20 de diciembre de 2013

Legado en los huesos (Dolores Redondo)


El juicio contra el padrastro de la joven Johana Márquez está a punto de comenzar. A él asiste una embarazada Amaia Salazar, la inspectora de la Policía Foral que un año atrás había resuelto los crímenes del llamado basajaun, que sembraron de terror el valle del Baztán. Amaia también había reunido las pruebas inculpatorias contra Jasón Medina, que imitando el modus operandi del basajaun había asesinado, violado y mutilado a Johana, la adolescente hija de su mujer. De pronto, el juez anuncia que el juicio debe cancelarse: el acusado acaba de suicidarse en los baños del juzgado. Ante la expectación y el enfado que la noticia provoca entre los asistentes, Amaia es reclamada por la policía: el acusado ha dejado una nota suicida dirigida a la inspectora, una nota que contiene un escueto e inquietante mensaje: «Tarttalo». Esa sola palabra que remite al personaje fabuloso del imaginario popular vasco destapará una trama terrorífica que envuelve a la inspectora hasta un trepidante final.

Segunda entrega de la Trilogía del Baztán. Como veis he leído las dos novelas seguidas, intercalando sólo un libro entre ambas, la pena es que para la tercera entrega, que estoy deseando leer, voy a tener que esperar un poco más.

Esta nueva novela comienza unos meses después del final de "El guardián invisible", con una Amaia Salazar embarazadísima que acude al juicio contra el padrastro de Johana Márquez, juicio que finalmente no se celebrará ya que el acusado se suicida en los baños del Juzgado. Al cabo de unos meses, y tras reincorporarse de su baja maternal, a la inspectora Salazar se le encargará la investigación de las profanaciones que están sucediendo en Arizkun, un pequeño pueblo del Baztán, en cuya iglesia se han encontrado huesos humanos. Lo que en un principio parece ser obra de unos simples vándalos va complicándose hasta alcanzar cotas que ni os imagináis los que no hayáis leído el libro y que por supuesto yo no voy a contaros.

En esta nueva entrega Amaia vuelve otra vez a Elizondo cobrando aún mayor importancia la trama personal y el pasado familiar de Amaia, centrándose en la figura de su madre que es realmente espeluznante. Me gusta muchísimo cómo recrea Dolores Redondo la angustia de Amaia no sólo por sus recuerdos sino también por las aspectos de su pasado y por las circunstancias de su nacimiento que poco a poco va descubriendo para ir arrojando luz a la oscuridad que rodea su relación materno-filial. Y es que vuelve a ocurrirme lo mismo que con "El guardián invisible" porque me gusta mucho más la autora cuando nos habla de aspectos personales e íntimos que cuando desarrolla la labor de investigación policial que debe conducirnos a la resolución del caso. A pesar de todo noto cierta mejoría en este aspecto quizá debido a que en esta segunda novela ambas tramas se mezclan hasta casi ser una sola.
Elizondo

Vuelvo a estar encantada con la forma que tiene la autora de envolvernos en la atmósfera opresiva que impregna toda la novela tanto mental como físicamente. "Legado en los huesos" es una novela oscura en todos sus sentidos, la trama lo es, el ambiente lo es, todo lo que Dolores Redondo nos cuenta lo es y lo que no cuenta lo intuimos más oscuro aún. La ambientación es magnífica y la introducción, de nuevo, de elementos de mitología vasco-navarra vuelve a ser un acierto aunque a mí vuelve a dejarme con ganas más. Inquietante ese cíclope llamado Tarttalo que devora a sus víctimas y apila los huesos como aviso.

Me ha gustado mucho la introducción de una parte más histórica en esta novela dándonos a conocer a los agotes, un grupo social minoritario que habitó el Valle del Baztán y que durante siglos fueron discriminados social y económicamente. Es un tema realmente interesante sobre el que nada había oído y sobre el que he estado investigando un poco aunque bien es cierto que no está nada claro el origen de este grupo, lo cual lo hace aún más curioso.

Muy interesante ha sido también el pequeño análisis que se hace en la novela sobre el mal y sus orígenes, una lástima que la autora no haya profundizado más en este tema aunque quizá se lo reserve para la tercera entrega y esto haya sido un mero esbozo, si es así estaré encantada.

