10 de agosto de 2015

Esta semana leo... #103


Esta semana leo, esta semana lloro, esta semana me desespero... Sí, esta semana me reincorporo al trabajo tras mis merecidas vacaciones y estoy que ni estoy... En serio ¿cómo es posible que tres semanas pasen tan rápido? Parece que el 17 de julio fue ayer, ese día en el que me despedí en la oficina pidiendo por favor que no me llamara nadie por teléfono y en un visto y no visto estoy aquí de nuevo.

La vuelta ayer fue dura, pero el madrugón de hoy no tiene nombre, lo único que me consuela es pensar que tanto ésta como la próxima, son semanas de muy poquito jaleo en la oficina, días de apenas nada, casi ni sonar el teléfono, por lo que puedo ir recuperando mi ritmo habitual poco a poco y aderezándolo con alguna escapadita que haré durante el mes, aunque sólo será de fin de semana porque vacaciones, hasta Navidad, no hay más.

No me quejo más y os cuento qué leeré esta semana. Esta madrugada pasada (acertáis los que acabáis de pensar que anoche no podía dormir) terminé "Las cuatro torres" de Leandro Pérez, una novela negra de la que un día de estos os contaré mis impresiones porque tengo un atraso con las reseñas tremendo. Y hoy mismo comenzaré otro thriller, en este caso "La trampa" de Mélanie Raabe.


Y vosotros ¿qué leéis?

29 de julio de 2015

EO - Luis Cerezo


Cuando desde varios blogs nos ofrecieron la oportunidad de participar en la lectura conjunta de “EO” tuve alguna duda al ver la sinopsis por lo que preferí leer el primer capítulo en la web del grupo editorial antes de lanzarme a la aventura. Y me gustó lo que leí. La historia de Pedro prometía ser una historia especial. Lamentablemente se ha quedado en una historia simplemente diferente y es que, como muchos ya sabéis, “EO” no ha sido la lectura que esperaba y hoy os cuento las razones.


SINOPSIS

«Entonces lo descubrió: le estaba mirando. Olvidó gritar, escapar o cerrar la boca, abierta por la sorpresa. No pudo apartar los ojos de su visión...»

Así comienza la aventura más extraordinaria que un niño y un animal han vivido nunca. Una historia de valentía y amistad en la que Pedro, un niño que vive en un entorno dramático y solitario, se encuentra a un elefante en la ribera del río. Tratando de huir de la realidad de los adultos que tanta infelicidad le causa, Pedro decide ocultar su descubrimiento para conservarlo como amigo. Pero un elefante es un secreto difícil de esconder...

Luis Cerezo escribe un vertiginoso relato en el que un niño afronta una huida del dominio de los adultos y su universo controlado. Una fábula contemporánea que, desde el contraste entre la mezquindad y la ternura, entre la sinrazón y la amistad, entre la cruda realidad y la magia, cambia la forma de ver el mundo.


EL AUTOR

En su web podemos leer que Luis Cerezo (1969, Barcelona) es músico, cineasta y escritor.

Desde muy pequeño escribía historias, y se evadía en juegos imaginarios que reproducía en su entorno visual cercano debido a un trastorno ocular que no fue detectado hasta los diez años. Comenzó su precoz carrera profesional como batería a los quince años (1985). Dedicado a tocar en orquestas por las noches, al estudio de arte y al boxeo amateur, acostumbraba a participar en las jam sessions de la Cova del Drac, donde conoció a algunos de los grandes músicos de jazz del momento. Tiempo después, tras asistir a un concierto de Elvin Jones, decidió abandonar su carrera como intérprete y fundó Bloc Visual (1996), corporación de empresas dedicada a la comunicación.

Inspirado por la revolución del cine digital, vendió sus participaciones en la compañía con la intención de producir su primer largometraje experimental, N@ufragos (2004). Fundó Cinelibre (2006), plataforma de producción alternativa inspirada en el cine de guerrilla, y redactó un manifiesto que promueve la autoría en solitario de guion, dirección, fotografía, música y montaje. Según dichas pautas, filmó tres largometrajes con micropresupuesto, piezas que, junto a su obra documental, han sido estrenadas en Madrid, Montreal, Bogotá, Varsovia y Shanghái. En 2015 publicó su primera novela, Eo.


