4 de diciembre de 2015

Bilbao-Nueva York-Bilbao - Kirmen Uribe


A veces, cuando una anda decidiendo qué leer, es necesario echar la vista atrás o, lo que viene a ser lo mismo, recorrer la estantería en busca de algún libro olvidado. A ser posible uno que en su momento comprases con muchísimas ganas, las mismas que parecen volatilizarse nada más llegar el nuevo inquilino a casa. Esto fue lo que me sucedió con “Bilbao-Nueva York-Bilbao” de Kirmen Uribe, una novela que en 2009 ganó el Premio Nacional de Narrativa, no sin cierta polémica dado que en aquel momento la novela aún no estaba traducida al castellano. Hoy os traigo mis impresiones.


SINOPSIS

Cuando Liborio Uribe supo que iba a morir, quiso ver por última vez un cuadro de Aurelio Arteta. Pasó toda su vida en alta mar, surcó sus aguas a bordo del Dos amigos y, al igual que su hijo José, patrón del Toki Argia, protagonizó historias inolvidables, caídas para siempre en el olvido. Años después y frente a ese mismo cuadro, el nieto Kirmen, narrador y poeta, rastrea esos relatos familiares para escribir una novela.

Bilbao-New York-Bilbao transcurre durante un vuelo entre el aeropuerto de Bilbao y el JFK de Nueva York, y desgrana la historia de tres generaciones de una misma familia. A través de cartas, diarios, e-mails, poemas y diccionarios, crea un mosaico de recuerdos y narraciones que conforman un homenaje a un mundo prácticamente extinguido, a la vez que un canto a la continuidad de la vida.


EL AUTOR

Nacido en Ondarroa, Vizcaya, en 1970, se licenció en Filología Vasca y cursó estudios de postgrado de Literatura Comparada en Trento. Es autor de proyectos multimedia que combinan la literatura con diferentes disciplinas artísticas y ha participado en encuentros literarios en Europa, Asia y América. Ha traducido a Raymond Carver, Sylvia Plath, Anne Sexton, Mahmud Darwish y Wislawa Szymborska, entre otros, y colabora en diversos medios de prensa escrita, incluida la prestigiosa revista The New Yorker. La publicación en 2001 de su libro de poemas Bitartean heldu eskutik (Mientras tanto dame la mano, 2003), supuso, según la crítica, una «revolución tranquila» en el ámbito de la literatura vasca. Traducido al castellano, francés, inglés y ruso, el poemario fue galardonado con el Premio Nacional de la Crítica y elegido finalista al mejor libro de poesía traducido al inglés en 2007 en EE. UU. por el PEN American Center.


MI OPINIÓN

“Bilbao-NuevaYork-Bilbao” es un libro al que me cuesta denominar novela y no digo que no lo sea porque tampoco sabría deciros qué es, pero mis sensaciones durante la lectura por lo general no eran las de estar leyendo la típica saga familiar novelada, porque si bien Kirmen Uribe nos habla de tres generaciones de una misma familia, la suya, no se limita a contar hechos y acontecimientos para que conozcamos su historia familiar, sino que la narración, estructurada en torno a un vuelo entre Bilbao y Nueva York, se compone de un puñado de historias, a veces inconexas, que ha ido recogiendo de familiares, amigos, vecinos... Y a través de diversos medios como cartas, correos electrónicos, fragmentos de un diario e incluso poemas y canciones, el autor compone este texto lleno de nostalgia.

Kirmen Uribe
Toma Kirmen Uribe como punto de partida a su abuelo Liborio, que el día que supo que iba a morir pronto quiso ver, quizá por última vez, un cuadro del pintor Aurelio Arteta y arma este puzle en torno al misterio de por qué Liborio llamaría a su barco el Dos amigos. De esta forma el autor mira al pasado y, sin perder nunca de vista el presente, rescata la tradición pesquera de su familia a través de diversas anécdotas que nos llevaran desde el hogar familiar en Ondarroa hasta el inhóspito islote de Rockall en aguas del Atlántico Norte donde su padre faenaba durante largas temporadas, y todo ello narrado con cierta añoranza por ese oficio marinero que ayudó a labrar el carácter de un pueblo.

“Bilbao-Nueva York-Bilbao” es un libro que tiene alma. Un libro que me conquistó poco a poco, desde unas primeras páginas que se me antojaban llenas de historias demasiado propias de un lugar que no es el mío, historias que me resultaban ajenas y muy alejadas de mí, pero que conforme fui avanzando en la lectura me fueron calando hasta sentir que son, en un lugar u otro, las pequeñas historias de nuestro pasado, si no en forma sí en esencia, esas historias que labran nuestro presente y nuestro futuro.

Tiene también “Bilbao-Nueva York-Bilbao” una parte metaliteraria de la que he disfrutado muchísimo. El autor nos cuenta el porqué y el cómo escribe esta novela y compara su creación con Las Meninas, cuadro de Velázquez que como todos ya sabéis no solo muestra la escena que el ilustre pintor retrata sino que también recrea al propio Velázquez en pleno proceso creativo. No es ésta la única referencia al arte que encontraremos entre las páginas de este libro ya que desde sus inicios tanto el pintor Aurelio Arteta, como el arquitecto Ricardo Bastida, a quien su abuelo Liborio conoció, tienen también un hueco importante entre sus páginas. 

