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1 de diciembre de 2017

Como el bosque en la noche - Álvaro Bermejo


Me estreno con Álvaro Bermejo con una novela con la que me animé no solo porque venía avalada por alguien de cuyo criterio me fío, sino porque esa portada me atrajo poderosamente. El que hubiera sido galardonada con el Premio València 2017 Alfons el Magnànim de Narrativa era casi lo de menos porque nunca es algo determinante para que me decida por una lectura, pero qué duda cabe que al final todo suma. Hoy os hablo de Como el bosque en la noche.

Sinopsis 


Como el bosque en la noche nos adentra en una geografía mítica, la vieja Navarra, cuna de la cultura vasca, donde un pequeño pueblo fronterizo con Francia, Etxalar, se convierte en escenario de una serie de crímenes que resucitarán todos los viejos demonios de la comarca. Los aquelarres de Zugarramurdi quedan a un tiro de piedra, en Yanci se venera a un San Juan Xar -San Juan el Viejo-, que recuerda más al Basajaun de las leyendas ancestrales, y Akerbeltz -el carnero negro, emblema del diablo-, preside rituales de los que solo se habla entre susurros.

Fue a la sombra de sus hayedos donde Orson Welles rodó escenas muy significativas de Campanadas a Medianoche, y también donde Merimée arraigó las peripecias de su Carmen, la gitana de Etxalar.

La novela comienza precisamente con la llegada de Welles al pueblo, en 1964, a la que seguirá la de un escritor muy cosmopolita fascinado por el aura de aquella mujer fatal. Las hermanas Echegaray tienen un poco de todo eso. Son descendientes de una bruja particularmente temible -Laverna la Bella-, viven retiradas en una casona cuyo nombre rinde un homenaje a la de Patricia Highsmith -Belle Ombre-, y, ciertamente, su existencia es un tormento atemperado por su devoción hacia Luis Mariano, el Rey de la Opereta. Nines, la menor de las hermanas, mata accidentalmente a un inocente. Cree haberlo hecho sin testigos. Pero, al poco, recibe una carta de chantaje. Lejos de arredrarse, Juana, la primogénita, la que ha heredado la marca de las brujas, implementa una estrategia criminal. Todo se complica cuando Nines sucumbe a la seducción del escritor, y aun más cuando este ve en ella una encarnación de Mari, la Señora del Abismo.

Hablamos de la España de los 60 y de un territorio donde se cruzan el fervor identitario y el pleonasmo del nacional-catolicismo. Garrincha, el último superviviente del maquis local, guarda los secretos de todos pero no revelará el suyo hasta el final. El terror se ha adueñado de la comarca, una oscura maldición levanta de sus tumbas a los hilbitzak -los muertos vivientes-. El bosque en la noche abre un territorio mágico en el que las criaturas de Akerbeltz acechan y solo las almas errantes se atreven a aventurarse.

Mi opinión


Corre el año 1964 y en Etxalar, un pequeño pueblo de Navarra, en la casona de nombre Belle Ombre, viven Nines y Juana, dos hermanas muy distintas entre sí que solo parecen compartir, además de techo, la aversión que despiertan entre el resto de habitantes desde que una de sus antepasadas, Laverna Echegaray, fuera tachada de bruja. Un día que Nines va a recoger hierbas al cementerio se ve envuelta en un incidente que terminará con la muerte de Santúa, el tonto del pueblo,  y a pesar de que sin lugar a dudas fue en defensa propia, el miedo y la determinación de Juana hacen que decidan callar.

Así comienza una novela con la que no os voy a negar que me costó conectar. Su ritmo pausado y el estilo de Álvaro Bermejo, muy descriptivo, cargado de simbología, con una prosa elaborada y un lenguaje a veces rebuscado, hicieron que mis primeros pasos con Como el bosque en la noche fueran titubeantes y llenos de dudas, pero poco a poco me fui haciendo con ella para finalmente terminar disfrutando de una novela en la que destaca muy especialmente su magnífica ambientación. Los escenarios de un pequeño pueblo navarro cercano a Francia en los años sesenta y la idiosincrasia de sus gentes quedan perfectamente retratados a través de la pluma del autor. La mitología vasco-navarra y el pasado brujesco de la zona, muy cercana a Zugarramurdi, juegan un papel muy importante en la novela ya que en muchos aspectos condicionan el carácter y la actuación de los personajes, tanto principales como secundarios, y el autor logra transmitir esa influencia contribuyendo a crear un ambiente opresivo que acompañará al lector desde las primeras páginas. Del mismo modo nos trasladará el autor a la España de entonces, al ambiente rural, casi endogámico, al que la modernidad que empieza a abrirse paso en la ciudad aún no ha llegado y donde se ve al forastero casi como una amenaza.

Otra de las bazas más importantes de la novela son sus personajes, especialmente las hermanas protagonistas, dos mujeres maduras, solteras y con visiones muy distintas de la vida, razón por la cual mantienen una estrecha y complicada relación cargada de tensión, de secretos y de silencios. Nines, la pequeña, soñadora y romántica, deseosa de encontrar un gran amor, y Juana, la mayor, amargada, autoritaria y con un profundo odio hacia los hombres. Ambas son dos protagonistas poderosas cuyos perfiles psicológicos son desmenuzados paso a paso por el autor, acercándonos a ellas para poco a poco ir descubriendo su pasado, la historia familiar que ha marcado el devenir de ambas. Junto a ellas la madre, un personaje siempre presente en su ausencia, un personaje al que solo se nombra y a quien hace años que ningún vecino ve, haciéndonos sentir así el autor, de primera mano, el aislamiento en el que viven. Del mismo modo Lavinia, la antepasada bruja, desde el cuadro presidiendo la escalera de Belle Ombre, se convierte en un personaje más de la novela. Son muy relevantes también el amplio elenco de secundarios, principalmente habitantes del pueblo a los que conoceremos tanto por su nombre de pila como por sus múltiples y variados apodos, que contribuyen a crear una atmósfera asfixiante que traspasa las páginas.

