27 de julio de 2017

El Ángel - Sandrone Dazieri




Nada me gusta más en verano que disfrutar de un buen thriller o una buena novela negra, lo que pido es que sea una lectura absorbente y que sin demasiadas complicaciones me haga olvidarme de todo mientras disfruto de ella entre baño y baño a la orilla del mar. La semana pasada os hablaba de No está solo, primera novela de la saga protagonizada por Colomba Caselli y Dante Torre, y hoy es el turno de la segunda entrega, El Ángel.


Sinopsis


La muerte llega a Roma a las doce menos diez minutos de la noche con un tren de alta velocidad procedente de Milán. Del coche de lujo extrañamente no sale nadie. Todos los pasajeros están muertos. 

La subcomisaria Colomba Caselli, que acaba de reincorporarse al servicio tras su último y escalofriante caso, es quien se encarga de evaluar la masacre. Aunque todo apunta a un ataque de terrorismo y el ISIS reivindica la autoría a través de un vídeo, Colomba prefiere pedir consejo a la única persona capaz de ver lo que nadie más ve: su excolaborador Dante Torre, al que no dirige la palabra desde hace meses. Este deberá juntar los indicios uno a uno hasta llegar al Ángel.

Mi opinión


El tren de alta velocidad procedente de Milán llega a la estación de Roma pero nadie baja del vagón más exclusivo, todos sus pasajeros han muerto a causa de lo que parece ser un gas tóxico. La subcomisaria Colomba Caselli es la primera en acudir al lugar y en dar la alarma, pero a pesar de que horas después dos jóvenes de origen árabe reivindican el atentado en nombre del terrorismo islamista hay algo que no está claro para la avispada policía por lo que decide pedir ayuda a Dante Torre, aunque ya no les une la excelente relación que nació con el caso que anteriormente investigaron juntos. 

Si algo me gustó en la primera entrega de esta saga fue precisamente su pareja protagonista y de nuevo vuelve a ser el punto fuerte de una novela que promete no dar tregua al lector con una trama compleja que comienza con un hecho por desgracia habitual en nuestros días, un ataque terrorista o lo que parece serlo, con una imagen impactante que rápidamente se dibuja en la mente del lector: un tren entra en la estación pero de uno de sus vagones no sale nadie. Poco después lo que parece ser un claro caso de terrorismo se ramifica en una tela de araña que el autor maneja con soltura y dosificando con buen pulso la tensión hasta un desenlace satisfactorio a pesar de dejar algún cabo suelto en lo que parece ser un afán desmesurado por sorprender al lector aun a costa de cruzar la delgada línea que separa un giro sorprendente de una sorpresa traída por los pelos.

A pesar de ello tanto la originalidad de la trama, yendo más allá de los temas más habituales en el género, como la buena y atípica pareja de investigadores que forma Caselli y Torre son los puntos fuertes de una novela en la que brillan con luz propia. Dante Torre continúa siendo un complicado entramado de fobias y manías, más acentuadas aún tras los hechos acontecidos en No está solo, pero a pesar de ello solo él parece ser capaz de desentrañar la verdad que se esconde tras los crímenes que se están produciendo. Colomba Caselli, a pesar de no tener aún controlados sus ataques de pánico, se ha reincorporado a la actividad normal, aunque esta reincorporación no está resultando nada fácil. 

El Ángel es una novela muy oscura, tanto o más que su predecesora, y se convierte desde el principio en una lectura absorbente que atrapa desde la primera página convirtiéndose en la alternativa perfecta para todo aquel que quiera disfrutar de unas cuantas horas de puro entretenimiento.

Ficha técnica




24 de julio de 2017

Esta semana leo... #200

Qué poquito me queda de seguir disfrutando de los días de relax y playa porque comienzo ya mi última semana de vacaciones de verano y lo hago con una nueva lectura entre manos, Ella lo sabe de Lorena Franco.

¿Y vosotros, qué leéis?

20 de julio de 2017

No está solo - Sandrone Dazieri


A veces apunto libros deseados de dos en dos y eso que últimamente ando reticente a iniciar nuevas sagas, pero con ésta no pude resistirme, solo oía y leía cosas buenas sobre ella y aunque en principio mi intención fue saltar a la segunda entrega, la que había llamado poderosamente mi atención, hice caso de los buenos consejos y comencé como debe ser, en orden. Hoy os hablo de No está solo.

Sinopsis


Un niño desaparece a las afueras de Roma. La madre es encontrada muerta y los investigadores creen responsable al marido de la mujer. Sin embargo, cuando Colomba Caselli llega a la escena del crimen se da cuenta de que algo no cuadra.

