20 de diciembre de 2014

Mes de la novela negra, policíaca y de misterio


Para el próximo mes de enero, Laky de Libros que hay que leer nos propone el mes temático de la novela negra, policíaca y de misterio, un género con el que cada vez disfruto más.

En esta misma entrada iré dejando los enlaces a las reseñas de los libros que lea.

¿Quién se anima? Las bases podéis consultarlas aquí  tanto para el mes temático como para el sorteo que incluye.

LIBROS LEÍDOS

  1. Asesinato en el Orient Express. Ágatha Christie.

19 de diciembre de 2014

Carta de una desconocida (Stefan Zweig)


“Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora.”


EL AUTOR

Stefan Zweig (Viena 1881 – Petrópolis 1942) fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primera líneas. 


MI OPINIÓN

Hoy os traigo la historia de un amor imposible o quizá de una obsesión posible. Una mujer, a las puertas de la muerte y con el cadáver de su hijo aún caliente, escribe al que ha sido el amor de su vida. Ella era una niña. Él, el nuevo inquilino del edificio en el que vivía, un escritor de éxito, joven y atractivo. La pasión estaba servida, una pasión que, en silencio, ha acompañado a nuestra protagonista a lo largo de los años. Años en los que, lejos de ir disminuyendo con el paso del tiempo, no ha hecho más que crecer hasta convertirse en su razón de vivir.


Stefan Zweig
Frente a este amor sin límites del que hace gala la protagonista de esta historia, de la que nunca conoceremos el nombre, Zweig contrapone la imagen del escritor ofreciéndonos un seductor que vive el presente, yendo de flor en flor y olvidando mañana lo que hoy vive con pasión, pero sin entrega.

El autor no se para en esta breve novela a juzgar a ninguno de los dos protagonistas, simplemente presenta los hechos a través de las palabras de la extensa carta que la protagonista escribe. A pesar de que ella misma repite una y otra vez que no culpa de nada al ser amado que jamás correspondió su amor, Zweig nos deja entrever la amargura y los reproches velados y escondidos tras una vida, la de ella, que sólo ha tenido un objetivo: él.

Una historia sencilla narrada de forma impecable y con la extensión justa para disfrutarla en una hora de lectura. La prosa del autor, sencilla y directa, consigue transmitir emociones casi sin que el lector se percate de ello, es como si fuera llevándote de la mano y sólo cuando te suelta, cuando lees el final del libro, te das cuenta de hacia dónde te ha llevado con esta historia de amor y de ilusión, pero también la historia de una obsesión casi enfermiza, de una pasión irracional.

Ya sabéis que no soy lectora de historias de amor porque me dan pereza, porque parto de que no me las voy a creer y, en cambio, "Carta de una desconocida" se quedará para siempre en mi memoria lectora. 


Ficha técnica
Título: Carta de una desconocida
Autor: Stefan Zweig
Traductora: Berta Conill
Editorial: Acantilado
Nº de páginas: 72
ISBN: 9788495359476

17 de diciembre de 2014

Un hotel en ninguna parte (Mónica Gutiérrez)


¿Quién dijo que las segundas oportunidades no podían ser las mejores? No importa lo mucho que te escondas: cuando el amor viene a por ti, te encuentra. 

A Emma Voltarás no le queda nada: ni trabajo, ni casa, ni pareja. Por eso acepta una oferta para trabajar todo el invierno en El Bosc de les Fades, un hotel escondido en un bosque. Allí aprenderá que todo lugar extraordinario esconde secretos pero ¿no es ese el mejor punto de partida para empezar de nuevo? Y es que cuando no te queda nada allí de donde vienes no tienes más remedio que seguir adelante. 

Emma pronto descubrirá que la amistad puede encontrarse en cualquier lugar, por muy escondido que esté, quizás de la mano de una camarera de habitaciones hada madrina, o de una niña extraordinaria, o de un viejo escritor necesitado de ternura, o de un cocinero que le abrirá las puertas de los escenarios, o de un surfero que se hace mayor a su pesar, o de una jardinera susceptible; o, quizás de la mano de un hombre huraño y maravilloso capaz de devolverle la ilusión por volver a bailar sobre zapatos de cristal entre las flores de un jardín encantado.

Sin mapas. 
Sin prisas. 
Sin condiciones. 
Ven a perderte en El Bosc de les Fades.




LA AUTORA

Sé que la autora necesita poca presentación para la mayoría de vosotros y es que desde hace algunos años es la administradora de un blog que lleva por nombre Serendipia. 

