21 de septiembre de 2018

Tres mil noches con Marga - Pedro Ramos


Mi gusto por las portadas y los títulos atractivos en ocasiones roza el más puro fetichismo y esto fue lo que me ocurrió con la novela que hoy os traigo. A un título tan musical y evocador se unía la imagen de unas manos sosteniendo una llave que a mí se me antojó la guardiana de esas cosas que a veces escondemos y encerramos bajo siete cerrojos. Hoy os hablo de Tres mil noches con Marga.

Mi opinión



Margarita, Marga y M. La adolescente, la joven y la adulta a la que vamos a acompañar en esta pura historia de vida en la que, a la par que acorta y comprime su nombre, crece y madura, y acumula silencios, dolor y secretos que terminará acallando y con los que aprenderá a convivir en la fría Alaska, curando heridas que no terminan de cicatrizar. Porque allí es donde conocemos a M cuando recibe la llamada de su madre y a raíz de ella volverá al pueblo de Galicia adonde cada verano se trasladaba desde la capital, el pueblo en el que Margarita vivió su adolescencia y su primer amor; el pueblo donde Marga sufrió lo indecible, tanto que no volvió; el pueblo donde M llega con la llave que puede abrir la caja de los secretos.

Mientras acompañamos a la protagonista por su ciclo vital, saltando de un tiempo a otro, Pedro Ramos realiza un retrato de la sociedad de cada momento y repasa nuestra historia más reciente trayendo a nuestra memoria hechos como el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, haciéndonos revivir cómo transcurrieron aquellos días que a buen seguro todos recordamos. Nos llevará también hasta los años ochenta cuando la heroína causó estragos y truncó la vida de muchos jóvenes, pero que fueron también para Margarita los años en los que todo estaba por descubrir y todas las ilusiones permanecían intactas en esos largos veranos en los que abandonar la ciudad y compartir el tiempo en los pueblos de origen de nuestros padres, cuando amigos, tíos, primos y resto de familia eran el plan que nunca fallaba y que durante todo el curso muchos esperábamos. Y es que el autor, gracias a una fantástica ambientación, me ha trasladado a los tres momentos temporales de la novela, pero sobre todo me ha hecho volver a los ochenta, esos años en los que yo también era una adolescente que pasaba los veranos en el pueblo, en casa de los abuelos, y discutía por salir o no salir después de cenar, por llegar más tarde en fiestas. De la mano de Pedro Ramos y acompañando a Margarita he vuelto a escaparme a lugares prohibidísimos, a bailar las mismas canciones y a revivir los primeros besos y caricias furtivas.

Si la nostalgia no me ha abandonado durante la lectura de Tres mil noches con Marga, tampoco lo ha hecho el dolor de los secretos y los silencios que se enquistan en el alma y el corazón porque esta novela nos habla también de la carga emocional que algunos hechos del pasado imprimen en nuestras vidas. M lleva sobre sus espaldas esa mochila y a medida que la fui conociendo, e incluso antes de desvelar qué secreto guarda, empaticé tanto con ella que quería ayudarla a aligerar ese peso porque tras conocer a la Margarita rebelde, a la Marga valiente y la M superviviente, hice mías sus luces y sus sombras y llegué al fondo de una persona que, si existiera, querría que fuese mi amiga. Todo ello lo consigue el autor con un minucioso perfil que hace que, tanto la protagonista como los personajes secundarios, se nos antojen como personas reales y cercanas. Quiero hacer una mención especial al padre de M, un personaje complicado, duro y cruel a menudo, pero que a mí, en ocasiones, me ha despertado algo parecido a la ternura al verlo como una víctima de su propia ofuscación y de su incapacidad para sentir y vivir.

A veces sucede que una novela te gusta durante su lectura y, con el transcurso de los días, te va gustando aún más. Es de las novelas que yo llamo con poso porque Tres mil noches con Marga no me abandonará fácilmente. Días después me he descubierto recordando, reviviendo una escena que me remueve de nuevo y que, sin saber qué tenía en la cabeza el autor mientras la escribía, yo la he vivido e interpretado de un modo muy concreto y vuelvo una y otra vez a la emoción de la imagen de una mujer con una fotografía en la mano, una mujer que quizá esté empezando a perdonar mientras alguien, en silencio, la mira y, sin palabras, le dice te quiero.