Colomba tiene treinta años, es guapa, atlética y dura. Formó parte del Departamento de Homicidios de Roma, pero desde hace meses es incapaz de superar lo que llama «el Desastre», hasta que este caso vuelve a llevarla a la acción. Para resolverlo contará con un colaborador tan eficaz como peculiar: Dante Torre, un joven genio cuya capacidad de deducción solo es igualada por sus paranoias. Él también es un superviviente: fue secuestrado durante once años en un silo por un hombre que se hacía llamar «El Padre». Ahora tiene pánico a los espacios cerrados y ha hecho de su habilidad para encontrar a personas desaparecidas su trabajo.

En la búsqueda de la verdad, Colomba y Dante deberán enfrentarse a su mayor pesadilla ante un caso de ramificaciones insospechadas.

Mi opinión


Colomba Caselli es una joven inspectora de la policía de Roma con una suspensión tras un hecho dramático que la mantuvo de baja durante meses y del que aún sufre las secuelas psicológicas. Dante Torre es conocido como El niño del silo, con seis años fue secuestrado y vivió en cautiverio durante once largos años. Hoy es un adulto experto en desaparecidos, con una capacidad de observación fuera de lo común, que también convive con las graves consecuencias psicológicas que su encierro dejaron en él para siempre. La desaparición de un niño en las afueras de Roma unirá las vidas de estos dos personajes tan distintos y tan complementarios entre sí.

No está solo tiene un punto de partida interesante y que sin duda engancha al lector utilizando la infancia y su fragilidad para despertar el morbo al que pocas veces algunos resistimos. La búsqueda del niño desaparecido y el esclarecimiento de quiénes y qué oscuros intereses se ocultan detrás de este crimen que no parece ser un hecho aislado, sino que se remonta en el tiempo a años atrás, ofrecen una trama atractiva que hará las delicias de cualquier amante del thriller. A pesar de ello a lo largo de la novela abundan descripciones repetitivas que nada aportan, como son las múltiples manías, traumas y carencias de los personajes, que si bien cumplen a la perfección su misión de perfilar a los dos protagonistas, su repetición resta ritmo y regularidad a una trama que por momentos parece entrar en un bucle del que le cuesta salir hasta que hacia el final de la novela, cuando se acerca la resolución, coge un ritmo vertiginoso y liquida casi con prisas y con someras explicaciones una trama compleja que habría necesitado de más elaboración en su desenlace.

Sandrone Dazieri acierta en el planteamiento de la novela, pero la mayor virtud de No está solo son sin duda sus dos protagonistas, especialmente Dante Torre. Hoy ya es adulto pero el lector no dejará de ver en él ese niño que sufrió un largo encierro que le ha marcado para siempre, convirtiéndolo en el hombre obsesivo y paranoico al que probablemente ninguno quisiéramos tener demasiado cerca, pero con el que es casi imposible no empatizar. Junto a él Colomba Caselli, una mujer fuerte pero traumatizada que a pesar de los muchos aspectos que la separan de Dante Torre se convierte, en su búsqueda de la verdad y su deseo de justicia (aunque a veces se inclinen ambos más hacia al lado justiciero), en su mejor complemento. Estos dos protagonistas son el pilar perfecto sobre el que descansa toda la novela y junto a ellos encontramos todo un elenco de personajes secundarios escasamente perfilados pero que cumplen a la perfección su función de acompañamiento en una novela que, como cualquier otro thriller, pone su peso en la acción.

El autor demuestra en No está solo que nada como terminar todos los capítulos con un nuevo interrogante para conseguir que el lector, a pesar de los aspectos antes comentados, pase rápidamente al siguiente y a pesar de la extensión de la novela esta nos dure apenas unos días entre las manos. Con un narrador omnisciente y una cronología lineal salpicada de flashbacks, el lector se sumerge en una lectura intensa llena de golpes de efecto y giros sorprendentes que irán tomando un camino muy distinto al que uno puede esperar en un principio.

En definitiva, No está solo es un thriller lleno de acción y sorpresas que a pesar de cierta irregularidad en su desarrollo cuenta con momentos de gran tensión. Una novela que sin duda alguna es una buena opción para sumergirse en una lectura llena de entretenimiento en estos días de vacaciones.

Ficha técnica


17 de julio de 2017

Esta semana leo... #199

Hoy lunes muy poco que contar sobre lecturas porque el sábado, tras terminar El Ángel de Sandrone Dazieri, decidí empezar La casa entre los cactus de Paul Pen y aún no he tenido tiempo de ello, aunque a lo largo de la semana supongo que encontraré el hueco. 

¿Y vosotros, qué leéis?

13 de julio de 2017

Resumen de junio


No puedo quejarme de lo bien que se me dio el mes de junio en el que leí ocho libros.

