El
pasado lunes tuve la oportunidad de asistir a un encuentro organizado por
Ediciones Destino con Care Santos. La cita fue en La Central y con ella pudimos
charlar varios blogueros sobre el estreno en Televisión Española de la
adaptación de su exitosa novela “Habitaciones cerradas” y del lanzamiento de su
último libro, “Diamante azul”.
Sobre
la adaptación televisiva nos comentó que todo empezó a gestarse hace más de dos
años y después de mucho trabajo está realmente contenta con el resultado ya que
se ha mantenido la esencia de la novela, aunque han tenido que prescindir de
algunos personajes secundarios. Care considera que tanto los actores escogidos
como todo el equipo, han realizado un magnífico trabajo en el que ha podido
participar desde el principio, teniendo acceso a los rodajes y contando con su
opinión a lo largo de la redacción de once guiones hasta llegar al definitivo.
Yo
os confieso que aún no he visto la serie completa porque el día del estreno, el
pasado martes, terminaba demasiado tarde para lo mucho que madrugo a diario y
he decidido verla en la web de Televisión Española. Ante la pregunta sobre si
escribe pensando en una posible adaptación de sus novelas a la pantalla, nos
contestó que no, que opina que son lenguajes totalmente distintos y que ella
hace literatura.
En
cuanto a “Diamante azul” Care nos confesó que es la novela que probablemente más
desgaste emocional le ha supuesto ya que se trata de la historia de su
familia. Hace mucho tiempo que rondaba por su cabeza escribir este libro y
desde el primer momento tuvo claro que no podía convertirse en un relato sobre batallitas
familiares. Finalmente, aunando realidad y ficción, y tras un arduo trabajo de
documentación, consiguió el tono adecuado y la novela se perfila como una de
las novedades más apetecibles de este otoño. Yo ya la tengo en casa y en breve
me pondré con ella, concretamente el día 16 de noviembre, para realizar una
lectura simultánea que iremos comentando en Twitter con la etiqueta
#DiamanteAzul y a la que estáis invitados todos.
La
charla terminó no solo con la habitual firma de libros y las típicas fotos con
la autora (sigo igual de despistada y no me hice ninguna, aunque me consta que
salgo en alguna de grupo que no tengo), sino que además nos obsequiaron con una
copa de cava y unos aperitivos mientras pudimos seguir charlando de otros
muchos temas como la literatura juvenil y es que me vino genial tenerla allí
para preguntarle sobre libros que le puedan gustar a mi hijo, ya sabéis que yo
en este género estoy pez, y sobre otros muchos temas que fueron saliendo como
las reseñas en los blogs literarios, especialmente cuando los libros no nos
gustan demasiado y la relación con los autores.
Como
veis una charla de lo más agradable y distendida por la que doy las gracias a
Destino por su organización y a la autora por prestarse a ella después de un
día de promoción que debió resultar agotador.