2 de julio de 2020

Resumen de junio


No me voy a quejar de mi ritmo lector en junio. Contra todo pronóstico, y a pesar de tener la cabeza en mil sitios a la vez, por fin encontré en la lectura el refugio que tanto me había faltado en meses anteriores y seis han sido los libros que me han acompañado.

Libros leídos

  1. El olor del bosque. Hélène Gestern.
  2. Mujeres que no perdonan. Camilla Läckberg.
  3. El beso del ángel. Andrés Pascual.
  4. La nena. Carmen Mola.
  5. El mal de Corcira. Lorenzo Silva.
  6. Malasangre. Helena Tur.

Mención especial se merece El olor del bosque, un auténtico novelón de cinco estrellas. Y mención especial también para el reencuentro con Bevilacqua en El mal de Corcira que como os conté hace unos días se ha convertido en mi favorita de la serie.

Os cuento también que he decidido tomarme unas largas vacaciones y descansar los meses de julio y agosto del blog. Sí quisiera publicar alguna reseña pendiente que tengo a medio hacer y que probablemente irán saliendo a lo largo de este mes, pero tampoco prometo nada, como algunos sabéis estoy pasando por una situación personal complicada y la lectura y el blog en ocasiones me resultan una vía de escape, pero hay días que lo siento como una carga así que he decidido que ya iré viendo lo que me piden cuerpo y mente.

Pasad un feliz verano.

30 de junio de 2020

El mal de Corcira - Lorenzo Silva


Hay libros que cierras pensando en cuándo será la siguiente cita porque sabes que no faltarás y eso es justo lo que me ocurre con mis queridos Bevilacqua y Chamorro, que ya estoy deseando volver a reencontrarme con ellos, quizá más que nunca porque ya os anticipo que esta entrega de la serie se ha convertido en mi favorita. Hoy os hablo de El mal de Corcira.


Mi opinión


Un hombre, al que los días previos se había visto acompañado de un joven, ha aparecido desnudo y apaleado hasta la muerte en una playa de Formentera. Nada haría pensar que se trata de un crimen que precise de la intervención de una unidad especial de investigación, pero la víctima fue condenada en su día por colaboración con ETA y hasta allí se desplazará el subteniente Vila para tratar de averiguar si, aunque no hay indicios de ello, su muerte puede tener algo que ver con ese pasado.

Así comienza un viaje a una paradisíaca isla y comienza el viaje personal que Bevilacqua emprenderá hacia su pasado tratando de dilucidar si el crimen de hoy puede tener raíces mucho más lejanas. El autor mencionó aquellos años de juventud en la lucha antiterrorista de Rubén Bevilacqua ya en la primera entrega de la serie, El lejano país de los estanques, y desde entonces llevamos nada más y nada menos que veinticinco años esperando a saber más sobre el tema. Ha tardado sí, pero creo que todos los lectores se lo perdonamos porque El mal de Corcira es una gran lectura a la que solo le puedo poner la pega de lo poco que me han durado sus más de 500 páginas. Una gran lectura en la que Lorenzo Silva alterna la narración de la investigación en el presente, con capítulos con los que volver al pasado para vernos inmerso en una lucha que duró años y que asoló nuestro país con demasiadas víctimas.

No os voy a negar que esta parte del pasado que Vila rememora ha sido mi favorita, quizá porque es un tema que me interesa de forma especial, quizá porque expone sin ambages qué ocurrió, cómo ocurrió y por qué, y lo hace sin recrearse, porque no hace ninguna falta, en detalles escabrosos que salpiquen de sangre la novela y es que ya sabemos todos la mucha que se derramó. Con El mal de Corcira se pone a nuestro alcance el lujo de conocer cómo se preparaba a esos héroes anónimos que iban a luchar contra ETA y nos depara con múltiples historias cotidianas plagadas tanto momentos emotivos, como de otros que nos dibujarán una sonrisa, cuando no arrancarán una carcajada. Y nos servirá también, no olvidemos que nuestro querido Bevilacqua es todo un sesudo, una búsqueda de las razones y de los postulados sobre los que se basó aquella locura que sembró de terror nuestro país.

Y en el presente asistimos, como es habitual en todas las novelas de la serie, a una investigación impecable, que no necesita ni de giros sorprendentes ni de ninguna otra arma habitual en el género para atrapar al lector en sus redes, sino que se basta con el buen hacer del autor a la hora de armar una trama impecable que salpica con las habituales disquisiciones morales del protagonista y aprovechando la menor ocasión para repartir un poco de leña a personas y hechos de nuestra más rabiosa actualidad con esa ironía que caracteriza a nuestro querido narrador. Un narrador que antes de despedirse nos recuerda que no hemos inventado nada y que ya los griegos clásicos nos contaron que en el mundo pasan estas cosas de hermanos luchando contra hermanos.

Creo que podría pasar horas hablando de esta novela que tanto me ha gustado, pero tampoco es cosa de aburriros así que solo añadiré: ¡leedla ya!


Ficha técnica

23 de junio de 2020

La Nena - Carmen Mola


La publicación en 2018 de La novia gitana fue todo un boom editorial que no quise perderme. Con ella se iniciaba una trilogía que en 2019 nos sirvió su segunda entrega, La Red Púrpura, y aunque ciertamente en esa ocasión no quedé tan satisfecha con la lectura como lo había hecho con la primera novela, dos años después de la publicación de esta (así da gusto leer una trilogía, con una novela por año), tenía muy claro que no iba a perderme de ninguna forma el cierre. Hoy os hablo de La Nena.

Mi opinión


Algún cambio ha habido en el equipo policial que conocimos con La novia gitana desde el final de La Red Púrpura. Elena Blanco ha abandonado la Brigada, Chesca se ha hecho cargo provisionalmente de su dirección, y una nueva incorporación llama a las puertas en el comienzo de La Nena. Por lo demás, el resto de sus integrantes se mantiene intacto cuando un nuevo caso llama a sus puertas: Chesca ha desaparecido sin dejar rastro y las primeras pesquisas realizadas no apuntan muy halagüeñas para ella.