En definitiva, Como el bosque en la noche es una novela que me ha ido conquistando poco a poco con una historia llena de miedos, de rencores y de secretos. Paso a paso Álvaro Bermejo con una magnífica ambientación y unos potentes personajes nos sumerge en una oscura historia que principalmente versa sobre la condición humana, sobre la maldad.

Ficha técnica

9 de diciembre de 2016

La fuerza de Eros - María José Moreno


Cerrar una trilogía, tetralogía o saga se asemeja en ocasiones a cerrar un ciclo del que a menudo te despides con nostalgia y hace poco nos tocó despedirnos del Mal. Así, con mayúsculas. Nos tocó despedirnos de las bajezas humanas, del dolor, de la crudeza de todo lo que nos ha narrado María José Moreno a lo largo de las tres novelas que componen la Trilogía del Mal. Hoy os hablo de La fuerza de Eros.

Sinopsis


Un club selecto de pedófilos actuando impunemente en la red.
Dos niñas asesinadas y otra desaparecida.
Un secuestro.
Una intensa investigación policial.
Y la lucha encarnizada de la psicoterapeuta Mercedes Lozano contra un despiadado asesino en la que perder es morir.

La autora


María José Moreno nació en Córdoba, ciudad en la que reside. Escritora, psiquiatra y profesora titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba, se inició en el ámbito de las publicaciones con artículos científicos y libros en el campo de la Psiquiatría. En el año 2010 quedó finalista en el Certamen de Novela por entregas de ediciones Fergutson, con su novela Vida y milagros de un ex; que fue publicada en 2011 en formato eBook gratuito y consiguió más de cuarenta mil descargas. En la actualidad está a la venta bajo el sello B de Books.

Mi opinión


Ha transcurrido un año desde que nos despedimos de Mercedes y Miguel y estos han consolidado su relación. Lejos parecen haber quedado las inseguridades de antaño y ambos disfrutan de estabilidad tanto emocional como profesional, formando un perfecto tándem desde que comparten consulta.  Y a esta consulta es donde acudirá una madre desesperada cuya hija preadolescente, Raquel, se ha ausentado durante toda la noche de casa haciéndole creer que se quedaba a dormir en casa de una amiga. De vuelta a casa, afortunadamente sin ningún daño aparente, la niña se niega a dar explicación alguna sobre lo ocurrido esa noche, pero la madre no se conforma con esa ausencia de explicaciones y decide pedir ayuda profesional a Mercedes. Poco a poco la psicóloga intentará ganarse la confianza de Raquel que presenta una actitud desafiante y defensiva.


María José Moreno
Si en La caricia de Tánatos María José Moreno nos mostró el maltrato, físico pero fundamentalmente psicológico, a la mujer, y en El poderde la sombra trató el tema de los abusos sexuales en la infancia, en La fuerza de Eros vuelve al abuso sexual de menores no por parte de familiares, como en la novela anterior, sino por redes de pederastas que campan a sus anchas en las redes sociales. Un tema muy complicado de abordar que la autora trata con toda la delicadeza posible, pero sin enmascarar ni poner paños calientes a la dureza, el dolor y el daño para las víctimas que conlleva. Los peligros que día tras día acechan a los más jóvenes en internet son presentados ante el lector como la realidad que sin duda es. Una realidad frente a la que nuestros hijos, vestidos con esa arrogancia que caracteriza a la adolescencia, pueden creerse inmunes. En demasiadas ocasiones no es falta de información, somos muchos los padres que desde bien pequeños en cuanto nuestros hijos han tenido acceso a las nuevas tecnologías nos hemos preocupado de formarles e informarles, de hablarles claramente, siempre acorde con su edad, de los peligros que pueden encontrar. También en los colegios es un tema que se trata abiertamente, no solo por parte del profesorado, sino también por las charlas que nuestros cuerpos policiales imparten. Y aún así ¿cuántos piensan que son cosas que solo les pasan a los demás?

Este exceso de confianza y la vulnerabilidad de una edad en la que todo está cambiando a un ritmo que ni ellos mismos pueden entender es aprovechada por redes de pederastas que bien orquestadas bucean en las redes sociales en busca de la próxima víctima. Así conoceremos en La fuerza de Eros a Ernesto, un personaje que me hubiera gustado ver más desarrollado en la novela porque tengo la impresión de que hubiera sido uno de esos personajes potentes a los que nos tiene acostumbrados la autora tal y como ya hiciera en El poder de la sombra con Rosa María.

