6 de marzo de 2016

Resumen de febrero


Este mes de nuevo son ocho los libros que he leido y si contara las páginas creo que batiría algún récord porque solo dos de ellos suman 1600, casi nada...



En general, y salvo un pinchazo, han sido buenas lecturas destacando entre ellas dos que se alzan con cinco estrellas en Goodreads: "Un mal nombre", segunda entrega de la tetralogía Dos amigas, y "La última salida" de Federico Axat, primera novela que leo de este autor y que desde luego no será la última. 




Reto 25 españoles: 12 libros leídos de 25. En el ecuador del reto ya.

Reto Sagas Familiares: 1 saga leída de 5. Sin cambios con respecto al mes anterior.

Reto Autores de la A a la Z: 8 letras obligatorias de 24. Sumo una más y sigo sin estrenarme con las letras extra.


¡A ver qué tal se da marzo!

4 de marzo de 2016

Historia de un canalla - Julia Navarro


Aunque mis experiencias lectoras con Julia Navarro han sido un tanto irregulares la verdad es que esperaba con ganas su última novela en la que se anunciaba un importante cambio de registro con respecto a sus anteriores novelas. Que la autora decidiera salir de su zona de confort despertaba en mí muchísima curiosidad por lo que no tardé en hacerme con su última novela y ponerme con ella. Hoy os hablo de "Historia de un canalla".


Soy un canalla y no me arrepiento de serlo.

He mentido, engañado y manipulado a mi antojo sin que me importaran las consecuencias.

He destruido sueños y reputaciones, he traicionado a los que me han sido leales, he provocado dolor a aquellos que quisieron ayudarme.

He jugado con las esperanzas de quienes pensaron que podrían cambiar lo que soy.

Sé lo que hice y siempre supe lo que debí hacer.

Esta es la historia de un canalla. La mía.

Thomas Spencer sabe cómo conseguir todo lo que desea. Una salud delicada es el precio que ha tenido que pagar por su estilo de vida, pero no se lamenta por ello. Sin embargo, desde su último episodio cardíaco, una sensación extraña se ha apoderado de él y en la soledad de su lujoso apartamento de Brooklyn, se suceden las noches en que no puede evitar preguntarse cómo habría sido la vida que conscientemente eligió no vivir.

El recuerdo de los momentos que le llevaron a triunfar como publicista y asesor de imagen, entre Londres y Nueva York en los ochenta y noventa, nos descubre los turbios mecanismos que en ocasiones emplean los centros de poder para conseguir sus fines. Un mundo hostil, gobernado por hombres, en el que las mujeres se resisten a tener un papel secundario.


Julia Navarro es escritora y periodista. Después de escribir varios libros de actualidad política publicó su primera novela, La Hermandad de la Sábana Santa, con la que logró un éxito sin precedentes situándose durante meses en los primeros puestos de las listas de ventas, tanto nacionales como extranjeras. La Biblia de barro y La sangre de los inocentes afianzaron su prestigio entre la crítica y el público. Tras ellas llegaron Dime quién soy y Dispara, yo ya estoy muerto, que abordan de forma magistral la historia del siglo XX y supusieron un punto de inflexión en su trayectoria literaria.
Es una de las autoras españolas con mayor reconocimiento dentro y fuera de nuestras fronteras. Ha conseguido llegar a millones de lectores en todo el mundo, y sus libros cuentan con traducciones en más de treinta países.


Thomas sabe que va a morir pronto y es por ello que decide echar la vista atrás para repasar cómo fue su vida partiendo de la premisa de que es consciente de ser un auténtico canalla. De esta forma comenzará a narrar en primera persona todas sus hazañas desde que era niño, contando las cosas tal cual fueron, sin paños calientes, para después ofrecer al lector la versión de lo que hubiera podido ser si él fuera una buena persona o al menos alguien distinto a quien realmente es. Estas partes sobre lo que pudo ser y no fue se destacan del resto de la narración al utilizarse una tipografía en cursiva.