Y hasta aquí os cuento. Ni una palabra más sobre la trama de La Nena. Una trama que desde su inicio y según avanza, no deja de crecer en ritmo y en crudeza. En ritmo porque conforme vamos descubriendo detalles de la investigación, del pasado de Chesca y, sobre todo, de su situación actual, es del todo imposible sustraerse a una lectura compulsiva así que aviso a futuros lectores, o tenéis mucho tiempo libre por delante o preparaos, como fue mi caso, a robarle horas al sueño. Y en crudeza porque La Nena depara varias escenas no solo de extrema violencia, sino no aptas para estómagos sensibles.

Pura adrenalina es el colofón que nos ha servido Carmen Mola, y si bien creo que podría habernos ahorrado algún toque gore en ocasiones innecesario, lo cierto es que todo se le perdona a una novela que te atrapa en sus páginas desde el primer momento para no soltarte hasta un final correcto y pulcro en su resolución si bien, como ya me sucediera con La novia gitana, un tanto excesivo en su duración y es que no me gustan los finales precipitados, esos en los que tengo la sensación de que el autor se ha cansado de pronto de escribir, pero tampoco disfruto de aquellos que no rematan en su momento adecuado y que alargan la agonía en unas páginas que a mí solo me suscitan pensamientos tipo que lo cacen ya, que se muera de una vez y similares.

La trama, además de sólida, es original. Tanto como lo fue aquella primera y justo de lo que adolecía la segunda. Y es absorbente y truculenta a más no poder con una prosa fluida y un ritmo que se torna vertiginoso basándose en escenas cortas y de gran impacto. Una auténtica carrera contrarreloj en la que cada segundo cuenta y en la que se añade que el lector va por delante de los investigadores, conociendo datos y asistiendo a escenas de las que no son partícipes ellos lo cual incrementa una tensión que no deja de crecer mientras trata temas tan variados como el peso del pasado, la violación, el retraso mental y la vida apartada en zonas rurales.

En definitiva, Carmen Mola vuelve con La Nena, una novela muy negra y muy cruda, con unos personajes potentes, una trama original y una narración a ritmo de thriller. Una novela que hará las delicias de cualquier amante del género. No os la perdáis.

Ficha técnica


22 de junio de 2020

Esta semana leo... #329

Un lunes más os cuento cuáles serán mis lecturas para esta semana que comienzo con las últimas páginas de El mal de Corcira de Lorenzo Silva, una lectura que se coló en mis planes lectores de la semana pasada ya que el próximo miércoles podré charlar con el autor y me gusta hacerlo con la novela terminada.

También se coló La niña del cuaderno de Bart Van Es. Me apunté a una lectura conjunta y el lunes pasado la comenzamos. Esta también tengo la terminaré pronto, mañana o pasado lo más tardar, y será entonces cuando me ponga con la que tenía prevista para la semana pasada y tuve que aplazar, Malasangre de Helena Tur.

Y vosotros ¿qué leéis?

20 de junio de 2020

Resumen de mayo

En mayo volví a pasar por una crisis lectora, no era capaz de centrarme en nada y mi ritmo lector se vio afectado. A pesar de ello, y aunque solo fueron cuatro las novelas que pude leer, la buena noticia es que las disfruté un montón. Veamos cuáles fueron.


    Libros leídos

    1. Nueve perfectos desconocidos. Liane Moriarty.
    2. El ángulo muerto. Aro Sáinz de la Maza.
    3. Las uvas de la ira. John Steinbeck.
    4. Seguiré tus pasos. Care Santos. 

    Por fin me estrené con Liane Moriarty. Continué con mi gran descubrimiento, Milo Malart. Leí de una vez por todas un eterno pendiente, Las uvas de la ira. Y me reencontré con Care Santos, una autora que nunca falla. Así que, efectivamente, fueron pocos, pero muy buenos.

    ¡Vamos a por junio!

    18 de junio de 2020

    Las uvas de la ira - John Steinbeck


    No sabría decir la de años que llevaba esta novela esperando su turno. Leí por primera vez a John Steinbeck siendo poco más que una adolescente. Dando una vuelta entre los numerosos libros de mi padre, y dejándome llevar por el recuerdo de James Dean en la película, cogí entre mis manos Al este del Edén y entre sus páginas desaparecí unos días totalmente conquistada. Es la novela que más veces he recomendado en mi vida y os aseguro que la recomendación no ha fallado nunca, pero ahí continuaba yo, años y años después, sin volver a sumergirme en las letras del autor hasta que llegó la Covid 19, el confinamiento y la firme decisión de quitarme pendientes. No lo he conseguido del todo, pero hoy os hablo de Las uvas de la ira.

    Mi opinión

     

    Desahuciados y sin más medios para ganarse la vida, la familia Joad emprende, como tantos otros, camino desde Oklahoma hasta California donde los folletos publicitarios prometen trabajo en abundancia para todos y, por lo tanto, una oportunidad de labrarse un futuro que en sus tierras ya no es posible. Poco importan las penurias y desgracias que se suceden durante el largo camino hacia el paraíso y, aunque las voces de algunos que emprenden la vuelta les advierten de que no todo lo prometido es tal y como se lo han vendido, las alternativas que dejan atrás son inexistentes y no queda otra que continuar hacia delante.

    Hace 80 años que John Steinbeck escribió esta novela y su temática no puede ser más actual con crisis económicas y movimientos migratorios en busca de una vida mejor que acaba siendo una quimera ahogada por el empleo que escasea, la precariedad de los salarios y el rechazo de aquellos que sienten que están invadiendo lo que es suyo. La miseria y la desesperación, junto a la ilusión y los sueños que terminan irremediablemente rotos, habitan las páginas de una novela narrada con la crudeza que la trama precisa mientras nos conduce en un éxodo que, desde el inicio, adivinamos no tendrá un final feliz, aunque a la escena final de la novela no se le puede negar un punto de esperanza en medio de tanto anhelo truncado.

