8 de febrero de 2016

Esta semana leo... #127


Una semana más os cuento cuáles serán mis lecturas. La verdad es que durante el fin de semana esperaba haber avanzado más e incluso haber terminado las dos que tenía, pero no ha sido así ya que mis planes de descanso y estar en casita los cambié por salir un poco más de lo que había previsto.

Tras terminar anoche “Los muertos viajan deprisa” de Nieves Abarca y Vicente Garrido, continúo con “No me dejes” de Màxim Huerta, que lo comencé el lunes pasado y con el que no soy capaz de avanzar. La verdad es que me estoy planteando dejarlo para otro momento. Aún así, como es el que llevo en el bolso porque lo estoy leyendo en el Kindle, haré un nuevo intento esta semana durante el descanso para el desayuno en lugar de ponerme a tuitear como suelo hacer (al final tuitearé, ya veréis).

Hoy comenzaré “Para morir siempre hay tiempo” de Carmen Conde y después quiero leer "El concierto" de Metin Arditi. Así que como veis de nuevo tengo una semana con planes ambiciosos sobre todo teniendo en cuenta que lo último de Víctor del Árbol está al caer, se publica mañana mismo y yo muero de ganas por tenerlo en mis manos…

Y vosotros ¿qué leéis?




De lector a lector sortea cinco ejemplares de "El libro maldito". Bases aquí.


7 de febrero de 2016

Resumen de enero


A veces tengo la sensación de estar leyendo poco y no es hasta que hago el balance mensual para su publicación que me doy cuenta que no, que no he leído poco. También es cierto que nunca leo tanto como me gustaría, pero no me voy a quejar porque ocho libros, incluido algún tocho, son muchos libros.



Salvo una todas han sido buenas lecturas, cada una en su estilo, pero tengo que destacar por encima de todas “La amiga estupenda”, la única con una puntuación de cinco estrellas en Goodreads. Un fantástico comienzo para una tetralogía que creo que me va a encantar. Este mismo mes me pondré con el segundo volumen junto con otros lectores en una lectura simultánea a la que estáis todos invitados y que a partir del 22 de febrero comentaremos en Twitter con la etiqueta #UnMalNombre.

Vamos ahora con los retos. Este año me he apuntado a muy poquitos, solo tres, porque ya sabéis que luego me agobio, no por el reto en sí mismo, sino porque me da pereza actualizar las entradas correspondientes. Soy así de vaga para algunas cosas ¡qué se le va a hacer!


Reto 25 españoles: 6 libros leídos de 25. Éste ya sabéis que lo termino bien pronto todos los años.

Reto Sagas Familiares: 1 saga leída de 5.

Reto Autores de la A a la Z: 7 letras obligatorias de 24. Con las letras extra aún no me he estrenado.

¡A ver qué tal se me da febrero!

5 de febrero de 2016

Sé que estás aquí - Clélie Avit


Hay novelas que llaman nuestra atención con solo ver su portada y eso fue lo que me ocurrió con "Sé que estás aquí" en cuanto la descubrí entre las novedades que Ediciones B nos presentaba para enero. Además, la literatura francesa en general, y sus autoras en particular, suelen gustarme mucho. Lo de menos casi era que viniera avalada por el Premio Nuevo Talento 2015 de la Fondation Bouygues Telecom, ya sabéis que con eso de los premios suelo tener mis más y mis menos, pero "Sé que estás aquí", tras el flechazo visual inicial, prometía ser una de esas novelas llenas de emociones que tanto suelen gustarme. No me equivocaba.


Elsa está postrada en una cama de hospital, en coma a causa de un accidente en la montaña. Thibault, que ha entrado por primera vez a su habitación por error, ahora la visita a diario y le cuenta sus cosas, pese a que todo indica que la joven está en coma profundo.
¿Y Elsa? Oye todo, pero no puede responder. No puede pedir a ese joven amable que vuelva al día siguiente, no puede decirle que reconoce el sonido de su risa en el pasillo, y que ahora casi puede sentir en la mejilla el calor de su beso.

Thibault no sabe que Elsa no volverá a despertar, porque en breve la desconectarán de las máquinas que la mantienen con vida. Los médicos así lo han decidido, y la familia ha aceptado. Todos piensan que es imposible que Elsa despierte. No obstante, cada vez que Thibault entra en la habitación, ella siente que se le acelera el corazón...


