En
enero del año pasado, casi dos años hace ya, os hablé de La verdad está equivocada y aún hoy recuerdo las sensaciones de aquella lectura, ese no poder
parar de leer, atrapada desde la primera página; los personajes que me
conquistaron, sobre todo los más detestables; y la dura crítica a los medios de
comunicación que se encerraba en sus páginas, hicieron que disfrutara
plenamente de aquella novela y que la cerrara con unas ganas inmensas de leer la
continuación que por fin ya he podido disfrutar. Hoy os hablo de Sé que estás
viva.
Sinopsis
«La
última vez que vi a mi mujer fue cuando se estaba bajando del coche. Me llamó
ególatra y me dijo que debía aprender el significado de esa palabra. Hace tres
meses me llegó una carta anónima a prisión. ¡Está viva! Lo planificó todo al
detalle. Me tendió una emboscada para que yo acabara en la cárcel.
Es
cierto que me regodeé con la idea de asesinarla en varias ocasiones. Pero el
deseo no es delito. No, no lo hice. En la vida real no la maté.
¡Encuéntrala!
Si la encuentras me tendrán que dejar salir».
Mi opinión
Valentín
continúa en prisión por la desaparición de Guadalupe, su mujer, pero cada día
está más convencido de que ella está viva y escondida en algún lugar, más aún
después de recibir un anónimo con las últimas palabras que le dirigió ella
antes de desaparecer. Dispuesto a cobrarse la deuda que el inspector Germán
Carrasco adquirió con él durante el juicio le exige que la encuentre y así
poder limpiar su nombre y salir de la cárcel.
Nos
encontramos de nuevo con una
investigación policial detallada y muy interesante, pero que en esta
ocasión es muy distinta ya que Germán la emprenderá en solitario y deberá echar
mano de favores y de argucias para sacarla adelante. Esta investigación ocupará
la primera parte de la novela, titulada La
búsqueda, y en ella el autor imprime un ritmo constante salpicado de algún
giro inesperado. Será aquí también donde se terminará de perfilar el personaje
de Germán al que si bien ya conocíamos de la anterior novela, en esta se nos
revelará de forma aún más nítida y nos dejará ver, aunque solo sea de refilón,
su lado más humano. Ya en la segunda parte, titulada Guadalupe, conoceremos en profundidad a este personaje del que nos
pudimos hacer una idea bastante amplia y que aún así me ha llevado de sorpresa
en sorpresa, a cual más desagradable. Nacho
Abad traza un minucioso y acertado perfil psicológico de la protagonista que
se nos presenta como una mujer manipuladora, capaz de traspasar cualquier
límite con tal de conseguir sus objetivos. Si la idea del autor era que, además
de conocerla la detestáramos, lo ha conseguido y para ello se ha retrotraído al
pasado para partir desde su niñez y avanzar con ella por el camino de la
adolescencia, la juventud y la madurez, dibujando una mujer fría, ambiciosa y,
en ocasiones, despiadada y lo hace tan bien este dibujo, que a veces
hubiera querido matarla yo misma.
Todo
vale para Guadalupe ¿y para Germán? ¿Vale
todo también en su caso si el objetivo es conocer la verdad? Esta es una de
las preguntas que el autor hará que nos planteemos en la tercera parte, ¿La resolución? El ritmo de la novela se tornará ahora trepidante de forma que
prácticamente es imposible parar de leer deseoso de llegar al final. En
esta parte, y probablemente en un afán de fomentar ese ritmo y de deparar más
sorpresas al lector, he tenido la sensación que en algún momento a Nacho Abad
se le ha ido la mano, no ya porque alguna situación pueda resultar más o menos
inverosímil, sino porque quizá sea demasiado y se haya tendido a rizar el rizo
en una trama y un desenlace que realmente no lo necesita. En ocasiones menos es
más y ésta es una de esas en las que yo personalmente hubiera preferido menos.
Con
un estilo directo, una prosa sencilla,
sin florituras, y mostrando un buen manejo del tiempo y la tensión narrativa,
Nacho Abad compone un thriller que
prácticamente se devora mientras vuelve a dejarnos pinceladas de la crítica
que ya vimos en La verdad está equivocada. En este punto quiero destacar que si
bien Sé que estás viva puede leerse de forma independiente porque en ella se
nos dan las claves necesarias para saber qué ocurrió en el anterior libro,
personalmente creo que os perderéis múltiples detalles y matices, y conoceréis
menos a los personajes que se pasean por sus páginas y que vuelven a hacerlo en
ésta, muchos de ellos con menos protagonismo del que tuvieron y a los que quizá
no se entienda plenamente, pero es que además dejaréis de disfrutar de una
magnífica novela.
En
definitiva, Sé que estás viva es una novela muy ágil y entretenida, con una
trama bien armada y con unos magníficos personajes que sin duda sentiremos como
personas reales. Una lectura muy recomendable.