    Las uvas de la ira es una novela dura en su contenido y árida en su narrativa. Con una clara predominancia de la narración frente al diálogo, John Steinbeck consigue una magnífica ambientación con la que evoca al detalle la desolación, la desesperación y la pobreza de la vida rural en los Estados Unidos de los años 30 y consigue que el lector se sienta plenamente identificado con sus personajes de forma que, hasta en los actos más reprobables, encontremos justificación para su forma de proceder.

    Mi reencuentro con el autor ha sido más que satisfactorio. Me ha dejado ese gusto por las grandes novelas atemporales que se cierran y es entonces cuando empiezan a crecer. Y a pesar de ello no es una novela que recomendaría a cualquier lector alegremente ya que no es una lectura para sentarse tranquilamente y pasar páginas una tras otra porque precisa de la atención y el esfuerzo del lector, aunque sin dudarlo os digo que es una novela para no perdérsela. Ahora me toca ver la película.

    Ficha técnica


    16 de junio de 2020

    Mujeres que no perdonan - Camilla Läckberg


    Hasta hace unos años no había verano que no leyera una novela de la famosísima serie de Camilla Läckberg. Hasta que me cansé, no es que dejaran de gustarme, simplemente me cansé allá por la sexta o séptima entrega y, aunque no descarto retomarla algún día, lo cierto es que cuando Planeta nos sorprendió con la noticia de la publicación de una nueva novela de la autora fuera de la conocida saga de Fjällbacka, no lo dudé ni un momento, anoté bien la fecha y la leí en cuanto llegó a mis manos. Hoy os hablo de Mujeres que no perdonan.

    Mi opinión

     
    Ingrid, Victoria y Birgitta son las tres protagonistas de Mujeres que no perdonan. Tres mujeres muy distintas entre sí, pero con un punto en común y es que todas, de una forma u otra, viven con sus parejas una tragedia diaria, muy alejada de la imagen idílica que proyectan hacia los demás. Pero todo tiene un límite y las tres están dispuestas a lo que sea para acabar con sus problemas.

    Confieso que había leído alguna opinión bastante negativa de Mujeres que no perdonan y que iba con pies de plomo cuando me enfrenté a ella. Desde el principio me atrapó e interesó su trama y, sobre todo, sus personajes para los cuales unas pocas líneas sirven para trazar perfiles reconocibles y naturales, personajes que podríamos ser cualquiera de nosotros o algún allegado, algún vecino… Cuántas historias tan negras como esta, e incluso más, se esconden en la vida real tras vidas no ya normales y corrientes, sino aparentemente perfectas e ideales.

    Esa es la base de este domestic noir que a mí me ha convencido y al que solo le puedo reprochar que se me ha hecho realmente breve. Poco más de 200 páginas, una trama atractiva que atrapa desde el inicio y una narración realmente ágil con una prosa sencilla y directa, hacen que Mujeres que no perdonan para mí haya sido la lectura perfecta de una tranquila tarde de sábado. Hubiera querido más, que profundizara más en esos personajes de potente perfil, que tensionara más la trama… Sí, me habría gustado, pero tal y como está también me ha gustado y era justo lo que necesitaba en el momento en el que la leí.

    En definitiva, Mujeres que no perdonan es un entretenido domestic noir con el que pasar unas horas de puro entretenimiento alejándonos, además, de todo aquello a lo que la autora nos tiene acostumbrados.

    Ficha técnica


    15 de junio de 2020

    Esta semana leo... #328


    Un lunes más os cuento cuáles serán mis lecturas para esta semana que comienzo con La nena de Carmen Mola. Os confieso que tenía alguna duda con esta novela porque la segunda entrega de la trilogía, La Red Púrpura, no me convenció del modo en que lo había hecho La novia gitana, pero finalmente mi deseo de finiquitar la trilogía me animó y os adelanto que me está gustando muchísimo.

    Llevo un ritmo bastante bueno así que supongo que me dará tiempo a empezar alguna otra lectura, aunque ya sea para el fin de semana y probablemente lo haré con Malasangre de Helena Tur.


    Y vosotros ¿qué leéis?

    11 de junio de 2020

    Seguiré tus pasos - Care Santos


    Care Santos es para mí un valor seguro. Desde que la leí por primera vez Habitaciones cerradas allá por 2014, otras novelas suyas han ido desfilando por este espacio: Diamante azul, Media vida y Todo el bien y todo el mal. En esta última conocimos a Reina Gené, un personaje que me conquistó desde el primer momento, y al que retoma ahora para cerrar la bilogía que comenzó en 2018 y que culmina con Seguiré tus pasos.

    Mi opinión


    La aparición de una antigua carta llena de secretos y la reapertura de la tumba de José Gené, padre de Reina que murió en los años ochenta, hacen que esta decida desplazarse hasta Conques, el pequeño pueblo leridano donde falleció su padre y que solo visitó en aquella ocasión, siendo aún una niña. Este nuevo viaje, que comienza de forma accidentada, será mucho más de lo que inicialmente espera ya que se encontrará con un pasado que no esperaba y con una historia muy distinta a aquella que creía conocer.

    Y es que Care Santos ya sembró la intriga por el pasado del padre de Reina en Todo el bien y todo el mal y ahora, en Seguiré tus pasos, la autora alternará pasado y presente para narrarnos una historia que hunde sus raíces en la Guerra Civil, aunque este no sea el tema que nos ocupa así que tranquilos todos aquellos que huis de ambientaciones bélicas porque, si bien el contexto histórico indudablemente marca la pauta de lo que sucederá, no se trata de una historia sobre nuestra Guerra Civil. Sí es, en cambio, una historia sobre la memoria y sobre cómo el pasado marca el futuro de distintas generaciones.

