28 de septiembre de 2021

Astillas en la piel - César Pérez Gellida


¿Qué os voy a decir que no sepáis los que me conocéis? Cada año espero con ansiedad mi cita anual con César Pérez Gellida y cuando su nueva novela está entre mis manos dejo todo lo que me esté ocupando en ese momento y me lanzo a por ella, siempre con el firme propósito de no devorarla en un par de días y saborearla como se merece y siempre con el mismo resultado: la leo como si no hubiera un mañana y de nuevo me quedo huérfana hasta la siguiente. Hoy os hablo de Astillas en la piel.

Mi opinión

Álvaro y Mateo se conocieron en un internado siendo niños y desde entonces, a pesar de la distancia y de los distintos derroteros que han tomado sus vidas, su amistad continúa, de modo que cuando Mateo pide ayuda y cita, sin más explicaciones, a Álvaro en Urueña, este acude aun sin tener nada claro qué es lo que puede suceder para tanta urgencia y para la extraña elección del lugar.

Un impactante primer capítulo al más puro estilo gellidista da paso a una narración en la que el thriller más psicológico avanza sin prisas hasta desembocar en un negro profundo que impacta como un bofetón en el lector y es que el autor firma con Astillas en la piel su novela más introspectiva e incluso reflexiva, para terminar sacudiéndonos a base de violencia y sangre.

Dos protagonistas rotundos que bajo su aparente sencillez encierran gran complejidad y unos pocos y acertados secundarios conforman el breve elenco de personajes que habita Astillas en la piel. Dos protagonistas con un marcado y profundo perfil psicológico de magnífica evolución a lo largo de la lectura para terminar mostrándonos dos personas totalmente distintas a las que inicialmente creemos conocer. Ambos irán alternando sus voces en primera persona: Álvaro en la actualidad, en una fría Urueña bajo una inclemente cencellada; y Mateo en un viaje al pasado hasta el internado de la Sierra de Guadarrama que los unió, nos conducen por una novela en la que las deudas del pasado y la venganza toman las riendas hasta hacer saltar por los aires todo lo construido hasta ese momento. Ambos son dos personajes brutales, aunque yo debo confesar mi absoluta debilidad por Álvaro que desde ya pasa a formar parte de mis personajes literarios favoritos.

Poco tiene que ver esta nueva novela con las anteriores del autor, aunque su sello personal está ahí y es reconocible. No cambian ni la calidad narrativa ni la soltura con la que maneja la tensión, ni por supuesto las pistas y señales que nos va dejando a lo largo de la lectura y es que si algo caracteriza a César Pérez Gellida es la honestidad con la que trata a sus lectores porque nos tragamos una y otra vez sus cebos, pero cuando la sorpresa llega no podemos negar que nos hemos engañado nosotros solos porque el autor ha vuelto a hacer gala de su maestría para ponernos delante de las narices la solución sin que seamos capaces de verla.

Astillas en la piel es un absorbente thriller que he leído con tanta pasión como el autor debe poner al escribir porque así se transmite al lector que vive, siente y sufre lo narrado. No os cuento nada nuevo si os digo que para mí César Pérez Gellida es el mejor autor de novela negra de este país y con cada publicación vuelve a demostrar que la calidad literaria y el entretenimiento pueden ir de la mano cuando son sus dedos los que aporrean el teclado.

Ficha técnica

27 de septiembre de 2021

Esta semana leo... #29 (2021)

El lunes pasado falté a mi cita semanal para contaros qué tenía previsto leer y es que tuve un intenso fin de semana de Feria del Libro que me dejó tan agotada que ni fuerzas tenía para sentarme delante del ordenador, pero hoy de nuevo estoy aquí para contaros que comienzo la semana leyendo Los viajeros de la Vía Láctea de Fernando Benzo. Lo cierto es que la comencé hace ya un par de semanas o así, pero entre que se me han ido colando otras lecturas de esas que me han absorbido totalmente y que la novela tiene un ritmo bastante pausado, ahí sigo con ella.

Y si de colarse lecturas hablamos, ayer me dio un arranque y comencé a leer también La familia Martin de David Foenkinos, así que con esas dos novelas creo que tengo suficiente para la semana.

¿Y vosotros, qué leéis?