En cuanto a la estructura de la novela propiamente dicha nos encontramos con capítulos de extensión media que prácticamente se devoran. La narración es lineal y cronológica aunque vuelve a haber saltos al pasado donde conoceremos un poco más a Rosario, la madre de Amaia, un personaje realmente complejo y atroz que, como he dicho anteriormente, va ganando protagonismo en esta novela y es de esperar que lo tenga aún más en la siguiente. 

Los personajes, salvo alguna novedad necesaria para la trama, son evidentemente los mismos que ya conocimos en la primera entrega sin que haya habido evolución alguna en ninguno de ellos salvo en el caso de Amaia. Lo cierto es que esperaba un poco más de desarrollo en los personajes ya que lo eché muy en falta en la primera entrega pero aquí vuelvo a encontrarme con lo mismo, Dolores Redondo se centra en su protagonista y lo hace francamente bien a la hora de perfilar psicológicamente a la inspectora pero olvida al resto de personajes y los deja meramente esbozados.

Dolores Redondo
Con respecto a la evolución de la protagonista quiero resaltar que el inicio de la novela se me hizo un tanto pesado ya que se centra excesivamente en el aspecto maternal de Amaia, concretamente en su imposibilidad, natural por otra parte, de conciliar su vida personal y su vida profesional. Admito que me ha fastidiado la actitud de Amaia, que no he empatizado con ella en absoluto porque aun entendiéndola, difícil no hacerlo siendo madre y trabajadora como soy, no he podido compartir sus respuestas hacia quienes sólo intentan ayudarla. Todo esto hizo que me costara un poco más entrar en la novela ya que su arranque no es tan adictivo como lo es el de "El guardián invisible" aunque os garantizo que después recupera el ritmo y de qué manera.

Una novela en general ágil y adictiva en la que ya no resulta tan fácil adivinar quién es el culpable aunque, de nuevo, vuelve a decepcionarme el final ya que si bien la elección del responsable es sorprendente no se ofrece ni explicación ni pista alguna sobre cuáles son sus motivaciones y cuáles sus objetivos. La verdad es que me quedé muy decepcionada ya que las últimas páginas son trepidantes y te haces muchas, muchísimas preguntas que no se responden dejando muchos cabos sueltos.

¿Tendremos la respuesta a todas estas preguntas en la tercera entrega? Espero que sí porque estoy deseando leerla, lástima que nos toque esperar un poco.

Gracias a Destino y al blog Momentos de silencio compartido por el ejemplar.


Ficha técnica
Título: Legado en los huesos
Autora: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Nº de páginas: 560
ISBN: 9788423347452

19 de diciembre de 2013

Reto 25 españoles




Es la primera vez que me animo a participar en este reto que por tercer año consecutivo propone Laky de Libros que hay que leer. El objetivo es leer y reseñar 25 libros escritos en español, las bases completas podéis verlas aquí. La verdad es que creo que este reto me va a costar muy poco superarlo ya que en este año que se acaba son más de 25 libros en español los que he leído y reseñado.

En esta misma entrada iré dejando los enlaces a las reseñas de los libros que vaya leyendo.

¿Os animáis?