Ficha técnica


19 de septiembre de 2018

Amnesia - Federico Axat


Hace tan solo un par de semanas que os hablaba de El pantano de las mariposas de Federico Axat, un autor que me conquistó hace dos años con La última salida y que hoy vuelve a colarse en este espacio con su última novela, publicada ayer mismo, Amnesia.

Mi opinión


Despertar, descubrir un cadáver en el salón de tu casa junto a una pistola y una botella de vodka vacía y no recordar nada de nada puede convertirse en una pesadilla para cualquiera y justo eso es lo que le ocurre a John Brenner, exalcohólico de 27 años, divorciado y con una hija pequeña para la que no es el mejor ejemplo. Con este planteamiento regresamos a Carnival Falls, una ciudad ficticia de Estados Unidos en la que el autor ya ha situado otras novelas.

Un comienzo potente e impactante para un thriller que esconde entre sus páginas mucho más que los elementos habituales del género porque Axat se toma su tiempo para perfilar los personajes, para que los conozcamos y sintamos cercanos, apreciando sus luces y sus sombras, con actitudes reconocibles, con sus verdades, sus secretos, sus inseguridades… en definitiva con todo aquello que los hace humanos ante nuestros ojos y los hace sospechosos porque no olvidemos que estamos ante un thriller y hay un misterio que resolver y muchos secretos que desvelar. El protagonista, Johnny, no se fía de nadie y los lectores tampoco, incluyendo a él mismo.

Y lo hace tan bien el autor que para mostrarnos a unos personajes bien definidos no necesita sacrificar un ritmo que no da descanso a un lector que se ve atrapado por la novela desde el inicio. Uno de esos libros cuyas páginas se pegan a tus manos sin remedio en un frenesí lector que aun así te obliga a tomarte tu tiempo buscando pistas que te lleven a adivinar cómo terminará todo porque ya sé que, tras el epílogo, volveré atrás en las páginas y buscaré esos indicios que no supe ver. Los que ya llevamos más de una novela de Federico Axat en nuestro bagaje lector sabemos que puede que algo descubramos por nosotros mismos, pero que siempre habrá algo con lo que el autor volverá a dejarnos con la boca abierta y es que, para mí, Axat se ha convertido en el autor de los grandes finales y ya leo sus novelas deseando terminarlas, no solo por conocer su resolución, sino por volver a pensar qué grande es y cómo ha vuelto a colármela.

Os decía que Amnesia es mucho más que un thriller no solo por la ya comentado, sino especialmente porque el autor aprovecha una trama que no da respiro para hablar de temas complejos tales como el funcionamiento de la mente en general y la memoria en particular, la manipulación de la realidad, la ética de determinados avances científicos, los secretos, la amistad, la lealtad y las relaciones familiares, especialmente entre hermanos. Tienen también cabida la soledad, la pérdida, el dolor, la enfermedad y las decisiones extremas a las que en ocasiones nos vemos abocados y todo ello integrado de tal forma en la trama que solo cuando paras y reposas un poco la lectura eres consciente de ese complejo universo de personas y relaciones en las que te ha introducido el autor. Un universo en el que te hace sentir mucho más que un simple lector, viviendo y sintiendo como lo hacen sus personajes. 

En definitiva, no puedo más que recomendar Amnesia, una magnífica novela en la que nada es lo que parece. Un thriller lleno de giros sorprendentes, con un ritmo que nunca decae, escrito con acierto y habitado por personajes tan cercanos en un escenario y una historia tan reales que sin remedio he sentido que yo misma me encontraba en medio de la trama. Como añadido el autor nos reserva unos cuantos guiños a novelas anteriores que seguro harán las delicias de sus lectores habituales.