No ha sido así ni en cuanto al personaje ni en cuanto al tema de la pederastia porque el cierre de la trilogía necesitaba de un enfrentamiento esperado desde la primera entrega entre Mercedes y Marcos, su antagonista desde el inicio de la trilogía. Y de esta forma a partir de determinado momento la trama que empezó con la pederastia deriva hacia un secuestro y su consiguiente investigación policial. La forma de ensamblar ambas tramas me ha parecido un tanto forzada, más indicada por la necesidad de cerrar debidamente la trilogía, dejando de lado la necesaria naturalidad que debe hacer confluir las distintas tramas en cualquier novela. No he encontrado además en ella ni la fuerza, ni el rigor, ni la profundidad psicológica que siempre he encontrado en las anteriores novelas y en todo momento, aun interesada por el desenlace final, mi interés estaba más en la red de pederastia que en el duelo al sol que libraban Mercedes y Marcos. Tampoco los personajes secundarios que tienen mayor protagonismo en esta parte de la novela como la inspectora Salido, encargada de la investigación, o Kevin, amigo de Mercedes, han ayudado a ello ya que me han resultado un tanto planos. 

En definitiva, y a pesar del pero apuntado, La fuerza de Eros es un cierre adecuado para la Trilogía del Mal. Una trilogía que si aún no conocéis os animo a que lo hagáis.

Ficha Técnica

4 de mayo de 2016

Maldita verdad - Empar Fernández

Maldita verdad de Empar Fernández

Cuando hace unos meses leí "La última llamada" de Empar Fernández tuve claro que volvería a animarme con esta autora que con aquella novela consiguió hacerme vivir el ambiente opresivo del dolor y la culpa. Hoy os traigo mis impresiones sobre "Maldita verdad".

Sinopsis

Desde su divorcio, hace ya varios años, Olga Bernabé convive con su hijo Daniel, que se ha convertido en un desconocido de 17 años con el que apenas cruza alguna palabra. Una noche de finales de septiembre, Olga regresa a casa a medianoche, agotada tras una larguísima jornada en el hospital en el que trabaja y sintiéndose más sola que nunca. Comprueba que Daniel no ha cenado y que está acostado en su habitación con los auriculares puestos. Decide no despertarlo, pero lo que descubrirá al día siguiente la impulsará a conocer la auténtica vida de su hijo.

De la mano de Raúl Forcano, un investigador en ciernes, retrocederemos en la vida de los protagonistas, hasta llegar a un suceso que quizás sea mejor seguir ignorando. Conocer la verdad resultará para los implicados una verdadera maldición.

La autora

En la web de la editorial podemos leer que Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales. Ha publicado, entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezca, Hijos de la derrota, Mentiras capitales y Sin causa aparente. Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz. Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos, 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.

Mi opinión

Empar Fernández cierra su trilogía sobre la culpa con “Maldita verdad”. En esta novela conoceremos a Olga Bernabé, una mujer de cuarenta y pocos años que tras su divorcio vive sola con Daniel, su hijo de 17 años, un adolescente encerrado en el mutismo propio de la edad al que Olga siente cada vez más lejos y que en poco o nada se parece al niño que fue hasta hace poco tiempo. Conoceremos también a Raúl Forcano, un investigador privado al que solo le faltan un par de asignaturas para obtener su título, pero del que Olga echará mano para que la ayude a pesar de no tener aún la licencia necesaria para ejercer.

"Maldita verdad" atrapa al lector desde un planteamiento aparentemente sencillo, pero al mismo tiempo brutal. Como ya hiciera en “La última llamada” la autora, haciendo gala de una prosa precisa y fluida, vuelve a profundizar en la culpa, esa carga que termina por afectar a todos los aspectos de la vida de quien la sufre. Y profundiza también en el dolor ante la pérdida y la necesidad de saber, de conocer las causas que nos han llevado hasta la tragedia para poder así empezar a aceptar lo ocurrido. Esto es lo que necesita Olga, saber el porqué de lo ocurrido, pero “Maldita verdad” nos plantea también la conveniencia de llegar siempre hasta la verdad última de las cosas que nos rodean y los hechos que nos acontecen y expone cómo, en ocasiones, la verdad puede ser mucho más dañina que una media verdad que nos haga más soportable la realidad.

Empar Fernández
Aunque la culpa sea el elemento principal en torno al cual gira toda la novela hay muchos otros aspectos que cobran gran relevancia durante la lectura como son las relaciones entre padres e hijos, las redes sociales y el acoso a través de ellas. Encontramos también en esta novela un importante trasfondo social con la crisis como telón de fondo y con paisajes urbanos que la autora describe con minuciosidad, pero sin detalles accesorios que nos lleven más allá de situarnos en el escenario adecuado.

Restringir las novelas de Empar Fernández a la novela negra no es muy acertado si tenemos en cuenta que escapan a los cánones del género y huyen de los clichés y estereotipos a los que nos tienen acostumbrados estas novelas. La autora compone con “Maldita verdad” una lectura intimista e introspectiva en la que destaca el impecable dibujo de sus personajes, incidiendo en su perfil psicológico y construyendo personajes de carne y hueso con los que sentirse plenamente identificados, con los que empatizar por más que pensemos que nosotros habríamos actuado de una forma distinta.

Como comentaba al principio con esta novela Empar Fernández cierra la trilogía sobra la culpa, tres novelas autoconclusivas que pueden ser leídas de forma totalmente independiente, de hecho yo no he leído la primera de ellas, "La mujer que no bajó del avión", pero a pesar de ello creo poder afirmar que gran parte del éxito de estas novelas radica en la cotidianidad que impregna sus páginas. En esa sensación que tiene el lector de esto me podría pasar a mí creando una angustia de la que es imposible sustraerse, como imposible es abandonar la lectura. Ésta es una de esas lecturas que a mí me dan miedo. Miedo por lo real que es todo lo que nos cuenta. Miedo porque “Maldita verdad” puede estar sucediendo ahora mismo en cualquier hogar.