Libros leídos

  1. La chica en la niebla. Donato Carrisi.
  2. Las lágrimas de Claire Jones. Berna González Harbour.
  3. Barrio de Maravillas. Rosa Chacel.
  4. Espérame en la última página. Sofía Rhei.
  5. La cacería. J.M. Peace.
  6. Latidos. Franck Thilliez.
  7. Tres enanos y pico. Ángel Sanchidrián.
  8. Europa.Cristina Cerrada.


Como veis ha habido un poco de todo tanto en géneros como en mi satisfacción con las lecturas, pero en general no me puedo quejar y, además, he hecho algo con lo que nunca suelo atreverme y ha sido salir de mi zona de confort y animarme con géneros que no suelo leer, como es el caso de la fantasía o el humor.

¡Vamos a por julio!

10 de julio de 2017

Esta semana leo.. #198

Pasada la primera semana de vacaciones y muy contenta con mi ritmo lector porque ya he leído dos de los libros que traje, La mala hierba de Agustín Martínez y Después del amor de Sonsoles Ónega. Pero el ritmo ha ido bajando, los primeros días fueron de relax total y estos ya empiezan a ser más movidos y la lectura que me ocupa desde el fin de semana, y con la que casi no he avanzado, es El ejecutor de Geir Tangen

¿Y vosotros, qué leéis?

6 de julio de 2017

Europa - Cristina Cerrada


Otro flechazo. Porque la mirada desde la portada me dejó con la vista clavada en ella. Y ni una referencia más, admito que no había oído hablar de esta autora más allá de la sensación vagamente familiar al leer su nombre. Mal por mi parte, lo sé. Hoy os hablo de Europa.

Sinopsis


Europa es la historia de Heda, una joven que llega a Europa junto con su familia, huyendo de un país en guerra. Su nueva vida transcurre entre su casa, un hogar humilde que sus padres se esfuerzan por construir, y la fábrica donde trabaja con su hermano y con otros refugiados.

Heda observa cómo la vida avanza y, con ella, cómo sus seres queridos se adaptan a este nuevo comienzo. A medida que conocemos su historia, saldrá a la luz la herida invisible y profunda que el pasado deja tras de sí.

Europa es una novela sencilla y conmovedora, escrita con una fuerza narrativa poco habitual, sobre el desarraigo y sobre todo aquello que silenciamos para seguir adelante. Con un estilo sólido y maduro, Cristina Cerrada ha creado una voz nada convencional, nítida y precisa, en la que el silencio es una herramienta más para sobrevivir.

Mi opinión


Heda y su familia han huido de un país y una guerra cuyo nombre desconocemos y junto a otros muchos refugiados han llegado a un país extranjero, lejos de todo lo que les es conocido y familiar tendrán que iniciar una nueva vida. Schultz, propietario de una fábrica de papel, le dará trabajo a ella en las oficinas, a su hermano como operario en la fábrica y al padre, un reputado profesor y escritor en su país, lo contratará como su profesor particular. Solo la madre se queda en casa, aislada, como si no quisiera entrar en la vida de un lugar que no es el suyo, negándose incluso a intentar aprender el idioma.

La novela se estructura entre el pasado, con el trauma, la pesada carga; el presente, con el desarraigo, la hostilidad; y el futuro, con la incertidumbre de lo que está por venir, el miedo y la certeza de que el pasado nunca nos abandona. Europa es una novela sobre la guerra y sus secuelas. Una guerra que, aunque irremediablemente me haya hecho pensar en Los Balcanes, no precisa nombre porque la guerra es la guerra, da igual el lugar, da igual el momento, sus consecuencias, su horror, su ferocidad, son los mismos siempre. Una novela sobre el desarraigo y el trauma del refugiado y sobre cómo a pesar de lo heterogéneo terminan formando una comunidad en la que se sienten menos vulnerables frente a la hostilidad del país que los acoge. Las relaciones de poder y sumisión y los variados intereses del país que acoge tienen también cabida en una novela que Cristina Cerrada construye con una prosa concisa y precisa que no necesita dar explicaciones y solo insinuando lo dice todo haciendo de Europa una novela de apariencia sencilla y de realidad compleja.

Como complejos son también los personajes. Una Heda soberbia con un magnífico perfil que con apenas unas pinceladas consigue transmitir al lector toda la fortaleza y toda la vulnerabilidad que habitan en ella. Todo el dolor, la tristeza, la sensación de haber perdido una vida y una identidad que se quiere recuperar aun viviendo una realidad que amenaza desde cada esquina. El desamparo y la desprotección quedan perfectamente reflejados en una novela en la que el desequilibrio se palpa y se torna inquietante para un lector que no puede evitar sentirse en cierto modo culpable desde su comodidad.


