¡Buenos días en este maravilloso lunes! Estoy recién aterrizada de cuatro días estupendos en Sevilla donde os diré que, lógicamente, no he leído nada pero los trayectos de AVE los he aprovechado de maravilla y me quedan unas 100 páginas para terminar "El paciente" de Juan Gómez Jurado que comencé el jueves pasado y que terminaré hoy o mañana como muy tarde, depende del sueño que tenga esta noche.
Tras esta lectura mi idea era leer alguna novela histórica ya que tengo el género un poco abandonado últimamente y un montón de libros pendientes pero como ayer me hijo, con motivo del día de la madre, me obsequió con "Una madre" de Alejandro Palomas no sé si aguantaré sin leerlo. Ya veremos...
RETO LEEMOS EL QUIJOTE
Capítulo 17: Donde prosiguen los innumerables trabajos que el bravo don Quijote y su buen escudero Sancho Panza pasaron en la venta que, por su mal, pensó que era castillo.
Por fin recupera el sentido don Quijote pero, desde luego, no la cordura ya que ahora piensa que el castillo está encantado y que fue el fantasma de un moro celoso quien le golpeó mientras galanteaba con la que él creía hija del dueño del castillo.
Tras tomar un brebaje que él mismo se prepara y dormir unas cuantas horas se levanta como nuevo y se dispone a marcharse, esta vez sin Sancho Panza, al cual el brebaje no ha sentado tan bien como a su señor. Cosas de no ser caballero armado según don Quijote. ¿No me digáis que no es un cachondo?
Sea como fuere, justo cuando se dispone a marchar es cuando descubre que no se ha alojado en un castillo sino en una venta en la que se le exige pago. ¡A un caballero andante! En fin...que en esta ocasión es el pobre Sancho Panza quien va a sufrir directamente las consecuencias de las decisiones del caballero ya que terminará sometido al famoso manteo que todos conocemos. ¡Qué ganas de ínsula tiene Sancho Panza! porque si no, yo no me explico que aguante tanto este hombre.