“Maldita verdad” es una novela que no te puedes quitar de la cabeza durante la lectura, pero que tampoco te abandona una vez terminado el libro, sino que se queda dando vueltas y más vueltas porque dentro de ese estilo tan sencillo del que hace gala la autora, se esconde tanto dolor, tanta angustia, tanta tristeza… y, sobre todo, mil una preguntas de difícil respuesta hasta que uno no está en el lugar que se nos plantea. Empar Fernández tiene la enorme virtud de transmitirnos todo esto sin estridencias, sus golpes de efecto vienen de la mano de la atmósfera de amargura en la que nos envuelve cuando nos metemos de lleno en su prosa pausada, de esa forma descarnada de mostrar los sentimientos que solo se consigue con la sencillez del dolor que se muestra desnudo.

En definitiva, “Maldita verdad” es una historia muy dura que no dudo en recomendar. Una novela llena de emociones y de angustia. Una novela de cuya lectura no se sale indemne, sino que deja huella en el lector con un realismo y una amargura que traspasa las páginas.



13 de abril de 2016

El poder de la Sombra - María José Moreno


"La caricia de Tánatos" fue una lectura dura, escalofriante, dolorosa... Una lectura de las que se sufren mientras lees y dejan huella tras terminarla. El inicio de la Trilogía del Mal no pudo ser más impactante y yo estaba deseando continuar con la siguiente entrega que, afortunadamente, no se ha hecho esperar demasiado. Hoy os hablo de "El poder de la Sombra".


Varios asesinatos con idéntico modus operandi señalan como sospechosa a Rosa María Luque, novia de un reputado político, famosa escultora y sucesora de una familia muy conocida de la ciudad. Aunque mantiene su inocencia con absoluta convicción, todas las pruebas recaen sobre ella.

Su mente es un puzle incompleto y desordenado. Su amnesia, su angustia y su inestabilidad emocional complican su defensa en el inminente juicio, por lo que su abogado defensor, Felipe Castilla, contrata los servicios de Mercedes Lozano, psicoterapeuta interpersonal, y Miguel Vergara, psiquiatra, quienes deberán acometer la difícil tarea de reconstruir el pasado para entender el presente y solventar el futuro de Rosa.

¿Finge o dice la verdad? ¿Puede la mente olvidarse del ayer, vivir el hoy y no prever el mañana?

En El poder de la Sombra, Mercedes, Miguel y Felipe desnudarán la biografía de Rosa, conduciéndonos por una escabrosa trama que desembocará en un sorprendente final.


María José Moreno nació en Córdoba, ciudad en la que reside. Escritora, psiquiatra y profesora titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba, se inició en el ámbito de las publicaciones con artículos científicos y libros en el campo de la Psiquiatría. En el año 2010 quedó finalista en el Certamen de Novela por entregas de ediciones Fergutson, con su novela Vida y milagros de un ex; que fue publicada en 2011 en formato eBook gratuito y consiguió más de cuarenta mil descargas. En la actualidad está a la venta bajo el sello B de Books.


Un año después Mercedes Lozano está logrando, no sin gran esfuerzo, superar los acontecimientos en los que se vio envuelta en la anterior novela. Cuando Felipe Castillo, un prestigioso abogado cordobés amigo suyo, le pide realizar el análisis psicológico de Rosa María Luque, acusada de asesinato y defendida por él, lo último que espera Mercedes es tener que trabajar codo con codo con Miguel Vergara, psiquiatra y forense con quien mantuvo una complicada relación.

El caso de Rosa María se presenta harto complicado y desde el principio María José Moreno logra trasladar al autor la angustia y el sufrimiento de quien no recuerda si realmente ha cometido esos asesinatos cuando todas las pruebas apuntan a ello. Poco a poco Mercedes irá derribando los muros que la mente de Rosa María ha creado para ir descubriendo un pasado atroz marcado desde la infancia por los abusos sexuales.

María José Moreno
Paralelamente a la terapia e investigación que Mercedes y Miguel están llevando a cabo iremos conociendo cómo se desarrolla su relación después de un tiempo sin saber nada el uno del otro. Debo decir que en mi caso me han parecido excesivas las páginas destinadas a ello, quizá porque la historia de Rosa María había centrado mi interés de tal forma que solo quería saber qué ocurría con ella. Por otro lado, tampoco he entendido a Mercedes, es un personaje que creo que no ha evolucionado a pesar de todo lo vivido en la anterior entrega, la he encontrado en muchos momentos inmadura, descuidando en ocasiones cierto rigor profesional por estar más pendiente de su relación de pareja. La excusa de estar enamorada se me antoja un tanto facilona teniendo en cuenta lo que ya vivió en "La caricia de Tánatos", un bagaje que de pronto parece olvidar al encontrarse de nuevo en los brazos de quien tanto la hizo sufrir.

Todo ello ha influido para que no lograra conectar ni con Mercedes ni con Miguel, especialmente con ella, que se nos presenta como una gran profesional y como alguien muy racional en sus relaciones profesionales, para ser todo lo contrario en el terreno personal. En cambio el resto de personajes han conseguido seducirme, especialmente Rosa María, de la que se traza un perfil muy complejo, lleno de aristas. Adentrarse en su mente e ir reconstruyendo su vida de la mano de la autora se torna en un viaje apasionante a la mente humana. María José Moreno desmenuza, capítulo a capítulo, con precisión y sencillez, los recursos que una mente dañada utiliza para sobrevivir al trauma vivido, recursos en los que el olvido se torna un arma imprescindible para poder continuar con una vida que a pesar de ese olvido nunca será la misma y cuya apariencia de normalidad puede saltar por los aires cuando un hecho fortuito, una persona, una canción, un lugar… cualquier cosa, vuelve a hacer aflorar todo lo olvidado.

