Hay
títulos, muchos títulos, que anotas cuando ves la reseña en algún otro blog y
que, aunque te interesan, no te lanzas a por ellos ya que la lista de
pendientes amenaza no ya con ser interminable e imposible de cumplir, que lo
es, sino con convertirse en infinita. Y ese libro se queda en otra lista, la de
los deseos, y cuando transcurre un poco de tiempo, pasa a ser uno de los
olvidados salvo que aparezca en tu camino. Sí, eso que tantas veces decimos: si
se cruza en mi camino… Pues bien, uno de esos libros que hacía cola y que
parecía condenado a ser olvidado, se cruzó en mi camino. Hoy os hablo de
“Estricnina”.
SINOPSIS
Ignacio tiene once años cuando descubre
que el cura al que sirve como monaguillo ha asesinado a su madre. Sin
pensárselo dos veces decide vengar su muerte.
Tras más de cuatro décadas, los
remordimientos siguen escondidos en su apagada y triste existencia. Sin
trabajo, separado y con un hijo al que apenas ve el destino le tiene preparada
una jugarreta y le pone de nuevo frente a todo lo que ha intentado olvidar y
que aún no ha cicatrizado.
LA AUTORA
Mercedes
Sáenz Blasco (Logroño, 1969) es Diplomada en Enfermería y trabaja en el
Hospital de Mérida, ciudad en la que vive. Ha ganado el IX Certamen de Relatos
Carmen de Michelena y el segundo premio del IX Certamen de Relato Corto Encarna
León, entre otros. Estricnina, su primera novela publicada, ha sido finalista
del XXXIV Premio de Novela Felipe Trigo.
MI OPINIÓN
No
cabe duda que “Estricnina” tiene un comienzo de esos que te dejan rápidamente
enganchado a sus páginas. No solo descubrimos que un cura ha asesinado a la
madre del protagonista, cuando él aún era un niño, sino que ese niño, además,
tomó cumplida venganza. Así conocemos a Ignacio, ya adulto, un hombre normal y
corriente que encierra ese secreto que se nos ha desvelado nada más comenzar la
lectura. Periodista en paro decide ampliar sus conocimientos de idiomas sin
saber que esta decisión lo abocará directamente a su niñez al reencontrarse con
Adeline, la cual se encargará también de poner un poco de luz en su gris vida.
Al mismo tiempo, la repentina enfermedad de su tía le hará trasladarse desde
Mérida hasta Logroño y volver a las calles de su infancia, las calles donde
todo comenzó.
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| Mercedes Sáenz Blasco |
Un
planteamiento muy atractivo a partir del cual la autora desarrolla una trama
bien armada en la que alternando presente y pasado construye una historia con
tintes más costumbristas de lo que el inicio podía hacernos suponer. Como suele
suceder cuando una novela se desarrolla en dos hilos temporales, la del pasado
me ha parecido mucho más atractiva que la del presente ya que esta última, en
algún momento, me ha resultado excesiva y forzada y aunque el protagonista
principal, Ignacio, es un personaje solvente y muy bien construido, no me he
sentido lo mismo con Adeline, a la que me ha costado un poco más creerme o
simplemente sea que me ha caído rematadamente mal con sus aires de diva. En
cambio la trama que se desarrolla en el pasado me ha parecido más natural y,
sobre todo, me ha cautivado el retrato preciso que la autora construye de un
barrio y de la vida en él. La calle Datrás y la calle Dalante,
las vecinas cotillas, los franchutes, sobre todo ellas, que vienen a trastocar
el tórrido verano riojano con sus perfumes, su sofisticación y con su
modernidad casi pecaminosa para un barrio de currantes y beatas. Es en esta
parte donde la novela se torna costumbrista y entrañable, con un aire de
nostalgia que me ha cautivado.
Con
una prosa ágil, directa y sin florituras, y una narración en primera persona a
cargo del propio Ignacio, Mercedes Sáenz construye una novela de intriga
salpicada con ciertos toques de humor e ironía que me han arrancado alguna
sonrisa. El lenguaje sencillo y coloquial, las descripciones justas para situar
al lector en los escenarios donde se desarrolla la acción, Mérida y Logroño, y
un buen equilibrio entre diálogo y narración, hacen que “Estricnina” sea de uno
de esos libros cuyas páginas vuelan en las manos y lees casi sin darte cuenta.
Una novela en la que todos los misterios y dudas planteadas quedan resueltos al
final y, si bien el desenlace resulta bastante predecible desde poco más allá
de la mitad de la lectura, también es cierto que la autora nos reserva alguna
sorpresa más que dará un giro distinto a todo lo leído.
En
definitiva, “Estricnina” es una novela en la que la venganza y los secretos
largamente silenciados son sin duda los temas principales. Una novela que en
general me ha gustado mucho y en la que la autora maneja la intriga con buen
pulso, sorprendiéndome en más de una ocasión que se tratara de una primera
obra. Habrá que seguirle la pista a Mercedes Sáenz.