    Reina Gené es esa mujer fuerte e independiente que conocimos en la anterior novela y, aunque Seguiré tus pasos se vertebra en torno al viaje tanto físico como emocional que emprende, cede protagonismo a esos otros personajes que habitaron otra época y que a mí me han conquistado por completo con una historia de dolor, de lucha y de pérdida. José, Mercedes, Olegario… son personajes tan potentes como creíbles, tan bien definidos en sus luces y en sus sombras, que es imposible no sentirlos cercanos, tanto para compadecernos de ellos en muchas ocasiones, como para detestarlos en otros casos.

    Tanto los escenarios del presente, en Conques, como los del pasado, principalmente en Barcelona, están dibujados con realismo y acierto, permitiendo la autora que el lector se pasee por ellos y viva lo que nos está narrando con las descripciones justas y, a su vez, llenas de pequeños detalles que son los que marcan la diferencia entre un simple decorado por el que pasear a los personajes y un auténtico escenario en el que esos personajes cobran vida para habitar una novela y para invitar al lector a que la viva con ellos. Porque justo así es como Care Santos nos atrapa, con el cuidado por los detalles, la prosa sencilla y elegante, y el dominio del tempo narrativo, todos ellos ingrediente imprescindibles para convertir una buena historia en una narración excelente. 

    En definitiva, Seguiré tus pasos es una novela sobre la memoria y sobre la necesidad de conocer el pasado narrada con la sensibilidad y el buen hacer al que ya nos tiene acostumbrados Care Santos, es una de mis autoras de referencia y por eso no necesito saber nada sobre el argumento de sus novelas porque siempre sé que las voy a leer, solo anoto en la agenda fecha de publicación y espero a que llegue el día de volver a sumergirme en una de sus fantásticas historias. Seguiré tus pasos es una de ellas. No os la perdáis.

    Ficha técnica 


    9 de junio de 2020

    El ángulo muerto - Aro Sáinz de la Maza


    Quizá lo más relevante que me ha sucedido, desde el punto de vista lector, durante el estado de alarma ha sido descubrir al inspector Milo Malart. Lo hice en abril con la tercera entrega de la serie, Dócil, una novela que estará entre mis mejores lecturas del año, y tan encantada quedé que no dudé en leer las dos primeras novelas. Hace unas semanas os hablaba de El Verdugo de Gaudí y hoy es el turno de El ángulo muerto.


    Mi opinión

    Una joven estrangulada, perros empalados en parques infantiles y el asesinato de un abogado de un prestigioso bufete, donde trabajaba la primera víctima, son los casos a los que tendrá que enfrentarse en esta ocasión el inspector Milo Malart que continúa acompañado por la subinspectora Rebeca Mercader, aunque las tensiones entre ellos son cada vez más frecuentes. 

    Sáinz de la Maza vuelve a pasearnos por Barcelona, en esta ocasión tan triste y oscura como la profunda crisis económica que azota a las clases más desfavorecidas, con el desempleo haciendo estragos en la población, y con la corrupción política y el proceso soberanista catalán copando los titulares de los periódicos. Toda buena novela negra tiene que tener ese punto de crítica social habitual en el género y así ha sido en las otras dos lecturas de este autor, El Verdugo de Gaudí y Dócil, pero en esta ocasión el autor va un paso más allá y la crisis económica es, si no un protagonista más de la novela, sí el hilo conductor e incluso el detonante de toda la trama. Y bien está que así sea, aunque os debo confesar que en algún momento me ha resultado excesiva la crítica, alcanzando para mi gusto un nivel más allá de la denuncia en sí misma.

    En cuanto a la investigación nos encontramos con un proceso bien hilado y bien armado y, sobre todo, muy bien hecha la conexión entre dos casos tan distintos como los que se plantean desde el inicio. Una investigación que no puede ser ajena al carácter tan especial del investigador y es que Milo Malart por sí mismo es más que suficiente para crear en el lector el suficiente interés que te invita a leer prácticamente sin mesura, olvidándote de tiempos y deberes mientras te sumerges en una novela que nos habla de los límites que se desdibujan cuando hasta la dignidad es arrebatada.

    Una trama sólida y personajes potentes son las grandes bazas de El ángulo muerto, ese ángulo que ninguno podemos controlar y por el que nos pueden llegar los peores reveses de la vida. Y esto lo que nos encontramos en esta novela, reveses que destrozan existencias y que las cambian para siempre, llevándolas hasta un punto de no retorno mientras el autor aprovecha para azotar la conciencia de los lectores

    En definitiva, El ángulo muerto es una buena y entretenida novela negra que, si bien no es mi favorita de la serie, no dudo en recomendaros.


    Ficha técnica 



    8 de junio de 2020

    Esta semana leo... #327

    Un lunes más os cuento cuáles serán mis lecturas para esta semana que comienzo con El beso del ángel de Andrés Pascual, un autor al que leí por primera vez hace dos años con A merced de un dios salvaje.

    Dado mi escaso ritmo lector no sé si podré empezar alguna otra, no lo creo, pero llegado el caso ando bastante dudosa así que me dejaré llevar por el impulso del momento.

    Y vosotros ¿qué leéis?

    1 de junio de 2020

    Esta semana leo... #326

    ¿Os he contado alguna vez que me gustan especialmente los meses que comienzan en lunes? Me dan sensación de orden y, sobre todo, de buen rollo, así que a ver si este mes lo encaro con más ánimo que los precedentes.

    Y este lunes 1 de junio os cuento que comienzo la semana leyendo las últimas páginas de Seguiré tus pasos de Care Santos, con quien charlaré mañana en un encuentro, virtual obviamente, y continúo también con El olor del bosque de Hélène Gestern.

    Y vosotros ¿qué leéis?

