"Un día, en octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva Yorf a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros...y las librerías."

Hoy se cumplen 16 años del fallecimiento de Helene Hanff, autora estadounidense nacida en 1916 en Philadelphia. Trabajó como publicista y escribió numerosas obras de teatro que nunca llegaron a representarse en Broadway aunque obtuvieron un relativo éxito en otros circuitos teatrales. Subsistió escribiendo guiones de series televisivas y terminó publicando en diversas revistas.
En 1970 publicó "84 Charing Cross Road", un libro epistolar en el que nos narra los 20 años de correspondencia que mantuvo con Frank Doel, librero de Marks & Co. en Londres, quien le proporcionaba obras clásicas de la literatura británica que en Estados Unidos no podía encontrar. La relación íntima que llegó a establecer con los empleados de la librería, a los que llegó a enviarles comida durante la escasez de la posguerra, queda plasmada en esta maravillosa colección de cartas.
Helene Hanff desarrollaría con el paso de los años una diabetes que finalmente la llevaría a fallecer el 9 de abril de 1997. El edificio de apartamentos donde vivió ha sido llamado "Charing Cross House" en su honor.
Una novela de corte humorístico que ha triunfado no solo como libro sino como serie de televisión, obra de teatro y cine. Pero ante todo, "84 Charing Cross Road" es una novela que rinde homenaje a los libros, a las librerías y a los lectores. Una pequeña joya que ningún amante de los libros debería perderse.