En definitiva, Europa es una novela dura pero sin duda necesaria. Una novela tan breve en su lectura una vez te adentras en sus páginas, como intensa la huella tras cerrar el libro.

Ficha técnica

3 de julio de 2017

Esta semana leo... #197

Primer día de vacaciones con el firme propósito de mantener esta sección y de al menos publicar una reseña a la semana. Veremos si cumplo alguna de las dos cosas... Por lo pronto os cuento que leo La mala hierba de Agustín Martínez y que si lo acabo no tengo ni idea de cuál comenzaré, libros no me van a faltar porque me he venido a la playa bien surtida, cualquiera diría que tengo meses y meses de vacaciones.

¿Y vosotros, qué leéis?

2 de julio de 2017

Ganador de París, amigo mío de Robert Giraud

¿Queréis saber quién disfrutará de la lectura de París, amigo mío de Robert Giraud? Pues no os hago esperar más, la ganadora es...

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¡Felicidades, Angie! Envíame tus datos postales y número de teléfono a entremislibrosyo@gmail.com.

¡Gracias a todos por participar!

1 de julio de 2017

Ganador de Latidos de Franck Thilliez


Ya tenemos el nombre de la persona que disfrutará de la lectura de Latidos de Franck Thilliez y el flamante ganador de un ejemplar y es... 

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¡Felicidades! Envíame tus datos postales y número de teléfono a entremislibrosyo@gmail.com para que se los haga llegar a la editorial y el resto no olvidéis visitar los otros blogs organizadores por si habéis sido afortunados con ellos.


¡Gracias a todos por participar!

30 de junio de 2017

Tres enanos y pico - Ángel Sanchidrián


A veces hay que correr riesgos. Yo la verdad es que no soy mucho de ello, desde luego no en mis lecturas y raro es que me veáis leyendo géneros no habituales en mí, entre otras cosas porque las poquísimas veces que me he sentido aventurera y me he lanzado, la piscina ha resultado no tener agua y he salido descalabrada. Pero en esta ocasión no ha sido así, no solo había agua, sino que hasta he chapoteado gustosamente sumergiéndome en la fantasía y el humor de Tres enanos y pico.

Sinopsis


Wifo Medroso es un joven estudiante, cobarde y enclenque, que realizará sus prácticas de Enanología en la ciudad de Villa Trifulcas. Hasta aquí podría parecer una historia anodina y sin ningún interés. ¿Pero habría sido escrita si lo fuera?
Mientras el becario estudia las costumbres de los enanos, el mundo se encamina hacia el desastre.
Elfos racistas y xenófobos, una banda criminal dirigida por un niño de ocho años, enanas homicidas, políticos corruptos, trolls, orcos, guerreros errantes, ogros y magos, bosques encantados, reinas, asesinos, peleas, palizas, asedios y batallas, mentiras, secuestros, amenazas, un burro guardaespaldas y, aunque parezca increíble, mucho mucho más.
¿Qué podrá hacer Wifo, en medio de este follón, para salvar su propia vida y la de los enanos?

Mi opinión


Wifo Medroso, un joven y apocado estudiante humano, ha conseguido una beca para elaborar su tesis sobre Enanología y gracias a ella durante un año residirá en Villa Trifulcas, una ciudad enana. Dado el carácter y la fama que precede a los enanos (dedicados exclusivamente a trabajar en la mina el tiempo estipulado y después limitarse a beber, fumar hierba de la risa y tener el mayor número de broncas posible) ya suponía que su estancia allí probablemente no sería un paseo tranquilo, pero lo que nunca pudo imaginar es que se vería envuelto en una complicada lucha orquestada por los elfos, que valiéndose de trolls y orcos…

Vale. No sigo. Y no sigo porque sé que a muchos de mis lectores habituales os estoy asustando con este resumen y más de uno ya andáis descartando la lectura. Nada más lejos de mi intención porque sí, los personajes de esta novela son todos esos bichos ¡perdón! seres, que he nombrado, pero lo que vamos a encontrar en Tres enanos y pico es una sátira que nos enfrenta a todos los problemas que día tras día nos asaltan desde las pantallas de televisión en forma de noticias sobre la realidad política y social que vivimos y lo hace desde la fantasía y, sobre todo, desde el humor y la ironía. Y me he reído, me he reído muchísimo. A veces incluso a carcajadas, tanto que me prohibí sacar el libro de casa y limitarme a leerlo solo en la intimidad por temor a que alguien pretendiera encerrarme.

