30 de octubre de 2013

Mil cosas que no te dije antes de perderte (Benito Olmo)


"El último resquicio, el último rescoldo, la última esencia que la niñez deja en nuestro corazón, desaparece de un plumazo con la noticia de la muerte de un padre. Es entonces cuando te das cuenta de que todo lo vivido anteriormente tan solo ha tenido como finalidad prepararte para ese momento."
Cuando David recibe la notica de la muerte de su padre, decide regresar a su ciudad natal para tratar de esclarecer las extrañas circunstancias en las que tuvo lugar. Entonces descubre que ha pasado demasiado tiempo alejado de todos y que muchas cosas han cambiado en su ausencia.
Granada es el telón de fondo de esta trepidante historia en la que nada es lo que parece y todo el mundo parece tener algo que ocultar.

Benito Olmo (Cádiz, 1980) desde niño descubrió el placer de contar historias en forma de relatos y cómics. A los 19 años se trasladó a Granada, ciudad de la que se enamoró y en la que pasó gran parte de su juventud. En 2007 publicó su primera novela, "Caraballo", que obtuvo una excelente crítica y una gran aceptación por parte del público. Desde entonces no ha parado de escribir y se han publicado artículos suyos en varias revistas de tirada nacional, llegando incluso a conseguir algún premio. "Mil cosas que no te dije antes de perderte" es su segunda novela.

David Barrido es el personaje principal de esta novela. Quiere ser escritor y por ello se enfrenta a toda su familia, especialmente a su padre, que no entiende que no quiera formar parte de la empresa familiar al igual que hace su hermano Julio. Decidido a luchar por su sueño abandona su Granada natal para trasladarse a Madrid donde vive en el castizo y bohemio barrio de Lavapiés. Mientras intenta labrarse un futuro como escritor, escribe columnas en un periódico de tirada gratuita. Un día, mientras escribe una de estas columnas, recibe la llamada de su madre que le comunica que su padre, con quien no se habla desde hace años, ha muerto.

Así empieza esta novela en la que, como dice la sinopsis, nada es lo que parece, porque cuando David llega a Granada para el entierro de su padre, descubrirá que las cosas son muy distintas a como eran cuando él abandonó la ciudad.

Benito Olmo
Junto a David encontramos una serie de personajes de gran relevancia en la novela como son su hermano Julio y Alicia, una misteriosa joven. En general, todos los personajes, principales y secundarios, me han resultado planos, creo que están poco trabajados y definidos, es más, en ocasiones muestran una serie de incoherencias que me han dejado perpleja, especialmente en el caso del protagonista. Como ya os he comentado, David es un chico bastante idealista que se enorgullece de vivir en un barrio multicultural, lugar de encuentro de artistas, nada que ver con la maravillosa casa familiar en una estupenda zona de Granada, eso es demasiado clasista para él, David reniega de todo lo que tiene que ver con la empresa y con la fortuna familiar, no se habla con su padre y apenas con su madre, pero... como no gana lo suficiente con las columnas que escribe, subsiste gracias a la asignación que religiosamente su familia ingresa en su cuenta bancaria. Sin palabras.

El anterior es sólo un ejemplo y no voy a aburriros con un detalle pormenorizado pero este tipo de falta de lógica está presente en mayor o menor medida en casi todos los personajes. ¿Ha intentado el autor mostrarnos así la dualidad inherente al ser humano? Puede ser, pero yo no lo he visto así en el libro.

En cuanto al tratamiento que se da en la novela a temas como pueden ser los sucesorios, empresariales, bancarios, policiales..., el autor simplifica demasiado algunos aspectos que en absoluto lo son o incluso se inventa cargos y trámites que en la vida real sí tienen un nombre y un procedimiento. En su momento pensé que se debía a la falta de una mínima documentación para la realización del libro pero más tarde he sabido, gracias al autor, que se trata de no ahondar demasiado en aspectos que podrían aburrir al lector. Entiendo esta postura pero no puedo compartirla. Es cierto que entrar en mil detalles jurídicos y bancarios, por ejemplo, aburriría hasta al lector más avezado, pero despachar asuntos sin más, de la forma en que se hace en el libro, me ha parecido poco serio.