23 de septiembre de 2021

Minireseñas III (2021)

DONDE HAYA TINIEBLAS – MANUEL RÍOS SAN MARTÍN

Una modelo rusa menor de edad desaparece durante un viaje a Madrid y los inspectores Martínez y Pieldelobo se harán cargo del caso que, aunque comienza siendo una desaparición, pronto se convertirá en asesinato.

Esta es la tercera novela del autor y tras leer Círculos y La huella del mal, lecturas ambas que no terminaron de ser totalmente satisfactorias para mí, debo decir que Donde haya tinieblas me ha convencido totalmente. Con una prosa sencilla y una narración tan visual que con las palabras dibuja las escenas en nuestra cabeza, el autor nos lleva por distintas líneas de investigación en este thriller de acción que combina sin artificio elementos tan dispares como la Biblia y las redes sociales. Y lo hace de la mano de dos protagonistas tan antagónicos como complementarios resultan ser conforme avanzamos en la lectura. Una novela con una trama muy bien armada, de ritmo muy ágil y con una buena dosificación de la tensión narrativa. No me importaría nada volver a encontrarme con estos dos policías.

 

LOS AUSENTES – JUANA CORTÉS AMUNARRIZ

El secuestro de Bixen Alzola, profesor de universidad defensor de la vía pacífica para solucionar el conflicto vasco, golpea como un mazazo a su mujer, Leire. Pero esta no reacciona como los terroristas esperan. Y hasta aquí os cuento porque la decisión de Leire y su ejecución es mucho mejor que la descubráis por vosotros mismos.

Los ausentes es una de esas novelas que atrapan al lector desde las primeras páginas y a partir de ese momento la tensión no hace otra cosa que crecer y crecer. La autora nos va ofreciendo de forma alternativa los puntos de vista de los distintos personajes de forma que el lector tiene una visión global de todo lo que está ocurriendo dentro y fuera del zulo en el que Bixen está recluido y, sobre todo, nos hace ponernos en el lugar de todos ellos con suma facilidad, sobre todo en el de Leire, consiguiendo que nos preguntemos una y otra vez qué estaríamos dispuestos a hacer nosotros por salvar a un ser querido y cómo el contacto con la violencia puede cambiarnos.

 

LA CONGREGACIÓN – MIGUEL CONDE-LOBATO

Rafael y Guillermo son amigos desde la infancia y, aunque siguen conservando esa amistad, la vida los ha llevado por caminos muy distintos. Guillermo sintió la llamada de la vocación y tomó los hábitos, y Rafael, tras terminar la carrera de medicina, se dedicó a la investigación. Precisamente un estudio sobre la identificación de ADN en reliquias le ha llevado a desarrollar una tecnología con la que se ha conseguido clonar a Cristo.

Una novela sobre los límites éticos de la ciencia con cuyo comentario tampoco quiero extenderme demasiado y es que, partiendo de una premisa realmente interesante, su lectura ha sido una decepción. La presentación de los personajes, viajando para ello hasta el pasado cuando es necesario, es excesivamente extensa por lo que cuando por fin llegamos al meollo de la novela, mi interés era prácticamente nulo. Una pena porque el argumento prometía, pero me ha fallado la ejecución.

 

LO QUE LA MAREA ESCONDE – MARÍA ORUÑA

Judith Pombo, presidenta del Real Club de Tenis de Santander, aparece muerta en un camarote, cerrado por dentro y sin más accesos, de la goleta La Giralda. Valentina Redondo se hará cargo de la investigación mientras intenta retomar su vida tras un trágico suceso acaecido meses antes y que la ha cambiado de forma irreversible.

Tras Puerto escondido, Un lugar a donde ir y Donde fuimos invencibles, llega la última entrega de la saga Valentina Redondo en la que María Oruña nos presenta el clásico crimen de habitación cerrada. Muchos y variados son los sospechosos, cada cual con un posible móvil más o menos peregrino, de forma que la resolución personalmente me ha parecido un poco cogida con pinzas. Mucho más interesante me ha resultado el trasfondo psicológico que encierra Lo que la marea esconde y a través del cual la autora analiza el comportamiento y la evolución de la protagonista tras la tragedia personal vivida, ahondando en su sentimiento de culpabilidad.