Y ciertamente los temas que trata no tienen gracia ninguna. No la tiene la corrupción, la xenofobia, los conflictos bélicos, el terrible problema de los refugiados… Pero Ángel Sanchidrián, con una narración cuidada, casi exquisita en ocasiones, nos invita con esta parodia a reflexionar sobre todo ello haciendo gala de un sentido del humor hilarante. El autor mezcla con buen criterio la típica ambientación de fantasía épica al más puro estilo Tolkien, con los problemas que nos acucian hoy en día y el resultado no puede ser más acertado. No cabe duda que la novela puede leerse también sin reflexión alguna, al lector que opte por ello sigo asegurándole la diversión, pero os recomiendo que no os quedéis solo en la superficie y vayáis hasta la crítica ácida y mordaz que realiza el autor.

El elenco de personajes es de lo más estrafalario que me he encontrado nunca en ninguna novela, aunque bien es cierto que como no me acerco a la fantasía épica ni con un palo deben ser los habituales y solo a mí me sorprende encontrarme en mis lecturas, además de los ya nombrados, con ogros, dríadas y elementales. Junto al protagonista, Wifo, muchos otros personajes destacan y tienen un papel fundamental, tanto que casi podríamos hablar de novela coral porque Tres enanos y pico no sería lo que es sin Grosa, Riñas, Follón, Rehostia… Y si con algún personaje tengo que quedarme es con Ramona, la madre de Wifo, que me ha deparado momentos realmente divertidos y es que no hay fantasía alguna que pueda evitar que una madre, bien porque ha estado todo el día trabajando, cocinando…, bien porque ha estado guerreando y dirigiendo a los díscolos enanos, diga en algún momento eso de es la primera vez que me siento en todo el día.

En definitiva, Tres enanos y pico es una novela en la que el autor derrocha talento e imaginación en esta particular y loca aventura para ofrecernos una crítica política y social rebosante de humor ácido. Una novela que, como mínimo, resulta muy pero que muy divertida.

Ficha técnica




28 de junio de 2017

Latidos - Franck Thilliez


Franck Thilliez era para mí un autor totalmente desconocido hasta que hace unos años una reseña hizo que se encendieran todas mis alarmas y me lanzara a leer El síndrome E, la tercera novela de una saga protagonizada por Franck Sharko y la primera en la que aparecía Lucie Hennebelle. Después vinieron Gataca y Atomka. Y aunque Thilliez tuvo a bien, hace dos años, deleitarnos con Paranoia, una novela fuera de la saga, han sido cuatro años de sequía sin poder disfrutar de estos dos policías franceses. Hasta hace unos días porque hoy os hablo de Latidos.

Sinopsis


Camille Thibault es una joven policía que sufre de horribles pesadillas desde que recibió un trasplante de corazón años atrás. En ellas aparece siempre la misma joven pidiéndole ayuda de forma desesperada. Cuando su nuevo corazón empieza a dar signos de rechazo, Camille tendrá una única obsesión: encontrar a su donante y descubrir su pasado.

Mientras, el investigador de la policía de París Franck Sharko deberá hacer frente al caso más difícil de su carrera: la muerte de doce jóvenes y la conexión con una mujer que reaparece, ciega, tras pasar mucho tiempo bajo tierra. Pero algo extraño sucede: a cada pista sobre la investigación que Sharko persigue, una mujer policía se le adelanta…

Mi opinión


Camille Thibault es una joven gendarme en Villeneuve-d’Ascq que nació con una afección cardíaca congénita. Por ello, y a pesar de su juventud, hace un año tuvo que pasar por un trasplante de corazón. Desde hace unos meses sufre pesadillas e incluso su carácter y sus apetencias están cambiando, algo que ella achaca al trasplante y que la impele a buscar desesperadamente a la persona cuya muerte le ha dado a ella la vida. De forma paralela una mujer es encontrada por unos agentes forestales en una galería excavada bajo un árbol que ha sido arrancado tras una fuerte tormenta. Todo parece indicar que lleva mucho tiempo bajo tierra. En pleno mes de agosto el excomisario Frank Sharko se encargará de la investigación bajo las órdenes de su joven jefe, Nicolas Bellanger.

Dos hilos argumentales que terminarán confluyendo en un momento determinado, pero hasta que esto sucede el lector posee mucha más información que el equipo investigador, que casi se encuentra dando palos de ciego, lo que añade tensión a una novela que anda sobrada de ella. Una novela y una trama en la que se dan cita sucesos de repercusión internacional más allá de las fronteras francesas en las que se desarrolla Latidos, y que son perfectamente ensambladas en la narración a pesar de que una de ellas, la que afecta directamente a nuestro país, me ha parecido que está un poco traída por los pelos, rayando casi lo oportunista, y haciendo que el autor se tome ciertas licencias novelísticas, como la forma de trabajar y obtener información de la policía francesa fuera de su país, que en mi opinión hacen un flaco favor a un autor del que siempre he tenido la impresión de estar perfectamente documentado a la hora de elaborar cualquier detalle de sus tramas. Más aún si tenemos en cuenta que según parece para Thilliez en Francia, como en cualquier país con un mínimo de garantías, es necesaria una orden judicial para todo, y en España con que la policía francesa te enseñe la placa ya es suficiente para obtener todo tipo de datos confidenciales.