“El poder de la Sombra” es un libro con el que se sufre, pero con el que se aprende mucho sobre la mente humana gracias al conocimiento y la agilidad narrativa de los que hace gala su autora. Una novela en la que abundan los diálogos y en la que a través de la voz de la propia Mercedes se van sucediendo los capítulos de corta extensión que aderezados con múltiples giros que salpican la trama, componen una historia sobrecogedora, cruel, de las que te hacen parar la lectura para coger aire y poder continuar. No cabe duda que la autora, además de conocer profundamente el tema sobre el que habla, sabe cómo atrapar al lector e involucrarlo en una investigación psicológica hasta llegar a un desenlace que no por predecible es menos impactante. Su estilo, sencillo y cuidado, narra con naturalidad unas atrocidades que se nos agarran al estómago mientras sigue escarbando en la mente hasta llevarnos a contemplar la huella indeleble que se puede dejar en un niño.

En definitiva, “El poder de la Sombra” es una novela en la que el Mal campa a sus anchas para agarrarse a las entrañas del lector y no soltarle. Una novela turbadora que me atrapó desde el principio, quizá por eso en ocasiones me ha resultado tan molesto que rompiera con esa investigación para centrarse en la vida personal de su protagonista con la que en esta ocasión no me ha sido posible empatizar. A pesar de ello, no dudo en recomendaros esta terrible historia narrada.




2 de diciembre de 2015

La última llamada - Empar Fernández


Hay libros y autores que continuamente te asaltan desde la librería y desde otros blogs. Libros y autores de los que oyes hablar y a los que te apetece leer, pero para los que nunca parece llegar el momento abrumada por los que esperan en la estantería o en el lector electrónico y por las novedades apetecibles que no dejan de llegar . Así me ocurría con Empar Fernández, de quien solo leía alabanzas sobre sus novelas y por unas cosas y por otras yo siempre iba demorando el momento de animarme a conocer su literatura, pero el momento por fin llegó. Hoy os hablo de “La última llamada”. 


SINOPSIS

Noemí Monteagudo salió una noche para celebrar el fin de curso, pero nunca regresó a casa. Antes de desaparecer realizó una última llamada que su padre no atendió. Tres años después su familia ha perdido toda esperanza: su madre sobrevive a base de ansiolíticos, su padre aplaca la culpabilidad con la ayuda cómplice del alcohol y solo su hermana, Yolanda, es capaz de rescatar algo de cordura para seguir adelante.

Todo cambia cuando Julio, el padre de Noemí, descubre en un show de televisión a una vidente que asegura entrar en contacto con el más allá.
Mientras Julio se deja arrastrar por las palabras de la enigmática mujer; Yolanda se propone desenmascarar a la poderosa médium.

Pero los secretos mejor guardados acaban por aflorar y casi nada es lo que parece.



LA AUTORA

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales. Ha publicado, entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezca, Hijos de la derrota, Mentiras capitales y Sin causa aparente. Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz. Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos, 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.



MI OPINIÓN

Tras una noche de fiesta en la que discute con su novio, Noemí Monteagudo decide volver sola a casa. Noemí realizó una última llamada, previsiblemente para que fueran a buscarla, pero su padre, agotado tras un duro día de trabajo, había silenciado el móvil y no atendió esa llamada. Desde entonces han transcurrido tres años y nadie ha vuelto a saber nada de ella. Su familia, tal y como suele suceder en estos casos, se ha desmoronado: Marisa, su madre, sobrevive a base de tranquilizantes y ansiolíticos; Julio, su padre, encuentra refugio en el alcohol; y solo Yolanda, su hermana mayor, parece querer luchar por seguir adelante con su vida.

“La última llamada” es una novela negra, pero no lo es al uso más estricto del género ya que a pesar de haber una víctima la trama no se centra en la investigación, sino que Empar Fernández ahonda en el dolor por la pérdida y en la culpa. El dolor alcanza a todos, a la familia de Noemí, a sus amigos... Para los menos allegados siempre es más fácil que el tiempo vaya haciendo su trabajo, pero para unos padres que no saben si su hija está viva o está muerta, el dolor se enquista. No se puede cerrar una herida cuando solo hay desconocimiento. Hace tiempo una amiga me decía que nunca superaría la pérdida de su hijo, transcurrida hace varios años, que ese dolor y esa ausencia vivirían siempre con ella, pero que se aprendía a vivir así.

Empar Fernández
Pero los Monteagudo no pueden aprender a vivir sin la presencia de su hija menor. Ellos no han vuelto a saber absolutamente nada de Noemí. Una llamada perdida y tras ella, el silencio y la incertidumbre. ¿Qué duelo hacer cuando uno no pierde la esperanza de que su hija siga viva en algún lugar? Ante esta situación es fácil entender que cualquiera se agarre a un clavo ardiendo y es justo esto lo que hace Julio cuando decide visitar a una médium televisiva porque cada uno se enfrenta al dolor como buenamente puede o sabe y la autora nos ofrece formas distintas de hacerlo a través de unos personajes trazados con esmero y en los que ha ahondado en su perfil psicológico hasta conseguir unos protagonistas llenos de matices y tan humanos que sin duda consigue meter al lector en la piel de todos ellos y vivir el mismo calvario que ellos viven.