Clélie Avit nació en 1986 en Saint Etienne y creció en Auvernia. Estudió en Lyon y se graduó como profesora de fisicoquímica. También es profesora de danza. En 2015 ganó el Premio Nuevo Talento de la Fundación Bouygues Telecom con su primera novela, la presente Sé que estás aquí, que será traducida a una veintena de idiomas.


En "Sé que estás aquí" conoceremos a Elsa, que desde hace veinte semanas y tras un accidente de alpinismo, está en coma. Los médicos ya no esperan que despierte, no ha habido mejoría alguna desde aquel fatídico día, pero aunque ellos no lo saben, Elsa pude oír todo lo que sucede a su alrededor y puede pensar y razonar con total lucidez. Conoceremos también a Thibault, que acompaña a su madre varias veces a la semana al mismo hospital en el que se encuentra Elsa. Su hermano, en un fatal accidente de coche en el que conducía borracho, mató a dos adolescentes y a pesar de la insistencia de su madre para que entre a verlo, él no puede perdonar esa irresponsabilidad que se ha llevado por delante dos vidas por lo que cada día busca refugio en algún lugar mientras su madre termina su visita. Hasta que uno de esos días una confusión lo lleva hasta la habitación de Elsa.

Clélie Avit
La autora utiliza a ambos personajes para dar voz a una narración que irá alternando capítulos en la voz de Elsa con capítulos en la voz de Thibault. De este modo, y aunque parte de una premisa que sin duda no es novedosa en la literatura, consigue componer una novela sencilla y fresca en la que se aleja de los clichés y los sentimentalismos fáciles en los que podría haber caído, para ofrecernos una historia que poco a poco se irá abriendo paso en el corazón del lector. Quizá una de las mayores bondades de "Sé que estás aquí" sea esa sencillez con la que muestra los anhelos, los miedos y las ilusiones que viven sus protagonistas.

¿Os imagináis lo terrible que debe ser escuchar todo lo que sucede a tu alrededor y no poder hacer nada para demostrar que sigues ahí? Sentirte prisionera en tu propio cuerpo, escuchar cómo los médicos aconsejan a tu familia que lo mejor es desconectarte de las máquinas que te mantienen con vida y no poder gritar, no poder ni siquiera parpadear o mostrar la más mínima señal de que quizá tu cuerpo parezca no tener vida, pero tú no te has marchado aún. Los días pasan y la desesperanza podría adueñarse de Elsa si no fuera porque Thibault, tras aquella confusión, ha seguido yendo a visitarla y ese es para ella el mejor momento de la semana. Y lo es también para Thibault, que acuciado por problemas que amenazan con llevarlo hasta una crisis personal, ha encontrado en Elsa el bálsamo con el que hacer más llevaderos sus días.

De una forma sencilla, fresca y sin dramatismos, la autora nos mete de lleno en una novela llena de momentos muy emotivos, con dos voces narrativas realmente conmovedoras. Son sobre todo los capítulos narrados por Elsa los que más me han impactado ya que Clélie Avit consigue trasladar al lector la angustia y la impotencia, hasta llegar al enfado, que le produce a Elsa no poder demostrar que no todo está perdido y nos traslada de igual modo la ilusión por las visitas de Thibault, una ilusión que poco a poco se irá convirtiendo en amor.

“Sé que estás aquí” es una novela para saborear despacio y es que a pesar de la fluidez de su lenguaje y de lo ágil que resulta su lectura, invita continuamente al lector a deleitarse con la emoción que traspasa sus páginas. Hace que el lector sienta la desesperación y el dolor, pero le transmite también la fuerza y las ganas de vivir y luchar que tiene Elsa. El lector vive con Thibault la incertidumbre de un sentimiento nuevo que está naciendo, un sentimiento que le hace feliz, pero que también le asusta. Puede parecer, leyendo la sinopsis, que la novela tiene un tono dramático, pero a pesar de que hay momentos realmente duros, no es el drama la sensación final que queda tras terminar la lectura, sino todo lo contrario porque “Sé que estás aquí" es una novela llena de esperanza.

En definitiva, no puedo dejar de recomendar esta historia cargada de sentimientos y de ternura que narra una historia de amor que de tan atípica cala rápido en el lector. Una historia de amor que sí, que a mí me ha gustado por raro que esto os pueda parecer, porque se aleja de romanticismos ñoños para realizar un canto a la esperanza, a la fuerza y, por encima de todo, a las ganas de vivir.