5 de octubre de 2018

La luz de mis días - Alejandro Melero


Octubre y yo todavía reseñando libros que leí en agosto, pero es que el verano fue tan prolífico en lecturas que es difícil ponerse al día. Hoy os traigo una novela que debo confesar que en su momento me pasó desapercibida entre las novedades, pero está claro que cuando un libro debes leerlo termina por encontrarte de una u otra forma y así, en la pasada Feria del Libro de Madrid, mientras charlaba con otro autor, Benito Olmo si no recuerdo mal, conocí a Alejandro Melero que firmaba justo a su lado y que me habló un poquito sobre su novela, lo suficiente para despertar mis ganas. Hoy os hablo de La luz de mis días.

Mi opinión


“La luz de mis días” es una telenovela que Luisa no se pierde ni una tarde para después correr a contarle el capítulo a Marifé, una vecina que lleva una vida bastante triste y rutinaria, cuidando de Roque, su hermano enfermo, y sufriendo el desapego de Álvaro, su único hijo, convirtiéndose estos ratos casi en los únicos momentos de felicidad y distracción de los que puede disfrutar, olvidando por un rato su propia vida para vivir la de una familia rica en la que no todo son rosas y alegría porque como en cualquier telenovela que se precie cada capítulo es un desfile de secretos, mentiras y grandes pasiones.

Alternando el día a día de Marifé con la narración de los capítulos de la telenovela como si de un juego de espejos se tratase, Alejandro Melero teje una novela que, a pesar de su aparente ligereza, rezuma sentimientos y emoción en cada una de sus páginas realizando un retrato de la familia mientras nos regala un canto a la amistad y la lealtad que nace y crece entre dos personajes, Marifé y Luisa, tan dispares como complementarios. Dos personajes que sentiremos cercanos y reales, como si fueran nuestras vecinas, y en los que reconoceremos muchas de las lacras que asolan nuestra sociedad actual como por ejemplo la soledad, el maltrato y el abandono que, enredados en la prosa sencilla y el estilo fresco del autor, calan en el lector sin necesidad de dramatismos facilones.

Otro de los temas que se tocan en la novela es la atracción y el poder que la ficción tiene en determinados perfiles de personas y la influencia que puede tener en sus vidas sin que esto sea siempre algo negativo ya que parte del crecimiento personal y de la evolución de Marifé a la que asistimos, proviene no solo de haber paliado un tanto su soledad gracias a su vecina, sino también de haber vivido como propias las vicisitudes ajenas, con sus caídas y con su lucha por seguir adelante. Y es que Marifé es un personaje que realmente me ha fascinado con su crecimiento y con su capacidad de sobreponerse y salir adelante, con sus ganas de dejar atrás la oscuridad y vivir con plenitud la luz que ilumina cada día.

En definitiva, La luz de mis días es una novela que con delicadeza y sencillez nos narra una historia cotidiana que seguro se esconde tras la puerta de muchas casas a través de una narración que por momentos se torna, casi sin que el lector se dé cuenta, en un relato intimista e íntimo que invita a la reflexión. Una novela que esconde más de lo que aparenta y que, a pesar de leerse con una cierta tristeza, culmina con un canto a la amistad y a la valentía y con un mensaje tan luminoso como positivo porque nunca es tarde para volver a vivir plenamente. 

Ficha técnica 




3 de octubre de 2018

La isla de las últimas voces - Mikel Santiago


Confieso que cuando hace ya casi cuatro años leí La última noche en Tremore Beach pasé un poco de miedo, padezco un terror irracional a las tormentas y de esas hay unas cuantas en aquella novela, pero el autor me conquistó con ella y desde entonces cada publicación de Mikel Santiago ha supuesto para mí una cita ineludible con la que el autor siempre ha cubierto mis expectativas y en esta última ocasión incluso las ha superado. Hoy os hablo de La isla de las últimas voces.