Creo que me alejé de esta lectura nada más comenzarla porque no entiendo precisamente esa premisa de la que parte. Thomas no solo admite ser lo que es, sino que además parece hasta feliz de serlo, sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento. Es decir, las cosas fueron como fueron porque él es como es, no son hechos externos a su vida que le vinieron dados y ante los cuales él se ha comportado de un modo u otro, son hechos y actos que Thomas ha provocado y de los que no solo no se arrepiente, sino que se jacta de ellos. ¿A qué viene entonces plantear lo que hubiera podido ser? Es algo que me desconcertó desde el principio y a lo que una vez finalizada la lectura no encuentro explicación salvo el querer engordar el número de páginas.

A esta lejanía que me produjo lo que os comento se unió el hecho de que conforme avanzaba la lectura, Thomas me iba pareciendo cada vez más un malo realmente patético. Ya de niño sus maldades más parecían una llamada de atención, ante la que por cierto sus padres poco caso hicieron, que los actos de un niño con graves problemas de comportamiento de fondo. De esta forma sus aventuras y desventuras llegan a convertirse llegada la edad adulta más en una sucesión de batallitas que en otra cosa. Una sucesión de batallitas que a lo largo de casi novecientas páginas cansa y es que probablemente éste sea el mayor problema que "Historia de un canalla" ha tenido para mí: su extensión. Páginas y páginas para alargar una historia por lo demás previsible y que solo cambia de escenario porque tanto en Londres como en Nueva York, después de un pequeño paso por Madrid, la novela no pasa de ser un yo, yo, yo y lo que pudo ser, pero no fue y no me arrepiento…

Si la idea era construir un retrato sobre la maldad humana yo tengo que admitir que no he visto ese retrato por ninguna parte. También pudiera ser que la autora quisiera hablarnos sobre la manipulación y la influencia de los medios de comunicación y la publicidad en general, y en el plano político en particular. Estos temas sin duda subyacen en toda la novela, pero terminan siendo engullidos por un protagonista que más que malo y manipulador, me llegó a resultar ridículo y mentalmente agotador.  Un malo que por momentos a mí más me parecía aquejado de un fuerte sentimiento de inferioridad, de hecho está muy acomplejado por sus orígenes hispanos que de forma tan clara delata su físico, que canaliza solo a través de la maldad.

A favor de la novela puedo decir que la prosa es fluida y el lenguaje de Julia Navarro sencillo, sin florituras, abundando además los diálogos lo cual confiere aún más agilidad a la lectura. Y que como os decía al principio siempre es de agradecer que los autores arriesguen saliendo del género en el que se sienten cómodos. A mí no me ha convencido “Historia de un canalla”, pero estoy segura de que a muchos otros sí lo hará por lo que os invito a que leáis otras opiniones antes de descartar su lectura.





2 de marzo de 2016

La víspera de casi todo - Víctor del Árbol


El hecho de que una novela obtenga un premio no hace que me lance inmediatamente a por ella. Es más, puede que suceda justo lo contrario porque aunque muchas novelas premiadas me han hecho disfrutar enormemente, son más las que han supuesto una pequeña decepción. Este año fue Víctor del Árbol quien se alzó con el prestigioso Premio Nadal, ese que por primera vez ganó Carmen Laforet con su fantástica “Nada”, y tratándose de un autor que tan buenas horas de lectura me ha dado con “La tristeza del Samurái”, “Respirar por la herida” y “Un millón de gotas”, esta lectora no podía faltar a la cita. Hoy os traigo mis impresiones sobre “La víspera de casi todo”.


Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.
Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.
El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.


Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) fue mosso d’esquadra desde 1992 hasta 2012, cursó estudios de Historia en la Universitat de Barcelona y colaboró como locutor en Catalunya Sense Barreres (Radio Estel, Once). Es autor de las novelas El peso de los muertos (Editorial Castalia, Premio Tios de Novela 2006), El abismo de los sueños (inédita, finalista del XIII Premio Fernando Lara 2008) y La tristeza del samurái (Editorial Alrevés, Prix du Polar Européen 2012), traducida a una decena de idiomas y bestseller en Francia. Sus últimas obras son Respirar por la herida (Editorial Alrevés, finalista en el Festival Internacional de Cine Negro de Beaune 2014 a la mejor novela extranjera) y Un millón de gotas (Ediciones Destino, ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière y premiada como la mejor novela policial extranjera por el Magazine Lire).