Decía que también es una novela sobre la culpa. La que siente Julio cada vez que recuerda esa llamada que no contestó. Cada vez que piensa cómo habría cambiado el destino de su hija si él no hubiera silenciado, por primera y única vez, el teléfono móvil para poder descansar. Empar Fernández nos hace ir y venir con Julio, con él vivimos su desesperación y sentimos cómo ese sentimiento de culpa le corroe día tras día. Un sentimiento que solo consigue aplacar con el alcohol, que no cura, pero sí adormece y silencia temporalmente para luego volver con más dureza.

A través de un narrador omnisciente en tercera persona, Empar Fernández desgrana hechos y sentimientos con una prosa limpia y tan sencilla que resulta descarnada. Una narración en la que importan más los sentimientos y la psicología de los personajes que los hechos en sí mismos. Se agradece, además, que la autora no haga carnaza con un tema tan escabroso como éste y es que la historia es lo suficientemente dura y triste en sí misma como para entrar en detalles que solo añadirían morbo a una situación que se repite mucho más de lo deseable. ¿Cuántas desapariciones vemos día tras día en los medios de comunicación? Adolescentes, adultos, ancianos... Personas de las que se pierde el rastro y de las que nunca más se vuelve a saber. Y si bien es cierto que muchas de ellas son desapariciones voluntarias, muchas otras no lo son. Hoy estás y mañana no. Y los que quedan atrás, ¿cómo podrán continuar viviendo así?


Como telón de fondo de toda la historia son dos temas los que subyacen. Por un lado, la crisis que azota desde hace años a nuestro país, los desahucios, los comercios y naves abandonadas que salpican nuestras calles y las convierten en pasajes solitarios, los jóvenes universitarios con trabajos apenas remunerados y eso si tienen la suerte de contar con uno. Y, por otro lado, el negocio y el show televisivo en el que algunos convierten el dolor ajeno. En relación con esto último en la novela hay una narración de una historia colateral, la biografía de la médium, que a mí me ha lastrado un poco la lectura porque si bien Samantha Damon juega un papel importante en la novela, para mí no era necesario ahondar tanto en su infancia y juventud. En cualquier caso, ella representa ese elemento sobrenatural en el que unos creerán y otros no, la novela deja la puerta abierta a cualquier interpretación, pero de lo que no cabe duda es de la crítica feroz que se hace sobre el aprovechamiento de muchos para enriquecerse a costa del sufrimiento y la desesperación de los demás.

“La última llamada” es una novela muy dura, desgarradora, que retrata de forma fidedigna la desolación, el dolor, la culpa. La desesperación de no saber qué ocurrió. Una novela que envuelve al lector en el ambiente opresivo de la culpa que no deja vivir y el desmoronamiento de una familia que necesita saber qué ocurrió para aprender a vivir con ello.



4 de noviembre de 2015

La caricia de Tánatos - María José Moreno


Conocí, literariamente hablando, a María José Moreno con su novela “Bajo los tilos” que leí hace unos meses y con la que disfruté muchísimo, así que cuando me ofreció la oportunidad de leer “La caricia de Tánatos”, primer volumen de la Trilogía del Mal publicada por Versátil, mi alegría fue inmensa. Sabía que iba a ser muy distinta a lo que conocía de María José y me apetecía muchísimo porque se perfilaba como una de esas lecturas que dejan huella. No me equivocaba.


SINOPSIS

Una coincidente  cadena  de  sucesos  viene a  enturbiar  la  rutinaria  y  tranquila existencia de la psicoterapeuta Mercedes Lozano.
Inquietantes llamadas telefónicas anónimas y cartas; el inicio de una relación afectiva con Miguel Vergara, un psiquiatra que ejerce de médico forense, con una traumática infancia de la que no termina de desprenderse; un complicado tratamiento psicoterápico de una paciente, Marina Daroca, y la aparición en escena de un hombre que solicita su ayuda profesional y cuya mirada  «hiela la sangre», ponen su vida boca abajo y la sitúan al borde del precipicio emocional.


LA AUTORA

María José Moreno nació en Córdoba, ciudad en la que reside. Escritora, psiquiatra y profesora titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba, se inició en el ámbito de las publicaciones con artículos científicos y libros en el campo de la Psiquiatría. En el año 2010 quedó finalista en el Certamen de Novela por entregas de ediciones Fergutson, con su novela Vida y milagros de un ex; que fue publicada en 2011 en formato eBook gratuito y consiguió más de cuarenta mil descargas. En la actualidad está a la venta bajo el sello B de Books.


MI OPINIÓN

En “La caricia de Tánatos” conoceremos a Mercedes Lozano, psicóloga con amplia experiencia y consulta propia desde hace años a la que se dedica en cuerpo y alma. El trabajo se ha convertido para ella, más que en una adicción, en una forma de vida con la que huir de todo aquello que le ha hecho daño en el pasado y que ha marcado su forma de relacionarse, especialmente con los hombres. Toda su rutina se tambaleará cuando conozca a Miguel, un forense por el que se sentirá atraída desde el primer momento. Pero al mismo tiempo una serie de llamadas anónimas la inquietarán y harán que su apacible vida dé un giro inesperado.