    28 de mayo de 2020

    Nueve perfectos desconocidos - Liane Moriarty


    Ganas tenía ya de leer a Liane Moriarty, solo veía cosas buenas sobre sus novelas y, además, me declaro fan de la serie Big Little Lies así que no pude ni esperar al lanzamiento en papel, que se ha producido hoy, de su última novela y en cuanto estuvo disponible en formato electrónico me hice con ella. Hoy os hablo de Nueve perfectos desconocidos.

    Mi opinión


    Un variopinto grupo de nueve personas llegan al balneario Tranquillum House dispuestos a seguir un tratamiento de diez días que, según la directora del centro y gurú del mismo, cambiará sus vidas y los transformará en unas personas distintas a las que eran cuando llegaron allí. Y ciertamente, a pesar de las reticencias iniciales por algunas de las estrictas normas que imperan en el centro, el taichí al amanecer está muy bien, pero el obligado silencio es más complicado, pasados unos días comienzan a sentirse mejor.

    Y hasta aquí os voy a contar porque si siempre es importante saber poco de lo que nos vamos a encontrar en nuestras lecturas, en el caso de Nueve perfectos desconocidos este extremo cobra aún más importancia porque solo así esta novela sorprende y conquista, en primer lugar, por sus fantásticos personajes. Dirigiendo el lugar, y a mitad de camino entre una gurú iluminada y un mando castrense, Masha, un personaje peculiar, con un carácter llevado al extremo que aún así resulta creíble y natural, no nos cuesta nada imaginar a esta loca imponiendo normas absurdas. Y los nueve perfectos desconocidos dispuestos a cambiar sus vidas, encabezados por Frances, una escritora de novelas románticas de mediana edad con el corazón roto y a la que acaban de rechazar su última novela; Tony, un consultor deportivo que vivió su época dorada en el deporte; Ben y Jessica, un joven matrimonio que al convertirse en millonarios han perdido todo aquello que les unía; Napoleon y Heather, padres de la joven Zoe, que arrastran un profundo y compartido dolor, aunque cada uno guarde sus propios secretos sobre esa pérdida común; Carmel, madre de tres hijas abandonada por su marido por una mujer más joven; y Lars, un atractivo abogado matrimonialista adicto a los spas.

    Todos ellos comparten, además de protagonismo, la cualidad de ser personajes sólidos y creíbles, naturales, con historias que podrían ser las de cualquiera de nosotros. Personajes que se convierten durante la lectura en un compañero más de la misma, haciéndonos partícipes de sus miedos y de sus alegrías, de sus inseguridades y de sus certezas, rebosantes todos ellos de eso que convierte a los personajes de un libro en personas reales y todo ello sin que a la autora le tiemble el pulso a la hora de incluir más de un cliché que viene a reforzar el magnífico dibujo realizado.

    Y cuando nos hemos hecho tanto a ellos como a la apacible, y curiosa, vida en Tranquillum House mientras disfrutamos de lo que parece ser una agradable novela coral que nos habla de superación personal y nos invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas y sobre cómo las dirigimos. Mientras aborda con humor e ironía las inseguridades y aspiraciones propias de la clase media, llega el giro que me dejó pegada al sofá y con los ojos como platos y del que no os voy a contar nada de nada, solo os voy a invitar a que leáis Nueve perfectos desconocidos.

    Mi estreno con Liane Moriarty no ha podido ser más satisfactorio, no será esta la única lectura de la autora que veréis por aquí.


    Ficha técnica

    25 de mayo de 2020

    Esta semana leo... #325

    Hoy solo puedo contaros que me cuesta muchísimo sentarme a leer y que, cuando lo consigo, a los diez minutos me doy cuenta de que no sé ni lo que estoy leyendo porque mi mente andaba divagando no sé ni por dónde.

    Así que una semana más os cuento que continúo leyendo Las uvas de la ira de John Steinbeck y El olor del bosque de Hélène Gestern.

    Y vosotros ¿qué leéis?

    20 de mayo de 2020

    El cielo de tus días - Greta Alonso


    A pesar de que lo leí en las primeras semanas de confinamiento aún no os había contado mis impresiones sobre esta novela porque fue precisamente el confinamiento el que hizo que su lanzamiento se retrasara hasta ahora que por fin está en todas las librerías y puedo hablaros de El cielo de tus días.

    Mi opinión


    El cuerpo de Alicia fue encontrado sin vida quince años atrás en un monte de Cantabria. Tras la investigación, un conocido suyo, que siempre se declaró inocente, fue hallado culpable y desde entonces cumple condena en la cárcel. ¿Fue realmente él el asesino? La aparición de un mechón de pelo con una inquietante nota hace que el caso se reabra, haciéndose cargo de la investigación la inspectora Natalia Herreros a petición de su jefe, el inspector Alejandro Brul, quien en su día mantuvo una relación con la víctima.

    La aparición de un mechón de pelo que podría pertenecer a Alicia, víctima de un caso ya cerrado, hace que toda la seguridad del inspector Brul se tambalee y que no lo dude ni un segundo para encargarle a su mejor inspectora que reabra el caso. Confía plenamente en su capacidad para resolverlo, aunque ello implique que tenga que dejarla marchar a Madrid y separarse de ella porque la relación que mantienen ambos policías va más allá de la de jefe y subordinado, incluso más allá de una buena amistad entre compañeros. La atracción y la tensión sexual es patente entre ellos, máxime cuando ninguno de los dos pasa por su mejor momento con sus respectivas parejas. Y así, mientras la autora nos pone la miel en los labios con un caso que se presenta complicado y oscuro, aproximadamente durante las primeras cien páginas la relación entre Brul y Herreros lleva la batuta de la novela, sin dejar nunca de lado el caso de Alicia, pero sin terminar de entrar de lleno en el misterio que se nos sirvió nada más comenzar con la lectura.