“La víspera de casi todo” es una novela coral en la que todos los personajes tienen un protagonismo imprescindible para el desarrollo de la historia que Víctor del Árbol nos quiere contar. Si en un principio pudiera parecer que Germinal y Paula llevan el peso de la historia, conforme avanzamos por sus páginas Mauricio, un sombrerero argentino retirado en España; Dolores, que dejó su Portugal natal para buscar refugio en la Costa da Morte; Daniel, Martina… todos ellos son piezas fundamentales en el puzle que el autor nos invita a armar.

A Víctor del Árbol no se le puede negar su capacidad para atrapar desde las primeras páginas con “La víspera de casi todo”. Si bien en otras novelas suyas era más complicado entrar dentro de la trama, aunque una vez dentro siempre fuera imposible escapar, en esta ocasión el lector se sentirá involucrado desde el primer momento y se verá atrapado por la tensión y la intriga que se mantendrán constantes durante toda la lectura. El autor hace gala de su dominio de la tensión narrativa y nos ofrece una novela que sin necesidad de un ritmo trepidante se sostiene en las emociones que sin duda provoca en el lector.

Cada una de las líneas argumentales que protagonizan los distintos personajes parece no tener más conexión con el resto que la relación personal que hay entre ellos, pero Víctor del Árbol nos sorprenderá con una trama en la que todo confluye. Una trama compleja y cuidada que mezcla diversos géneros porque decir que se trata de una novela negra es quedarse corto si hablamos de “La víspera de casi todo”.

Alternando pasado y presente y a través de un narrador omnisciente, la novela cambiará de escenario y de espacio temporal para tejer una tela de araña que si bien se desarrolla en su mayor parte entre A Coruña y la Costa da Morte, nos hará viajar también hasta la Costa del Sol, Barcelona, Alemania y Argentina. El autor, fiel a su estilo, araña al lector con su profundidad, sus toques poéticos y sus descripciones precisas que sin necesidad de detalles superfluos nos sumergen inmediatamente en escenarios y atmósferas opresivas cargadas de dolor. Y todo ello con un ritmo pausado pero constante para disfrutar del estilo impecable de la buena escritura.

El pasado y su huella es un tema recurrente en todas las obras de Víctor del Árbol. Sus personajes, incluso los más jóvenes, arrastran siempre un ayer lleno de dolor, un ayer que les persigue y que unos canalizan a través de la rabia, otros a través de la tristeza, y la mayoría a través de la venganza, siempre tan presente en una novela que busca despertar en el lector algo más que el mero entretenimiento a través de personajes cargados de esa historia que arrastran y que les hace moverse en la difusa línea que separa el bien y el mal.

El desarrollo psicológico que realiza el autor de sus personajes los convierte en seres complejos, llenos de aristas y alejados de cualquier estereotipo. Personajes que salpican de reflexiones una lectura que nos sumerge en el lado oscuro de quien ya no puede perder más de lo que ha perdido. Seres rotos que de forma tan simbólica se enfrentan a los acantilados de la Costa da Morte como el que se enfrenta al fin de todo, detrás solo queda el pasado que para bien o para mal nunca volverá, el pasado que ya nadie puede cambiar, y por delante el vacío, la nada, o quizá la víspera de todo lo que está por venir, la víspera de una vida que aún se puede reconstruir porque lo que no se puede es estar en permanente huida de uno mismo.

En definitiva no puedo más que recomendar esta novela intensa y perturbadora en la que los personajes cuentan más que la trama en sí misma cuando nos arrastran hasta lo más profundo de su dolor y nos hacen cuestionarnos la naturaleza humana. Una novela que no te abandona cuando cierras el libro.