La
primera vez que leí un libro de Alejandro Palomas fue hace dos años con “Eltiempo que nos une” y descubrí a un autor que destilaba sensibilidad en cada
palabra y una capacidad increíble para imprimir sentido del humor en las
situaciones más trágicas. El año pasado leí “Una madre” y con esa novela el
autor culminó la conquista de mi corazón lector y se ganó una asidua a sus
publicaciones, así que cuando se anunció este año la publicación de su nuevo
libro, “Un hijo”, no dudé ni un momento y me hice rápidamente con él.
SINOPSIS
Guille
es un niño introvertido con una sonrisa permanente, y es un lector empedernido
con mucha imaginación. Solo tiene una amiga. Hasta aquí, todo en orden. Pero
tras esta máscara de tranquilidad se esconde un mundo fragilísimo, como un
castillo de naipes, con un misterio por resolver. El rompecabezas lo configuran
un padre en crisis, una madre ausente, una profesora intrigada y una psicóloga
que intenta armar el puzle que está en el fondo. Una novela coral que respira
sentimiento, ternura, vacíos, palabras no pronunciadas y un misterio
sobrecogedor.
EL
AUTOR
Alejandro
Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y Máster in
Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en
el mundo del periodismo con la traducción de importantes autores. Entre otras,
ha publicado las novelas "El tiempo del corazón" (publicada en
Siruela y por la que fue nombrado Nuevo Talento Fnac), "Tanta vida",
"El secreto de los Hoffman" (finalista del Premio de Novela Ciudad de
Torrevieja 2008 y adaptada al teatro en 2009), "El alma del mundo"
(finalista del Premio Primavera 2011), "El tiempo que nos une" y
"Una madre". Su obra ha sido traducida a diez lenguas.
MI
OPINIÓN
Alejandro
Palomas ha vuelto a cautivarme con este libro que si bien puede parecer una
especie de continuación de “Una madre”, no lo es. Guille es “Un hijo”, es el
protagonista de esta novela y es un niño muy especial. Vive solo con su padre
ya que su madre, azafata de profesión, se ha ido a trabajar a Dubái. Acaba de
llegar a un nuevo colegio y su única amiga es Nazia, una niña pakistaní. No se
relaciona con nadie más y aún así parece un niño feliz, un niño anormalmente
feliz en opinión de su tutora, cuyas alarmas terminarán de encenderse todas a
la vez cuando Guille, a la pregunta de ¿qué quieres ser de mayor? Conteste que
quiere ser Mary Poppins, no como Mary Poppins, sino ser ella. Todo esto llevará
a la tutora a pedir ayuda a la orientadora del colegio, para que la ayude a
desentrañar qué hay debajo de esa fachada de felicidad de Guille, esa felicidad
que parece ser tan sólo la punta del iceberg.
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| Alejandro Palomas |
Alternando
cuatro narradores distintos, todos ellos en primera persona, iremos conociendo
a Guille y su vida junto a su padre a través de las voces de Sonia, la tutora;
María, la orientadora sustituta del colegio, con quien Guille tendrá un vínculo
muy especial a pesar de saber que tendrá que marcharse, al igual que Mary
Poppins, cuando cambie el viento y la veleta que se ve desde la ventana de su
despacho gire hacia al oeste; Manuel, el padre, un hombre triste, que oculta un
gran dolor y que prefiere cerrar los ojos ante los problemas de su hijo y
seguir negando la evidencia; y el propio Guille. Quiero detenerme en esta
última voz, la de Guille, porque es aquí donde muy especialmente Alejandro
muestra su maestría al poner voz a un niño, al meterse en su piel y
transmitirnos su visión de las cosas desde la inocencia y la simplicidad de
razonamientos que sólo la infancia otorga.
Con
todos estos puntos de vista distintos de unos mismos hechos iremos poco a poco
componiendo el puzle del pequeño Guille, ese personaje que llega despacito para
anidar en el corazón del lector y del que tanto cuesta despedirse. Poco a poco
iremos encajando las piezas que nos permitirán conocer al pequeño y desvelar
qué oculta, cuáles son sus miedos. Para todo ello también contaremos con los
dibujos que realiza por encargo de la orientadora y las cartas que Guille
escribe y a través de todo ello iremos viendo el mundo con los ojos de un niño
que lleva una carga demasiado pesada, pero que cree que podrá solucionar todo a
la voz de “supercalifragilisticoespialidoso”.
“Un
hijo” es una novela llena de matices y con múltiples lecturas. Una novela que
se puede leer como simple entretenimiento, pero que encierra entre sus páginas
esa montaña rusa de sentimientos en la que nos sube Alejandro Palomas con cada
uno de sus libros. En esta novela catalogada como juvenil, el autor vuelve a
pillarnos con el pie cambiado, vuelve a sorprendernos, y nos atrapa en una lectura
llena de sensibilidad y llena, al mismo tiempo, de fuerza, de ganas de vivir,
de luchar ante las adversidades y todo esto lo transmite el autor con ese
lenguaje sencillo y esa prosa delicada salpicada de notas de humor que le
caracterizan.
Una
novela en la que de nuevo el autor nos sumerge en un torbellino de emociones
atrapándonos desde la primera página con esa aparente facilidad que tiene para
llenar de sentimientos cada palabra y con esa sensibilidad que te pone el
corazón en un puño, que te atrapa y que no te suelta hasta mucho tiempo después
de haber cerrado el libro y haber puesto la palabra fin a una historia que
continúa mucho más allá.
Alejandro
Palomas ha vuelto a darme uno de esos personajes que perduran en la memoria y,
al igual que lo hicieron Mencía y Amalia, Guille se quedará conmigo mucho
tiempo, todo el tiempo. Es un personaje inolvidable que, incluso ahora, días
después de haber terminado la lectura de “Un hijo”, consigue emocionarme con el
recuerdo de su ternura y de su valentía.
Ficha
técnica
Título:
Un hijo
Autor:
Alejandro Palomas
Editorial:
La Galera
Nº
de páginas: 288
ISBN:
9788494185755