    Cuando se centra en la investigación descubrimos una trama absorbente y llena de ramificaciones más o menos verosímiles que cumplen a la perfección con su función de sorprender al lector con giros inesperados y, en ocasiones, un tanto forzados. Sea como sea, la trama y los giros funcionan y lo hacen principalmente porque Alicia es un personaje tan misterioso como fascinante. Un personaje ausente que es el alma de la novela y que consigue seducir al lector haciendo incluso sombra a una pareja protagonista con la que no siempre me ha sido fácil conectar. Ambos actúan como narradores con todos los pros y los contras que este tipo de narrador suele tener. Por un lado mi falta de conexión, especialmente con Natalia, en algunos momentos hacía que me distanciara un poco de la lectura, pero solo cuando esta se centraba en la relación personal de Natalia y Alejandro, al final esto va en gustos personales y ya sabéis que los romances no son lo mío y para mi gusto afecta al ritmo de El cielo de tus días que, en general, es tremendamente ágil. Pero, por otro lado, cuando el narrador era Alejandro todo cambiaba porque es el típico narrador no fiable que me fascina y que hace que la tensión lectora crezca. Y tanto crece la tensión que llega un momento en el que la lectura es imparable, incluso cuando algún giro me resultaba un tanto inverosímil no me paraba ya a pensar en ello porque ya solo quería seguir leyendo.

    A caballo entre Bilbao y Madrid, Greta Alonso nos pasea por ambas ciudades con descripciones justas y tan certeras que el lector se siente pisando sus calles mientras sigue una investigación que no deja de tornarse más y más compleja conforme avanzamos en la lectura. Herreros y Brul se enfrentan a un complicado puzle en el que las piezas están magistralmente escondidas incluso estando algunas de ellas a la vista de todos. Una investigación complicada, en la que parecen tenerlo todo en contra, que desembocará en un desenlace tan sorprendente como satisfactorio si no fuera porque las claves para su resolución se basan en alguna inexactitud que quizá en general pase desapercibida, pero que a los que sean tan tiquismiquis como yo les chirriará un poco.


    En definitiva, El cielo de tus días es una novela entretenida, con una trama más compleja de lo que en principio parece. Una novela llena de giros sorprendentes con la que a buen seguro pasaréis unas agradables horas de lectura.


    18 de mayo de 2020

    Esta semana leo... #324

    Básicamente ya es que me da igual la semana, la fase o lo que sea. Un día tras otro, todos iguales, en los que solo parece cambiar el agobio que crece en el trabajo y el abatamiento que empieza a asolarme. Sí, estoy muy negativa estos últimos días y es que mi cansancio ya ha superado su límite.

    Y dicho todo esto os cuento que continúo leyendo Las uvas de la ira de John Steinbeck, una novela que me está gustando mucho, pero para la que me faltan las ganas y la concentración suficientes para ponerme a leer un buen rato de continuo. A pesar de ello la tengo muy avanzada y en estos días la terminaré, al igual que estos días tengo intención de comenzar El olor del bosque de Hélène Gestern.

    Y vosotros ¿qué leéis?

    13 de mayo de 2020

    El Verdugo de Gaudí - Aro Sáinz de la Maza


    Hace unas semanas os hablaba de Dócil de Aro Sáinz de la Maza y os decía que, a pesar de haber empezado la serie del inspector Milo Malart por su tercera entrega, me había gustado tanto tanto tanto que no tardaría en leer las dos primeras novelas y así ha sido, de hecho esta semana me hallo inmersa en la tercera, pero hoy es el turno de hablaros de El Verdugo de Gaudí.

    Mi opinión



    En Barcelona, el cuerpo de un alto cargo de La Caixa cuelga de un balcón de La Pedrera, calcinado. El asesino, además, ha grabado el crimen y se ha encargado de difundirlo en internet. El inspector Milo Malart, suspendido de empleo y sueldo y a la espera de juicio, vuelve a la comisaría para hacerse cargo de la investigación. La jueza Susana Cabot, instructora del caso, se ha encargado personalmente de que así sea, tiene claro que solo un investigador como él podrá llevar a buen puerto este caso.

    Un narrador omnisciente será el encargado de conducirnos por dos subtramas, sin aparente conexión, que corren paralelas en una lectura que prácticamente vuela en las manos. Desde el inquietante prólogo hasta la última página, El Verdugo de Gaudí es una de esas novelas que te atrapan desde el inicio y no te sueltan hasta que por fin llegas al desenlace. Aro Sáinz de la Maza, con un estilo directo y muy ágil, nos pasea por Barcelona y las principales obras de Gaudí en una carrera contrarreloj para atrapar a un despiadado asesino que, además de ensañarse con sus víctimas, parece querer dañar la imagen de la ciudad.

    Un ritmo trepidante, que conforme nos acercamos al final se convierte en frenético, no impide que el autor dibuje con minuciosidad a los protagonistas de El Verdugo de Gaudí, especialmente, no podía ser de otra forma, a Milo Malart, un policía muy especial con graves problemas personales y que arrastra un profundo dolor que, en ocasiones, lo hace un tanto inestable. Como contrapunto encontramos a su nueva compañera, la subinspectora Rebeca Mercader, que intenta contraponer a la intuición en la que Milo basa sus investigaciones, con método y racionalidad. Junto a ellos numerosos secundarios participan en la investigación, con mención especial a la jueza Susana Cabot, un personaje que me encanta, sobre todo cuando aúna, en brillantes diálogos, su intachable profesionalidad con la amistad que la une a Milo. Y no quiero dejar de mencionar tampoco al asesino, ese que se nos va dibujando poco a poco con toda su dureza y crueldad y al que, a pesar de todo, terminamos comprendiendo aunque no se pueda compartir lo que hace.