Salvando esta pequeña pega y algún que otro error sobre distancias y medios de desplazamiento de un lugar a otro que fácilmente se pueden consultar en Google Maps, la lectura de Latidos ha sido un no parar de principio a fin. Con un ritmo de vértigo la novela te atrapa desde el inicio y no te suelta a golpe de giros y sorpresas hasta un desenlace brillante y es que a pesar de lo predecible en cuanto al fondo del caso investigado, Thilliez se desmarca con una conexión a una de sus anteriores novelas que sencillamente me dejó con la boca abierta y con ganas locas de leer la siguiente entrega, que afortunadamente no se hará esperar demasiado y podremos disfrutar en septiembre.

Franck Thilliez sigue esmerándose no solo en ofrecernos una trama oscura que atrapa al lector irremediablemente, sino que cuida el dibujo de los personajes y así Sharko y Hennebelle siguen evolucionando novela tras novela, no son los mismos que conocimos en El síndrome E y todo el bagaje de las entregas anteriores los han convertido en las personas que son hoy con una evolución lógica que hace de ellos unos personajes que se sienten como personas de carne y hueso que parecen saltar del papel. Junto a ellos Camille es también un personaje que nos resultará muy humano, con un perfil trazado con acierto y acorde con lo que ha vivido y sufrido desde su infancia. Y Bellanger, un personaje que cobra gran protagonismo y al que me apetece muchísimo seguir conociendo y ver cómo va evolucionando.

Latidos es probablemente la novela menos científica de la saga lo que hace que el meollo de la trama sea más asequible y predecible desde muy pronto, quizá precisamente por eso yo he echado de menos esa parte de ciencia que me ha subyugado en las novelas anteriores, pero a cambio el autor ha aprovechado para enfrentar al lector a un dilema moral de me difícil respuesta hasta que uno no se ve en esa complicada situación que puede significar la vida o la muerte. Nos enfrenta también el autor a lo más oscuro y depravado del ser humano, el Mal con mayúsculas y lo hace sin tapujos y sin paños calientes. No ahorra al lector las descripciones escabrosas aunque tampoco abusa de ellas de forma innecesaria, sabiendo encontrar ese punto de equilibrio en el que consigue poner ante los ojos del lector todo el horror que subyace en las páginas de la novela.

Como os he dicho al principio, Latidos forma parte de una saga que sí hay que leer en orden, aunque no me voy a poner tiquismiquis y a pesar de haber dos novelas anteriores protagonizadas por Franck Sharko podéis empezar perfectamente por la tercera, El síndrome E, ya que el autor se encarga de darnos las claves suficientes para saber cómo ha llegado el protagonista a ser quién es desde las dos primeras novelas, pero en ningún caso aconsejo lanzarse a por ésta a las bravas ya que no solo os estaríais perdiendo unas buenas lecturas, sino que además no disfrutaríais de esta en toda su dimensión.

En definitiva, Latidos es una novela negra que se lee a ritmo de thriller. Una lectura brutal y adictiva que una vez comienzas no puedes parar de leer y que yo no dudo en recomendaros. 

Ficha técnica




26 de junio de 2017

Esta semana leo... #196

Un lunes más os cuento que leeré esta semana. Me dispongo ya a ser poco ambiciosa porque en unos días comienzan mis vacaciones y tengo muchas cosas que hacer así que no podré dedicar a la lectura todo el tiempo que quisiera. Ayer comencé No está solo de Sandrone Dazieri y en principio no creo que me dé tiempo a leer ninguno más.

Os recuerdo que hay dos sorteos activos en el blog que terminan el próximo jueves: Latidos de Franck Thilliez, al que podéis apuntaros aquí y París, amigo mío de Robert Giraud, al que podéis apuntaros aquí.




Y vosotros ¿qué leéis?

23 de junio de 2017

Las lágrimas de Claire Jones - Berna González Harbour


En ocasiones no he sido demasiado escrupulosa respetando el orden de las sagas para adentrarme en alguna de ellas, pero lo cierto es que últimamente me estoy reformando hasta que en forma de sorpresa llega a casa la tercera entrega de una saga cuyas dos novelas anteriores debo admitir que desconocía así que entonando para empezar esta reseña un mea culpa hoy os hablo de Las lágrimas de Claire Jones.