LIBROS LEÍDOS
  1. El lejano país de los estanques, Lorenzo Silva.
  2. Palmeras en la nieve, Luz Gabás.
  3. La calle de la judería, Toti Martínez de Lezea.
  4. Entre visillos, Carmen Martín Gaite.
  5. El brillo de las luciérnagas, Paul Pen.
  6. Itahisa, Toti Martínez de Lezea.
  7. La mujer que llegó del mar, Mercedes Guerrero.
  8. Los hijos del mar, Pedro Feijoo.
  9. El oro de París, Antonio Nieto Díaz.
  10. Maldita, Mercedes Pinto Maldonado.
  11. Consummatum est. César Pérez Gellida.
  12. Las tres bodas de Manolita, Almudena Grandes.
  13. Volverán las naranjas, Xisela López.
  14. La escritura necesaria, Rubén Angulo Alba.
  15. El llanto de la isla de Pascua, José Vicente Alfaro.
  16. El paciente, Juan Gómez Jurado.
  17. Una madre, Alejandro Palomas.
  18. La última vuelta del scaife, Mercedes Pinto Maldonado.
  19. El constructor de pirámides, Santiago Morata.
  20. Libro de cine para regalar, Michi Huerta.
  21. Detrás del cristal, Mayte Esteban
  22. El hombre que arreglaba las bicicletas, Ángel Gil Cheza.
  23. La leyenda del ladrón, Juan Gómez-Jurado.
  24. Vive como puedas, Joaquín Berges.
  25. Respirar por la herida, Víctor del Árbol.
  26. Recuerda, Rubén Aído Cherbuy.
  27. Diario de una volátil, Agustina Guerrero.
  28. La piel dorada, Carla Montero.
  29. La lágrima de la India, Ismael Cruceta.
  30. Azul Vermeer, Mar Mella.
  31. La increíble y formidable aventura de un escritor que no quería serlo, Depablo i Martí.
  32. La sonata del silencio, Paloma Sánchez-Garnica.
  33. El hombre ajeno, David Pérez Vega.
  34. Un millón de gotas, Víctor del Árbol.
  35. La ciudad de los ojos grises, Félix G. Modroño.
  36. Los sueños de la memoria. Juan P. Vidal.
  37. Cuéntame una noctalia, Mónica Gutiérrez.
  38. Los muertos no aceptan preguntas. Antonia Romero.
  39. Los sueños de la memoria. Juan P. Vidal.
  40. Bobo. Antonio Lagares.
  41. El lector de Julio Verne. Almudena Grandes.
  42. Habitaciones cerradas. Care Santos.
  43. Lágrimas de tequila. Cita Franco.
  44. Historia de una escalera, Antonio Buero Vallejo.
  45. Secretos del arenal. Félix G, Modroño.
  46. La vida no es verdad. Pablo del Barco.
  47. Aramanoth. Ana María Matute.
  48. Ofrenda a la tormenta. Dolores Redondo.
  49. La última noche en Tremore Beach. Mikel Santiago. 
  50. Un hotel en ninguna parte, Mónica Gutiérrez.
  51. La chica de Los Planetas, Holden Centeno.
  52. La tristeza del Samurái, Víctor del Árbol.

18 de diciembre de 2013

El guardián invisible (Dolores Redondo)


«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»
En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás.
La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.

Dolores Redondo estudió Derecho y Restauración gastronómica, y durante algunos años se dedicó a los negocios, entre otros, tuvo un restaurante propio. Comenzó en la literatura escribiendo relatos cortos y cuentos infantiles. En 2009 publicó su primera novela, "Los privilegios del ángel" y en enero de 2013 publicó "El guardián invisible", primera parte de la Trilogía del Baztán. El pasado mes de noviembre se publicó la segunda entrega, "Legado en los huesos".

Amaia Salazar volverá a Elizondo, donde sigue residiendo su familia, para llevar a cabo una investigación policial que desde el principio se presenta complicada e inquietante por las circunstancias que rodean a los cadáveres que se van hallando. Pero Amaia no sólo tendrá que enfrentarse a un asesino, sino que la vuelta a su población de origen supondrá para ella el reencuentro con un pasado que quiere olvidar. De este modo, la inspectora luchará en esos dos frentes a través de los cuales se nos muestra la dualidad de ella misma. Por un lado, en el frente profesional, la Amaia fuerte y luchadora que ha trabajado duro para llegar a donde está. Y, por otro lado, en el frente personal, la Amaia más insegura, que arrastra una infancia llena de miedos y secretos.

La parte dedicada a la vida personal de Amaia es la que, a mi parecer, está más conseguida en esta novela y es que he notado grandes diferencias entre esa trama y la dedicada a la investigación policial la cual me ha resultado francamente floja y no sólo porque el asesino me pareciera muy previsible desde aproximadamente la mitad del libro. Este no es realmente el problema, hay muchas novelas con asesinos fáciles de adivinar, e incluso conocidos desde el principio, que desarrollan perfectamente la investigación en sí misma pero en este caso no ha sido así, realmente he terminado con la sensación de que en la investigación de todo el equipo ha habido más suerte, y magia, que otra cosa y todo ello para llevarnos a un final precipitado y realmente flojo, ya que no es al menos el final que se merece una novela que mantiene un ritmo ágil y adictivo desde las primera páginas pero que se desinfla en el cierre.

Dolores Redondo
Son muchos los que opinan que hay muchas similitudes entre esta novela y la saga de Camilla Läckberg, aspecto en el que estoy totalmente de acuerdo: crímenes en poblaciones pequeñas, casi endogámicas, en las que todo el mundo se conoce; ambientes fríos y oscuros; mujer protagonista, con una infancia llena de carencias afectivas y una madre fuera de lo común (en el caso de Amaia por decirlo de alguna manera); historias del pasado con mucho peso... Todo ello, efectivamente, me recuerda mucho a la escritora sueca pero debo decir a favor de ella que sus investigaciones policiales son perfectas aunque las historias personales de los protagonistas mucho más ñoñas que las que nos plantea Dolores Redondo y es que, en contraposición con esa investigación policial un tanto floja, todo lo dedicado al fascinante mundo interior de Amaia, a sus miedos, a su pasado y a sus relaciones familiares, está mucho más desarrollado, es mucho más rico en matices y casi me ha parecido que la autora disfrutaba infinitamente más escribiendo esta parte que la otra.

