5 de mayo de 2017

Círculos - Manuel Ríos San Martín


Esta novela me llamó la atención cuando un poco antes de su publicación la vi en el catálogo de novedades de la editorial, pero la dejé pasar en mis adquisiciones de ese mes engullida por otros títulos hasta que una invitación a un encuentro con su autor y las buenas impresiones que allí comentaron aquellos quienes ya la habían leído me hicieron replantearme mi decisión. Hoy os hablo de Círculos.

Sinopsis


En Londres, en una sociedad hiperconectada en la que la gente vive obsesionada por la pequeña pantalla, la violencia y las redes sociales, un concursante muere en directo en un programa de televisión. Inmediatamente se convierte en trending topic mundial. ¿Podría ser intencionado?

El inspector Jellineck, un policía desencantado, áspero y harto de la vida se hace cargo de la investigación. Es el único que piensa que el incidente puede ser algo más serio de lo que parece.

Patrizia, una chica en guerra con el mundo, está convencida de que es necesario hacer algo rotundo y se vincula a un grupo de jóvenes activistas que quieren cambiar el rumbo de la sociedad.

Y entonces, una interferencia en la señal de televisión anuncia:

«Os voy a joder la vida. A todos.»

Mi opinión


Con Círculos viajaremos a Londres en un futuro no demasiado lejano y por lo tanto reconocible fácilmente para cualquier lector. La tecnología parece haber tomado el mando y la población vive pendiente de sus pantallas, ya sean de televisión, teléfonos o tabletas. Una profunda crisis de valores se ha cebado con una sociedad que parece no conocer límites, las redes sociales son el punto de encuentro para cualquiera que quiere ser alguien y los realitys televisivos arrasan en las audiencias con programas cada vez más descabellados. Precisamente en la prueba final de uno de esos realitys sucede algo totalmente inesperado, un concursante muere atacado por unos tiburones y este hecho se convierte rápidamente en trending topic mientras las imágenes del ataque conmocionan a millones de telespectadores, entre ellos a Patrizia.

Patrizia es una de las grandes protagonistas de esta novela, una joven de carácter e imagen fuertes, un personaje en apariencia complejo, dibujado con la intención de crear incertidumbre en el lector sobre su pasado, aunque el misterio que parece esconder se adivina fácilmente y deriva en un cliché que a mí personalmente me ha decepcionado. Junto a ella Shulteiss, presentador del trágico programa de televisión, y Jellineck, inspector encargado de la investigación, forman el trío protagonista de esta novela que, además, cuenta con un numeroso grupo de personajes secundarios para sostener una trama que con cierta complejidad esconde más trasfondo del que en un principio aparenta. En general personajes con los que es imposible empatizar en modo alguno, pero que se adaptan perfectamente a la línea de una novela que no se entendería con otros distintos. Unos personajes dibujados con las líneas justas para darnos una idea clara y sencilla, aunque en algunos de ellos se abusa de perfiles estereotipados.

Sorprende la narración en tiempo presente, no es la más habitual pero el lector rápidamente se hace a ella agradeciendo la sensación de vivencia personal que aporta a la lectura  favoreciendo por lo tanto una implicación que en mi caso se ha visto frenada por una prosa excesivamente funcional y unas descripciones, tanto de escenarios como de acciones, que a menudo más me parecían una enumeración que una narración dado el carácter conciso que impera y aunque bien es cierto que a lo largo de la novela esta forma de narrar va cambiando y en el último tercio se torna más elaborada, para mí ha supuesto un verdadero hándicap a la hora de disfrutar plenamente de la lectura. A pesar de ello, y con el paso de los días desde que finalicé la novela, me pregunto si quizá esa prosa descarnada y a menudo brusca, no es sino una forma más de mostrar al lector la deshumanización del individuo que impera en toda la novela. Sí me ha parecido muy acertada la inclusión de otros formatos como son los propios tuits, ayudando a dar aún mayor verosimilitud a una trama actual y a un entorno que resultará cercano para el lector. 

Destaca en Círculos su clara crítica a la sociedad actual y a su gusto por el morbo de las miserias humanas que hora tras hora escupen nuestras pantallas ante la mirada a veces atónita, en ocasiones regocijada, del telespectador que ha hecho de la contemplación de determinados programas un modus vivendi del mismo modo que las redes sociales se han convertido para algunos en la única vida posible y el éxito en ellas en la única felicidad a la que parecen poder aspirar dada la mediocridad de su vida real. Se ahonda también en los tejemanejes y en los desmanes que algunos están dispuestos a cometer para conseguir una mayor audiencia. En este sentido Círculos es una novela que invita a la reflexión sobre la ausencia de límites y sobre la cultura del todo vale.

Por lo general me atraen las novelas escritas por guionistas, como es el caso de Manuel Ríos San Martín, porque normalmente son sinónimo de dinamismo y Círculos es justo así, una novela muy ágil que cuenta con el aliciente de incluir imágenes, citas y enlaces a distintas a webs con información relevante sobre lo que se está narrando en ese momento y que incluso tiene su propia web para todo aquel que tras la lectura quiera más información.

En definitiva, Círculos es una novela tremendamente visual sobre el poder de las redes sociales, sobre el influjo de la televisión y sobre un futuro cercano al que podemos vernos abocados porque Círculos es una advertencia y una invitación a la reflexión.