Ficha técnica 





17 de septiembre de 2018

Esta semana leo... #250

Un lunes más os cuento mis planes lectores de la semana que supongo empieza con Los crímenes de Mitford de Jessica Fellowes. Y digo supongo porque he alargado un poco el fin de semana y hasta esta tarde noche no regresaré a Madrid por lo que esta entrada la escribí cuando aún andaba leyendo Amnesia de Federico Axat (con quien por cierto tengo encuentro esta tarde y espero llegar a tiempo) y la novela que os menciono es la que decidí meter en la maleta. ¿La habré comenzado? Sea como sea, empezada ya o no, será mi lectura de esta semana.

Y vosotros ¿qué leéis?

14 de septiembre de 2018

A merced de un dios salvaje - Andrés Pascual


Lo confieso, hasta ahora no había leído nada de Andrés Pascual a pesar de haber escrito unas cuantas novelas y de tener en casa El haiku de las palabras perdidas pendiente de leer desde… mejor no pensarlo. Y por fin he leído algo suyo, pero la novela de la que os hablo hoy es su última publicación, A merced de un dios salvaje.

Mi opinión



En A merced de un dios salvaje conoceremos a Hugo Betancor y su hijo Raúl. Ambos viajarán desde Lanzarote hasta San Vicente de la Sonsierra, en La Rioja, para arreglar los temas hereditarios de Raúl, una vez fallecida su abuela materna, propietaria de la Finca Las Brumas. Hugo espera terminar rápido con los trámites, vender la parte de la bodega que le corresponde a su hijo y liquidar las deudas que lo atosigan, pero una vez allí todo se complica. No solo va a conocer por primera vez a la familia de su mujer fallecida, sino que va a descubrir que tuvo un hermano que con la edad de Hugo desapareció, un hermano con el que su hijo guarda un asombroso parecido.

La novela se nos presenta como un thriller psicológico, aunque en mi opinión tiene mucho más de drama y de novela negra, en el que fácilmente se adivina que hay más de un secreto familiar y esto es algo a lo que ya sabéis no puedo resistirme de ninguna forma. Desde el principio el lector es partícipe de esa sensación de que hay algo que los personajes esconden, tanto al lector como entre ellos. Esta sensación se ve favorecida por el uso de un narrador protagonista que con la voz de Hugo nos transmite su incomodidad y recelos así como su preocupación e inquietud por su hijo que padece el síndrome de Dravet, una enfermedad rara que el autor nos muestra de forma clara en su gravedad, pero sin caer en dramatismos.

Alternando presente y pasado, la novela va y viene entre la época actual y los sucesos acaecidos veinte años atrás. Saltos temporales que se suceden sin confusión alguna ya que en el encabezamiento de cada capítulo sabremos si hemos vuelto al pasado o no, y que ayudan a que el ritmo de la novela esté en continuo crecimiento. Si a eso sumamos que el equilibrio entre narración y diálogo es el adecuado y que en todos los capítulos sucede algo relevante, tenemos una novela que se lee apenas sin darte cuenta con una trama que no da un respiro desde sus inicios.

Si la trama me ha gustado, la ambientación sencillamente me ha encantado. De la mano de Andrés Pascual vamos a recorrer no solo el paisaje de la Rioja Alta, sino también su historia y cultura, y los usos y costumbres del lugar. Se aprecia así, además del conocimiento propio que el autor tenga sobre su tierra natal, la que sin duda ha sido una ardua labor de documentación que, en contadas ocasiones, queda expuesta de forma poco integrada en la narración. A pesar de ello y aun estando ambientada en una bodega es precisamente en el mundo del vino y su elaboración donde menos se detiene el autor, aunque evidentemente siempre está presente.

En cuanto a la investigación policial que se lleva a cabo debo decir que he tenido mis más y mis menos con algún aspecto y es que, en ocasiones, ciertas situaciones y actuaciones me han resultado poco creíbles, con excesivas licencias por parte del autor que me han parecido más encaminadas al interés propio por el desarrollo de la trama, que adecuadas a lo que en la vida real sería una investigación oficial y esto a mí, aunque solo sea una parte de la novela, me ha pesado bastante durante la lectura.

En definitiva, y salvo la pequeña pega apuntada, A merced de un dios salvaje es una novela que se lee con gusto e interés y que, escrita con una prosa sencilla y ágil, me ha deparado unas cuantas horas de entretenimiento.