Sinopsis


La comisaria María Ruiz se encuentra desterrada en una de las provincias españolas más tristes para una investigadora criminal. En Soria el último suceso irresuelto del que se tiene noticia ocurrió en 1954, cuando una mujer que presuntamente asesinó a su marido con matarratas desapareció para siempre. De estar viva, tendría 101 años. Desde que la destinaron a Soria, sacándola de la fiebre de Madrid, la comisaria Ruiz viaja todos los fines de semana a Ávila, donde acompaña en su trance entre la vida y la muerte a su compañero Tomás, que está en coma. Su viejo amigo, el comisario Carlos, finalmente ha conseguido convencerla para que un fin de semana se airee y vaya a visitarlo a Santander. Pero lo que tenían que ser un par de días de tranquilidad se convierte en el mejor incentivo para la comisaria Ruiz. El nuevo caso que Carlos tiene entre manos arranca con un coche abandonado en la zona del puerto. En el maletero, una chica muerta, y en el asiento del copiloto, un ejemplar del periódico The Times con fecha del 15 de octubre de 1998 y una noticia recortada. A estas pistas tendrá que enfrentarse una comisaria a quien el caso no le pertenece, pero que ella sí que necesita para no perder la cabeza y volver a sentirse realmente en activo y cercana a la realidad que mejor la define.

Mi opinión


La comisaria María Ruiz, de 40 años y anteriormente psicóloga del cuerpo, ha sido trasladada a Soria, una ciudad tan tranquila que amenaza con matarla de aburrimiento, tanto como para dedicarse a echar un vistazo a los casos no resueltos y encontrarse con que el último asesinato tuvo lugar en 1954. Su día a día transcurre con una calma que solo se ve rota cuando cada fin de semana se desplaza hasta Ávila donde Tomás, su pareja y también policía, está hospitalizado en coma. Tal es el estado de abatimiento de María que su amigo Carlos, comisario en Santander, la convence para que uno de esos fines de semana descanse y se divierta un poco con él en su ciudad. La aparición del cadáver de una joven en un coche abandonado hará que ese fin de semana no sea exactamente como esperaban.

Comienza así una investigación que enlazará sorprendentemente con la historia de los cuáqueros, una comunidad religiosa fundada en Inglaterra en el siglo XVII que defiende a justicia, la vida sencilla, la honradez estricta y el pacifismo. Un tema realmente interesante y que yo desconocía por completo a pesar de que esta comunidad tuvo un importante papel en la ayuda que los refugiados españoles de la Guerra Civil recibieron en los campos franceses. A través de numerosos saltos temporales que sin confusión alguna nos llevan desde la actualidad en la que se está llevando a cabo la investigación, hasta el pasado reciente en el que conoceremos a Claire Jones, la autora hace gala de un estilo sencillo y cuidado en una trama compleja y oscura que nos mostrará lo más depravado del ser humano en esta historia en la que el presente enlaza con una historia de la posguerra que nos dará las claves para la resolución del caso.

Las lágrimas de Claire Jones refleja fielmente cómo se siente la comisaria Ruiz en su destierro soriano, con una carrera profesional que parece ir hacia atrás en lugar de progresar y con una vida personal que se ha desmoronado. Si todo esto lo he sentido y vivido como lectora no me ha ocurrido lo mismo con las relaciones personales que existen entre los distintos personajes, llegando a resultarme en algún momento un tanto forzadas y poco naturales, aunque lo achaco al hecho de no haber leído las anteriores entregas y es que aunque estamos ante una novela que, al igual que sus predecesoras, es autoconclusiva en cuanto al caso que se investiga, no cabe duda que los perfiles se empiezan a trazar desde la primera novela y las amistades o enemistades entre ellos se forjan ahí. En cualquier caso, es una apreciación totalmente personal y la novela puede leerse de forma independiente ya que la autora proporciona información suficiente para que el lector conozca quién es quién.

Una de las cosas que más me ha gustado es el perfil que se realiza de Claire Jones, una protagonista ausente a la que principalmente conoceremos por lo que otros nos cuentan de ella. Una joven guapa y dulce que parece tenerlo todo y que se encuentra pavorosamente sola, lo que la convierte en una víctima fácil de cualquier persona sin escrúpulos, justamente lo que parece rodearla desde su nacimiento. Sí he sentido cercano a este personaje y aunque en muchos momentos no haya podido compartir su forma de actuar y sentir es sin duda un personaje con el que fácilmente se empatiza.

En la novela destaca especialmente su ambientación. A través de las palabras de la autora me he sentido trasladada no solo al tedio soriano, sino muy especialmente a la sordidez de ciertos negocios y a la corrupción policial. Berna González Harbour dibuja con acierto los escenarios en los que el lector se sumerge con el temor propio del ciudadano de a pie no acostumbrado a ciertos ambientes en los que la escopolamina y otras sustancias están a la orden del día.