Mónica Gutiérrez nació y vive en Barcelona. Es licenciada en periodismo por la UAB y en Historia por la UB. Escribe desde que tiene memoria y ha participado en diversos concursos literarios, con mayor o menor fortuna. "Cuéntame una noctalia" fue su primera novela y recientemente ha publicado "Un hotel en ninguna parte".

MI OPINIÓN

Cerca de la costa catalana, perdido en medio de un bosque, en un lugar que no aparece ni en el más actualizado de los GPS, hay un hotel llamado El Bosc de les Fades en el que necesitan una doncella que sepa hablar inglés. Allí llegó un día Emma Voltarás sin trabajo, sin pareja, sin casa y, lo que es peor, sin ilusión. Llegó, eso sí, con su violín, ese que hacía mucho tiempo no se atrevía a tomar entre sus manos. Y allí encontró  a los propietarios del hotel: Samuel, el hermano mayor, tan serio y formal siempre; Tristán, el hermano pequeño, surfero de corazón y despreocupado de vocación. Encontró también al resto del personal del hotel: Marbel, la otra doncella, y su hija Aurora; Joaquim, cocinero artífice de los platos y dulces más sofisticados, y músico en un grupo heavy en sus ratos libres; Philippe, el recepcionista más desagradable que podamos encontrar; Petra, guardiana de un jardín mágico. Y un único huésped: William Lexington, novelista inglés ganador del Premio Nobel.

¿Se puede pedir más variedad en los personajes? Pues todos ellos forman una familia muy especial que de un modo u otro van a arropar a Emma en su soledad y su dolor. A ella y a los dos hermanos Brooks son a los que mejor conoceremos, no en vano la estructura de la novela se basa los correos electrónicos que los tres escriben, ella a Anna, su mejor amiga, ellos a la madre de ambos. En numerosas ocasiones cada uno contará el mismo hecho desde su punto de vista de modo que conoceremos un mismo suceso con distintas ópticas: la de Tristán siempre la más divertida (debo confesar mi debilidad por este personaje); la de Samuel la más seria y analítica; y la de Emma la más reflexiva. A pesar de que la novela se sostiene en los escritos de estos tres personajes, al resto llegaremos también a conocerlos muy bien y los sentiremos como personas reales de modo que es imposible no tener ganas de matar a Phillipe en muchas ocasiones, menos mal que en cuanto me tomaba el desayuno con la mantequilla auténtica de Joaquim y sus mermeladas caseras se me pasaba todo.

Hay dos cosas que a mi entender destacan en la forma de escribir de Mónica Gutiérrez. Una de ellas es la facilidad con la que te trasporta al lugar que te está describiendo, me refiero indudablemente a la facilidad con la que el lector se encuentra en el sitio exacto que Mónica quiere, tarea que sin duda debe ser realmente difícil para la autora. Y no sólo te ubica en el lugar, además lo sientes, hueles las flores del jardín inglés; saboreas los bizcochos y el chocolate recién hechos de Joaquim; sientes en tu cara el sol de invierno mientras tiendes las sábanas blancas tras la colada... La autora te transporta y te hace vivir sus libros. 

El otro aspecto que destaca es la capacidad que tiene Mónica para llenar de magia un relato que de por sí no tendría más y que incluso es de lo más previsible en su desarrollo, pero no importa, su prosa, al igual que ocurriera en "Cuéntame una noctalia", te envuelve, te abraza, te hace creer en un mundo mejor y te recuerda que la felicidad y las segundas oportunidades (o terceras, o cuartas...) están esperándote a la vuelta de la esquina. Sus libros me evaden, me transportan, me sacan de mi día a día, me dan buen rollo y hacen que renazca en mí la ilusión que a veces pierdo porque son casi como cuentos, cuentos dulces, con una atmósfera que me invita a soñar, que me hacen sonreír y sí, lo he dicho muchas veces, para mí Mónica Gutiérrez es el máximo exponente de ese género que he dado en llamar "novelas que abrazan y dan calorcito".

"Un hotel en ninguna parte", por si no tuviera suficiente magia por sí mismo, está lleno de literatura y, sobre todo, de música, desde la clásica hasta el rock más duro. Los que habéis pasado ya unos días en este hotel me entenderéis cuando os digo que mi estancia se me hizo muy corta y me apenó muchísimo tener que hacer las maletas. Y los que aún no lo habéis visitado, ya sabéis, id haciendo la reserva y preparaos para volver renovados de El Bosc de les Fades.


Ficha técnica
Título: Un hotel en ninguna parte
Autora: Mónica Gutiérrez
Editorial: Autopublicado Amazon
ASIN: B00KVQ43U