4 de junio de 2018

Esta semana leo... #243


Un lunes más os cuento cuáles serán mis lecturas de esta semana que comienzo con El monasterio de Luis Zueco, novela con la que cierra su Trilogía Medieval junto a El Castillo y La ciudad.

La terminaré el martes o el miércoles como muy tarde y no tengo demasiado claro cuál comenzaré, solo que probablemente sea una novela negra o policíaca y tengo tantas para elegir que no sé si terminaré con un pito pito, gorgorito.

Y vosotros ¿qué leéis?

2 de junio de 2018

Ganador de Mujeres errantes


Ya tenemos el nombre de la persona que disfrutará de la lectura de Mujeres errantes de Pilar Sánchez Vicente y el flamante ganador de un ejemplar y es...

a Rafflecopter giveaway

¡Felicidades, Ángela! Necesito tus datos postales y número de teléfono para que la editorial te haga llegar el ejemplar. Como ya sabes para ello preciso de tu consentimiento expreso por lo que en el correo que envíes a entremislibrosyo@gmail.com debes incluir el siguiente texto:

"Doy mi consentimiento al tratamiento de los datos que proporciono en este correo con el único fin de recibir el premio de este sorteo, un ejemplar de Mujeres errantes de Pilar Sánchez Vicente, y acepto que estos sean cedidos a la editorial encargada del envío."

El resto no olvidéis visitar los otros blogs organizadores por si habéis sido afortunados con ellos.



¡Gracias a todos por participar!

1 de junio de 2018

Un hotel en Malmö - Marie Bennet


No me canso de leer historias ambientadas en la Segunda Guerra Mundial, se centren más o menos en el conflicto bélico o en las vivencias personales de los personajes, lo cierto es que siempre me aportan algo y es por ello que siempre caigo en volver a ellas, especialmente cuando se desarrollan en escenarios poco habituales como es el caso de la novela de la que os hablo hoy, Un hotel en Malmö.

Mi opinión


En Un hotel en Malmö conoceremos a Georg, un joven que durante el invierno de 1940 ha sido movilizado por lo que ha tenido que abandonar su hogar en Malmö, su trabajo y su joven esposa, con la que se ha casado hace tan solo unos meses. Junto a otros jóvenes, la mayoría tan inexpertos como él, se dirige a la frontera con Finlandia, un lugar inhóspito, de temperaturas extremas durante el invierno y donde las pésimas condiciones de vida y los abusos de los superiores jerárquicos convertirán su existencia en un auténtico infierno. Mientras, su esposa Kerstin ha vuelto a casa de sus padres, con su único sueldo ya no puede mantener el apartamento que fue su hogar de recién casada, y su vida se limita a su trabajo hasta que conoce a Viola, una mujer culta, rica e independiente que representa todo lo que ella no es y con la que rápidamente trabará amistad.

Estamos ante una de esas novelas que aun ambientándose en la Segunda Guerra Mundial su trama no se centra en el conflicto bélico, sino en la repercusión que éste tiene en la vida de los personajes, tanto de aquellos que fueron llamados a filas, como de los que se quedaron en su hogar pero con una vida que en nada puede parecerse a la que tenían hasta ese momento, una vida en la que todos los sueños han quedado truncados y en la que no queda más remedio que reinventarse y luchar. Así, Un hotel en Malmö es una historia de adaptación, de supervivencia y de segundas oportunidades porque si adaptarse a una guerra es complicado, también lo es volver a lo que un día dejaste atrás y ver que, aunque los escenarios sean los mismos, ni el que vuelve ni los que quedaron volverán a serlo, sus vidas han cambiado para siempre.

Marie Bennet nos dibuja tres protagonistas, Georg, Kerstin y Viola, muy distintos entre sí, y realiza un gran trabajo trazando con minuciosidad sus perfiles y haciéndoles evolucionar, especialmente a Georg y Kerstin, conforme sus circunstancias vitales van cambiando. El regreso de Georg, que debía ser motivo de gran alegría, desvela para ambos la inmensa brecha abierta en una relación que se vio truncada nada más comenzar. Los dos han vivido experiencias que jamás imaginaron y retomar su matrimonio donde lo dejaron se revela una tarea imposible. Son tantos los matices que la autora introduce y es tan vívida la descripción de las emociones de ambos que leyendo me he sentido muy cercana a ellos, aún siendo dos personajes que en general no han despertado mis simpatías, quizá porque cada uno en su papel los he sentido débiles, casi títeres en manos del destino, he podido entenderlos y he conseguido ponerme en su lugar, viviendo sus dudas, sus miedos y sus angustias. El otro gran personaje de la novela es Viola, una mujer enigmática con la que es fácil simpatizar al conocerla, pero que conforme avanza la novela se va mostrando con más dobleces de los que podíamos pensar.

Con un ritmo pausado, Un hotel en Malmö es una novela que va de menos a más quizá influida por una estructura basada en tres partes muy diferenciadas: una primera dedicada a Georg; la segunda dedicada exclusivamente a Kerstin y Viola; y por fin una tercera en la que todo confluye y en la que la lectura gana en agilidad. Es, además, una de esas novelas que una vez reposada, ha ido calando más en mí, quizá por la naturalidad y sencillez con la que la autora plantea temas tan duros y desgarradores como los que encontramos en esta novela, pero que sin embargo como lectora los he ido viviendo como el normal devenir dadas las circunstancias en las que la vida ha colocado a los personajes. Amor, espionaje, homosexualidad, traición… son muchos de los temas que trata una novela que va mucho más allá que hablarnos de la siempre omnipresente guerra.

En definitiva, Un hotel en Malmö es una novela que con ritmo pausado nos narra cómo la guerra cambia la vida de las personas y cómo el mayor conflicto, el más difícil de resolver y superar, es el personal, siempre atrapado en el sinsentido de la guerra.


Ficha técnica