Uno de los aspectos que me animaron a leer este libro fue que se desarrollara en Granada, ciudad en la que he vivido durante varios años, a la que vuelvo muy a menudo y que conozco muy bien así que reencontrarme con sus calles me apetecía muchísimo. El protagonista, además, recibe en herencia un piso situado en una zona muy especial y su día a día lo vive en lugares tan extraordinarios como la Plaza Nueva, el Paseo de los Tristes, el Albaicín... pero no he sentido la ciudad, no la he visto. Creo que el autor ha desaprovechado un marco incomparable y quien no conozca esta bella ciudad llena de embrujo me temo que se quedará solamente con el frío que allí hace, aspecto que se repite una y otra vez a lo largo de la narración.

Paseo de los Tristes
La novela se me ha hecho muy larga y repetitiva, creo que se podría haber contado lo mismo con menos páginas. De hecho, el comienzo del libro es muy interesante ya que tiene una importante carga de intriga y genera una tensión que después no se mantiene sino que decae a lo largo de páginas que no aportan nada nuevo a la trama sino que una y otra vez vuelven a las elucubraciones de David sobre su padre y la misteriosa relación que tenía con Alicia (a la que no deja de llamar "mi amiga" continuamente hasta el punto de exasperarme); David recordando la piel blanca y las pecas de Alicia; David quejándose de frío...

No quiero alargar más esta reseña pero tampoco quiero terminarla sin apuntar que no todo ha sido negativo en esta novela que, a pesar de no haberme gustado, tiene algunas cosas que valoro muy positivamente. Una de ellas es la cuidada prosa del autor. Admito que me cuento entre los lectores que se enfrentan a los libros autoeditados con una serie de prejuicios, fruto de malas experiencias previas, en cuanto a léxico, ortografía y gramática. En esta novela no me he encontrado con ese problema, la prosa de Benito Olmo es sencilla y directa y su construcción es correcta en las descripciones aunque algunos diálogos me han sonado forzados. Además, a pesar de los altibajos que he sentido en la narración, el autor tiene la fuerza y la sensibilidad suficientes para transmitir emociones al lector.



Ficha técnica
Título: Mil cosas que no te dije antes de perderte
Autor: Benito Olmo
Editorial: Círculo rojo
Páginas: 406
ISBN: 9788499918860

28 de octubre de 2013

Esta semana leo... #16


Comienzo la semana leyendo "Mili... ¡Milagro!" que forma parte de una lectura conjunta y cuya reseña publicaré el próximo mes. Lo terminaré en breve ya que es de lectura muy fácil, puro chick-lit, pero me he puesto pronto con él porque luego me entran los agobios de ver que no llego a tiempo y al ser un género que no suelo leer hay veces que se me hacen un poco cuesta arriba estas lecturas.

Estuve dando muchas vueltas a qué libro leer a continuación porque son muchos los que llevan en mi estantería demasiado tiempo y al final siempre van llegando novedades e iniciativas a las que me apunto que los van desbancando. Después de mucho meditarlo (parece mentira qué sufrimiento cada vez que hay que escoger libro...) me decidí por "Dientes de leche" de Ignacio Martínez de Pisón, una saga familiar que comienza en plena Guerra Civil para llegar hasta los años 80. Me lo recomendó una amiga hace ya unos años y aún lo tenía pendiente. La verdad es que tiene una pinta estupenda y lo voy a simultanear con el otro porque, como os he comentado, no soy lectora asidua de chick-lit y a veces me satura un poco.

Y vosotros ¿qué leéis? ¡Feliz semana a todos!

23 de octubre de 2013

El tiempo que nos une (Alejandro Palomas)


Mencía tiene noventa años, y aunque está cansada y la edad no perdona, sigue en guardia, rabiosamente empeñada en velar por los suyos a cualquier precio, hasta que el tiempo y las fuerzas se lo permitan. Menorca, Madrid, Barcelona, Copenhague..., ningún lugar es demasiado lejos si hay que acudir en ayuda de la callada Lía para que acepte la muerte de su hija mayor y librarla por fin de la culpa que no la deja vivir, o de la arisca Flavia, para que apueste por su propia felicidad en el otro extremo del mundo y conozca por fin un amor que la haga grande. Nada ni nadie será capaz de poner freno a la inconmensurable Mencía cuando, sacando fuerzas de flaqueza, decida salvar a su nieta Inés de un triste final y la recupere para la vida, ni cuando se empeñe en labrar para Bea y su pequeña Gala un futuro mejor por el que nadie parece apostar.