Ficha técnica


13 de septiembre de 2018

Sorteo conjunto de Amnesia de Federico Axat


Hoy jueves os traemos el sorteo de una novela que esperamos os apetezca leer tanto como a nosotros. Si conocéis a su autor y habéis leído El pantano de las mariposas o La última salida, seguro que sí, porque sus novelas te enganchan desde el principio con una buena historia que no puedes soltar hasta el final.

Sí, hablamos de Amnesia, de Federico Axat. Y como sus anteriores libros, la sinopsis promete una historia de las que te atrapan sin remedio. Os llama la atención, ¿verdad?

Pues seguid leyendo, porque os damos la oportunidad (multiplicada por cuatro) de conseguir un ejemplar de esta novela, ya que el sorteo, como todos los que hacemos conjuntamente, está organizado por Pedro de El Búho entre libros, Concha y Bea de De lector a lector, Teresa de Leyendo en el bus y yo, Manuela de Entre mis libros y yo.


Sinopsis


«Desperté envuelto en una bruma de confusión, como solía sucederme cada vez que me emborrachaba y caía rendido en otro sitio que no fuera mi propia cama. Esta vez estaba en el salón de mi casa, y al abrir los ojos descubrí el cadáver de una chica.»

A sus veintisiete años, John Brenner ya es un ex alcohólico, está divorciado y tiene una hija de cuatro años a quien ve menos de lo que le gustaría. Una noche despierta en el suelo de su casa sin poder recordar absolutamente nada de las últimas horas. A su lado hay una botella de vodka vacía, una pistola y el cadáver de una chica joven y hermosa que no recuerda haber visto nunca antes. En su cabeza retumba sin cesar la misma pregunta: «¿Soy el asesino o alguien llevó a cabo el montaje perfecto?»

Todo parece indicar que le han tendido una trampa. John es un hombre sencillo, y no se imagina quien podría querer inculparlo de un asesinato. La respuesta solo podrá encontrarla él, escondida en su propia mente, e irá aflorando en una serie de sueños recurrentes donde la misteriosa chica lo sigue por el bosque repitiendo la misma frase perturbadora: «Has olvidado algo».


Bases del sorteo


  • Se sortea un ejemplar en cada blog. Podéis apuntaros en los cuatro para multiplicar las posibilidades, pero solo os podrá tocar en uno.
  • Es un sorteo nacional (España).
  • Tienes que ser seguidor del blog en el que te apuntes al sorteo.
  • Deberás rellenar el formulario de Rafflecopter dejando todos los enlaces que quieras que te puntúen. Solo es obligatorio ser seguidor del blog, pero el resto te proporciona puntos extra.
  • Deberás dejar un comentario en el blog diciendo que participas.
  • El plazo para apuntarse al sorteo comienza hoy 13 de septiembre de 2018 y finaliza el 4 de octubre a las 23:59.
  • El 6 de octubre de 2018 se dará a conocer al ganador en cada blog.
  • Los ejemplares los enviará la editorial.


¡Suerte a todos!







12 de septiembre de 2018

Sharko - Franck Thilliez


Me declaro muy fan de Franck Thilliez y, a pesar de que sus dos últimas novelas no me pareció que estuvieran a la altura de sus antecesoras, esperaba como agua de mayo una nueva publicación suya que, afortunadamente, no se hizo mucho de rogar y que ya os anticipo he disfrutado muchísimo. Hoy os hablo de Sharko.

Mi opinión


Tras un prólogo impactante la acción nos sitúa dos años después de los sucesos ocurridos en Pandemia. Lucie Hennebelle, tras el fallecimiento de un tío policía ya jubilado y a petición de su viuda, decide echar un vistazo en la investigación sobre una desaparición que el fallecido estaba llevando por su cuenta por lo que, saltándose todas las normas, una noche se introduce en la casa del sospechoso creyendo que está vacía, pero no es así y tras un forcejeo acaba con la vida de Julien Ramírez. ¿Cómo explicar ahora qué hacía allí? La única alternativa es manipular la escena del crimen. La investigación recaerá en su propio equipo y pronto descubrirán que el hombre asesinado es solo la punta del iceberg de una compleja y sangrienta secta responsable de varios asesinatos.