En definitiva, Las lágrimas de Claire Jones es una novela negra con una trama compleja bien armada y muy bien resuelta que nos llevará de paseo a lo más bajo del ser humano y que nos enfrentará a la soledad de sus personajes.

Ficha técnica

21 de junio de 2017

La cacería - J.M. Peace


Thriller, portada llamativa y contraportada de lo más atractiva. ¿Cómo iba a resistirme? Confieso que no hice ni el intento y en cuanto vi esta novela entre las novedades que Ediciones B nos presentaba para el mes pasado no me lo pensé dos veces y me hice con ella. Hoy os hablo de La cacería.

Sinopsis


Samantha Willis es una oficial de policía de Queensland, Australia, y una mujer convencida de su capacidad de cuidar de sí misma. Al menos hasta que cae en manos de un peligroso psicópata, cuyo juego consistirá en cazarla como a un animal.

La detective Janine Postlewaite no conoce a Sammi personalmente, pero los agentes de la ley se cuidan los unos a los otros, y dirigirá la investigación con tenacidad. Mientras un asesino da caza a Sammi, Janine deberá reunir las pistas que podrían conducir hasta esta.

Todo se convertirá en una carrera contra el reloj, en la que Sammi deberá apelar, para sobrevivir, a su sangre fría y su experiencia como policía, mientras sus colegas intentan descifrar las pruebas antes de que el sádico asesino lleve a cabo su juego mortal.

Una novela de suspense trepidante, que denota la pericia y la experiencia de la autora acerca de los procedimientos policiales.

Mi opinión


Samantha Willis es una joven policía que tras una pelea con su pareja decide pasar una noche de juerga con una amiga. La noche no terminará como esperaba y cuando decide volver a casa es secuestrada por un psicópata dispuesto a llevar a cabo un macabro juego con ella. Janine Postlewaite será la encargada de dirigir la investigación que se presenta como una auténtica carrera contrarreloj. Y hasta aquí puedo leer, el resto es mucho mejor que lo vayáis descubriendo por vosotros mismos.

La cacería parte de una premisa quizá poco original, como es el secuestro de una joven, pero que funciona desde las primeras páginas ya que promete una angustia que a pesar de estar ahí se va diluyendo poco a poco hasta quedar un tanto estancada, aunque ello no impide que el lector siga devorando páginas mientras asiste a la lucha por la supervivencia que está llevando a cabo Samantha y es que el juego que le propone su secuestrador es de lo más retorcido. La cacería es sin duda una novela muy ágil en la que la fluidez de la trama se ve favorecida por los capítulos cortos y por la alternancia de situaciones, pasando de las vivencias de Samantha en su particular huida, a la investigación policial que se está llevando a cabo para intentar encontrarla con vida, con unos capítulos siempre encabezados por el lugar y la hora en la que nos encontramos por lo que no hay cabida a la confusión a pesar de los saltos de la narración. 

Las dos protagonistas tienen en común no solo ser ambas policía, sino ser dos mujeres que no se amilanan ante la adversidad y con una perseverancia a prueba de cualquier contratiempo. Junto a ellas, el protagonista masculino, el secuestrador, frío, calculador y capaz de ponernos los pelos de punta con solo dos palabras. El resto son meramente accesorios necesarios en una novela en la que el peso lo tiene la trama por lo que todos los personajes, tanto principales como secundarios, aparecen meramente esbozados para que el lector se haga una idea de ellos, pero sin entrar en perfiles detallados. Más conseguido está el ambiente opresivo y claustrofóbico en el que se encuentra Samantha, consiguiendo trasladar al lector la desesperación y el miedo atroz que siente, su lucha por sobrevivir convierte La cacería en una novela que difícilmente puedes parar de leer aunque conforme avanza la lectura la tensión inicial vaya disminuyendo.

La cacería es una novela cruda y realmente creíble, al menos a mí me lo ha parecido, no me ha costado nada imaginarme una situación, por llamarlo de alguna forma, así. El estilo de J.M. Peace es sencillo y directo, con una prosa sin florituras y primando como os decía la acción la autora, policía en activo, hace gala de su conocimiento de la rudimentaria policial, de los procedimientos y de las zancadillas que en ocasiones el propio sistema pone a una investigación que no siempre puede esperar a que se resuelvan los temas burocráticos. 

En definitiva, La cacería es una novela entretenida que cumple con su objetivo de entretenimiento convirtiéndose en uno de esos libros perfectos para leer en la orilla del mar sin más pretensión que pasar las horas.

Ficha técnica