Alejandro Palomas es licenciado en filología inglesa: ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de diversos autores. Ha publicado, además de la que hoy nos ocupa, las novelas "El tiempo del corazón", por la que fue nombrado Nuevo Talento Fnac, "El secreto de los Hoffman, por la que fue finalista del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja 2008 y "El alma del mundo", que fue finalista del Premio Primavera 2011. Su obra ha sido traducida a ocho idiomas.

"El tiempo que nos une" es una novela coral en la que todos los personajes son mujeres, todas ellas dotadas de una gran fortaleza aunque, en ocasiones, ni ellas mismas sean conscientes de ello. En este punto quiero destacar que a pesar de ser el autor un hombre, ha sabido transmitir y plasmar con gran acierto los sentimientos de este grupo de mujeres sin que en ningún momento notemos ese toque masculino que a veces se cuela en algunos autores a la hora de ponerse en la piel de una mujer.

El elenco de personajes gira en torno a Mencía, esa abuela deslenguada que te dice las cosas sin paños calientes y que bajo esa fachada de dureza y, ¿por qué no decirlo?, de borde, esconde un corazón lleno de ternura y sensibilidad. Alrededor de ella sus dos hijas, Lía y Flavia; y sus nietas, hijas de Lía, Inés, Bea y Helena. Es Mencía quien une a esta familia, ella es el refugio al que siempre volver aunque cuando la tenemos cerca pueda llegar a ser detestable. Mencía es el referente para todas, es muy mayor ya e incluso a veces tiene verdaderas ganas de morir pero no puede hacerlo hasta que no deje a sus chicas tal y como ella quiere verlas: unidas, sabiendo cuál es su lugar en la vida y felices aceptando lo que les ha tocado vivir.

Alejandro Palomas
La caracterización de los personajes es fantástica y no sólo por lo que ya he apuntado anteriormente sobre saber ponerse en el lugar de una mujer sino porque son todas tan distintas a la hora de enfrentarse a sus problemas, son personajes tan llenos de matices, que es muy fácil encontrar algo de uno mismo en todas y cada una de ellas.

Y si Mencía es la persona que las aglutina a todas, la Isla del Aire, con su faro, es el lugar, casi el hogar, en el que reencontrarse con ellas mismas y con todos aquellos que ya no están. La Isla del Aire tiene un carácter simbólico para todas ellas y es el lugar donde acudir a llorar y donde acudir a celebrar.

La novela se divide en capítulos de extensión media narrados siempre en primera persona aunque el narrador irá cambiando de una de las protagonistas a otra sin avisar a quién corresponde cada capítulo. A pesar de ello sólo con leer unas pocas líneas sabremos inmediatamente quién nos habla en cada ocasión. El autor utiliza un lenguaje cercano y sencillo y, en ocasiones, echa mano del sentido del humor para restar dramatismo al sufrimiento que impregna la vida de los personajes. La prosa de Alejandro Palomas está llena de una emotividad tal que me ha obligado, en más de una ocasión, a parar la lectura y tomar aire para calmar el dolor por unas mujeres que durante unos días me dejaron formar parte de su familia.

"El tiempo que nos une" es una novela sobre el dolor de la vida y, por lo tanto, sobre la muerte. Es una novela sobre ausencias y sobre la aceptación de esas ausencias y, por todo ello, es una novela sobre el amor, sobre la fortaleza y sobre el apoyo incondicional de la familia. Una novela llena de emociones que te hace sentir más allá de una mera lectura, de esas que nos cuesta tanto reseñar porque no siempre es fácil poner nombre a lo que sentimos.

"Tengo noventa y tres años, y si tuviera que hacer una lista con los seres queridos que me quedan y los que ya no están, te aseguro que con los que se fueron podría llenar una playa entera. Pero ¿sabes una cosa? No les echo de menos porque no los vivo como una pérdida. Y es que, aunque tarde, los viejos aprendemos rápido. Llega una edad en la que nos damos cuenta de que vivir restando es vivir al revés porque hace daño, y la vida no es eso. Hay que aprender a sumar, hija, a sumarlo todo: el dolor, la pena, la angustia, lo vivido, lo que esperas vivir, lo que ya no..., los que se marcharon. Todo eso eres tú."



Ficha técnica
Título: El tiempo que nos une
Autor: Alejandro Palomas
Editorial: Suma de Letras
Nº de páginas: 576
ISBN: 9788483652527