    Son muchos los temas que aborda Aro Sáinz de la Maza en esta novela que, como buena representante del género negro, no deja de lado una fuerte crítica social y así nos habla de corrupción política y policial, de especulación urbanística, del embellecimiento de las ciudades al precio que sea, de los antisistema, de abuso de poder, de maltrato y abusos infantiles y de la basura y el morbo con los que se alimentan algunos programas de televisión. Y todo ello mientras perseguimos a un asesino y asistimos a un auténtico homenaje a Gaudí y su obra, porque sin ella esta novela sería otra muy distinta.

    En definitiva, El Verdugo de Gaudí es una magnífica novela que deja sin aliento al lector en una carrera contrarreloj para descubrir a un despiadado asesino mientras visitamos la Barcelona de Gaudí.

    Ficha técnica

    11 de mayo de 2020

    Esta semana leo... #323

    El lunes pasado os decía que había decidido a contar fases en lugar de semanas y por ahora la cuenta es muy fácil, no cambio y continuo en fase 0 y lo hago con dos lecturas muy distintas entre sí. Por un lado un eterno pendiente ha dejado de dormir el sueño de los justos en mis estanterías y por fin me he puesto con Las uvas de la ira de John Steinbeck.  

    Y como no es una lectura que me esté resultando fácil y ya sabéis que mi concentración últimamente deja un poco que desear, he comenzado también una novela negra de esas que tanto me gustan y tanto me evaden de la realidad, así que me he puesto de nuevo con la serie Milo Malart, ya sabéis que caí rendida a sus pies con Dócil, y estoy leyendo la segunda entrega: El ángulo muerto de Aro Sáinz de la Maza. La semana pasada tenía que haberos contado mis impresiones sobre la primera novela, El Verdugo de Gaudí, pero estuve muy vaga así que será esta cuando lo haga.

    Y vosotros ¿qué leéis?

    4 de mayo de 2020

    Esta semana leo... #322

    Voy a dejar de contar semanas, ya me he cansado. Ahora toca contar fases así que hoy lunes os cuento que comienzo la fase cero leyendo Nueve perfectos desconocidos de Liane Moriarty, una novela que el sello Suma de Letras lanzó hace unas semanas en formato digital y cuya publicación en papel se espera para finales de este mes.

    Vuelvo a estar un poco dispersa y no avanzo tanto como me gustaría por lo que imagino que ocupará mi tiempo lector durante buena parte de la semana y después… ¡ya veremos!

    Y vosotros ¿qué leéis?

    1 de mayo de 2020

    Resumen de abril


    Poco a poco he ido recuperando el ritmo lector. No soy la única a la que la concentración en tiempos del Covid-19 le está jugando una mala pasada y, a pesar de tener más tiempo disponible para leer, las primeras semanas de confinamiento fueron un auténtico desastre con la lectura. Pero a todo nos vamos haciendo y, además, he intentado ir cogiendo novelas que, a priori, fueran ágiles y de las que te absorben, así que como veréis el thriller y la novela negra ha sido el género que más se ha repetido.

    Libros leídos
    1. Toda una vida para recordar. Núria Pradas.
    2. El cielo de tus días. Greta Alonso.
    3. Dócil. Aro Sáinz de la Maza.
    4. Así comienza. Rachel Abbott.
    5. Y Julia retó a los dioses. Santiago Posteguillo.
    6. El Verdugo de Gaudí. Aro Sáinz de la Maza.

    Seis novelas, muy buen número. Y todas las he disfrutado, pero es que, además, dos de ellas se han alzado con las cinco estrellas en Goodreads. Dos novelas de géneros totalmente distintos que estarán entre mis mejores lecturas del año: Dócil y Y Julia retó a los dioses.

    ¡Vamos a por mayo!

    29 de abril de 2020

    Y Julia retó a los dioses - Santiago Posteguillo


    En diciembre de 2018 os confesaba que había estado mucho tiempo equivocada pensando que las novelas de romanos no me gustaban. Acababa de leer Yo, Julia y estaba encantada, no en vano fue una de mis mejores lecturas de aquel año. Como también lo va a ser su continuación, la novela de la que os hablo hoy: Y Julia retó a los dioses.

    Mi opinión

    Volvemos a encontrarnos con Julia Domna plenamente instalada en el poder y manejándose con sagacidad e inteligencia con todas las intrigas y traiciones que rodean a su marido, el emperador, y a ella misma porque llegar al poder no fue fácil, pero mantenerse en él es aún más complicado, máxime cuando el enfrentamiento se encuentra en el seno de la propia familia, ya que Julia tiene que asistir con dolor a la pugna de sus dos hijos por ser el único emperador de Roma, e incluso deberá luchas contra un enemigo que tiene todas las armas para vencer, la enfermedad.

    Nos encontramos con una Julia algo distinta a aquella que conocimos en la primera novela. Sigue siendo la mujer valiente y decidida, tan bella como inteligente, sin la que su marido jamás habría llegado a ser emperador de Roma, pero una vez alcanzada la cúspide parece haber hecho suyo el lema de el fin justifica los medios y ahora más que nunca podemos decir que nada ni nadie es un obstáculo para que Julia consiga todo aquello lo que se propone. Poco importan los sacrificios que tenga que hacer, tanto propios como ajenos, para ello. Para Julia lo único que importa es que su dinastía siga en el poder, al precio que sea. Y tendrá que pagar precios realmente caros y utilizar armas el ocasiones repulsivas, algunas lo fueron tanto que me causaron verdadero espanto y, a pesar de ello, a pesar de no poder estar de acuerdo ni con sus métodos ni con muchas de sus decisiones, Julia sigue siendo ese personaje al lado del cual el lector se sitúa como el más fiel de sus súbditos. Es un personaje tan potente, tan real, con una personalidad tan arrolladora que invariablemente hace que el resto, todos maravillosos, queden difuminados en una novela en la que Julia es la protagonista total y absoluta y el lector no puede más que caer rendido a sus pies.

