En mitad de un tórrido agosto mesetario, el sargento Bevilacqua, que pese a la sonoridad exótica de su nombre lo es de la Guardia Civil, recibe la orden de investigar la muerte de una extranjera cuyo cadáver ha aparecido en una urbanización mallorquina. Su compañera será la inexperta agente Chamorro, y con ella deberá sumergirse de incógnito en un ambiente de clubes nocturnos, playas nudistas, trapicheos dudosos y promiscuidades diversas. Poco a poco, el sargento y su ayudante desvelarán los misterios que rodean el asesinato de la irresistible y remota Eva, descubriendo el oscuro mundo que se oculta bajo la dulce desidia del paisaje estival.
A partir de una sabia mezcla de ingredientes policíacos, relaciones humanos y pinceladas de humor bien dosificadas, Lorenzo Silva construye una novela refrescante y llena de hallazgos.
EL AUTOR
EL AUTOR
Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca(Premio Primavera 2004), Niños feroces y la Trilogía de Getafe, compuesta por Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, El cazador del desierto y La lluvia de París. También es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro, iniciada con El lejano país de los estanques (Premio Ojo Crítico 1998) y a la que siguieron El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La niebla y la doncella, Nadie vale más que otro, La reina sin espejo y La estrategia del agua.
MI OPINIÓN
Esta novela abre la serie de Bevilacqua y Chamorro. En ella, a través de una narración en primera persona a cargo del sargento Bevilacqua, conoceremos la investigación que una pareja de guardias civiles lleva a cabo para esclarecer el asesinato de Eva, una ciudadana austriaca de vacaciones en Baleares. Este crimen brutal, además, se verá salpicado de drogas y sexo sin que el autor, a pesar de lo fácil que hubiera sido, caiga ni en la morbosidad ni en los detalles escabrosos que cualquier crimen de este tipo conlleva.
Dos cosas destacan en esta novela. Por un lado el magnífico dibujo que Lorenzo Silva hace de los personajes, incluso de aquellos que desde el inicio están muertos, como es el caso de Eva. Pero es en el caso de los dos guardias civiles, especialmente en Bevilacqua, donde el autor perfila un personaje muy completo y real.
El otro aspecto destacable de la novela son los magníficos diálogos, llenos de sarcasmos e ironía, donde el autor hace gala de su buen hacer a través de una combinación de investigación criminológica con sentido del humor en su justa medida y con una serie de reflexiones sobre la naturaleza humana que nor irá sirviendo a través del sargento.
Una novela fácil de leer con un final realmente inesperado pero no engañoso ni rebuscado. No me gustan las novelas negras que terminan con un asesino del que casi ni se ha oído hablar en toda la novela y del que además no quedan claros los motivos, me parece un truco muy fácil al que cualquier autor mediocre podría recurrir. Este no es el caso ya que como he dicho el final es totalmente inesperado pero las claves las teníamos delante de nosotros desde el principio.
Un libro ameno y ágil en el que lo mejor es, sin duda alguna, la heterodoxa pareja de guardias civiles que la protagoniza y es que nada como una investigación llevada a cabo por personajes tan de la tierra para disfrutar de unas entretenidas horas de lectura.
Reto Cruce de caminos negro y criminal
Reto 25 españoles
Mes temático de la novela negra
MI OPINIÓN
Esta novela abre la serie de Bevilacqua y Chamorro. En ella, a través de una narración en primera persona a cargo del sargento Bevilacqua, conoceremos la investigación que una pareja de guardias civiles lleva a cabo para esclarecer el asesinato de Eva, una ciudadana austriaca de vacaciones en Baleares. Este crimen brutal, además, se verá salpicado de drogas y sexo sin que el autor, a pesar de lo fácil que hubiera sido, caiga ni en la morbosidad ni en los detalles escabrosos que cualquier crimen de este tipo conlleva.
Dos cosas destacan en esta novela. Por un lado el magnífico dibujo que Lorenzo Silva hace de los personajes, incluso de aquellos que desde el inicio están muertos, como es el caso de Eva. Pero es en el caso de los dos guardias civiles, especialmente en Bevilacqua, donde el autor perfila un personaje muy completo y real.
El otro aspecto destacable de la novela son los magníficos diálogos, llenos de sarcasmos e ironía, donde el autor hace gala de su buen hacer a través de una combinación de investigación criminológica con sentido del humor en su justa medida y con una serie de reflexiones sobre la naturaleza humana que nor irá sirviendo a través del sargento.
Una novela fácil de leer con un final realmente inesperado pero no engañoso ni rebuscado. No me gustan las novelas negras que terminan con un asesino del que casi ni se ha oído hablar en toda la novela y del que además no quedan claros los motivos, me parece un truco muy fácil al que cualquier autor mediocre podría recurrir. Este no es el caso ya que como he dicho el final es totalmente inesperado pero las claves las teníamos delante de nosotros desde el principio.
Un libro ameno y ágil en el que lo mejor es, sin duda alguna, la heterodoxa pareja de guardias civiles que la protagoniza y es que nada como una investigación llevada a cabo por personajes tan de la tierra para disfrutar de unas entretenidas horas de lectura.
Reto Cruce de caminos negro y criminal
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Ficha técnica
Título: El lejano país de los estanques
Autor: Lorenzo Silva
Editorial: Ediciones El País
Nº de páginas: 244
ISBN: 8425536001490004
