Manel Loureiro, pero una vez más no pude resistirme a una convocatoria de lectura simultánea y decidí comenzar por su último libro publicado. Hoy os traigo mis impresiones de “Fulgor”.



SINOPSIS

La vida de Casandra es casi perfecta hasta el día en que sufre un extraño accidente de tráfico que la deja en coma. A las pocas semanas, y tras una recuperación milagrosa, Casandra descubre que todo su mundo ha cambiado por completo: alguien ha empezado a acechar su casa y a su familia y además sufre una secuela inquietante que no puede controlar.
Atrapada en una espiral de violencia y asesinatos a su pesar, perseguida por las autoridades y por algo más que no es capaz de entender, Casandra inicia una huida desesperada que se puede cobrar un precio enorme: su cordura y su alma.

En Fulgor Manel Loureiro plantea un apasionante reto al lector: ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para salvar a los tuyos? ¿Qué sacrificarías de verdad? ¿Dónde están tus límites?



EL AUTOR

Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) es un escritor y abogado español que además ha trabajado como presentador en la Televisión de Galicia y más tarde como guionista de diversos proyectos. En la actualidad colabora con los periódicos Diario de Pontevedra y ABC. Asimismo, es colaborador habitual de la Cadena SER.
Su primera novela, Apocalipsis Z: El principio del fi n, un thriller de terror, comenzó como un blog en Internet que el autor escribía en sus ratos libres. Debido al gran éxito que alcanzó (tuvo más de un millón y medio de lectores online y se transformó en un fenómeno viral), fue publicado en 2007 y se convirtió automáticamente en un bestseller.
Sus dos siguientes novelas, Los días oscuros y La ira de los justos, continuación de la primera, se han convertido de manera inmediata en un éxito de ventas no sólo en España, sino en otros muchos países del mundo. Además, Loureiro es uno de los pocos autores españoles contemporáneos que ha conseguido situar sus novelas en la lista de los más vendidos de Estados Unidos.
Sus libros han sido traducidos a más de diez idiomas y publicados en cerca de una veintena de países.



MI OPINIÓN 

Tras sufrir un accidente y pasar un tiempo en coma, Casandra se recupera de forma casi milagrosa y sin, aparentemente, secuela alguna. Solo ella sabe que esto no es así puesto que desde entonces ve a las personas, incluso a los objetos, envueltos en un aura de colores que ella ha dado en llamar el fulgor. Esto la sume en un mar de dudas ya que no tiene claro si realmente ve lo que cree ver o está sufriendo alucinaciones más propias de sus pacientes, ya que Casandra es psiquiatra. Cuando a su alrededor comienza a detectar hechos y personas sospechosas que amenazan no solo su vida, sino también la de su familia, se da cuenta de que probablemente todo sea mucho más complicado de lo que realmente parece.

Cada vez se me hace más difícil hacer reseñas de libros que no me han gustado como es el caso de “Fulgor”. Muchos ya lo sabéis por los comentarios que he hecho en Twitter durante la lectura y es que no ha sido en absoluto lo que esperaba. A “Fulgor” le pedía entretenimiento puro y duro, sin más, y ni siquiera eso he conseguido en todo momento porque otros aspectos del libro centraban más mi atención, de forma negativa, que la trama en sí misma. No se trata de que sea un género que frecuento poco, que lo es pero de vez en cuando me gusta, sino de que hay cosas que a mí me sacan totalmente de cualquier lectura como es el hecho de percibir que la narración está poco cuidada.

Manel Loureiro
No se pueden confundir profesiones continuamente porque no es un solo capítulo en el que un celador se convierte en enfermero, para ser celador tres líneas después y así una y otra vez a lo largo de todo el libro (de hecho cada vez que salía un celador o enfermero sucedía y al final no me quedó claro si estos personajes eran lo uno o lo otro). No se puede decir que fulanita coge unos guantes para limpiar algo con lejía y un párrafo más abajo que la lejía le está quemando los dedos (igual la lejía se comió los guantes, no sé...) Hay más y son detalles, sé que son simplemente detalles, pero yo no puedo con este tipo de cosas porque al final parece que estoy leyendo para pillar al autor en lugar de leer para disfrutar.

De forma privada se me ha acusado de pedir peras al olmo y se me ha instado a dejar la novela comercial para volver a mis “lecturas intelectuales”. No puedo evitar reírme con este tipo de comentarios, sobre todo porque está claro que estas personas no han pasado jamás por aquí ya que en ese caso verían que leo de todo. Y no, no pido peras al olmo, pido que se cuiden los detalles en aspectos que no creo que sean tan difíciles y que desde luego no requieren de documentación alguna. Como os he dicho al principio ni esperaba, y si me apuráis ni siquiera quería, leer una obra cumbre de la literatura. Quería un libro que me evadiera, un libro que mantuviera el ritmo trepidante con el que se inicia, un libro fácil y sí, todo eso lo cumple, pero a costa de no estar pulido.

Si todo esto no me hubiera molestado tanto quizá podría haber pasado por alto que la trama no es en absoluto novedosa, esto de despertar de un coma con superpoderes ya está leído y visto, aunque también es cierto que todo está inventado. Quizá podría haber pasado por alto que cuenta con todos y cada uno de los estereotipos y clichés del género sin aportar nada nuevo. Quizá podría haber pasado por alto lo previsible de la eterna batalla entre el bien y el mal… Pero cuando una, como dirían en mi tierra, se pone de punta con un libro ya no hay forma de enderezar la lectura. 

En definitiva, “Fulgor” ha sido una novela que empecé con muchas ganas y que me enganchó en sus primeras páginas para ir desinflándose a golpe de tópicos, recursos manidos y falta de cuidado en la narración, para desembocar en un final que no sé ni cómo calificar. Pero como siempre os digo cuando un libro no me ha gustado, leed más reseñas porque os aseguro que vuelvo a ser una de las pocas notas discordantes y el libro está teniendo muy buena acogida. Os dejo el enlace a dos de ellas.


14 de diciembre de 2015

Esta semana leo... #121


Por fin este lunes no os cuento que sigo leyendo a Horacio Quiroga porque ayer conseguí terminar sus "Cuentos de amor de locura y de muerte" y con ellos completar el Reto Autores de la A a la Z y también quitarme un peso de encima porque ya sabéis lo mucho que me ha costado leer estos relatos.

Por lo demás, pocas novedades con respecto a la semana anterior ya que continúo con "La mujer del reloj" de Álvaro Arbina y con "Felipe" de Javier Olivares. Ambas lecturas me están gustando muchísimo y aunque son muy tochos, casi 700 y 800 páginas respectivamente, avanzo a buen paso y antes del fin de semana habré acabado con las dos o al menos esa es la idea.

Esta semana leeré también, cuando me llegue el libro, "Volver a Canfranc" de Rosario Raro en una iniciativa de la secta Somos Alianza. Como veis otra semana llena de lecturas y yo cada vez con menos tiempo... 

Y vosotros ¿qué leéis?