Me llamó la
atención en cuanto recibí un correo informativo con esta novela, su portada y
su sinopsis rápidamente me sedujeron y no lo dudé ni un segundo. No me
equivoqué en esa primera buena impresión. Hoy os hablo de Al otro lado.
Mi opinión
Jorge despierta
en una habitación desconocida, sin luz y con rastros de haber sufrido un
incendio. No sabe cómo ha llegado hasta allí y para mayor sorpresa no está
solo, a su lado un desconocido, encadenado, yace en el suelo. La única puerta
de acceso está cerrada con dos candados, cerrada por dentro. ¿Quién y por qué
les ha encerrado allí?
Así comienza una novela perturbadora que alternando
presente y pasado, y cambiando del narrador en primera persona al omnisciente
en tercera, nos irá dando las claves de los motivos que han unido a Jorge y al
otro hombre en un destino tan incierto mientras el autor toca temas tan complejos como la fe, la religión
como refugio, las marcas que la infancia deja en nuestra vida, el maltrato…
y todo ello lo hace con una narración casi trepidante, una prosa sencilla y
directa y un lenguaje coloquial. Elementos que, unidos a la brevedad de los
capítulos y al equilibrio entre descripción y diálogo, hacen de Al otro lado
una novela de ritmo vertiginoso sin descuidar por ello una magnífica
ambientación con la que Álvaro Maqueda transmite
y hace vivir al lector la atmósfera opresiva y tensa del encierro.
El tema principal
de Al otro lado es el peso del pasado en
nuestro presente y futuro, cómo los acontecimientos, los actos y las decisiones
de ayer, terminan pasando factura en algún momento. Poco más os puedo contar
porque ésta es una de esas novelas en las que cuanto menos se sepa, más se
disfrutará, tanto del desarrollo como del desenlace. No deja de sorprender cómo
el autor, en una novela tan breve como ésta, ha sido capaz de transmitir tanto
y con tanta intensidad, trazando dos personajes, especialmente Jorge, tan
complejos como bien definidos a nivel psicológico.
En definitiva, Al otro lado es una novela inquietante e
intensa que atrapa al lector desde la primera página. Un thriller
psicológico que, dada su brevedad y la compulsión con la que se lee, puede
terminarse de un tirón en una tarde. A pesar de que alguna escena me ha
resultado confusa, me deja muy buenas sensaciones esta primera novela de Álvaro
Maqueda, un autor al que sin duda habrá que seguirle la pista.