MI OPINIÓN

Podríamos decir que “EO” es una fábula contemporánea que comienza cuando Pedro, un niño solitario cuya madre pasa todo el día trabajando y con problemas relacionales también en el colegio, donde su único amigo padece síndrome de Asperger, encuentra un elefante con el que entablará una relación tan especial que le llevará a evadirse de todos los problemas que pueblan su día a día, aunque conocerá otros, y le ayudará a crecer en un mundo en el que él sabe bien que las cosas no son siempre fáciles.

Quizá el problema principal es que no me he creído “EO”, y no me refiero con esto a que la historia deba ser necesariamente realista para convencerme y poder disfrutarla, sino que debe ser creíble por muy inverosímil que sea lo que se me está contando. Y en “EO” no me he creído nada. No me he creído a Pedro, un niño que, a pesar de que las primeras páginas me inspiró ternura, no he sentido como tal y me ha resultado exagerado en su soledad y en sus penas; un niño bueno e inocente hasta aburrir (las mentirijillas que le cuenta a su madre no cuentan, eso entra dentro de lo normal). No me he creído a Susana, una madre con un horario tan demencial que sale de casa antes de que Pedro se levante, vuelve cuando ya está dormido y deja la casa llena de post-it cursis con indicaciones de cómo calentar la comida precocinada con la que se alimenta.

Luis Cerezo
O quizá todo sea que no he entendido lo que Luis Cerezo quería contarme. Son muchos los temas que el autor aborda en esta novela, principalmente la amistad, el abandono infantil y el maltrato animal, pero todos ellos se me han antojado un tanto fríos en su tratamiento a través de un narrador en tercera persona que no se implica en una historia que prometía ser tierna y mágica, pero que no ha conseguido despertar mi interés más allá de unas primeras páginas que, aunque lentas, presentaban a unos personajes que podían haber sido entrañables y que no he sentido como tales. Unas primeras páginas de una historia que a mí, sinceramente, ha terminado resultándome un tanto reiterativa y que he tenido que obligarme a terminar de leer porque se trataba de una lectura conjunta. Porque yo sí soy de las que abandonan lecturas cuando no me llenan, les doy mil oportunidades, pero si finalmente no encuentro lo que busco no dudo en pasar al siguiente libro.

Otro aspecto que me ha sorprendido es el retrato que se hace de Mérida, ciudad en la que se desarrolla la acción y que no tengo el gusto de conocer, pero de la que he tenido la impresión en todo momento de ser un escenario deprimido tras otro. Daba igual que estuviéramos en el barrio de Pedro, o en el río, o en cualquier otro lugar, pero nada alrededor de Pedro y el elefante parecía indicar nada bello, todo eran descampados, pabellones abandonados… Insisto en que no conozco Mérida, pero es uno de esos lugares a los que siempre digo “tengo que ir” y con este libro casi se me quitan las ganas.

Si el desarrollo del libro no me ha convencido, no sé muy bien qué deciros sobre un final que a pesar del tiempo transcurrido sigue dejándome descolocada cuando pienso en él. Bien es cierto que era difícil salir del charco en el que el autor se había metido y que probablemente sólo un final así era la opción que más se ajustaba a una historia que como podéis ver no me ha llegado en ningún momento.

Sin duda “EO” cuenta con un planteamiento muy interesante, aunque no resulte novedoso ya que son muchas las historias de niños y animales que nos ha traído el cine y la literatura, pero en este caso se queda en ese planteamiento, sin conseguir desarrollar lo que pretendía, sin conseguir imprimir en sus páginas esa magia prometida.

Nunca es fácil hacer reseñas que no son positivas, pero como siempre os digo en estos casos, ésta no deja de ser simplemente una opinión personal que estoy segura difiere totalmente de la de muchos otros lectores que sí disfrutarán de la historia de “EO”.




26 de julio de 2015

Esta semana leo... #102


Esta semana leo o debería decir que pretendo leer porque vaya días llevo de leer apenas unas páginas... He estado muy ocupada desde el jueves pasado y la verdad es que he leído poquísimo, aunque sí que he terminado "El domador de leones" y leído las primeras páginas de "Cuando estábamos vivos". 

También tengo entre manos "Cartas a una extraña" del que llevo aproximadamente la mitad por lo que estos dos libros serán los que ocupen mi tiempo esta última semana del mes de julio. 

Aprovecho para comentaros que salvo la reseña de "EO" que está programada para el próximo miércoles y la de "Cartas a una extraña" para la que también tengo una fecha tope, el blog se toma vacaciones hasta mediados de agosto, fecha en la que su administradora volverá a estar centrada...

Sed buenos y disfrutad.