Mi opinión



Un avión de transporte militar sobrevuela el Mar del Norte con un extraño contenedor blindado en su interior, La Caja la llaman los que la acompañan. Se trata de una misión secreta de la que pocos tienen conocimiento, deben llevarla hasta un lugar indeterminado cuando una tormenta los sorprende provocando un accidente al que solo sobrevivirán Dave Dupree, militar de mayor rango encargado de supervisar el transporte, y la misteriosa caja. Por otro lado, conoceremos a Carmen, una española que ha recalado en St. Kilda, una isla perdida en el Mar del Norte, y que se prepara, como los pocos habitantes que han quedado en la isla ahora que se acerca la Navidad, para el temporal que llevan días anunciando y que amenaza con dejarlos incomunicados.

Una extraña caja que aparece en medio del mar, una isla perdida con un pequeño hotel, un gran temporal y un grupo de pescadores un tanto inquietantes, son los ingredientes con los que Mikel Santiago cocina una novela que me atrapó en la primera página y que prácticamente trastocó mi vida hasta el punto de leerla en menos de 48 horas. Sin duda la magnífica ambientación hizo mucho y consiguió que viajara a los escenarios a través de descripciones justas y precisas que no necesitan de demasiados detalles que volverían farragosa la lectura, pero que son muy visuales. Como si yo misma me encontrara incomunicada del mundo me dejé atrapar por el ambiente asfixiante y opresivo que el autor imprime en cada capítulo, metiéndome de lleno en una historia que introduce elementos paranormales de una forma tan natural que, hasta el lector más escéptico, entre los que me incluyo, la disfrutará.

Con una prosa sencilla, un lenguaje directo y un estilo fresco y muy personal en el que no faltan los toques de humor, el autor construye un thriller de suspense y misterio que mantiene en vilo al lector jugando fuerte la baza de la tensión psicológica a través de personajes muy bien caracterizados entre los que indudablemente destacan Carmen y Dave que, junto a La Caja, son los grandes protagonistas, pero sin olvidarse de un amplio elenco de secundarios a través de los cuales no solo afianza e incrementa la tensión mostrándonos cómo La Caja afecta a sus vidas, sino que explora temas como el dolor y la culpabilidad y que sirven también para poner de relieve cómo vidas en apariencia normales y casi anodinas, pueden esconder oscuros secretos y dar un vuelco cuando tienen el estímulo suficiente.

El dominio de la tensión narrativa, con un suspense que lejos de caer no para de crecer, los capítulos cortos, las distintas voces narrativas y los giros inesperados favorecen una lectura que se torna adictiva conforme avanzamos hasta un final lleno de tensión que me ha satisfecho totalmente. La verdad es que La isla de las últimas voces ha sido una de esas lecturas en las que la faja del libro, esas que yo no soporto, cumple lo prometido y crea adicción irremediablemente. Una lectura que, además, me ha recordado a aquella primera novela que hasta ahora era mi favorita de Mikel Santiago con los sueños, la climatología, el entorno opresivo…

En definitiva, no puedo más que recomendar la lectura de La isla de las últimas voces, un thriller cargado de misterio que no da tregua al lector y al que la única pega que le puedo poner es lo poco que me han durado sus más de 500 páginas.

Ficha técnica


Otras reseñas del autor




1 de octubre de 2018

Esta semana leo... #253

Me gustan los meses que empiezan con un lunes, me da buenas vibraciones, como si fuera el augurio de un buen mes y lo cierto es que para octubre tengo planes muy apetecibles como un par de escapadas que estoy deseando que lleguen, pero mientras os cuento que comienzo mes y semana leyendo Los inmortales de Chloe Benjamin, una novela que me está gustando mucho.

Lo que no tengo es ni idea de con qué lectura continuaré ya que hay varias candidatas que me llaman a gritos desde la estantería así que ya veremos por cuál me decido en su momento.

Aprovecho para recordaros que hay dos sorteos activos en el blog, podéis ir a las bases pinchando sobre el banner.

Y vosotros ¿qué leéis?