Ficha técnica



3 de mayo de 2017

El extraño verano de Tom Harvey - Mikel Santiago


Cuando los títulos de un autor los disfrutas y son lecturas de esas que rápidamente se vienen a tu cabeza si te piden una recomendación, cualquier nueva publicación es esperada con ganas, cuando no con ansiedad. Este es el caso de Mikel Santiago, quien ya me hizo estar pegada a las páginas de La última noche en Tremore Beach y El mal camino, y cuya nueva novela sale a luz hoy 3 de mayo, El extraño verano de Tom Harvey.

Sinopsis


«Yo estaba en Roma cuando Bob Ardlan me llamó. Para ser exactos: estaba con una mujer en Roma, cuando Ardlan me llamó. Así que cuando vi su nombre en la pantalla del teléfono pensé: “Qué demonios, Bob. No me llamas en una eternidad y vienes a estropearme el mejor momento del verano”. Y lo dejé sonar.

Dos días después, supe que Bob había caído desde el balcón de su mansión en Tremonte pocos minutos después de marcar mi número. ¿O tal vez le habían empujado? No me quedaba más remedio que pisar el acelerador del coche y plantarme allí para hacer unas cuantas preguntas.»

Un lugar idílico, bañado por la luz cegadora del Mediterráneo. Una galería de personajes estrafalarios, carismáticos y sospechosos. Un «quién-lo-hizo» a ritmo de thriller en el que todo el mundo puede ser culpable hasta que se desvele la verdad.

Mi opinión


Tom Harvey dejó Estados Unidos buscando su sueño de triunfar como saxofonista de jazz, pero desde hace unos años tiene que conformarse con algunos bolos sin demasiada repercusión y sobrevivir en Roma gracias a trabajos esporádicos como guía turístico en la ciudad eterna. Cuando una noche recibe una llamada de Bob Ardlan, exreportero de guerra y actualmente famoso pintor, con quien no tiene contacto desde hace bastante tiempo, decide ignorar la llamada para devolverla más tarde. No llegará a hacerlo y días después Elena, la hija de Bob, le anunciará la muerte de su padre dos días antes, precisamente la misma noche en la que no atendió su llamada telefónica. Sin pensárselo demasiado decide viajar hasta Tremonte para apoyar a Elena, pero una vez allí descubrirá que no está muy claro cómo se produjo la caída al vacío que le costó la vida a Bob.

El extraño verano de Tom Harvey comparte con sus antecesoras esa capacidad que Mikel Santiago tiene para atrapar al lector nada más comenzar la lectura, unas pocas líneas bastan para caer en las redes de una novela que promete intriga y que si bien no tiene la carga psicológica de otras novelas del autor, compensa la tensión narrativa y la acción con una agilidad y una fluidez que consiguen que la lectura se devore a la par que acompañamos a Tom en sus pesquisas con mil y una teorías que el lector irá elaborando, al tiempo que el protagonista nos va desvelando capa a capa qué se esconde tras lo que aparentan ser unas vidas idílicas. La separa del resto de novelas del autor la sensación de desasosiego que aquellas crearon en mí, alejándose de ambientes claustrofóbicos.

Y es que en esta ocasión el autor nos brinda un cambio de registro que se agradece por aquello de no repetir siempre la misma fórmula que te ha dado el éxito, aunque siempre se corra un cierto riesgo que en esta novela se salda con gran acierto. Ni parajes aislados en la costa irlandesa, ni la bucólica pero opresiva Provenza francesa porque esta vez, con una magnífica ambientación, nos trasladaremos a  la luminosidad y el lujo de la costa italiana. Playas idílicas, yates que surcan aguas cristalinas, cenas a la orilla del mar con velas y jazz de fondo y la siempre encantadora y chic Italia (sí, confieso mi devoción por este país) son el escenario perfecto por el que un amplio elenco de personajes perfectamente dibujados se pasearán para hacer las delicias del lector que un capítulo se decantará por un culpable para inmediatamente, en el capítulo siguiente, descubrir razones por las que otro se convertirá en sospechoso.

Mikel Santiago utiliza la figura del narrador protagonista y será el propio Tom Harvey, un personaje que me conquistó desde el principio con esa mezcla de dulzura, seguridad y cierta inmadurez que lo caracteriza, quien nos irá desgranando en primera persona los resultados de sus pesquisas conduciéndonos por una investigación compleja en la que todos y cada uno de los intérpretes parecen tener motivos para desear la muerte de Bob Ardlan. Se va tejiendo así un enredo salpicado de pistas e indicios para intentar descubrir la identidad del culpable, una trama oscura en la que el protagonista tira de intuición a la vez que salpica la narración con pequeñas dosis de sentido del humor hasta un desenlace perfecto en el que todos los cabos quedan atados y todas las preguntas hallan respuesta.

El extraño verano de Tom Harvey se me antoja una novela adictiva y perfecta para disfrutar en cualquier momento, especialmente en esta época calurosa que ya se nos avecina. La orilla del mar, imaginaria o real, un Campari con soda y mucho hielo o un Prosecco bien frío y esta novela con la que las horas de lectura se pasan volando.

Ficha técnica

1 de mayo de 2017

Esta semana leo... #188

Esta semana leo... pues espero que algo más que los últimos días en los que no he tocado un libro y hasta que vuelva a casa no creo que vaya a leer mucho más aunque sí que terminé El extraño verano de Tom Harvey de Mikel Santiago que me ha encantado. 

Me propongo leer Nuestra casa en el árbol de Lea Vélezel miércoles 3 comenzaré con otras blogueras a leer Arenas movedizas de Malin Persson Giolito, una novela negra con muy buena pinta.

Y vosotros ¿qué leéis?