Las complicadas relaciones de Mercedes con su madre desde que era niña y la nueva relación amorosa que una de sus pacientes, Marina Daroca, acaba de comenzar tras haber pasado hace años por la dura experiencia de la violencia de género a manos de su pareja, no hacen más que añadir preocupaciones a una mujer que ve tambalearse la seguridad y el aplomo que tanto le había costado reconstruir.

En la mitología griega Tánatos es la  personificación de la muerte no violenta. Su toque era suave, como el de su hermano gemelo Hipnos, el sueño.

Con esta nota, tan precursora de lo que encontraremos durante la lectura, comienza “La caricia de Tánatos”  y es justamente la muerte no violenta el tema principal de esta novela. La muerte que llega a poco a poco, cuando ya no te quedan ni fuerzas ni ganas para vivir porque se han encargado de anularlas. La muerte que día tras día va infligiendo el maltrato psicológico, ese maltrato que no deja marcas visibles, ese en el que la víctima se ve atrapada sin ser plenamente consciente de ello y que germina en relaciones basadas en el poder y la dominación. Es una violencia muda y silenciosa que ata al maltratado con cadenas tan poderosas como las emocionales.

Marina lo tiene todo para triunfar, es joven, guapa, culta, sin problemas económicos... Pero con una baja autoestima y una vulnerabilidad tales que hacen de ella la víctima perfecta para hombres como Marcos. Él es un personaje escalofriante y María José Moreno nos mostrará  las dos caras de este maltratador de  una  forma realista y desprovista de juicio de valor alguno. Por un lado el Marcos que todos conocen, el hombre triunfador, encantador, educado... Marcos el conquistador, el hombre que cualquier mujer querría tener a su lado. Por otro lado, el verdadero Marcos que permanece oculto para los demás, el narcisista, el manipulador, el atormentado, el que sabe mejor que nadie cómo desestabilizar a sus víctimas hasta convertirlas en alguien totalmente dependientes.

María José Moreno
Todos los personajes de la novela están trazados con detalle y su perfil psicológico desmenuzado de tal forma que de un modo u otro despertarán en los lectores los más variados sentimientos. La autora ahonda en lo más profundo para mostrarnos lo mejor y lo peor de cada uno y además de conocer su presente y su pasado, sabremos cómo sienten y viviremos con ellos sus dudas, sus miedos y sus alegrías, porque la autora tiene esa capacidad que tanto admiro para construir de forma aparentemente sencilla todo un mundo al que trasladarte a través de la palabra y manejando con pulso firme la tensión narrativa que no deja de crecer conforme avanzas en la lectura.


No solo la trama referida a Marina y Marcos nos mantendrá en vilo ya que en “La caricia de Tánatos” son  muchas otras las subtramas que se van mezclando y girando alrededor de Mercedes y su vida personal y profesional que también empieza a verse afectada por los momentos que está viviendo y que constituirán el punto de partida para iniciar una búsqueda de sí misma que no será fácil. La trama principal sí quedará totalmente cerrada en la novela, pero no sucederá lo mismo con los aspectos de la vida personal de Mercedes cuya evolución imagino que iremos conociendo a lo largo de las siguientes entregas de esta trilogía que, afortunadamente, no se harán esperar mucho. 

Una novela muy dura por lo real de lo que cuenta y por todo lo que el lector intuye y va anticipando, viendo desde fuera cómo la víctima va cayendo poco a poco en la tela de araña que teje el maltratador a su alrededor. En ocasiones me he encontrado tan metida en la lectura que me he sorprendido a mí misma advirtiendo a Marina en voz alta de lo que estaba sucediendo, casi gritándole que despertara, que abriera los ojos y mandara a tomar viento a Marcos. He sufrido muchísimo con ella y por ella. Habría querido zarandearla en cientos de ocasiones y abrazarla y consolarla en miles, decirle que nada es culpa de ella, que nadie se merece que la traten así. Que vale tanto o más que cualquier otro y que lo vale por ella misma. Que quien te ama no te humilla.

A lo largo de esta lectura me he parado en muchas ocasiones a reflexionar cuántas veces a lo largo de nuestra vida podemos vernos en un papel dominante, o dominado, sin llegar claro está a los extremos de maltrato que se plantean en la novela. Me ha hecho reflexionar sobre cómo quizá no sea necesario tener un perfil de víctima tan de manual como el de Marina, sino que quizá personas con una buena autoestima y con seguridad, personas ciertamente estables, pueden también pasar por momentos que las hagan vulnerables ante situaciones de poder no deseables.

“La caricia de Tánatos” es una novela que nos recuerda que no hacen falta bofetadas ni golpes para herir. Que no hace falta matar para destruir. Y yo he sentido miedo leyéndola. Mucho miedo y, además, miedo del tipo más escalofriante que hay porque no es miedo a los fantasmas, ni a seres demoníacos, ni a susurros en la noche… Es el miedo a una realidad que está ahí, es el miedo a esa maldad que habita en algunos seres humanos. Y es el miedo a tenerla cerca y no verla, a que sea alguien cercano, a que sea alguien a quien simplemente conozco, a que sea alguien con quien me cruzo cada mañana en el café, quien esté sufriendo y, a pesar de ello, no sepa gritar y pedir ayuda.


23 de julio de 2015

Lo que dicen los dioses - Alberto Ávila Salazar


Tenía muchas dudas con este libro que no conocía, pero que me recomendaron a mí y a otras blogueras en la caseta de Versátil en la pasada Feria del Libro de Madrid. Y tenía dudas porque la persona que nos lo recomendó dijo la palabra “miedo” y ya sabéis que yo no suelo acercarme a lecturas de este tipo así que por mucho que me insistían en que no se trataba de una novela de terror,  no terminé de convencerme hasta que escuché al propio autor hablar sobre ella y pude además intercambiar unas palabras con él.  


