Hoy os traigo uno de esos libros con los que no
siempre me animo pero no porque no me apetezcan, sino porque tengo tanto
pendiente en casa y deseo tantos otros que voy apuntando, que me da palo
acercarme a la librería y coger uno más. Pero quiso la diosa fortuna que
resultara afortunada con un ejemplar de “La vida es suero” en el sorteo que
organizó el blog De lector a lector y hoy os traigo mis impresiones.
SINOPSIS
"Si
no tienes claro si una enfermera que pincha en el turno de noche, es una DJ. Si
estás convencido de que la persona que inventa el tamaño de las pastillas, no
es buena persona. Si crees firmemente que llamarle pijama a la ropa de trabajo
no es serio. Si no soportas a las señoras que te dicen en qué vena tienes que
pincharlas y alguna vez te has quedado mirando las venas de alguien en el
metro, éste es tu libro.
Bienvenido
al mundo de Enfermera Saturada. Un mundo donde el delirio se mezcla con el humor,
a veces negro y siempre muy fino, y donde el día a día del hospital siempre
supera a la ficción.
Os
lo juro por Florence Nightingale".
LA
AUTORA
Enfermera
Saturada se define como una enfermera española que busca su hueco en la
sanidad. Sus turnos empiezan en planta, baja a UCI, sube a prematuros y termina
en urgencias. Esta enfermera se maneja como pocas en las redes sociales, desde
donde cada día decenas de miles de personas ven cómo repasa, con humor y
descaro, la actualidad de su hospital, de cualquier hospital de España.
MI
OPINIÓN
Este
libro es otro caso de esos, y ya llevamos unos cuantos, que nace como un blog y
con una autora muy activa en redes sociales, que finalmente decide plasmar todo
eso en un libro que autopublica en Amazon y que en poco tiempo se convierte en
uno de los más vendidos. Y desde ahí a una gran editorial como es Plaza &
Janés.
“La
vida es suero” en un libro con el que a través del humor, la ironía y grandes
dosis de cinismo, entraremos en los entresijos de la sanidad en general y del
mundo de la enfermería en particular. Comenzar a leer y sonreír es todo uno, no
en vano el libro ya comienza con un prólogo homeopático de Purificación García,
más conocida como @SenoritaPuri. Pero mi primera carcajada llegó con el primer
capítulo y la presentación de quién es Enfermera Saturada la cual se define
como “jornalera en un hospital: el día que hay suerte y me llaman,
trabajo y cobro” (página 14). Y es que como podéis adivinar la autora
hace gala de un sentido del humor único.
Con
un estilo fresco y desenfadado, Enfermera Saturada va destilando amor por su
profesión a la par que admite ser consciente de pertenecer a una especie con
unas peculiaridades muy especiales y es que no todo el mundo va en el metro
mirando y admirando las buenas venas que tiene alguna gente, ni se entretiene
yendo a la farmacia para ver qué compra la gente y así imaginar qué enfermedad
pueden tener, ni examina cicatrices de los paseantes playeros para ver si el
corte lo hizo un médico residente o si por el contrario el cirujano ya estaba
un poco más experimentado.
Tengo
que admitir que, además, lo he disfrutado doblemente porque tengo una hermana jornalera en un hospital, digo enfermera... que tampoco tiene plaza, así que en algunos
capítulos como el dedicado a la mujer que llama de la bolsa de trabajo para repartir los contratos, más me
parecía estar oyendo y/o viendo a mi hermana pegada al móvil, “cerca de
la ventana para que le entre bien la cobertura” (página 68) y sí,
diciéndome eso de te cuelgo que me tienen que llamar.
Un
libro con el que indudablemente disfrutarán los profesionales del sector
sanitario, pero que sin duda es recomendable para cualquier lector que quiera
pasar un rato divertido con una lectura fresca y con alguna situación más que
reconocible aunque en nuestro caso estemos en el lado contrario a Enfermera
Saturada y seamos el paciente.
Os
dejo un aperitivo
DECÁLOGO
DE LA ENFERMERA SATURADA (página 65)
- La vena buena siempre está en el otro brazo.
- Verás que te falta el tapón cuando ya tengas canalizada la vía.
- Un timbre de noche nunca suena solo: si uno suena otro se le sumará.
- El paciente que más protesta es el que mejor está.
- El apósito del tamaño adecuado no existe.
- Hay dos tipos de esparadrapo: el que no se pega y el que no se puede despegar.
- Si sólo llevas un tubo de analítica, será el que ha perdido el vacío.
- Nunca creas lo que el paciente dice que le ha dicho el médico.
- El cajetín de medicación del paciente de la última habitación siempre vendrá mal.
- Nadie que llame al timbre lo hace por algo urgente.
Ficha
técnica
Título:
La vida es suero. Historias de una enfermera saturada.
Autora:
Enfermera Saturada
Editorial:
Plaza & Janés
Nº
de páginas: 127
ISBN:
9788401347283