Muy destacable también la magnífica ambientación que hace Dolores Redondo del Valle del Baztán y de Elizondo en particular. Los bosques, su oscuridad, las largas noches de invierno, su clima, sus gentes... El valle es un personaje más dentro de la novela y es, sin duda alguna, lo mejor retratado en este libro. Las descripciones de Dolores Redondo son muy gráficas y a pesar de la multitud de detalles que nos da sobre cualquier paisaje o calle o edificio, son realmente ágiles y, sobre todo, nos ubican inmediatamente en el lugar. No conozco Elizondo pero después de leer este libro estoy segura de que reconocería alguno de sus edificios nada más verlos.

Todo esto iremos conociéndolo a través de una narrador omnisciente que con una prosa sencilla y ágil irá desgranando los hechos de forma cronológica y lineal salvo en algunos saltos al pasado en los que a través de Amaia volveremos a su infancia, lo cual nos permitirá ir conociendo poco a poco qué atormenta a la inspectora. El lenguaje que utiliza la autora es simple, sin grandes alardes, directo y dinámico.

El trazado de los personajes es otro de los puntos que me ha resultado muy desigual en la novela. Por un lado tenemos a Amaia y su entorno familiar. Amaia está dotada de gran profundidad, es un personaje complejo, con un interesante mundo interior. Junto a ella destacan dos personajes por su gran fortaleza. Por un lado su hermana Flora, un personaje realmente duro, complejo, con un carácter déspota perfectamente retratado de forma que es imposible no odiarla desde el principio.Y, por otro lado, la tía Engrasi, importante figura matriarcal, punto de apoyo y referente para Amaia, dulce y cariñosa cuando es necesario, y firme cuando las circunstancias lo requieren. Sólo le sobra el tarot, que en general y en  mi opinión, es algo que sobra en toda la novela y que resta credibilidad a los personajes. 

Otro personaje que debía haber sido importante y que sin embargo es plano y gris, es James, marido de Amaia. Prototipo del hombre perfecto en todos los aspectos: culto, cariñoso, devoto de su mujer, adinerado, atractivo... No me lo he creído en ningún momento, no he conectado con él, es demasiado perfecto para ser verdad. El resto de personajes, compañeros de la Policía Foral, están apenas esbozados, lo justo para ser meras comparsas de la inspectora Salazar.


Lo más destacable sin duda de esta novela es la magnífica atmósfera onírica que recrea la autora haciendo que en ocasiones nos sea realmente difícil discernir qué es real y qué está sólo en la imaginación de Amaia. Conocer un poco sobre la mitología vasco-navarra me ha parecido fascinante y la autora lo describe de tal forma que realmente a mí misma me parecía estar viendo al Basajaun en el bosque. Muy interesante este componente mitológico al que creo que se le podría sacar mayor partido aún.

Como contraposición a las magníficas descripciones y a la fantástica ambientación que encontramos en la novela, los diálogos, en general, me han parecido muy flojos, sobre todo los que tienen lugar entre Amaia y James, son realmente forzados y poco naturales. De nuevo vuelve a gustarme mucho más la autora cuando describe tanto lugares como sentimientos que cuando pone palabras a los protagonistas.

Releo la reseña y puede que no quede claro si "El guardián invisible" me ha gustado o no así que para que no haya dudas: sí me ha gustado; sí lo recomiendo. Es una novela que me ha mantenido expectante desde el principio, he leído sus más de 400 páginas en sólo tres días y he encontrado lo que buscaba, es decir, puro entretenimiento. Sin pretensiones de hacer una gran literatura Dolores Redondo nos ofrece una historia adictiva que a pesar de los peros que he encontrado me llevó a leer inmediatamente y con muchas ganas su segunda entrega, "Legado en los huesos", cuya reseña podréis leer el próximo viernes.



Ficha técnica
Título: El guardián invisible
Autora: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Nº de páginas: 440
ISBN: 9788423341986