    La que sin duda ha sido una titánica labor de documentación queda perfectamente integrada en la narración, sin abrumar con datos innecesarios y sin lastrar un ritmo imparable, consiguiendo una magnífica ambientación de la época con descripciones tan visuales que dibujan imágenes en nuestra cabeza. Me gusta aprender con los libros, pero no me gusta asistir a ninguna lección de nada, cuando busco eso no acudo a una novela, ni histórica ni de ningún otro género, y por eso aprecio tanto el trabajo y el buen hacer de los autores que, como Santiago Posteguillo, me enseñan mientras me entretengo y me divierto, mientras sufro o amo, lloro o río.

    Y Julia retó a los dioses me ha gustado aún más que su predecesora, el listón quedó alto y Santiago Posteguillo no solo ha estado a la altura de sí mismo, sino que se ha superado con creces. Vuelve el autor a deleitarnos con una novela en la que la venganza, la traición, la lucha por el poder y las grandes pasiones hacen que sus casi 800 páginas vuelen en las manos mientras asistimos no solo a las lides humanas, sino también a las divinas y es que, introduciendo cada una de las partes en las que se divide la novela, viajaremos al Olimpo para ser testigos del enfrentamiento que ha dividido a los dioses en dos grandes bandos encabezados por Vesta, en contra de Julia, la emperatriz extranjera, y por Minerva, a su favor.

    Con menos batallas que en la primera novela y con un ritmo que da no respiro al lector Y Julia retó a los dioses es una fantástica e intensa novela histórica en la que acompañamos a la protagonista en una evolución en la que sobrepasará todos los límites hasta una lucha más allá de la muerte con un final fantástico y pleno de emoción con el que poner el broche de oro a una novela que no dudo en recomendaros.



    Ficha técnica




    27 de abril de 2020

    Esta semana leo... #321

    ¿Será cierto que empezamos a ver la luz al final del túnel? Los niños ayer ya empezaron a salir y parece que, si todo continúa como hasta ahora, muy pronto los adultos también podremos salir a practicar deporte, dar un paseo… Que nuestra realidad no será la misma durante mucho tiempo está claro, pero estos pequeños avances nos insuflan ánimos ¿verdad?

    Séptima semana y la comienzo leyendo El Verdugo de Gaudí de Aro Sáinz de la Maza. Hace dos semanas os hablé de Dócil, la tercera entrega de la serie Milo Malart que tantísimo me gustó, y como veis he tardado muy poco en ponerme con la primera novela que ya os anticipo que me está encantando. Y cuando acabe… pues ya veremos.

    Y vosotros ¿qué leéis?

    22 de abril de 2020

    Así comienza - Rachel Abbott


    Seis años hace ya que leí Solo los inocentes de Rachel Abbott, una novela que me pareció realmente entretenida, y aunque hasta ahora no había vuelto a animarme con ninguna de sus publicaciones, y eso que han sido unas cuantas, su última novela llamó mi atención. Hoy os hablo de Así comienza.


    Mi opinión

    Un aviso de madrugada lleva a la policía hasta el domicilio que Markus North, famoso fotógrafo, comparte con su pareja, Evie, y la hija de ambos, un bebé de apenas unos meses. Cuando llegan se encuentran con una brutal escena en el dormitorio: dos cuerpos yacen entre sábanas ensangrentadas.

    Con este comienzo in media res Rachel Abbott salta inmediatamente al pasado para que el lector conozca cómo se conocieron Markus y Evie y cómo nació su relación. Ya desde el primer momento, incluso aunque no conociéramos el inquietante inicio de la novela, el lector siente que algo se le escapa, que los personajes ocultan cosas, no son lo que aparentan y claro, sabemos en qué desemboca toda esa desconfianza por lo que es inevitable leer y al mismo tiempo hacer todo tipo de conjeturas, a pesar de la vida apacible que se nos dibuja para los protagonistas. Todo un acierto por parte de la autora el haber comenzado mostrándonos el crimen para, después, llevarnos hasta los meses anteriores, meses en los que con inquietud vemos la languidez, con sus… digamos altibajos, con la que se desarrolla el día a día de los personajes mientras nuestra intriga no deja de crecer y crecer.

    Y si la intriga crece ¿qué decir de las posteriores dudas? Alternando la narración en tercera y primera persona, con la voz de Evie, y con continuas idas y venidas, con descubrimientos más o menos sorprendentes, la autora juega con el lector haciendo que su balanza se incline hacia un lado u otro continuamente. Y todo ello a pesar de que ciertos extremos son claramente deducibles por lo que, aunque en ocasiones se elimina el factor sorpresa, la intriga y el misterio no dejan de crecer a lo largo de toda la lectura preguntándonos cómo acabará todo esto. A ello contribuye el hecho de que es precisamente la narradora protagonista la que más dudas nos suscita porque desde el primer momento sentimos que puede no ser demasiado fiable.

    Rachel Abbott ha escrito un thriller que, con un ritmo contenido, invita a una lectura compulsiva mientras vamos desentrañando una trama perfectamente planeada en la que a cada pregunta contestada le siguen otros mil interrogantes. Una trama que incluye también un juicio, los lectores habituales de este blog ya sabéis que las novelas judiciales me encantan, aunque en esta ocasión debo decir que el desarrollo del mismo me ha resultado menos interesante. Lo mismo sucede con la investigación policial, prácticamente inexistente, pero es que sin duda Así comienza es una novela que se basa en la psicología de sus personajes y lo hace centrando su atención en tres protagonistas y unos cuantos secundarios meramente accesorios. No necesita nada más la autora para escribir una novela ágil y fluida, una novela cuyas páginas vuelan en las manos del lector que solo quiere saber ¿por qué?

    En definitiva, Así comienza es una novela adictiva con la que Rachel Abbott nos asegura unas horas de entretenimiento puro y duro con una lectura en la que el tiempo vuela sin que te des cuenta. Perfecta para aislarse del mundo en estos días que tanta falta nos hace.