Así comienza una novela en la que el autor nos introduce rápidamente en una trama tan adictiva como sangrienta en la que vuelve a mostrarnos una base científica sólida explicada de forma que cualquier lector, sea cual sea su formación, pueda entender sin problemas. Una base científica que en ningún momento lastra el ritmo lector y es que en Sharko la tensión está servida desde el inicio de la lectura y conforme avanzamos no para de crecer hasta vernos envueltos en una investigación contrarreloj para hallar al culpable de unos crímenes horrendos, al tiempo que vivimos la angustia de Sharko y Lucie con sus propias motivaciones personales para que no se descubra lo que con tanto esmero están intentando ocultar y que, a cada paso, amenaza con saltar por los aires.

Quizá Sharko no llegué al nivel de El síndrome E, aquella novela cuyo final todavía recuerdo como el mayor cliffhanger que me he encontrado en literatura, pero sí se aprecia a ese Thilliez oscuro que me fascina y, aunque Lucie continúe en las tinieblas a las que parece haberla condenado el autor, esta entrega me ha parecido más cercana a aquellas que tanto me cautivaron y que me hicieron convertirme en una auténtica adicta a la saga. A pesar de que el personaje de Lucie continúa un poco apartado, volvemos a recuperar al Sharko de siempre, más humanizado tras formar una familia, pero dispuesto a saltarse todas las reglas que hagan falta. Sí debo decir que me ha extrañado que se relegue en esta ocasión a Nicolas Bellanger, un personaje que había crecido mucho en entregas anteriores y que, aunque nos depara en Sharko una investigación paralela memorable, toma unos derroteros que me hacen sospechar que haya comprado billete para ir a las mismas tinieblas que ocupa Lucie. Pero en lo que pone todas las ganas Franck Thilliez en esta novela es en perfilar a los malos, ofreciéndonos unos cuantos personajes de esos capaces de causar pesadillas al lector más curtido.

Si algo impregna esta última entrega de la serie es la sangre y todo lo que ella conlleva, desde sectas y vampirismo hasta todo tipo de leyendas y creencias sobre su poder. Un recurso probablemente fácil que Franck Thilliez ha sabido explotar para ofrecernos una novela de lectura fácil y francamente entretenida, con un ritmo vertiginoso que la convierte en un auténtico pasapáginas, una novela que no da tregua desde la primera página con una tensión creciente y un desenlace que, si bien cierra todos los interrogantes abiertos, a mí me ha parecido un tanto precipitado o quizá sea que me apetecía seguir leyendo un poquito más.

En definitiva, no puedo más que recomendar la lectura de Sharko, un thriller trepidante muy entretenido con el que pasar unas cuantas horas de tensión y angustia.

Ficha técnica


Otras reseñas del autor:



10 de septiembre de 2018

Esta semana leo... #249

Un lunes más os cuento cuáles serán mis lecturas para esta semana que comienzo con Amnesia de Federico Axat, una novela que me apetece muchísimo y que empezaré a leer hoy mismo.

No tengo muchos más planes lectores porque la vuelta a la rutina significa también menos tiempo para leer así que supongo que Amnesia me acompañará la mayor parte de la semana y cara al fin de semana, para el que tengo prevista una escapada, no he decidido aún qué libro me acompañará.

Y vosotros ¿qué leéis?

9 de septiembre de 2018

Resumen de agosto


Tampoco se me dio nada mal agosto y nueve fueron las lecturas que ocuparon mi tiempo lector. 

Libros leídos

  1. Sharko.Franck Thilliez.
  2. El hombre de tiza. C.J. Tudor.
  3. El que susurra. Malenka Ramos.
  4. La química del odio. Carme Chaparro.
  5. La madre perfecta. Aimee Molloy.
  6. Toda la verdad. Karen Cleveland.
  7.  Ramsés el maldito. La pasión de Cleopatra. Anne Rice y Christopher Rice.
  8. A merced de un dios salvaje. AndrésPascual.
  9. La luz de mis días. Alejandro Melero.

