La combinación
de acusación de asesinato con la ambientación en el Londres del siglo XIX,
previo paso por una plantación de esclavos en Jamaica me pareció un cóctel de
lo más llamativo cuando vi esta novela entre las novedades de Ediciones B, así
que ni corta ni perezosa me puse con ella nada más tenerla en mi poder. Hoy os
hablo de Confesiones de una criada.
Mi opinión
Frannie Langton
nació y creció en una plantación de Jamaica hasta que siendo ya una mujer joven
viaja hasta Londres con el propietario y es regalada al señor Benham, un
reputado científico para el que comienza a trabajar como criada. Pronto se
establecerá una conexión especial entre ella y la señora de la casa a la que
todos llaman Madame por su origen francés. Cuando ambos aparecen salvajemente
asesinados y Frannie es acusada y cualquier defensa parece inútil cuando desde
el inicio el color de su piel presupone su culpabilidad y su condena.
Arranca esta novela
de tintes góticos renovados en Old Bailey, el tribunal penal de Inglaterra
y Gales donde se juzga a la protagonista por un asesinato que no consigue
recordar para rápidamente retroceder hasta la niñez de Frannie y conocer su
vida en una plantación esclavista en Jamaica, gobernada por un ser deleznable,
John Langton, un científico obsesionado con la frenología y capaz de cualquier
cosa con tal de encontrar respuesta a sus preguntas y confirmación a sus
creencias.
Salpicada con
cartas, anotaciones en el diario y declaraciones de testigos, Frannie será
nuestra narradora y su voz resulta tan potente y segura que cuesta casarla
con alguien que solo ha conocido una forma u otra de esclavismo. Con una prosa
extremadamente cuidada y un estilo en el que las metáforas toman la voz
cantante, Sara Collins nos permite conocer no solo la vida y sentimientos
de la protagonista, sino que nos sumerge de lleno en la Inglaterra georgiana al
tiempo que se van tratando diversos temas como la raza, la ciencia, el sexo, la
clase social… Una narradora tan atractiva y poderosa como poco fiable y
es que continuamente la autora invita al lector a desconfiar de la historia que
nos está contando Frannie al tiempo que nos hace interrogarnos sobre la
fiabilidad de la memoria y sobre el derecho de cualquiera a narrar su propia
historia, independientemente de su condición, raza, sexo, independiente de
su culpabilidad o inocencia.
En definitiva, Confesiones
de una criada es una interesante novela que combina con acierto lo mejor del
género gótico con la novela de suspense y la narrativa sobre la esclavitud.
Todo ello narrado con una prosa elaborada y contundente que dibuja
personajes vívidos para meter al lector de lleno en la trágica historia de una
protagonista tan compleja como inolvidable.