Soy poco dada a
salir de mi zona de confort y arriesgarme con géneros que no sean los
habituales en mi gusto lector, pero en ocasiones los astros se alinean de forma
que es prácticamente imposible negarse a una novela. En este caso concretamente
a tres novelas y es que la Trilogía de Santa Manuela probablemente nunca habría
tenido cabida en mi lista de lecturas si no fuera porque cuando me las
presentaron hace ya tres meses ofreciéndome ser embajadora de ellas no pude
negarme ante un nombre tan bonito… ¿o no?
Mi opinión
Imaginaos un
pequeño pueblo en pleno Pirineo aragonés. Imaginaos un grupo de amigos, cinco chicas y cuatro chicos en la veintena
bien avanzada, que se conocen desde niños. Sus vidas profesionales ya están
encauzadas y, aunque no todos continúan residiendo en Santa Manuela, los lazos
que los unen continúan inquebrantables y cualquier ocasión es buena para volver
a reunirse y volver a disfrutar del pueblo, de su amistad y, claro está, del
amor.
Cómo casarse en
Santa Manuela, Londres te espera y Tienes una cita, son las tres novelas que
conforman la Trilogía de Santa Manuela y con las que no solo conoceremos a
Lucas, Lola, Fran, Alicia, Lucho, Raquel, Sofía, Cosme y Florita, sus
protagonistas, sino también a un amplio elenco de secundarios que conformarán
un rico entramado de personajes
singulares con los que encariñarse. Cada una de las novelas centrará su
trama en dos de los protagonistas y, aunque puedan leerse de forma
independiente, ya que la autora se encarga siempre de ponernos en antecedentes,
leer los tres en orden es lo ideal.
Así lo hice yo y
no solo en orden, sino también sin descanso y sin intercalar ninguna otra
lectura entre ellos y, aunque como os decía al principio no es un género por el
que normalmente me sienta atraída, tengo que confesar que la lectura de esta
trilogía es justo lo que necesitaba en aquel momento porque su frescura y sencillez me conquistaron
totalmente. A ello ayudaron no solo sus amenas tramas, sino que a través de
breves descripciones Sylvia Herrero nos traslada a un paisaje idílico y a un
ambiente que, lejos de ser asfixiante tratándose de una población tan pequeña,
emana una paz y un fuerte sentimiento de
ayuda y vecindad que sobrepasa el encorsetado espacio de unas páginas escritas
para convertirlo en un escenario que sentiremos real.
Con un grupo de
protagonistas siempre es más fácil sentirse más identificado con unos que con
otros, lo cual también influye a la hora de que nos guste más una novela que
otra, porque disfrutando las tres como lo he hecho, debo confesar mi preferencia
por Londres te espera donde el protagonismo recae en Alicia y Fran y donde
conoceremos la vida oculta de un entrañable habitante de Santa Manuela. En
cualquier caso todas ellas comparten
frescura y agilidad haciendo que sean lecturas muy atractivas y amenas con
tramas que aúnan los problemas de cualquier joven de hoy en día con las
peculiaridades de una pequeña población en la que todos los habitantes se
conocen y en la que es imposible mantener un secreto a salvo, el cotilleo
parece ser el deporte local, pero también es cierto que cuando uno de sus
habitantes lo necesita, el resto son una piña.
En definitiva, la Trilogía de Santa Manuela son tres
novelas frescas y divertidas escritas con una prosa directa y sencilla con
la que olvidarnos por unos días de los problemas diarios y meternos de lleno en
una lectura llena de emociones y de
amistad. Así que no lo dudéis, si os apetecen unas lecturas ligeras y pasar
unos días en un lugar idílico esta es vuestra lectura.