No voy a decir que todo hayan sido lecturas fantásticas porque un par de ellas, como ya sabéis por las reseñas, no han llegado ni a entretenerme, pero salvando esas dos excepciones, el resto ha cumplido su cometido, destacando muy especialmente el reencuentro con mi querido Franck Thilliez, con el que andaba un poco desilusionada tras sus dos últimas novelas y que con Sharko ha vuelto a conquistarme.

7 de septiembre de 2018

La química del odio - Carme Chaparro


Tenía ganas de volver a leer a Carme Chaparro. El verano pasado, y aunque hubo alguna cosilla que no terminó de convencerme, disfruté mucho con la lectura de No soy un monstruo, y su nueva novela no podía perdérmela así que la metí en la maleta y se vino a la playa conmigo. Hoy os hablo de La química del odio.

Mi opinión



Tras la resolución del caso Slenderman Ana Arén ha pasado un tiempo de baja, pero el día de Nochebuena se incorpora a su nuevo puesto en la Unidad de Homicidios y nada más llegar se topa con que el cuerpo de Mónica Spinoza, duquesa de Mediona, aparece sin vida en su dormitorio, con una puesta en escena sorprendente, rodeada de dos círculos: uno de joyas y otro de basura. Las cosas se complican aún más cuando el ascensor de un hospital se desploma y varias personas aparecen muertas. Y todo ello con el comisario Ruipérez pisándole los talones y dejándole muy claro que está deseando que dé un paso en falso y tener la excusa perfecta para acabar con ella.

Dos casos de lo más mediáticos que pondrán a la Policía en el punto de mira de los medios de comunicación y con los que la autora se desenvuelve como pez en el agua mostrándonos una investigación policial realista, en la que no se deja nada a la improvisación y con un relato minucioso y eficaz de los procesos, poniendo de relieve la que sin duda ha sido una gran labor de investigación y dotando así a la narración de verosimilitud, sin dejar de lado por ello los giros inesperados que cualquier novela del género precisa. Además, no deja de sorprendernos introduciendo elementos curiosos como los llamados “colores de la muerte” y las técnicas de medición de emociones a través del neuromarketing. Tampoco se olvida la autora de hacer referencia a cómo internet y la tecnología (ojo al apunte sobre mayordomos virtuales) nos han restado privacidad casi sin que nos demos cuenta.

Con una prosa clara, algo más elaborada que en la novela anterior, y un adecuado equilibrio entre narración y diálogo, la autora nos brinda el aspecto más visual de la narración consiguiendo que el lector se sienta partícipe de los hechos que distintos tipos de narradores se encargarán de mostrarnos mientras combina varios hilos y espacios temporales, consiguiendo con todo ello que el ritmo de lectura no deje de crecer conforme avanzamos, de modo que si La química del odio es una novela que atrapa desde el inicio, su avance atrapa irremediablemente al lector que no puede evitar caer en esa trampa mortal de un capítulo más y lo dejo. Y es que si cuando os hablé de No soy un monstruo comenté que alguna cosa no había terminado de convencerme, lo cierto es que con La química del odio aquellas pequeñas pegas han desaparecido y me encuentro con una autora que ha crecido y cuyo éxito anterior no fue flor de un día, sino que ha llegado para quedarse.

A los personajes ya conocidos se suman otros cuantos trazados con detalle a través de sus comportamientos y actitudes. Consigue la autora meternos en la mente del asesino, introduciendo unos capítulos con los que pone de relieve hasta dónde puede llegar una persona consumida por el odio. Porque esta y no otra es la esencia de una trama bien urdida y mejor resuelta, salpicada de pistas que invitan al lector a llevar a cabo su propia investigación. Una historia compleja llena de elementos de lo más diversos que en muchas ocasiones nos harán preguntarnos qué tienen que ver unos con otros, un puzle enorme al que Carme Chaparro consigue dar sentido y cohesión.

En definitiva, La química del odio es una novela policíaca muy entretenida en la que el odio y la venganza sirven de base a una trama tan compleja como bien llevada. Una de esas novelas que se leen casi sin darte cuenta, sustentada por una investigación sólida y unos personajes cercanos y creíbles.