Todo ello con una narración en primera persona del propio Kirmen que utiliza una prosa ágil y asequible, no exenta de cierto lirismo en ocasiones y que a menudo reflexiona sobre temas tales como la familia, la ideología, la poesía, la literatura en general y la vasca en particular. Personajes de carne y hueso para una narración llena de magia para integrar en sus páginas tradición y modernidad.

Un libro que me ha emocionado en numerosas ocasiones. Un libro del que he releído párrafos enteros solo por el placer de volver a leer y volver a sentir.



2 de diciembre de 2015

La última llamada - Empar Fernández


Hay libros y autores que continuamente te asaltan desde la librería y desde otros blogs. Libros y autores de los que oyes hablar y a los que te apetece leer, pero para los que nunca parece llegar el momento abrumada por los que esperan en la estantería o en el lector electrónico y por las novedades apetecibles que no dejan de llegar . Así me ocurría con Empar Fernández, de quien solo leía alabanzas sobre sus novelas y por unas cosas y por otras yo siempre iba demorando el momento de animarme a conocer su literatura, pero el momento por fin llegó. Hoy os hablo de “La última llamada”. 


SINOPSIS

Noemí Monteagudo salió una noche para celebrar el fin de curso, pero nunca regresó a casa. Antes de desaparecer realizó una última llamada que su padre no atendió. Tres años después su familia ha perdido toda esperanza: su madre sobrevive a base de ansiolíticos, su padre aplaca la culpabilidad con la ayuda cómplice del alcohol y solo su hermana, Yolanda, es capaz de rescatar algo de cordura para seguir adelante.

Todo cambia cuando Julio, el padre de Noemí, descubre en un show de televisión a una vidente que asegura entrar en contacto con el más allá.
Mientras Julio se deja arrastrar por las palabras de la enigmática mujer; Yolanda se propone desenmascarar a la poderosa médium.

Pero los secretos mejor guardados acaban por aflorar y casi nada es lo que parece.



LA AUTORA

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales. Ha publicado, entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezca, Hijos de la derrota, Mentiras capitales y Sin causa aparente. Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz. Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos, 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.



MI OPINIÓN

Tras una noche de fiesta en la que discute con su novio, Noemí Monteagudo decide volver sola a casa. Noemí realizó una última llamada, previsiblemente para que fueran a buscarla, pero su padre, agotado tras un duro día de trabajo, había silenciado el móvil y no atendió esa llamada. Desde entonces han transcurrido tres años y nadie ha vuelto a saber nada de ella. Su familia, tal y como suele suceder en estos casos, se ha desmoronado: Marisa, su madre, sobrevive a base de tranquilizantes y ansiolíticos; Julio, su padre, encuentra refugio en el alcohol; y solo Yolanda, su hermana mayor, parece querer luchar por seguir adelante con su vida.

“La última llamada” es una novela negra, pero no lo es al uso más estricto del género ya que a pesar de haber una víctima la trama no se centra en la investigación, sino que Empar Fernández ahonda en el dolor por la pérdida y en la culpa. El dolor alcanza a todos, a la familia de Noemí, a sus amigos... Para los menos allegados siempre es más fácil que el tiempo vaya haciendo su trabajo, pero para unos padres que no saben si su hija está viva o está muerta, el dolor se enquista. No se puede cerrar una herida cuando solo hay desconocimiento. Hace tiempo una amiga me decía que nunca superaría la pérdida de su hijo, transcurrida hace varios años, que ese dolor y esa ausencia vivirían siempre con ella, pero que se aprendía a vivir así.

Empar Fernández
Pero los Monteagudo no pueden aprender a vivir sin la presencia de su hija menor. Ellos no han vuelto a saber absolutamente nada de Noemí. Una llamada perdida y tras ella, el silencio y la incertidumbre. ¿Qué duelo hacer cuando uno no pierde la esperanza de que su hija siga viva en algún lugar? Ante esta situación es fácil entender que cualquiera se agarre a un clavo ardiendo y es justo esto lo que hace Julio cuando decide visitar a una médium televisiva porque cada uno se enfrenta al dolor como buenamente puede o sabe y la autora nos ofrece formas distintas de hacerlo a través de unos personajes trazados con esmero y en los que ha ahondado en su perfil psicológico hasta conseguir unos protagonistas llenos de matices y tan humanos que sin duda consigue meter al lector en la piel de todos ellos y vivir el mismo calvario que ellos viven.