SINOPSIS

Dicen que el tiempo lo cura todo, pero no es verdad, hay crímenes que son demasiado terribles.

Lo que dicen los dioses trata de uno de estos crímenes que parecen destinados a obsesionar a las generaciones venideras.

En el Madrid de los años cuarenta, un carnicero emprende una brutal carrera asesina. Introvertido y seco, pero respetado y buen trabajador, alberga terribles fantasías morbosas. Varios años después un comisario de policía y una extraña médium, al rescatar del olvido aquel asunto, quedan trágicamente atrapados en él. Han visto más de lo que podían soportar y algo en ellos se ha roto, su mirada perderá toda inocencia. En 1975 una joven periodista vuelve a exhumar aquellos crímenes y descubre que detrás de ellos hay mucho más de lo que parece. Con el paso del tiempo se darán cuenta de que se enfrentan a un crimen cuya solución siempre es esquiva.


EL AUTOR

Alberto Ávila nació en Madrid en 1975 y es licenciado en Derecho. Ganó el IX Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid por la novela Todo lo que se ve (Lengua de Trapo, 2006). Ha colaborado en varios ensayos colectivos como Cuadernos del abismo. Homenaje a H.P. Lovecraft (Literaturas.com, 2008), De Galatea a Barbie. Autómatas, robots y otras figuras de la construcción femenina (Lengua de Trapo, 2010) y De Prometeo a Frankenstein. Autómatas, Ciborgs y otras creaciones más que humanas (Evohé, 2012). Dirigió junto a Guido Vincenzini el cortometraje Antes del fin (2012), ha colaborado con medios como el diario El País, la revista Esquire (ed. México) o El Estado Mental. Su primer poemario, El color y la forma (Sediento, 2014), ha sido recientemente publicado en México.


MI OPINIÓN

Un carnicero primero, criador de perros después, que en el Madrid de la posguerra comete los crímenes más atroces sobre unas indefensas niñas. Una médium italiana que en los años 50 asesora a la policía española y la ayuda a resolver sus casos más difíciles. Y ya en los 70, una periodista de una revista sobre temas paranormales dispuesta a desentrañar el misterio de una casa encantada, el que fue el hogar de aquella médium, y que sin quererlo se cruzará con aquellos primeros crímenes y con un Madrid desconocido, ese que no habita en la superficie y cuyas puertas le abrirá un comisario retirado. Y siempre la diosa Cibeles, vigilante, cruel y a la que sin duda alguna no podré volver a mirar de la misma forma cuando pase junto a ella.

Alberto Ávila Salazar
Como os decía hace poco en otra reseña, los lectores cada vez le pedimos más a la novela negra, pedimos ese aspecto que la hace diferente a las demás y “Lo que dicen los dioses” sin duda cuenta con ello sumando al género negro unos toques sobrenaturales e incluso de terror, porque no sólo personajes de carne y hueso son los que pueblan esta novela, sino que también los fantasmas tienen cabida en una novela original que el autor dirige con pulso firme. Siempre temo enfrentarme a los libros que incluyen temas sobrenaturales entre sus páginas porque según cómo estén tratados pueden quedar perfectamente integrados en la trama o pueden convertir un libro en todo un despropósito, al menos para una lectora como yo, bastante escéptica en estos temas. Pero no es esto lo que ocurre en “Lo que dicen los dioses”, una novela en la que estos aspectos pueden ser interpretados desde el punto de vista de lo oculto, pero que también pueden ser racionalizados encontrando para ellos una explicación que nada tiene que ver con el más allá y que es con la que yo me quedo.

Construye el autor unos personajes sólidos y creíbles, incluidos los fantasmas de las niñas asesinadas, convirtiendo a esta novela negra, fantástica y de terror también en una novela coral en la que todos sus personajes tienen un peso importante y perfectamente definido, no se puede decir que el asesino o la médium o la periodista encargada de la actual investigación sea el protagonista porque en “Lo que dicen los dioses” cada cual tiene su papel. Como sin duda lo tienen los fantasmas de las cinco niñas que viven atrapadas en un mundo al cual ya no pertenecen. Como también lo tienen los dioses, concretamente La Cibeles, esa diosa cruel y sangrienta como se la define en la novela.

Tres planos existenciales son los que conjuga Alberto Ávila y lo hace con una estructura muy elaborada en la que los saltos temporales y los cambios de escenario son continuos añadiendo complejidad a una trama que de por sí no es fácil, pero que el autor se encarga de narrar con sencillez y fluidez y con un estilo depurado que hace que las páginas de “Lo que dicen los dioses” vuelen en las manos del lector entre el asombro, la incredulidad y el horror.

Os decía al principio que “Lo que dicen los dioses” no da miedo, pero no es cierto. Sí da, pero no ese miedo a lo sobrenatural, que también lo hay en el libro, sino el miedo a los límites que la maldad humana puede alcanzar. Miedo a que los hechos que narra el autor, a pesar de haber nacido de su imaginación, pueden estar sucediendo en este mismo momento en cualquier rincón del mundo.

Sin duda os recomiendo esta novela en la que vivos, muertos y dioses deambulan por sus páginas. Un libro que no dejará indiferente a ningún lector y que yo he devorado en apenas dos días.