Ficha técnica

5 de septiembre de 2018

El pantano de las mariposas - Federico Axat


Descubrí a Federico Axat hace dos años con la publicación de La última salida, una novela que me enganchó desde su primera páginas, me tuvo sin aliento durante toda la lectura y me dejó totalmente pasmada con su finalcosa que ha vuelto a hacer con la novela de la que os hablo hoy, El pantano de las mariposas.

Mi opinión




Tras un impactante prólogo en el que el autor nos mete de lleno en el coche que una madre conduce junto a su bebé, saltamos a 1985 y en Carnivals Falls conocemos a Sam Jackson, de 12 años, que perdió a su madre en un accidente de tráfico y que desde entonces vive junto a otros huérfanos en una granja. Sus días pasan con Billy, su mejor e inseparable amigo, hasta que a la ciudad llegan los Matheson y con ellos Miranda, su hija. 

Comienza así una novela que mezclará los géneros de iniciación y misterio con otros elementos como ciertos toques sobrenaturales e incluso extraterrestres, pero que nadie eche a correr leyendo esto porque no estamos ante una lectura fantástica o de ciencia ficción. En El pantano de las mariposas Federico Axat hace gala de su buen hacer creando una historia que no necesita de un ritmo desenfrenado para captar la atención de un lector que siente cómo la lectura fluye a través de una prosa sencilla y cuidada y un estilo pulido y envolvente con el que vivir y sentir lo que leemos, con el que pasear por bosques, por mansiones, por las calles de Carnivals Falls sumergiéndonos en el complejo mundo de unos niños que empiezan a dejar atrás la infancia, creciendo sin desprenderse del todo de la ternura y la inocencia de unos años que no volverán pero que marcarán para siempre sus vidas. 

El misterio está servido casi desde las primeras páginas, pero os confieso que para mí ha sido algo totalmente secundario, quizá porque me he dejado llevar por eso tono nostálgico que impregna la narración desde sus compases iniciales y, aunque muchos conocéis mi dificultad para conectar con los personajes infantiles, no ha sido este el caso de El pantano de las mariposas, donde me he encontrado a tres preadolescentes sólidos y más que creíbles, con un dibujo minucioso a través de la voz de Sam, nuestro narrador protagonista que nos mete de lleno en la historia y en sus emociones, en cómo vivió esa etapa tan complicada como rica y en cómo se siente, a esa edad, el nacimiento del amor. Una mirada retrospectiva desde su madurez en 2010 con la que el autor nos convierte en un compañero más de juegos, en un habitante más de Carnivals Falls, viviendo sus misterios y sus secretos y sintiendo que hemos vuelto, gracias a una fantástica ambientación, a esa época en la que los veranos de cualquier niño en una población pequeña se dibujaban a golpe de pedaleo. 

En definitiva, El pantano de las mariposas es una novela que mezclando los géneros de iniciación y misterio da como resultado una lectura inolvidable, de esas que te llevan por mil emociones, viajando desde la sonrisa hasta al nudo en la garganta, y desembocando en un sorprendente epílogo con el que Axat vuelve a dejarme con la boca abierta y los ojos de par en par, solo acertando a pensar: claro… 

Ficha técnica



3 de septiembre de 2018

Esta semana leo... #248

Vuelta a la rutina, eso es lo que ya toca hoy porque, aunque llevo un par de semanas trabajando parece que en agosto todo fluye a otro ritmo, pero eso ya se acabó y septiembre se ha instalado con nosotros para que poco a poco todo vaya volviendo a su sitio así que el blog también lo hace y vuelve con esta sección habitual de cada lunes.

Os cuento que estoy leyendo Muertes pequeñas de Emma Flint, una lectura que llevaba meses en mi estantería y que ayer por fin comencé. No sé cuál será la siguiente porque no solo sigo teniendo un montón de pendientes, a pesar de que me he quitado unos cuantos este verano, sino que las novedades ya están llegando y son de lo más apetecibles.

Y vosotros ¿qué leéis?