Decía que también es una novela sobre la culpa. La que siente Julio cada vez que recuerda esa llamada que no contestó. Cada vez que piensa cómo habría cambiado el destino de su hija si él no hubiera silenciado, por primera y única vez, el teléfono móvil para poder descansar. Empar Fernández nos hace ir y venir con Julio, con él vivimos su desesperación y sentimos cómo ese sentimiento de culpa le corroe día tras día. Un sentimiento que solo consigue aplacar con el alcohol, que no cura, pero sí adormece y silencia temporalmente para luego volver con más dureza.

A través de un narrador omnisciente en tercera persona, Empar Fernández desgrana hechos y sentimientos con una prosa limpia y tan sencilla que resulta descarnada. Una narración en la que importan más los sentimientos y la psicología de los personajes que los hechos en sí mismos. Se agradece, además, que la autora no haga carnaza con un tema tan escabroso como éste y es que la historia es lo suficientemente dura y triste en sí misma como para entrar en detalles que solo añadirían morbo a una situación que se repite mucho más de lo deseable. ¿Cuántas desapariciones vemos día tras día en los medios de comunicación? Adolescentes, adultos, ancianos... Personas de las que se pierde el rastro y de las que nunca más se vuelve a saber. Y si bien es cierto que muchas de ellas son desapariciones voluntarias, muchas otras no lo son. Hoy estás y mañana no. Y los que quedan atrás, ¿cómo podrán continuar viviendo así?


Como telón de fondo de toda la historia son dos temas los que subyacen. Por un lado, la crisis que azota desde hace años a nuestro país, los desahucios, los comercios y naves abandonadas que salpican nuestras calles y las convierten en pasajes solitarios, los jóvenes universitarios con trabajos apenas remunerados y eso si tienen la suerte de contar con uno. Y, por otro lado, el negocio y el show televisivo en el que algunos convierten el dolor ajeno. En relación con esto último en la novela hay una narración de una historia colateral, la biografía de la médium, que a mí me ha lastrado un poco la lectura porque si bien Samantha Damon juega un papel importante en la novela, para mí no era necesario ahondar tanto en su infancia y juventud. En cualquier caso, ella representa ese elemento sobrenatural en el que unos creerán y otros no, la novela deja la puerta abierta a cualquier interpretación, pero de lo que no cabe duda es de la crítica feroz que se hace sobre el aprovechamiento de muchos para enriquecerse a costa del sufrimiento y la desesperación de los demás.

“La última llamada” es una novela muy dura, desgarradora, que retrata de forma fidedigna la desolación, el dolor, la culpa. La desesperación de no saber qué ocurrió. Una novela que envuelve al lector en el ambiente opresivo de la culpa que no deja vivir y el desmoronamiento de una familia que necesita saber qué ocurrió para aprender a vivir con ello.



1 de diciembre de 2015

Resumen de noviembre


Este mes pasado he leído un poco menos que el mes anterior o, mejor dicho, he terminado menos libros que en octubre porque realmente tengo tres empezados en noviembre que iré terminando a lo largo de esta semana. Estas fueron mis lecturas.

LIBROS LEÍDOS
  1. Ni lo ves ni lo verás. M.J. Arlidge.
  2. El castillo. Luis Zueco. 
  3. Estricnina. Mercedes Sáenz Blasco.
  4. Cicatriz. Juan Gómez Jurado.
  5. Los pasos que nos separan. Marian Izaguirre.
  6. Diamante azul. Care Santos.
  7. La última llamada. Empar Fernández.
  8. Bilbao-Nueva York-Bilbao. Kirmen Uribe. 

En general han sido buenas lecturas, hay por ahí alguna un tanto decepcionante porque yo esperaba más, pero no me quejo de ninguna de ellas porque todas cumplieron, como mínimo, su labor de entretenimiento. Se salda el mes, eso sí, sin ninguna lectura cinco estrellas, ya sabéis que eso no es tan fácil de conseguir y desde septiembre con “Tierra de brumas” y “Los papeles de Aspern” no ha habido ninguna. A ver si diciembre se da mejor en este sentido.


RETOS 2015

Lo voy a repetir otra vez para que cuando dentro de poco me vuelva loca me lo recordéis: el año que viene me apunto a menos retos. Y digo menos y no ninguno porque hay alguno que consigo sin tener que mirarlo siquiera. Veamos cómo van.

  • Reto 25 españoles: 55 libros leído de 25 propuestos. Con éste repito el año que viene seguro.
  • Reto Eternos Pendientes: 2 autores leídos de 3. Me temo que Amelia Noguera, que es la que me falta, no la voy a conseguir. Ya veremos…
  • Reto Sagas Familiares: 7 sagas de 5. Con éste quizá repita porque las sagas familiares me gustan un montón y no he tenido que estar buscando libros para conseguirlo.
  • Reto 12 meses 12 libros: 10 libros leídos de 12. Este es un reto que me gusta porque me obliga a rescatar libros que voy dejando atrás. Espero poder conseguirlo, solo es cuestión de no volverme demasiado loca con lo nuevo que va llegando.
  • Reto Autores de la A a la Z: 23 letras obligatorias de 24 (y estoy leyendo el libro para la Q que es la que falta) y 2 letras extra de 4. 

El Quijote abandonado, ya sabéis…